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“El aborto de clínica ya no existe”

20. Junio 2013 | Por | Categoria: Galería

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Por Iara Bermúdez y Waldemar García
La ley de interrupción voluntaria del embarazo prioriza el derecho a la salud. Uno de los temas más debatidos en los últimos años sobre la salud de las mujeres tiene que ver con el tema de la interrupción voluntaria del embarazo o ley de despenalización del aborto.

leti-riep2_280x210Diariamente en el mundo, los medios nos informan sobre muertes de mujeres por realizar abortos en clínicas clandestinas. En nuestro país años atrás fue vetada la ley número 18.426 de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva por el entonces presidente Tabaré Vázquez sin que la población ni las mujeres pudieran expresarse al respecto.
En la actual legislatura, la ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo fue aprobada por tan solo 1 voto de diferencia.

Siempre que sale una ley nueva produce en una parte de la sociedad rechazo y protestas, porque o bien las leyes están en contra de sus principios o porque les perjudica en algún aspecto, laboral, económico, familiar, etc.

El próximo 23 de junio algunos sectores políticos y religiosos quieren que los uruguayos voten para derogar esta ley y se convoque a un referéndum en el mes de octubre donde el voto será obligatorio. Ante esta disyuntiva de votar o no votar en contra de la ley nos preguntamos: ¿Por qué nace la necesidad de leyes de despenalización del aborto o leyes de interrupción voluntaria del embarazo? ¿Es porque la salud está por encima de la moral? ¿Es porque la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo? ¿Es porque todo lo que tiene que ver con la salud debe hacerse con garantías y con personal capacitado y responsable y no de forma clandestina y sórdida? ¿Es para que todas las mujeres tengan las mismas posibilidades y garantías y no solo aquellas que lo podían pagar?

Si hay una persona en Uruguay que ha tenido que hablar sobre la polémica ley de interrupción voluntaria del embarazo esta es Leticia Rieppi, Coordinadora del Área de Salud Sexual y Reproductiva, del Ministerio de Salud Pública (MSP).

El Reporte conversó con ella:
E.R. -¿Qué cargo ocupa?
L. R. -El MSP tiene un área programática que antes se le llamaba Departamento de Salud de la Población. A partir de 2010 este departamento se llama de Programación Estratégica en Salud y tiene un área de atención, de referencia en programas que se llama “Área de Salud Sexual y Reproductiva” y en esa área yo soy la coordinadora.
Hay 4 programas: Programa Varón; Programa Mujer; Programa VIH Sida; y Violencia. El programa de varón no es un programa básicamente, son líneas estratégicas de trabajo. Comenzamos a trabajar, no tanto porque fuera una población vulnerable y si porque era una población desatendida. Este departamento, en el gobierno anterior, estaba enmarcado en el Programa de Mujer y Género que dirigía la Dra. Grela, una persona muy progresista y muy vanguardista en sus posiciones, que incluyó todo lo que es violencia, atención a la mujer, diversidad sexual, y también al varón, acompañando a la mujer en sus derechos sexuales y reproductivos.

E.R. -¿Cómo se llega al cargo de Coordinadora?
L.R. -Yo me recibí de médica en el año 1988 y entré como residente, en 1990, de ginecología y obstetricia. Me recibí de ginecóloga en el año 1994. Hice carrera docente, cursé 1er. año asistentado y mientras tanto me incluí en el sistema laboral siendo ginecóloga y trabajando esencialmente en urgencias. Ahí tuve la orientación hacia la ginecología de la infancia y adolescencia. Trabajé mucho los temas de anticoncepción, eso llevó a que me conectara con personas que trabajan en el tema de la salud pública pero con intereses orientados hacia la salud sexual y reproductiva. A partir del año 2001 me dedique a trabajar más lo que era política de salud en el FA. En 2005 me ofrecieron trabajar en la red de atención de 1er. nivel en ASSE, como asesora, en la parte programática en salud de la mujer. Estuve trabajando unos meses y quedó libre un cargo de gestión que me ofrecieron y acepté, compartiendo ambos cargos durante un tiempo, gracias a que tuve un gran apoyo por parte de mis compañeros.

En 2010, Leonel Brioso me ofrece quedarme como responsable del Área de Salud Sexual y Reproductiva. Lo tuve que pensar mucho porque los 5 años que llevaba en una tarea de gestión me habían agotado. Finalmente acepté y tomé posesión del cargo en junio de 2010. Fue un desafío muy grande porque yo soy una clínica, me formé como clínico, no en gestión. En mi paso por la red de atención de primer nivel tuve varios eventos de formación en gestión, metodología y planificación, esencialmente, pero no como una formación específica en gestión, que es algo que estoy haciendo ahora. Lo que a mí me ha hecho mucho bien en el periodo anterior, fue poder tener la concepción de lo que es poder coordinar un grupo sabiendo que todos los integrantes tienen sus ventajas, tienen sus haberes, tienen sus cosas positivas y negativas e intentar que cada uno del grupo saque lo mejor en este balance de cosas distintas que tenemos cada uno de nosotros.

