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Aratirí Sí!!! – Aratirí No!!!

10. enero 2014 | Por | Categoria: Insólito

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Por Niquita Nipone
Antes de entrar en el tema voy a hacer una precisión que considero necesaria. El tema se ha politizado, para variar, como muchos otros temas en nuestro país. Debo aclarar que veo que la oposición se ha manifestado un tanto bastante contraria a la minería en gran escala en nuestro país.

ARATIRÍ SI-5_435x326Como lo estuvo la oposición anterior en contra de las pasteras de madera, y los números astronómicos que echaban por el consumo de agua de los eucaliptus, hoy cambiaron los que mandan, otras son las ideas y nos seguimos pelando con los argentinos como si fuera el mismo gobierno de Batlle, Vázquez y Mujica, unos en mayor grado y otros mirando para el costado.
En lo que me es personal, soy partidario de la minería a cielo abierto en nuestro país, porque soy partidario del progreso, contrario al estancamiento y en lo que el primero podría redundar en beneficio a fuentes de trabajo, directas o indirectas, las mejoras que implicaría y el pozo de 500 Hás. o muchas más me tienen sin cuidado, se llenarán de agua y a otra cosa.
Alguna persona contraria a este emprendimiento calculó o se tomó el trabajo de estimar cuantas hectáreas hay de canteras, que no son otra cosa que minas a cielo abierto hay en nuestro país, o sospechan que la tosca de las calles, las piedras de los cimientos, las balasteras para el hormigonado, la piedra laja que adorna tantas veredas y frentes, alguien sospecha que ha salido de algún otro lugar.

Alguien por ventura se detuvo a contar los miles y miles de hectáreas inundadas por las represas RioNe, Palmar, Baigorria y Salto Grande, con los mejores suelos tapados por el agua y no digamos Canelón Chico y la que llega hasta Isla Mala.
Fueron necesarias en su momento y se hicieron y hoy podrían ser sustituidas por otras fuentes energéticas, pero difícil para Sagitario.
Los habitantes de esa área afectada a tal fin, multiplicado por 1000 se verán beneficiados habitando otras zonas con otras mejoras.
Estamos hablando de menos gente que la que tiene un asentamiento pequeño en Montevideo o en cualquier ciudad del interior con la diferencia que estos habitantes se beneficiarán por su traslado y no lo harán por hambre o falta de trabajo como los pueblos de ratas transformados en asentamientos por el crecimiento de la estancia moderna en desplazamiento de la estancia cimarrona.

Mi apoyo es al país y a su gente y a ningún partido político ni a ninguna tendencia.
En las distintas partes de este colage de posiciones se verán las diversas posiciones sobre y frente al tema.
Una cosa si no debe falla es una contratación seria y solvente, con una empresa que adolezca de tales condiciones y un férreo contralor de la actividad de la empresa adjudicataria de la explotación.
En ello va el éxito o el fracaso total del tema, que puede llegar a convertirse en algo mucho peor que un nuevo y sin salida Plunagate.
Desde hace un tiempito, las manifestaciones ambientalistas en contra de la minería se han multiplicado.

Es que la desinformación o los errores comunicativos han provocado un boom en los medios y redes sociales en los que muchos adhieren sin saber de qué se trata.
Sobre el tema, es interesante reproducir lo que opina Hugo Nielson, secretario general del Organismo Latinoamericano de Minería (OLAMI), quien además es profesor en la Universidad Nacional de San Martín.
“La minería a cielo abierto es la más segura que hay” y “el impacto ambiental puede preverse y remediarse”, dijo.
“Que la minería se desarrolle a cielo abierto o subterránea no es una decisión arbitraria, sino técnica.
La minería a cielo abierto tiene mucho menos riesgo de generar derrumbes, como el que se produjo en la mina subterránea chilena de Copiapó.
Una explotación a cielo abierto ocupa el área de un estadio de fútbol, que en la extensión de la cordillera no es nada.
El impacto paisajístico es menor y se puede remediar”, sentenció.
El especialista sostuvo que “decir que sí a la minería indiscriminada es tan grave como prohibir la actividad”.

