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La participación de Churchill en la segunda guerra mundial

21. julio 2011 | Por | Categoria: Los mitos y la historia

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Sir Winston Leonard Spencer-Churchill (30 de noviembre de 1874

– Londres, 24 de enero de 1965) fue un estadista, historiador, escritor, militar, orador y primer ministro británico.

Recibió el premio Nobel de Literatura en 1953. Se le concedió por sus obras históricas, sus artículos periodísticos y por sus brillantes discursos, que lo erigen como uno de los principales oradores y políticos del siglo XX.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Churchill fue nombrado Primer Lord del Almirantazgo. Su principal misión es la de fortalecer las base de Scapa Flow en Escocia e impedir a Alemania que sus navíos atravesaran el Atlántico Norte para atacar a los barcos mercantes de las colonias. El episodio crítico que enfrentó fue el ataque de Finlandia por parte de la URSS. Los finieses resistieron el primer envite en diciembre de 1939 y Churchill consideró de vital importancia tomar los puertos del norte de Noruega para así suministrar armamento a Finlandia. Su siguiente idea fue tomar los puertos Suecos desde donde salían los contingentes de hierro para Alemania. Sin embargo Hitler se anticipa y toma la iniciativa: decide invadir simultáneamente Dinamarca y Noruega en aquel entonces neutrales para evitar ser atacadas de inmediato. Churchill decide contraatacar y manda una flotilla a los puertos noruegos tomados por los alemanes sin éxito. El fracaso de la operación en Noruega pone en serios aprietos a Chamberlain que tras varias sesiones de control en el parlamento tiene que soportar duras críticas.

Churchill a pesar de los errores de Chamberlain asume toda la responsabilidad del fracaso pero no es suficiente. Chamberlain presenta su dimisión y el Rey propone a Churchill la formación del gobierno. Forma gobierno el 11 de mayo de 1940. Dos días después pronuncia su primer discurso como Primer Ministro ante la Cámara de los Comunes, que es conocido por hacer célebre una frase que tomó de Roosvelt, al decir: “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

La siguiente crisis a la que tiene que enfrentarse es la batalla de Francia. A finales de mayo de 1940 Hitler decide atacar Holanda, Bélgica y Francia. La primera cae en días, mientras que Francia y Bélgica apenas pueden retener los ataques de los carros blindados alemanes. Por fin el 25 de mayo de 1940 los alemanes rompen la primera línea de defensa cerca de Sedán. Churchill no parece muy preocupado pero cuando viaja a París y se entera de que el Gabinete de la Guerra francés no tenía preparado un ejército de reserva estratégico teme lo peor. Meses antes una fuerza expedicionaria británica de unos 200.000 hombres ocupaban las defensas francesas al norte de Sedán. Los alemanes avanzan 50 millas al día y se aproximan a Arras.

El Gabinete de la Guerra francés propone la idea de que los ejércitos al norte de la brecha alemana se muevan hacia el sur para encontrarse con los alemanes para retenerlos mientras que las divisiones francesas en el centro y sur del país se moverían hacia el norte para atacar a los alemanes por el flanco sur. Sin embargo las divisiones francesas ni siquiera se reorganizan. La fuerza expedicionaria británica se encuentra atrapada en el momento en que los alemanes llegan al mar tomando Boulogne. Conocedores de la prisión en la que se encuentran comienzan a avanzar hacia el norte para derrotar a los británicos. Churchill acepta la idea de Lord Gort, al mando de las fuerzas británicas de como último recurso retroceder a Dunkerke y ser evacuados abandonando todo el equipo. Inmediatamente se dan órdenes de que todos los barcos disponibles en el canal viajen a Dunkerke por si fuera necesario evacuar al ejército británico. Los británicos aún confiaban en contener a los alemanes a la espera de las divisiones francesas pero todo se complica cuando, a los pocos días, los alemanes invaden por completo Bélgica y rompen el frente en Ostende.

Los británicos están totalmente rodeados y no les queda más remedio que utilizar el último recurso. A pesar de la humillación los franceses rodeados en Lille atacan a los alemanes para mantenerlos ocupados e impedir que más divisiones ataquen a los ingleses. Hitler decide no mandar a las divisiones alemanas y solamente hostigar a los británicos por el aire. A pesar de que este acto fue interpretado como un intento de Hitler de forzar una posible alianza con Inglaterra, Churchill ofrece otra tesis: las divisiones alemanas habían avanzado demasiado en poco tiempo y necesitaban combustible. Además el hostigamiento aéreo se vio neutralizado porque las bombas causaban escasos daños en la playa arenosa de Dunkerke y porque la RAF comenzó a enfrentarse a los alemanes por aire en este escenario. Más de 250.000 entre británicos, franceses y belgas consiguen ser evacuados en apenas 48 horas. Churchill aliviado ve como es posible recomponer al ejército británico no solo para su defensa sino para volver a liberar Europa.

