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Está en la mira

17. Marzo 2011 | Por | Categoria: Insólito

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Por Niquita Nipone

No es de hoy la noticia, pero no había recibido publicidad, pero con el destape de los WikiLeads y ahora con las próximas elecciones presidenciales, allende el río, se entró a mover la cosa.

El G-7 (el grupo que reúne a los siete países más poderosos del planeta, en esta instancia junto a España y Holanda estudian expulsar a la Argentina del foro de los veinte países industriales y emergentes, molestos por la participación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante la cumbre del G-20, que se celebró en Washington en 2008.

Tal eventualidad llevó a los embajadores en Buenos Aires de esas potencias a coordinar esfuerzos, para evitar que la mandataria ahondara en sus horrores y errores, durante la siguiente reunión del G-20 que se celebró en Londres en abril de 2009.
Según uno de los cables enviados, a Washington el 16 de marzo de 2009 por la Embajada de EEUU, filtrados a WikiLeaks “el grupo estuvo de acuerdo en que el gobierno argentino parece conciente de que una Argentina percibida como políticamente conflictiva podría ser expulsada del G-20 o convenir que las acciones vinculadas a paliar la crisis se transfieran a otro foro que la excluya”.

El cable sintetiza el encuentro que el 11 de marzo anterior, convocó el entonces Embajador Earl Anthony Wayne a los embajadores en Buenos Aires de Gran Bretaña Shan Worgan, de Alemania Gunter Kniess, de Japón Hitohiro Ishida y de Italia Stefano Ronca.
Más de la embajada de Francia Claudia Delmas-Scherer, Canadá Rajean Tessier y de la Unión Europea Carlos Gimeno Werdejo y dos invitados los embajadores de España Rafael Estrella y de Holanda Henk Soeters.

No tiene porque votar si no esta de acuerdo

En esta versión ampliada de G-7 estuvieron contestes en ver a Argentina bien posicionada para sortear la crisis económica y financiera mundial.

Pero la preocupación estaba en la cumbre que se llevaría a cabo tres semanas después.
Estuvieron acordes en la importancia que tendría un contacto directo de los líderes de sus respectivos países con la Presidenta Cristina Fernández para poder asegurarse su rol constructivo en la reunión del G-20 después de lo ocurrido en 2008.

En aquel evento Cristina Fernández criticó al Fondo Monetario Internacional y exigió su reforma, pero concentró la atención por dos motivos: habló más del doble de tiempo que el resto de los líderes –incluido George W. Bush- y volvió a llegar tarde a la foto como en ella es habitual, forzando una segunda foto. (En ello no creo que sea natural, sino que copia una actitud que tenía Eva Duarte que hacía esperar a todo el mundo).

Lo que perseguía la reunión ampliada del G-7 era que surgiera una sensación de convicción colectiva y un esfuerzo para levantar la confianza del consumo mundial, pero no les quedaba muy claro, o les quedaba demasiado en que Argentina, iba a tomar otros rumbos, vinculada directamente con la reforma del FMI sin condiciones.
De ahí en más la reunión derivó en lamentos del estilo mafioso del gobierno para equilibrar la balanza comercial con la Unión Europea, con exigencias indebidas a las exportaciones de tal procedencia, y el alemán criticó la visión mercantilista y el gobierno español en que las medidas proteccionistas argentinas equivalía a actúan en una forma renga.

Saludar no es obligación

Tanto el italiano, como el británico y el español vieron en Cristina Fernández una actitud impredecible, o demasiado previsible, en sus posiciones por lo que llegaron a la conclusión de que había que tratar con ella para lograr un resultado útil en Londres.
La conclusión de los embajadores del G-7 ampliado, coincidieron en el valor de la participación Argentina en el G-20 como una manera de exponer a la administración Kirchner a una visión del mundo más amplia sobre los vínculos de la economía global y la interdependencia.

A groso modo los distintos participantes consideraron por sus distintas partes que la participación de Argentina no era constructiva, sino molesta, que no proponía soluciones a los problemas sino que los complicaba y que en resumidas cuentas el problema se podía obviar expulsándola del G-20 o creando otro organismo que no la incluyera.

En poquitísimas palabras y como quien habla entre casa, tras que no paga las cuentas (nueve años de default) molesta con desplantes aislacionistas y hasta se da el lujo de llegar tarde a la foto y se niega a honrar las deudas, aunque, en el fondo, lo que más les duele es que los hayan clavado con un montón de millones de dólares y todavía les da dolores de cabeza.
Cosas veredes… y esto es antiguo, estaba tapado y surgió por las elecciones próximas.

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Un comentario
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  1. Cristina va para adelante a pesar que le dan votos “no positivos” y le hacen miles de zancadillas. se equivoca como todos los demas presidentes que tuvo Argentina y yo pienso que tiene mucho menos “errores y horrores” que algunos presidentes hombres anteriores. La cosa mas insólita que “esta” en materia presidencial fue la foto que le sacaron a Obama mirandole la cola a una secretaria en presencia de la mujer…busquenlan y saquen un insólito de eso a ver si se animan…
    Saludos

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