Es que se pidió su opinión tras las innumerables manifestaciones que algunos ambientalistas han realizado en distintos puntos del país.
“Las empresas mineras pueden ser controladas, incluso con participación comunitaria, ya que la minería todavía tiene que obtener la ‘licencia social’ de las comunidades, para lo cual es esencial la acción reaseguradora del Estado”.
Sostuvo que “la gente toma partido como si fuera un clásico Peñarol – Nacional, pero el debate sólo tendrá sustento cuando puedan analizar el informe de impacto ambiental”.
En Argentina en el caso de Famatina, el proyecto está en la fase de exploración, es decir en la etapa en la que se busca un mineral; cuando se lo encuentra, se declara el yacimiento y, previo a empezar la explotación, la empresa debe elaborar y abrir la discusión sobre el informe de impacto ambiental.

“Las normativas en distintos países son bastante similares a las que existen en la Argentina, pero es claro que el Estado no debe aflojar los controles.
Chile y Perú los efectúan con solvencia.
También se puede desarrollar controles participativos, con representantes de la comunidad.
Lo que todavía no está muy desarrollado en ningún país es lo que se llama la licencia social: por más que se cumplan todas las normativas, es necesario explicarle a la gente del lugar cuáles serán las perspectivas y hacerlo sin exagerar.
Una empresa minera no puede resolver los problemas de diez mil habitantes.
En la obtención de la licencia social, el Estado debería ser el actor principal, debe estar presente para otorgarle a la gente confianza en que habrá control. Pero –insistió Nielson– no hay que prohibir”.
Sobre la cuestión ambiental, el especialista comentó que “un gran proyecto de minería a cielo abierto no consume más agua que un cultivo de uva de 70 hectáreas.
Se ha desarrollado una imaginería sin fundamento, ya que gran parte del agua utilizada se recicla.
Los proyectos mineros que funcionan en San Juan (Rep. Argentina), entre todos, no llegan al uno por ciento del total de agua utilizada para usos agrícolas e industriales, según estudios del Departamento de Hidráulica provincial.
En Chile, la minería coexiste con la agricultura desde hace siglos y en ese país se producen vinos de altísima calidad, aguas abajo de emprendimientos mineros que son la principal fuente de ingresos de su economía”, añadió.
Además, insistió con que “la minería no contamina con cianuro, ya que este insumo se recicla y los restos se degradan naturalmente.
Hay un código muy estricto con respecto a la eliminación y deposición de esta sustancia.
Se trata de un compuesto químico que se degrada con mucha facilidad, en varios días, con el sol y el aire.

No es cierto que esos residuos queden en el suelo”, subrayó Nielson.
“Las empresas reutilizan el cianuro, porque es mejor negocio que volver a comprarlo; si algo se emite, se degrada naturalmente: no sobrevive por siglos, como las bolsas de plástico, se degrada en horas o días por la acción de la atmósfera”.
Sobre el aporte que las mineras dejan en la Argentina, dijo que este es uno de los países donde la minería paga más impuestos, pero deben ser redistribuidos para que beneficien a las poblaciones directamente involucradas.
“La Argentina es uno de los países donde la minería paga más impuestos, según lo indicó un informe de la consultora Ernst & Young para el gobierno de Brasil.
En la década de 1990, una ley otorgó a proyectos mineros estabilidad fiscal durante 30 años: esto no es exención impositiva sino la garantía de que no se añadirán nuevos impuestos a los ya existentes.

De todos modos, en el marco del repunte de algunos metales en el mercado internacional, se podría aumentar la presión impositiva, y, sobre todo, redistribuirla.
Los impuestos a la minería van mayormente a la Nación, y una mayor proporción debiera beneficiar a las zonas donde están radicados los proyectos”, sostuvo.
Nielson es secretario general del Olami, conformado por Unidades Nacionales de Coordinación de 16 países, donde están representados todos los actores vinculados al sector minero: empresas, trabajadores, organismos gubernamentales, universidades, profesionales etc.
Cabe señalar que OLAMI se identifica plenamente con los objetivos del milenio de las Naciones Unidas, en especial los relacionados a la reducción de la pobreza y el hambre y a velar por la sustentabilidad ambiental.

