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Diputado camporista

18. Octubre 2013 | Por | Categoria: Insólito

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Por Niquita Nipone
He conocido y tratado cotidianamente con hijos de desaparecidos y de muertos uruguayos en combates de la sedición contra las fuerzas represoras, con quienes mantuve un contacto permanente, personal, laboral y me resultaron grandes tipos, excelentes personas como lo fueron sus padres injusta y malamente muertos.

cabandie-mosquera_453x340A los padres los conocí y los traté, claro que no me corría por la cabeza en qué estaban metidos e inclusive uno de ellos, a pesar de su ideología, hasta el día de hoy, estoy totalmente convencido que no tuvo nada que ver con la sedición y sus actos.
Sus hijos llevaron primero dignamente o como pudieron la orfandad y luego a trabajar como cualquier hijo de vecino, alguno con título universitario y una carrera.
Perdonen que no de los nombres porque no quiero molestar la privacidad de ellos, que viven como un ser humano más y creo, porque no lo demuestran, sin resentimientos sociales.
El hecho de que no lo demuestren no quiere decir que no piensen un montón de cosas y a pesar del daño sufrido son personas que el que no sabe el tema no se da cuenta de su condición de huérfanos de la pre dictadura.

Claro que en otros lados las cosas no son así.
Un diputado camporista y la inspectora de tránsito tuvieron un altercado, el quiso sacar partido de su condición de tal y se le complicaron las cosas.
Al kirchnerismo en ese contexto de tantas limitaciones físicas, la campaña electoral se le complicó, en la Capital y en la provincia de Buenos Aires, por obra y gracia de otro de sus jóvenes dirigentes. El video que mostró a Juan Cabandié matoneando a una humilde agente de tránsito de Lomas de Zamora fue seguramente subido a la Red por un avezado conspirador.
El hecho sucedió en mayo, pero se conoció quince días antes de las elecciones.
El conflicto del oficialismo es que ni siquiera pudo explicarlo.
Sobre un hecho real caben todas las instigaciones posibles.
“Le hicieron una cama, pero cada uno elige la cama en la que se acuesta”, razonaba ayer un dirigente del oficialismo.

El escándalo complicó las posibilidades de Daniel Filmus para conseguir la reelección como senador en la Capital, que ya estaba en seria discusión, y colocó a la defensiva a Martín Insaurralde, jefe político del municipio donde sucedió el atropello.
No en vano los dos, Filmus e Insaurralde, gastaron las últimas horas en reprender públicamente a Cabandié, en pedir disculpas y en alejarse del caso.
Cabandié forma parte de una dirigencia kirchnerista, mayormente agrupada en La Cámpora, que hace política al revés.

La soberbia en lugar de la seducción.
La agresión donde debe haber amabilidad, aunque sea forzada. Cabandié no es el único.
A Mariano Recalde lo grabaron despotricando contra senadores y diputados nacionales.
A Andrés “Cuervo” Larroque lo filmaron cuando matoneaba a un periodista del canal oficialista, Juan Miceli.
Digan lo que digan, lo cierto es que la agente de tránsito de Lomas de Zamora, Belén Mosquera, y Juan Miceli se quedaron sin trabajo poco después de que la vida los enfrentó con los jóvenes camporistas.
Esa generación de políticos es una obra personal de Cristina Kirchner.
Es también, vistas ahora las cosas con cierta perspectiva, su error. Les dio a esos jóvenes el poder y el dinero sin exigirles ningún esfuerzo.
Sin pedirles una periódica rendición de cuentas sobre sus gestiones.
Contra la experiencia que indica que la política es un camino de constantes obstáculos, esos dirigentes crecieron a la sombra del poder.
No fue Diana Conti la única que creyó en una Cristina eterna. También confiaron en su inmortalidad política los camporistas beneficiados del poder transferido.
La propia Cristina, que no les enseñó que la política es la contracara de la arrogancia y la prepotencia..
Juan Cabandié ya había respondido: “¿A mí me venís a preguntar por el «Nunca Más»?”
Fue durante un cruce con un notero de CQC (Caiga quien caiga) que le preguntaba su opinión sobre el jefe del Ejército César Milani
El legislador y candidato a diputado por el kirchnerismo Juan Cabandié ya había utilizado el argumento de haber sido hijo de desaparecidos en una discusión.
Fue en julio de este año, cuando fue entrevistado por un notero del programa de El Trece CQC, que le preguntó sobre su opinión por el jefe del Ejercito César Milani, denunciado por su presunta vinculación con la dictadura.

