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Francisco Solano López

28. Abril 2011 | Por | Categoria: Los mitos y la historia

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Por Nico Medes

El Mariscal Francisco Solano López fue un gobernante paraguayo, nacido en 1826 y muerto en 1870, y considerado héroe nacional de su país.

Hijo y sucesor de Carlos Antonio López, furente la presidencia de éste (1844 – 1862), siendo muy joven fue asociado a las responsabilidades de gobierno. Designado Comandante en Jefe del Ejército en 1845, manda las fuerzas paraguayas en la lucha contra Rosas.

En 1853 parte hacia Europa como embajador plenipotenciario ante varias potencias; en París conoce a Elisa Alicia Lynch, joven inglesa de 18 años, que será su compañera por el resto de su vida y regresa a su patria en 1854.
En distintas oportunidades su padre le encomienda la defensa de las fronteras del país amenazadas por el Imperio Brasileño, así como contra la intervención de los Estados Unidos (1857).
En ese año oficia de mediador entre la Confederación Argentina y el Gobierno de Buenos Aires, logrando que ambas partes suscriban el pacto de San José de Flores.
Al fallecimiento de su padre, 1862, es elegido presidente del Paraguay, 1862 – 1870, continuando la labor progresista de su antecesor, a fin de dotar a su país de elementos técnicos modernos.

Pero a poco de iniciado su mandato se vio envuelto en uno de los episodios más trágicos de la historia de América del Sur en el siglo XIX: la guerra que en 1865 le declararon las potencias signatarias del tratado de la Triple Alianza, Argentina, Brasil y Uruguay.
Formalizado el paso de Humaitá por la armada imperial, los aliados ocupan Asunción, 1869, López instala su capital en Piribebuy.

Francisco Solano López y su hijo Panchito

Al cabo de cinco años de heroica resistencia, 1865 –1870, en que es acompañado por la totalidad del pueblo paraguayo, López con poco más de 400 hombres el alcanzado por una numerosa fuerza brasileña en Cerro Corá, derrotado y ultimado a orillas del río Aquidaban; sus últimas palabras fueron: “Muero por mi patria”.

Esta guerra me avergüenza como uruguayo de que nuestro país haya participado en la misma, que significó un genocidio brutal de nuestros hermanos paraguayos.
A nuestro Gral. Leandro Gómez lo perdimos en la caída de Paysandú que vino a ser un ejercicio de calentamiento, deportivamente hablando, de lo que sería esta carnicería.
Todo un trabajo por y para el imperio brasileño, el déspota Rosas y Flores.

Como habrá sido la vergüenza uruguaya que poco tiempo después se devolvieron todos los trofeos de guerra obtenidos en esta funesta guerra, que la sobrevivió un 25% de la población paraguaya.

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2 comentarios
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  1. Mi estimado amigo Nico Medes, me extraña que no haya dicho toda la parte negativa de ese genocida, porque Francisco Solano López, luego de recibir un momento muy prospero de su padre en PaRAGUAY, participó en la guerra tripe alianza y nos embromó de una forma muy despiadada…no me arregla nada que diga sobre la caída de Leandro Gómez, porque usted sabe cual era la dependencia del momento. Es la parte que nos causa asco del BICENTENARIO que están haciendo en esta pagina….
    Afectos de Ursula Von Lopes

  2. Estimada Sra. Ursula:
    En un tema tan feo como lo fue la guerra de la Triple Alianza, como en todos los de la historia nacional, trato de ser lo más objetivo posible. Me consta que el bicentenario es una excusa que han utilizado muchos para menear hechos políticos y militares para el mejor lado de acuerdo a sus inclinaciones políticas. No puedo negar que mis simpatías por Leandro Gómez están a la vista, claro que de el martir de la heroica no han quedado ni los huesos y mi profundo desagrado por la figura de Gregorio Suárez. Pero en esta parte de la historia teníamos a Rodríguez de Francia que tuvo preso a don Pepe Artigas en aquel publito, hasta que el padre de Solano López asumió la presidentecia o lo más parecido posible en Paraguay y le aflojó la manea a nuestro jefe. Claro está que nuestro General ya había visto la película y no entró en corral del varas, quedándose en Paraguay hasta su muerte. Estamos viviendo un momento cuando hablamos de historia que si tocamos a los charrúas saltan los cientos de miles de herederos de los sobrevivientes de Salsipuedes y arman un revuelo. Resulta que los guaraníes en nuestro país no se reproducían, parece que solamente los charrúas lo hacían. Me gustaría ver una prueba de ADN y salir de ese otro tema. Le ruego que por vía interna del reporte me haga llegar cuales fueron mis yerros que me hicieron torcer la historia para un lado aparentemente indebido. Lo planteo así porque los demás lectores no tienen la culpa de nuestras discrepancias o malentendidos. La saludo a Ud. con la mayor consideración.

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