El principal problema al momento de enmarcar cualquier discusión es establecer los principios básicos de acuerdo en los que se basa la misma.
Sin estos principios es muy difícil encausar un diálogo y, mucho menos un debate.
Con la cuestión de la minería a cielo abierto, hay muchas posturas tomadas; muchas de ellas aparentemente irreductibles, pero también otras parten de principios comunes a veces enumerados de formas distintas.
Casi como si existiera un miedo a la coincidencia a riesgo de ser tildado de apátrida o de romántico según el caso.
Los minerales son necesarios para la vida humana.
Esta es una verdad de Perogrullo, sin embargo nos pone en la necesidad de aceptar la minería, por supuesto exigiendo los controles pertinentes, pero todos debemos admitir que la minería es necesaria para el desarrollo de la humanidad.
Si no estamos de acuerdo en una verdad tan esencial no vale la pena seguir adelante.
Toda actividad humana lícita debe ser capaz de ejercerse minimizando sus impactos ambientales logrando una ecuación costo-beneficio positiva al ambiente (en el sentido amplio del término, es decir bienes, personas, flora fauna y recursos)
Esta también es una verdad en la que todos tenemos que coincidir.
No es válido el argumento de generar puestos de trabajo para “pagar” una posible contaminación, ni el de pagar impuestos, pues los costos asociados a la contaminación son excesivamente caros e irremplazables por dinero en efectivo por mucho que éste represente.
Una vez establecidos estos dos puntos básicos podemos ahondar en los distintos argumentos de uno y otro lado sin perder de vista estos dos nortes.
1º Argumento: “No nos oponemos a la minería tradicional, nos oponemos a la minería a cielo abierto”

Como primera observación debemos decir que generalmente la minería tradicional y la minería a cielo abierto no son opciones.
Muchas veces son excluyentes.
Cuando la presencia del mineral se encuentra concentrada en vetas subterráneas, es posible encarar el proceso de minería tradicional que, es cierto genera menos contaminación al ambiente, pero se realiza en condiciones de seguridad e higiene deplorables para los trabajadores.
En cambio la minería a cielo abierto se aplica cuando el mineral se encuentra esparcido en la roca en pequeñas concentraciones de manera que para obtenerlo se emplea un método agresivo de explosión y posterior separación química.
Sin embargo, las empresas que lo realizan siguen estandares muy altos en materia de seguridad e higiene en el trabajo.

Si bien es cierto que la minería a cielo abierto se realiza en condiciones ambientales críticas que requieren un control estricto por parte de las autoridades, no es menos cierto que la minería tradicional se realiza en condiciones de seguridad e higiene críticas que también requiere un control estricto por parte de las autoridades.
En los dos casos, no vale prohibir, porque si todos prohibimos atentamos contra nuestra coincidencia N°1.
Pero una cosa es prohibir y otra es acotar, controlar, legislar y sancionar cuando corresponde.
2° Argumento: “La minería a cielo abierto destruirá las poblaciones transformándolas en pueblos fantasma”
Todo proceso de radicación industrial tiene una etapa de implantación, una etapa de funcionamiento y una etapa de desmantelamiento.
La implantación de una actividad semejante (generalmente en pueblos pequeños) provoca una mejora momentánea de la actividad económica (por el aumento de servicios prestados a la empresa) y un aumento de la población para el aporte de mano de obra.
Los sueldos pagados (buenos sueldos) provocan que la población abandone sus actividades tradicionales (muchas veces la agricultura y/o ganadería) y se empiece a depender cada vez más del yacimiento.
Esta situación se prolonga por toda la etapa de funcionamiento.
Pasadas varias décadas de vida útil del emprendimiento nos encontramos con una economía totalmente dependiente del yacimiento.
Ahora bien, la inevitabilidad de esta descripción vuelve fuertemente necesaria la famosa licencia social que hoy las empresas han aceptado como necesaria para su radicación.
¿Qué representa esa licencia social?
Es la demostración de que la comunidad ha realizado este cálculo costo-beneficio y ha decidido asumirlo.