El notero quería verificar “en cuánto tiempo decía las palabras [Héctor] Magnetto o Grupo Clarín”.
En la entrevista que salió al aire se visualiza que en la segunda pregunta el periodista que lo seguía a la salida de la Legislatura, le consultó: “Si la oposición hubiera elegido a un candidato que figura en el libro «Nunca Más», ¿Hubieras salido a criticarlo?”.
Ofuscado, Cabandié, que se negaba a hacer la nota, respondió. “Preguntale a Magnetto a ver qué opina ¿A vos te parece que vos podés preguntarme por el «Nunca Más» o temas sensibles como estos? ¿No te parece que vos y tu productor son un poco irrespetuosos?”.
“¿A mí me venís a preguntar por eso?”, continuó y se negó a seguir respondiendo.
Los insultos y amenazas del diputado oficialista Cabandié a una joven agente de tránsito son otro fiel reflejo del autoritarismo kirchnerista
La vergonzosa e imperdonable agresión verbal del diputado nacional kirchnerista Juan Cabandié a una joven agente de tránsito de Lomas de Zamora que quería multarlo por una infracción ilustra de la peor manera un lamentable rasgo que si bien caracteriza al kirchnerismo, también lo excede, pues constituye uno de los peores rasgos de la personalidad de muchos argentinos que no se ha perdido con el paso del tiempo.
Se trata de la prepotencia y el autoritarismo de quien tiene -o a veces aparenta tener- un cargo o contactos en alguna área del poder, generalmente político, y los esgrime a modo de amenaza para lograr privilegios o la no aplicación de la ley y las normas, como hizo Cabandié con suma eficacia, pues la joven, Belén Mosquera, finalmente perdió su trabajo en la comuna cuyo intendente es Martín Insaurralde, joven promesa del kirchnerismo, junto con el propio Cabandié, en las próximas elecciones.

La actitud de Cabandié y de tantos como él puede resumirse en la nefasta frase: “¿Usted sabe con quién está hablando?”, que es una manera de informarle al interlocutor que no está hablando con un ciudadano común y corriente al que puede exigírsele el cumplimiento de las leyes y normas, sino con un privilegiado que, en virtud de su cargo o puesto, o de sus conexiones, no sólo goza de impunidad para que esas leyes o normas no lo alcancen, sino que también puede invertir los papeles y terminar él, el transgresor, sancionando o haciendo sancionar al agente de la ley.
En esa concepción autoritaria, ubicada en las antípodas del republicanismo y de la democracia, subyace la noción de que quienes ejercen el poder se encuentran por encima de las leyes. Tan por encima que éstas no sólo no los alcanzan, sino que ellos, en virtud del poder que tienen, gestionan castigos para quienes no advierten que se encuentran ante un ser superior.
Ese fue el pecado de la joven Belén, ignorar que quien se resistía a la multa y pedía por su celular a un tal “Martín” que le aplicaran a ella un “correctivo” era ni más ni menos que Cabandié, fiel exponente de la agrupación hiperkirchnerista La Cámpora, integrada por otros jóvenes que, como él, suelen mostrarse prepotentes, ignorantes y autoritarios.
De esas cualidades hizo gala Cabandié durante el lamentable episodio que fue filmado por un efectivo de la Gendarmería Nacional.
Por ejemplo, cuando calificó a Belén de “boluda” y “desubicadita” y agregó que él “se bancó la dictadura”.