E.R. -¿Ese grupo está formado por profesionales?
L.R. -Está formado por profesionales y por la gente de secretaria. En el grupo en este momento hay: 2 asistentes sociales, 1 enfermera que es además educadora social, 1 psiquiatra, 2 psicólogos, 1 abogado, 1 infectóloga, 1 licenciado en enfermería y 3 ginecólogos.

E.R. –¿De ahí sale toda la información para los jóvenes sobre salud sexual?
L.R. –No solo para los jóvenes, sobre toda la salud sexual y reproductiva. Porque en ese grupo hay 3 compañeras que trabajan el programa de violencia y salud, 4 compañeros que trabajan ITS VIH, hay un compañero que trabaja el tema de salud de la mujer, un compañero que trabaja el tema de salud del varón y una compañera que trabaja todo lo relacionado con la educación y la salud sexual y reproductiva, y yo que los coordino. Si bien todos acompañamos todos los procesos. Por ejemplo, cuando tratamos temáticas como, “la explotación sexual infantil”, entonces todos estamos juntos. Cada uno desde su área da su visión, intentamos entre todos articular la solución de una problemática. Por supuesto que el compañero que trabaja la temática mujer está más orientado al embarazo o a la anticoncepción o a situaciones especificas de la salud de la mujer, ya sean cáncer de cuello, mamas, etc., pero hay puntos de contacto, como en el control de embarazo y las enfermedades de transmisión sexual que se juntan los dos; como el control de embarazo y violencia que se juntan y entonces articulan entre ellos para que las actividades de uno y otro vayan siendo empujadas juntas. O sea uno la empuja por el lado de control de embarazo y violencia y el otro sobre violencia y control de embarazo. Unos ponen una cosa delante u otra, pero empujando en el mismo sentido, haciendo que, esencialmente, los derechos a la salud sexual y los derechos a la salud reproductiva, realmente sea un hecho. Y trabajamos muy bien, trabajamos realmente como un equipo.
E.R. -Al principio de la entrevista comentó que había trabajado con adolescentes. ¿Cómo estamos en educación? ¿Hay algún tipo de colaboración entre el departamento y la enseñanza?
L.R. -Yo me oriento hacia la ginecología con adolescentes y de cierta forma me hice conocer en todas estas temáticas de anticoncepción y adolescencia por trabajar con ginecología del adolescente. Esa fue la otra puerta de entrada para yo estar donde estoy hoy.
En la Ley 18.426 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que fue la ley que se votó en el año 2008 y que Tabaré Vázquez vetó, hay un artículo que dice que: el MSP tiene que coordinar la capacitación de los docentes de las tres ramas de la enseñanza. Entonces en el ámbito de esa ley en el área de salud sexual y reproductiva iniciamos una coordinación con ANEP y que hoy en día es con integrantes de los organismos descentralizados: UTU, secundaria, primaria, formación docente, que son los mismos que están en el programa de educación sexual y tenemos una mesa en la que trabajamos juntos: MSP desde ASSE, ANEP, MIDES (Instituto de las Mujeres), con la colaboración de UNFPA (Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo). Con ellos trabajamos promoviendo actividades de capacitación. Ahora tenemos un trabajo que consiste en 4 temáticas: pensar los derechos sexual y reproductivo desde el área de la salud; desde el área de la educación; pensar en los derechos sexual y reproductivo en sí, como derechos humanos; y pensados en una red de trabajo.
E.R. -¿Y llega eso a los jóvenes y a los niños?
L.R. -Nosotros solo trabajamos con docentes.

E.R. -¿Pero los docentes lo transmiten?
L.R. -Yo creo que se ha avanzado, no hay una materia de salud sexual; lo que tienen en educación son referentes. Tienen referentes de educación sexual, 10 horas, en los liceos; las inspectoras que tienen sus referentes en primaria y lo mismo en UTU. Yo creo que UTU ha avanzado más que los otros a pesar de que UTU es más chico, yo creo que ha avanzado más que los demás por las características que tiene ese sistema, el que un referente de educación sexual tiene 10 horas para un liceo normal alcanza pero para uno grande no y eso también hace una diferencia. Ellos tienen un trabajo muy importante hecho por la Comisión de Educación Sexual pero obviamente, estos son avances de a poquito. Empujan un poco, vuelven, empujan otro poco. Tienen mucho trabajo hecho en forma virtual. Eso hace que los profesionales tengan que estar estimulados para poder acceder. Pero se ha avanzado. Y nosotros trabajamos en forma conjunta teniendo actividades sector salud – sector docente. Estamos intentando hacer estas actividades a nivel de territorio. Lo otro que hemos hecho es: a través de video conferencia, con los docentes, plantear elementos de salud sexual o salud reproductiva que consideremos importante. Y la otra forma que tenemos, ya no con docentes, de acercarnos al territorio es por video conferencia con los integrantes de los servicios de salud sexual y reproductiva y eso lo hacemos de forma fija, tenemos 5 al año.