Ahora bien, y esta es una humilde opinión, una comunidad que entrega su subsuelo para la explotación durante décadas permitiendo al estado nacional recibir regalías y a las empresas pingües ganancias, debería por lo menos tener solucionados sus problemas estructurales y transformarse en una comunidad próspera.
No puede ser que al final de la historia terminen siendo pueblos tan pobres como antes.
Fallan las empresas y fallan los políticos.
3° Argumento: “La minería genera puestos de trabajo directos e indirectos, paga ganancias y regalías, trayendo beneficios económicos”
De vuelta aquí estamos hablando de costos y beneficios.
El Estado Nacional es propietario de lo que se encuentra en el subsuelo, las mineras lo extraen y pagan un canon por ello.
El impuesto a las ganancias y los puestos de trabajo forman parte de su negocio y de su ecuación por lo que no deberían entrar en la discusión como no entran en la discusión en ninguna actividad.
De vuelta, si el canon pagado es mucho o poco, dependerá de la ecuación costo-beneficio que haga el estado y este sí es un tema para discutir y muy largamente, pero excede el objetivo de esta nota y debe decididamente encararse entre gente que sabe.
4° Argumento: “toda actividad humana contamina, lo que se puede hacer es minimizar sus efectos”
Esto es decididamente falso en el caso de la minería.
Con las inversiones suficientes no debería producirse contaminación.
Una actividad tan rentable debe trabajar con estándares suficientemente estrictos como para no permitir la contaminación.

De otra forma estamos vulnerando nuestro 2° punto de acuerdo.
Finalmente debemos decir desde nuestra página que nosotros no demonizamos ninguna actividad, sabemos que todas pueden realizarse cumpliendo con las normas internacionales y/o nacionales y realizando las inversiones correspondientes.
Lo más importante de este tema es justamente que se empiece a discutir desde el Estado y desde las organizaciones empresariales y no gubernamentales, aceptando argumentos y retrocediendo, cuando corresponde, para llegar a buen puerto en la charla o discusión.
Esta digresión no es más que el aporte de un grano de arena en la necesaria discusión que debe darse alrededor de este tema.
Aratirí: el mayor proyecto productivo, industrial y logístico de la historia del Uruguay
La empresa Aratirí está distribuyendo masivamente un folleto de 22 páginas donde presenta su proyecto como “el mayor proyecto productivo, industrial y logístico de la historia del Uruguay”.
El material, que se entrega junto con diarios y semanarios en Montevideo y en el interior, destaca los componentes industriales y logísticos de la propuesta, los que dinamizarán la región centro-este e impulsarán el desarrollo de todo el país.
Además de la extracción minera, el proyecto incluye inversiones en industria y logística para construir una planta industrial en la zona de Valentines; un mineroducto y acueducto de retorno de 212 km de largo y 62,5 cm de diámetro; una terminal portuaria de aguas profundas con capacidad para recibir buques de hasta 18,5 m de calado que actualmente no llegan al Cono Sur y líneas de alta tensión que mejorarán la disponibilidad y estabilidad de energía eléctrica en el Este del país.