Cabandié jamás “se bancó” la dictadura por una elemental cuestión cronológica: es un hijo de desaparecidos.
Ese es su único antecedente y en vano ha querido convertirlo en virtud, cuando no lo es.
Es sólo una circunstancia ajena a su voluntad.
Como sostuvo otra dirigente política también hija de desaparecidos, pero ubicada en el polo opuesto moral, la diputada Victoria Donda (Libres del Sur): “Es como si yo no quisiera pagar la luz porque soy hija de desaparecidos”.
Agregó Donda: “Ninguno de los dos nos bancamos la dictadura”.
Lo sintomático es que el kirchnerismo presenta a Cabandié como un ejemplar de la nueva dirigencia, pero, paradójicamente, este ejemplar adolece de los vicios de la vieja dirigencia.
Es que los jóvenes camporistas tienen de nuevo sólo la edad, y de la vieja propotencia de la que hacen gala dan fe los dichos de sus integrantes, como cuando el diputado Andrés “Cuervo” Larroque, dirigente de La Cámpora, le gritó “¡Callate, atorranta!” en plena sesión a la diputada Laura Alonso, de Pro.
El presidente de la crónicamente deficitaria Aerolíneas Argentinas, el camporista Mariano Recalde, calificó de “mucho peor que un zángano” al senador radical Gerardo Morales.
Más allá de La Cámpora, el senador kirchnerista Aníbal Fernández amenazó a Elisa Carrió con “embocarla”.
Como puede advertirse, la amenaza, el insulto y el patoterismo están en la esencia del kirchnerismo, como lo probaron Guillermo Moreno con los dóciles empresarios, la Presidenta con los medios independientes, y hasta las insultantes estadísticas falsas del Indec sobre inflación.
Las disculpas que ha pedido Cabandié no deberían ser aceptadas, pues las ofreció a regañadientes porque el episodio trascendió y amenaza con perjudicar el desempeño en las elecciones de Insaurralde, quien sería ajeno al despido de la agente de tránsito, a quien ofreció la reincorporación.

No deben ser aceptadas porque no se trató de un exabrupto. Cabandié no perdió los estribos, sino que se mostró tal cual es.
En el más absoluto hermetismo, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, recibió ayer en una tensa reunión al legislador porteño Juan Cabandié, candidato a diputado del Frente para la Victoria, y evaluaron estrategias para atenuar el impacto negativo del exabrupto de Cabandié y el posterior despido de la agente de tránsito de Lomas de Zamora Belén Mosquera.
Temen que podría impedirle a Daniel Filmus obtener la banca del tercer senador por la Capital Federal.
El encuentro duró casi una hora.
Cabandié ingresó en Balcarce 50 a las 15.30 y se retiró demudado, sin hacer declaraciones, a las 16.30.
La preocupación es el efecto que pueda tener el bochornoso episodio en las elecciones del próximo 27.
“Abal Medina y Cabandié analizaron cómo atenuar el impacto en las elecciones”, señaló un alto funcionario del primer piso de la Casa Rosada.
“El análisis que se hace hacia adentro es que la agresión de Cabandié refuerza los atributos negativos que la oposición le endilga al kirchnerismo: soberbia, abuso de poder”, dijo otra fuente oficial.
Luego de la derrota en las primarias del 11 de agosto último, el kirchnerismo había apostado a recuperar tres o cuatro puntos en la Capital Federal con la inclusión en la boleta del FPV del ex canciller Jorge Taiana como candidato a legislador porteño.
Además, había sumado una lista colectora de candidatos a diputados de izquierda encabezada por Pablo Ferreyra, que compite contra la nómina original de Cabandié.
Estos agregados apuntaban a fortalecer al que encabeza la boleta, Filmus, candidato a senador del FPV.

En Balcarce 50 anhelan que el ex ministro de Educación le gane la pulseada al candidato a senador de UNEN, Fernando “Pino” Solanas.
Compiten en realidad por el segundo lugar: se descuenta que Gabriela Michetti, de Pro, ganará y obtendrá las dos primeras bancas del Senado.
Pero el segundo lugar definirá el tercer senador.
Y para el kirchnerismo es estratégico obtener esa banca en el distrito porteño.
Pero Cabandié podría impedir ese objetivo, evaluaban.
Incluso luego del debate de candidatos a diputados porteños, hace dos semanas, la Casa Rosada consideraba que Cabandié había remontado algo en su imagen pública.
“Todos estos agregados, esta apertura hacia sectores medios, nos sumaban tres o cuatro puntos de sectores de clase media urbanos que podían ser clave para ganarle a Solanas.
Estos sectores alguna vez votaron al kirchnerismo y se pueden recuperar con un buen discurso”, analizó un funcionario cercano a Abal Medina.
“El gran tema es la elección de senador: se definirá por dos puntos más o dos puntos menos”, dijo otro importante funcionario.
Si Filmus pierde esa banca por ese margen, habrá muchos pases de factura internos para Cabandié..