E.R. -¿Hay estadísticas fiables sobre embarazos no deseados en jóvenes y adolescentes?
L.R. -No. Podemos saber cuáles son los embarazos no planificados. Nosotros hacemos una disquisición entre un embarazo no programado y un embarazo no deseado. No queremos usar la expresión “no deseado” porque es como desacreditar la posibilidad de nacimiento de ese niño. Está el embarazo no planificado o el embarazo planificado. Puede haber un embarazo no deseado pero aceptado, entonces hacemos esta disquisición, en realidad es un embarazo no planificado.

E.R. -¿Cómo terminan esos embarazos? ¿Llegan al final o son interrumpidos?
L.R. -En la mayoría de los casos de embarazos no planificados, tienen a los bebes. Una vez que la mujer sabe que está embarazada decide seguir con el embarazo en la mayoría de los casos. Eso se da también en las adolescentes. Yo creo que en las adolescentes la “no planificación” es más por no decir la verdad, por lo que puedan decir, pero en realidad la posibilidad de un embarazo no deseado en una adolescente y en una adulta es más o menos similar. Las adolescentes tienen muy buen control del embarazo, son muy prolijas, tienen todo muy bien ordenado, no se olvidan de acudir a las consultas.

E.R. -La mayoría de las embarazadas tienen a sus bebés, pero hay abortos. Con la nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo, ¿los abortos han aumentado?
L.R. -Yo creo que no aumentaron. Estoy convencida, además, que ya no existe aborto ilegal en el Uruguay, que el aborto que se hacía en la clínica ya no existe más, que existe solo el aborto a nivel de sistema de salud y que no se hacen más que antes. No hay más abortos en las adolescentes que en las adultas y las proporciones se mantienen, entre las adolescentes y las adultas que tienen su hijo y entre las adolescentes y las adultas que interrumpen el embarazo. Las proporciones se mantienen o sea que evidentemente no hay un comportamiento diferencial.
E.R. -¿Y las muertes?
L.R. -Por suerte Uruguay tiene un bajísimo índice de muerte por causa materna. Tenemos unos 47.000 nacimientos y aproximadamente 4 muertes por causa materna al año, lo que nos da un porcentaje de 8,6/100.000. Es un porcentaje muy bajo; en el año 1990, que es cuando se plantea disminuir la mortalidad por causa materna por las metas del milenio, tuvimos unas 18 muertes ese año, entonces las metas del milenio se están cumpliendo, estamos reduciendo las muertes por causa materna. Pasamos varios años, 3 concretamente, sin tener muertes por aborto, el año pasado tuvimos 2 casos, y a pesar de esas 2 muertes tuvimos 3 muertes más solo 5 muertes en el año por causa materna en total.

E.R. -¿Solo 2 muertes por aborto? Son muy pocas. ¿Cómo se consigue eso?
L.R. -Si son pocas. Lo que pasa es que, se insistía en que cuando una mujer tomaba la decisión de abortar, se asesorara para disminuir el riesgo del daño de la interrupción y una vez que hacían una interrupción, que consultaran inmediatamente al médico para evitar los riesgos y eso dio resultado realmente.

E.R. -Cuando hablamos de las adolescentes y los adolescentes, ¿hay alguna política para prevenir los embarazos no planificados, a nivel de enseñanza?
L.R. -Nosotros en lo que trabajamos es en el buen uso del preservativo, en la anticoncepción, en la difusión de los métodos anticonceptivos y promovemos que todos los profesionales asesoren sobre anticoncepción a todos los adolescentes que vienen a preguntarlo. Nosotros insistimos en el derecho que tienen los adolescentes a tener asesoramiento ante cualquier causa que le comprometa su salud. Los métodos anticonceptivos en el sistema público son todos gratuitos y en el sistema privado los anticonceptivos y los preservativos tienen un costo muy bajo. Se entregan con cuponera una vez al año para evitar que cada mes tengan que ir a buscar recetas y evitar que distorsionen sus actividades habituales. En lo que también insistimos, es en otra figura que hay en el sector salud que se llama: “los referentes en salud adolescente” que son médicos o pediatras que atienden a niños, niñas o adolescentes y los controlan en forma periódica, dependiendo de la edad puede ser 1 ó 2 veces al año donde también tiene un control oftalmológico y odontológico. Eso se promueve como eventos de atención a la salud integral y en esos eventos también está lo referente a la salud sexual y reproductiva.

E.R. -¿Para qué sirve la ley de interrupción voluntaria del embarazo?
L.R. -La ley lo que hace es garantizar que la salud de las mujeres sea lo primordial y que hoy en día la salud, no como derecho general, sino que, las mujeres tengan derecho a la salud. Esos son los elementos que la ley prioriza.
La ley prioriza el derecho a la salud.
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3 comentarios
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  1. Esta clarito¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡como para el quiera y como para el que no quiera entender¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡no se trata de comodidad, de antireligiosida, ni de antimoralidad¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡es un tema de salud simplemente ¡¡¡¡¡¡¡¡¡salud!!!!!!!!!

  2. Claudia Fernandez se desdijo, se dio vuelta, a lo panqueque, dijo que la malinterpretaron o algo así, cuando el barco se hunde quienes huyen primero?

  3. VOTO POR LA VIDA Y LA LEY. POR ESO EL DOMINGO NO VOY A VOTAR.

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