Los departamentos que abarca el proyecto son Durazno, Florida, Treinta y Tres, Lavalleja y Rocha.
Según Fernando Puntigliano, Gerente General de Aratirí, “el proyecto contribuirá a diversificar la matriz productiva incorporando infraestructuras y generando mano de obra en una región largamente postergada.
Las inversiones en estos rubros son muy superiores a lo estrictamente extractivo”.
Bajo el título “soluciones de ingeniería para reducir el impacto ambiental” la publicación sostiene que la terminal portuaria es un ejemplo de las soluciones creadas para evitar o minimizar el impacto ambiental y social.
Según la publicación, en la costa solo se verá un muelle de tipo transparente, de 15 metros de ancho y 2,5 kilómetros de largo.
Las instalaciones en tierra se ubicarán a 1.000 metros de la costa, con acceso desde la Ruta 9.
La terminal se ubicará a 12 kilómetros al oeste de Punta del Diablo, y desde este balneario solo será posible observar los buques que transiten por el canal de acceso.
Se espera la llegada de un buque cada tres días, y éstos atracarán a 2,5 kilómetros de la costa.
Según las simulaciones realizadas por CSI Ingenieros, los impactos visuales de la futura terminal portuaria de aguas profundas serán mínimos o nulos desde los puntos de interés costero (Punta del Diablo, La Esmeralda, Castillos, Aguas Dulces, Valizas, Cabo Polonio).
El volumen anual previsto de exportación de mineral de hierro (18 millones de toneladas, equivalente a una vigésima parte de lo que exporta actualmente Brasil) posicionaría a Uruguay como un importante productor mundial de hierro casi a la par de Suecia.

La actividad del proyecto Aratirí resultará en que:
• El mineral de hierro será uno de los mayores rubros de exportación del país: USD 1.400 millones promedio durante todo el período.
• Durante toda la vida del proyecto se ocuparán 1.500 personas de forma permanente.
• Durante la construcción se ocuparán 3.000 personas, con picos de hasta 4.000.
Aratirí es una empresa del grupo Zamin Ferrous, dedicada a la prospección, exploración, extracción, industrialización y exportación de mineral de hierro en Uruguay.
La empresa tiene un alto compromiso con la sociedad y el ambiente, que no comprende solo a los trabajadores directos, sino a todos los habitantes de la zona.
El proyecto está basado en un concepto de minería responsable, utiliza la última tecnología disponible y está bajo la supervisión de los mejores profesionales del sector a escala mundial.
Zamin Ferrous es un grupo minero independiente registrado en Jersey.
Cuenta con oficinas en San Pablo (Brasil), Montevideo (Uruguay) y Dubái (UEA) y con representantes en Londres (Reino Unido) y Zug (Suiza).
En América Latina posee una sólida cartera de proyectos de mineral de hierro: Zamapá (estado de Amapá, Brasil), Susa (estado de Rio Grande del Norte, Brasil), Greystone (estado de Bahía, Brasil) y Valentines (Uruguay).
En 2010 desarrolló y vendió el segundo 50% del proyecto Bamin (en el estado de Bahía, Brasil) en USD 735 millones.
La estrategia de la compañía es identificar proyectos que en el pasado han recibido escasa inversión de la industria minera y realizar importantes inversiones para desarrollarlos.
Un principio clave de Zamin Ferrous es que la infraestructura, la logística y la comercialización del producto deben contar con el respaldo de las comunidades y los gobiernos nacionales.
Mientras tanto la empresa planifica continuar con los estudios geológicos, avanzar en la planificación logística y continuar los estudios socioeconómicos y de monitoreo ambiental.
En octubre de 2011 Aratirí completó la entrega de todos los estudios requeridos y desde entonces están teniendo lugar intercambios técnicos y consultas con los diversos ministerios que evalúan el proyecto.