El candidato kirchnerista insistió con su tesis de que él fue quien sufrió “abuso de autoridad” en el operativo de tránsito en el que agredió a la agente Belén Mosquera
Juan Cabandié volvió a hablar sobre el video y aseguró que esta operación política perjudica a la campaña.
El candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria por la Capital Federal Juan Cabandié consideró que el escándalo que se generó por sus agresiones a la agente de tránsito Belén Mosquera pudo ser “una operación política de Gendarmería” para perjudicar al gobierno nacional.
“Esta es una operación política de Gendarmería contra nosotros o contra el Gobierno”, afirmó esta mañana el legislador de la ciudad y ratificó en una entrevista con Mauro Viale, en el canal América 24: “Yo me banqué la dictadura”.
Minutos después de que se difundiera la tercera parte del video, en el que ahora increpa a la Policía bonaerense, Cabandié subrayó que existe “una intencionalidad en plena campaña”, pero aseguró que va a seguir militando y que “no va a aflojar de ninguna manera”. “Lo que buscan es que afloje y no lo voy a hacer”, destacó en declaraciones a Mauro Viale.
Por otro lado, insistió en la idea de que con esta difusión “se quiere sacar rédito político” y reconoció que todo esto “perjudica a la campaña”.
Después vienen algunas agachadas como que durante las declaraciones ratificó que “se equivocó en la reacción” que tuvo con Belén Mosquera, pero aclaró que defiende los motivos por los cuales se generó la discusión.
“Me enojé porque la legislación dice que uno puede circular cuando tiene el seguro pese a no tener el último comprobante de pago”, indicó tras reforzar la hipótesis de que se trata de “una operación política”.
Sostuvo una vez más que “no chapeó” con su condición de funcionario y dijo que sólo lo verbalizó cuando le preguntaron a qué se dedicaba.
Según recordó, en ese momento le devolvieron los papeles que le habían retenido.
“No está bien que traten así a la gente.
No es la primera vez que pasa.
Tampoco soy el primero que se enoja”, enfatizó.
El candidato a diputado nacional del kirchnerismo cree que la Presidenta no está al tanto del escándalo por el video del legislador porteño; “Tiene que cuidarse y no estar atenta a las noticias”, afirmó.

“Me imagino que Cristina Kirchner no sabe”.
El primer candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, aseguró hoy que para él la Presidenta, que se recupera en la quinta de Olivos de una operación por una “colección subdural crónica”, no está al tanto del escándalo desatado por un video en el que Juan Cabandié aparece en plena discusión con la ex agente de tránsito, Belén Mosquera.
“No lo sé porque no tengo acceso, pero me imagino que no sabe. Las prescripciones médicas que tiene es que no esté atenta a los diarios y a las noticias.
Tiene que cuidarse”, afirmó Insaurralde, en diálogo con Radio La Red.
La jefa del Estado continúa con su recuperación en la residencia presidencial y retoma de a poco su actividad oficial.
Ayer, la mandataria recibió a los dos funcionarios de mayor confianza, el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Por otra parte, el intendente de Lomas de Zamora consideró que “bajo ningún concepto” tiene “temor” de que el video de Cabandié afecte su campaña en la provincia de Buenos Aires.
“No estoy todo el día pensando en eso, estoy trabajando”, afirmó el jefe municipal, quien ayer recibió a Mosquera, la ex agente de tránsito, y se distanció de su aliado político.
“Hablé con Cabandié y noté su arrepentimiento”, señaló Insaurralde.
El Gobierno no sancionaría al hombre que filmó la discusión entre el legislador y una agente de tránsito; “Es mentira. Lo van a cocinar como hicieron conmigo”, dijo Raúl Maza
Según Juan Cabandié, el gendarme que filmó el video del escándalo intentó “coimearlo”.
Fue el hombre que filmó el video en el que Juan Cabandié increpa a una oficial de tránsito, que desató un escándalo político en el tramo final de la campaña para las elecciones legislativas del 27 de octubre próximo.
Sin embargo, la identidad del gendarme que subió la filmación a las redes sociales continúa siendo un misterio.

El Gobierno no prevé sancionar al gendarme que grabó en mayo pasado las imágenes en las que se ve al primer candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria en la Capital en plena discusión con Belén Mosquera, ex agente de tránsito de la municipalidad de Lomas de Zamora.
“No hizo nada malo, no es un delito.
Lo hizo con su celular, es un tema particular y no es un problema de la Gendarmería”, informó a este medio un alto funcionario.
Tanto Cabandié como Mosquera advirtieron que el video, que se difundió en dos partes a través de las redes sociales, fue filmado por un “gendarme” que se encontraba en el operativo.
En su reaparición pública, Cabandié contó hoy que, antes de amenazar a la ex oficial de tránsito, discutió con un uniformado, quien le habría pedido “una coima”.
“Se me complicaba a mí poder denunciar algo que no fue explícito. No me dijo “dame 150 y te vas”, pero me indujo a eso”, señaló Cabandié, durante una entrevista con el programa Perros de la Calle, en radio Metro.
En un intento por justificar su reacción, el joven camporista agregó: “Fue parte de un enojo por la actitud zarpada de Gendarmería”.
El ex vocero de los gendarmes, Raúl Maza -fue dado de baja en noviembre pasado, tras el conflicto salarial-, coincidió en que el uniformado “no cometió un delito”, según lo establecido por la reglamentación interna de la fuerza.
“Estamos en democracia.
Con lo que hizo no está violando un secreto de Estado”, remarcó el ex gendarme.
Luego de que se radicara en los Tribunales de Comodoro Py la primera denuncia contra Cabandié y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde -quien también quedó involucrado en el video-, por supuesto “abuso de poder y violación de deberes de funcionario público”, Maza reveló que “ya están buscando” al autor de la filmación en el interior de la fuerza.
“Se cree que es la misma persona.
El que lo filmó y lo subió a Internet”, comentó.
El ex vocero de la fuerza consideró que las autoridades de gendarmería “sancionarán” al involucrado, pese a la postura inicial que tomó la Casa Rosada.
“No les creo cuando dicen que no lo van a sancionar.
A nosotros nos dijeron lo mismo en octubre pasado.

Le van a buscar la vuelta para cocinarlo y quedar bien con el gobierno de turno”, afirmó.
En el FPV cuestionan la demora y la falta de claridad en el pedido de disculpas de Cabandié
Daniel Filmus y Jorge Taiana intentaron ayer dar por superada la polémica por el video, pasar la página y aprovechar de lleno los pocos días de campaña que quedan, pero Juan Cabandié les complicó la misión.
El candidato a renovar su banca de senador por la ciudad y el cabeza de lista de postulantes a la Legislatura se mostraron juntos en un acto de campaña.
Visitaron la CTA que comanda Hugo Yasky para recibir in situ el respaldo de la central obrera oficialista de cara a las elecciones.
Hablaron de los “logros” del Gobierno en la “década ganada” y se comprometieron a “seguir trabajando por lo que falta”.
Terminados los discursos, llegaron las preguntas incómodas.
“Juan no estuvo bien, pero tomó la actitud correcta, pidió disculpas. Acompaño su mirada crítica”, destacó un Filmus serio ante la nube de micrófonos.
Parado a su lado, Taiana fue más duro.
“Vimos dos minutos de una situación que duró 40”, lanzó sobre el video en el que Cabandié maltrata a la oficial de tránsito.
En la misma línea, puso en duda la “autoridad” de los gendarmes para filmar el operativo y deslizó: “En todo caso, hubo abuso de poder de quienes hicieron el procedimiento”.
Mientras Filmus y Taiana daban explicaciones en la CTA, Cabandié salía al aire por el programa de radio de Andy Kusnetzoff.
Aunque la presencia del candidato a diputado en la central de la calle Piedras estaba confirmada hasta ayer a la mañana, finalmente se decidió que convenía que “se ocupara de lo suyo” y aprovechara la amplia audiencia del programa de La Metro para pedir disculpas y “cerrar el tema de una vez”, como graficó uno de los presentes.
Pero las explicaciones de Cabandié no conformaron.
El legislador pidió disculpas más de una vez, aceptó que había estado “mal” pedir un “correctivo” para la agente que le hizo la boleta, pero insistió en que intentaron coimearlo y justificó la llamada que hizo para que Martín Insaurralde tomara cartas en el asunto.
“El término adecuado no es aplicale un correctivo.
Tendría que haber dicho: «Llamalo a Martín Insaurralde y decile que acá hay unos pibes que están medio zarpados»”, insistió, por ejemplo, hacia el final de la entrevista.
La falta de contundencia y claridad de Cabandié en el pedido de disculpas y en el reconocimiento de los exabruptos cayó mal en las filas del kirchnerismo porteño.
“Juan comprendió que estuvo mal.
Pero todavía tiene bronca y cada vez que habla vuelve a discutir”, sintetizó, entre la comprensión y el malestar, un dirigente porteño.
Por lo bajo, cerca de Filmus y Taiana critican la “falta de reacción” del dirigente de La Cámpora.
“Esto tendría que haberse cerrado el domingo.
Si [Cabandié] pedía disculpas sin más y pedía que la reincorporaran (a Belén Mosquera, la agente de tránsito), se terminaba.
Hoy ya estábamos hablando de otra cosa.
Debimos actuar antes”, se lamentó un legislador porteño que conoce bien los vericuetos de la campaña del FPV.