Según el Gerente General de Aratirí, Fernando Puntigliano: “Esta etapa es parte del proceso de aprobación del mayor proyecto de inversión de la historia del Uruguay.
Las gestiones con el Estado están muy bien encaminadas, pero lamentablemente no es posible mantener una plantilla numerosa cuando no hay tareas para realizar y no hay certeza sobre los plazos en que se obtendrán las aprobaciones”.
El envío al seguro por desempleo fue planificado con anterioridad de manera de atenuar los impactos que inevitablemente tendrá no solo para los trabajadores, sino también en la dinámica económica y social de la zona.
Aratirí ha informado y analizado junto a los trabajadores los distintos escenarios y las medidas que los afectan en cada etapa del proyecto.
Según Puntigliano, “los trabajadores, al igual que los intendentes departamentales, son un respaldo clave para el proyecto porque sienten directamente el impacto que una nueva industria generaría en el empleo y la economía a nivel local, departamental y nacional.
Siempre informamos a los trabajadores antes que a nadie y analizamos con ellos todas las alternativas posibles”.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social acordó elevar a un 80% la indemnización por desempleo de manera de reducir el impacto local de la medida.
Hasta el momento Aratirí lleva invertidos en Uruguay USD 170 millones en actividades de investigación y desarrollo.
Estas inversiones permitieron comprobar la existencia de 2.500 millones de toneladas de recursos según el código internacional JORC.
El volumen verificado de los yacimientos existentes y de los nuevos descubiertos por Aratirí es 40 veces superior a lo que se conocía.
Los últimos estudios previos a Aratirí, realizados hasta 1976 con el apoyo de Naciones Unidas, estimaron un total de 60 millones de toneladas.
Según el Estudio Definitivo de Factibilidad completado en julio pasado por la consultora internacional SNC-Lavalin, la inversión requerida superará los US$ 3.000 millones.
• Hasta mediados del año pasado estaban trabajando en la zona unos 400 operarios contratados directamente por Aratirí y por empresas tercerizadas.
• El salario mínimo hasta diciembre de 2011 era de 16.140 pesos, cifra que se actualizó en enero de 2012 a un sueldo base de 18.440 pesos.
• Desde el 1º de octubre de 2011 Aratirí viene aplicando un régimen rotativo mensual de envío a seguro de paro que permitió reducir el impacto sobre cada trabajador y mantener la fuente laboral para todos los trabajadores.
Esta medida afectó, cada mes, a 26 operarios y fue acordada entre la empresa, el sindicato de trabajadores y el Comité de Base de UNTMRA.
• Desde mediados de noviembre pasado se acordó destinar un tercio del personal local a realizar trabajos comunitarios de reparación de edificios en hospitales, liceos y escuelas públicas e instituciones sociales de la zona. Simultáneamente todos los funcionarios recibieron capacitación en tres áreas: informática, economía doméstica y competencias para alcanzar resultados individuales y grupales.
• Durante la fase de construcción la ocupación de mano de obra ascendería a 3.000 trabajadores con picos de hasta 4.000.
• En la fase de operación, que se extendería por entre 20 y 30 años, Aratirí generaría un total de 1.500 empleos directos.
• Según un estudio realizado por VIXION Consultores los puestos de trabajo indirectos que se generarán una vez que el proyecto esté en marcha serían 10.500.
La extensión de tierras ocupada por las minas exclusivamente será de aproximadamente 500 hectáreas, lo que representa un 0,003% de la superficie productiva del territorio nacional.
El total del área que ocuparán los componentes del proyecto (minas, depósitos de estériles, zonas de maniobra y logística) es de 4.300 hectáreas.
Todo el complejo minero, que incluye represas de relave, áreas de amortiguación y planta de mejoramiento, abarcará 14.505 hectáreas.
El mapeo geológico de la zona de Valentines llevó tres años y estuvo a cargo de científicos y técnicos uruguayos junto a geólogos y expertos de todas partes del mundo.
Los estudios anteriores, realizados entre 1972 y 1976 con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), completaron 6.000 metros lineales de perforaciones.
Aratirí realizó 260.000 metros de perforaciones para extraer muestras que hoy constituyen la mayor biblioteca geológica del país.