“El pibe se extralimitó.
Se le soltó la cadena al cuete.
Pide disculpas, pero sigue hablando de coimas.
Así la cosa sigue y sigue”, sopesó otro.
Puertas adentro, nadie duda en describir la aparición del video como una “operación” ligada a las elecciones.
Especulan con un “pase de factura” de Gendarmería al Gobierno o con una maniobra de allegados a Sergio Massa, aunque admiten que no tienen elementos para responsabilizar a nadie.
También hay coincidencia en que el momento elegido para difundir las imágenes buscó “contrarrestar” el buen desempeño de Cabandié en el debate del miércoles pasado en TN, en el que el candidato a diputado enfrentó a sus rivales Elisa Carrió y Sergio Bergman.
Aseguran que el escándalo no se sentirá en las urnas, que nadie cambiará su voto por el video.
Mientras tanto, esperan que la nube se disipe de una vez..
En un giro de posición, el candidato del kirchnerismo cuestionó con dureza al legislador de La Cámpora por la agresividad que mostró cuando lo multaron; se reunió con la joven cesanteada y le ofreció reincorporarse
En el tramo final de la campaña, y consciente del impacto electoral negativo, el intendente de Lomas de Zamora y candidato por la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, dio un giro y se despegó con dureza de Juan Cabandié por el video en el que el legislador porteño trata de “desubicadita” a una agente de tránsito municipal y pide que le apliquen un “correctivo”.
El jefe comunal se reunió ayer por la tarde con Belén Mosquera, la agente de tránsito que el legislador porteño insultó cuando le estaba por hacer una multa y a la que acusó de haberlo querido coimear. Le propuso volver a trabajar para el municipio y echó al jefe de la Dirección de Tránsito de Lomas de Zamora, Ramón Guelardi, que le había rescindido el contrato una semana antes de que venciera.

Más allá de los gestos, la frase que más impactó dentro de la Casa Rosada fue la descalificación que hizo Insaurralde de la actitud que mostró Cabandié contra Mosquera.
“Yo como hombre nunca maltrataría a una mujer”, se despegó, en código de caballero, en una rueda de prensa tras el encuentro.
Aunque no quiso entrar en detalles sobre la postura del legislador y candidato porteño, se diferenció respecto de la reacción posterior. Insaurralde no sólo recibió a la agente, sino que la respaldó por cómo actuó durante el operativo.
Incluso avaló la versión de Mosquera de que no existió ningún pedido de soborno.
“Actuó correctamente”, la respaldó.
En una defensa errática, Cabandié primero acusó a la joven de haberle sugerido una coima.
Ayer, en un pedido de disculpas público, reconoció nuevamente su error y apuntó hacia la Gendarmería como responsable de haberlo retenido durante media hora.
Y la historia sigue y seguirá.

Hay hijos y entenados y lo que noté es la vulgaridad en que se tratan tanto funcionarios, bah… todos son funcionarios una inspectora que para nosotros sería municipal, los dichos del diputado provincial de Buenos Aires, tratándola de boluda, pidiendo que la sancionen por celular, eso sí mirando para el costado por si aparecía otro policía y tenía uno filmándole en la cara, porque además de ordinario no le da la croqueta para darse cuenta de nada.
Dijo muy bien otra hija de desaparecidos, que eso no la habilitaba a no pagar la luz y este patán por no pagar el seguro obligatorio del vehículo se metió él y a todo su grupo LA CAMPORA en un baile muy feo, Argentina no tiene remedio con esta gente.
Mientras la Sra. K está en internación domiciliaria en Olivos, la nena se fue al sur en el Tango 001 a un cumpleaños.
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2 comentarios
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  1. Los argentinos chapean a cada rato………usds no se acurdan aquella salida de un clasico cuando los hichas de boca estaban paleando a los de river y se siente un grito (No me peguen que soy Giordano) era al famoso peluquero de la tele….jajajajaja

  2. Che está fuerte la ispectora no sera que no sera la forma que tiene este salame de cargarse a las mujeres? me gustaria saber a quien estaba llamando por telefono vamos a ver que le pasa despues a la minita esta que demuestra que es valiente y no le teme a las camaras…..jajajajajaja

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