Es una actividad con riesgos, capaz de generar enormes riquezas.
La minería es una actividad capaz de generar enormes riquezas, pero que, por su propia naturaleza, entraña una serie de riesgos e impacta en el medio ambiente.
Como bien se sabe en Catamarca, los sectores denominados “ambientalistas” suelen cuestionar con énfasis a la minería en su modalidad de explotación “a cielo abierto”.
Pero en rigor, los riesgos se presentan tanto en la minería a cielo abierto como en la subterránea.
Antes que nada, cabe preguntarse cómo se decide que una explotación sea subterránea o a cielo abierto, y la primera respuesta la da la naturaleza, es decir la “forma” en la cual se encuentra el mineral a ser explotado.
Esto arroja luz sobre el hecho que el método de explotación no es una elección de las empresas o estados que justamente explotan los yacimientos, sino que viene dictado por la naturaleza.
En dicha provincia hay sendos ejemplos de ambos tipos de explotación:
Farallón Negro, un yacimiento de oro, con explotación subterránea, en el cual el mineral está en vetas, con buenas leyes (es decir, contenido de Au en roca), por lo tanto el método de explotación apropiado es el subterráneo, con túneles y galerías siguiendo la veta.
Bajo de la Alumbrera, un yacimiento de cobre y oro, con explotación a cielo abierto, en el cual el mineral está diseminado en roca, con bajas leyes de Cobre, por lo tanto el método de explotación es el de obtener grandes cantidades de mineral para concentrar las bajas leyes de cobre, de allí que al no tener una veta que seguir, se explota masivamente a cielo abierto.
Aclarado éste primer punto fundamental, podemos ver algunas ventajas y desventajas de ambos métodos.

Ventajas. Los costos de explotación son menores porque pueden utilizarse grandes maquinarias.
A gran escala, la minería subterránea se torna muy peligrosa por la utilización de camiones de gran porte.
No son necesarias algunas tareas de infraestructura que sí se requieren en la minería subterránea, como ventilación, iluminación, etc.
Son mucho mejores las condiciones de seguridad e higiene laboral.
Más fácil planificación y control de las operaciones.
Emplea mayor cantidad de mano de obra, por los volúmenes movidos.
Ritmo más rápido de explotación.
Desventajas: Implica una inversión mayor en maquinarias y equipamientos.
Genera un impacto ambiental mayor que la subterránea.
Produce mayor contaminación sonora, visual –por el polvo en suspensión- e impacta considerablemente en las especies vegetales y animales existentes en el lugar de la explotación.
Mayores limitaciones para alcanzar profundidad en las excavaciones.
Las tareas de rehabilitación requeridas al finalizar la explotación son mucho mayores.
Un hecho de trascendencia mundial reactivó el año pasado los cuestionamientos a la minería subterránea.
El derrumbe de la mina San José, en el norte de Chile, puso en riesgo cierto de muerte a 33 mineros que, luego de 70 días, pudieron ser rescatados.
No todos los mineros subterráneos tienen la misma suerte en el ejercicio del oficio más peligroso del mundo.

En la medida que a Aratirí le vaya bien nos irá bien a todos y en la medida en que le vaya mal el desastre cundirá sobre todos nosotros.
Si no se prueba tomando todas las medidas del caso nunca se sabrá.
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3 comentarios
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  1. Las pelicula futuristas cuentan de una tierra sin vegetacion ni agua algo que se puede llegar a dar como se siga destruyendo la naturaleza. ¿Queremos un mundo mejor o terminar el mundo?
    En las reuniones de los paises que se votan medidas contra “los cambio climatico” los paises que destruyen el mundo le dan plata a los paises mas pobres para que no voten medidad drástivas en la industrialización que eliminen el efecto invernadero que originan todos los fenomenos naturales y futuros nefastos para la tierra. Nuestro país, como vota…. a favor o en contra de los paises que generan los gases que envenenan el medioambientre CO2 y el CH2?
    Pero esta gente cuanto mas plata te da mas tre contaminan.

  2. Es muy triste que publiquen artículos como éste: ay gente que está en contra del Planeta y de la Vida. Parecen los admiradores de los nuevos Pizzarro. El mundo rico no te va a dejar mucha cosa, como siempre ha ocurrido con los países dependientes o primarizados. Por más argumentos falaces que se den, el meollo es el saqueo de los recursos naturales, la depredación y el dejar el país en ruinas. El “primer mundo” vive a expensas del resto de los países dependientes… hace cientos de años que así ha ocurrido, y por lo visto, seguirá ocurriendo.
    Que lástima que haya gente que aún sostiene la desigualdad y el saqueo.

  3. no lo ley mucho pero en ningún momento dice si estas en contra y vengo hace mucho tiempo con el proyecto aratirí y me parece que tenes que decir porque

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