Los discursos de Churchill fueron una fuente de inspiración para el pueblo británico. A este discurso le siguieron otros famosos antes de la batalla de Inglaterra. Uno incluía la siguiente cita: “Defenderemos nuestra isla, cualquiera que sea el costo; pelearemos en las playas, pelearemos en los sitios de desembarques, pelearemos en los campos y en las calles, pelearemos en las colinas: nunca nos rendiremos”. Otro discurso incluía la también famosa frase: Vamos a asumir nuestros deberes considerando que si el imperio británico y la Commonwealth duran mil años, la gente dirá: “Esta fue la hora más gloriosa del Imperio”. Otra frase que se hizo famosa fue “Nunca en el campo del conflicto humano, tanta gente le debió tanto a tan pocos”, refiriéndose a la frecuentemente heroica actuación de los pilotos aliados que ganaron la batalla de Inglaterra. Por último, debemos incluir entre las perlas que Churchill desgranaba en sus discursos, una referencia a sus profundas convicciones democráticas cuando, ante el Parlamento británico, pronunció la frase: “No me quitéis el referéndum, que me matáis la democracia.”.

El General Eisenhower y el Primer Ministro Churchill

Churchill logró levantar la moral del ejército y el pueblo, debido a su gran carisma y su enorme habilidad como político. Logró que los británicos lucharan sin dar “un preciado palmo de tierra”, la rendición para él era algo que nunca aceptaría pese a las derrotas sufridas en la primera fase de la guerra y los bombardeos que cayeron sobre Londres durante dos meses.
El 24 de mayo de 1941, después del hundimiento del HMS Hood, Churchill dijo en un discurso: Hundid al Bismarck. El Bismarck era el acorazado más moderno del mundo y había logrado hundir al Hood en su primera misión después de ser terminado. Fue hundido tres días después, lo que eliminó una peligrosa amenaza para los suministros británicos.

Su excelente y sólida relación con Franklin D. Roosevelt aseguró el envío de suministros vitales desde los Estados Unidos al Reino Unido a través de las rutas marítimas del Atlántico Norte. La reelección de Roosevelt fue un alivio para Churchill, dada las fuertes corrientes aislacionistas en los Estados Unidos que se oponían a su entrada en el conflicto europeo. Roosevelt, por el contrario, estaba a favor de la ayuda a Gran Bretaña. Para ello se creó la ley de Préstamo y Arriendo. Gracias a esta ley el presidente de los Estados Unidos podía autorizar la exportación de material bélico a los países que considerara que eran importantes para la defensa de Estados Unidos. El pago del material se realizaría una vez terminada la guerra.

El país más beneficiado fue el Reino Unido, pero no el único. La URSS también se benefició de la ley. Roosevelt logró convencer al Congreso estadounidense de que este costoso envío de material bélico no era más que defender a los Estados Unidos. En el curso de la guerra Churchill tuvo doce reuniones con Roosevelt en las cuales discutieron la estrategia de la guerra y la Declaración de las Naciones Unidas. Churchill creó el cuerpo especial de operaciones, bajo el mando del ministro de economía de guerra Hugh Dalton, cuya finalidad era la de conducir y desarrollar operaciones subversivas en los territorios ocupados, logrando un notable éxito, así como el cuerpo de comandos que establecieron el patrón de lo que se conoce hoy en día como “Fuerzas Especiales”. Durante la guerra, Churchill, a petición del MI5, servicio de inteligencia inglés, usó dobles en sus desplazamientos. Uno de ellos murió, al ser derribado su avión por la inteligencia alemana.

Los rusos le pusieron a Churchill el sobrenombre de “el bulldog británico”. Esto en parte se debía a la voluntad de Churchill de enfrentarse al peligro visitando los frentes de batalla, mientras que sus dos aliados, Roosevelt y Stalin, no eran dados a estas visitas. Esto significaba que Churchill se acercaba más a las fuerzas alemanas y corría el riesgo de ser asesinado. De hecho, Churchill estuvo a punto de morir, no a manos de sus enemigos, sino por problemas de salud. En diciembre de 1941 sufrió un ligero ataque cardíaco y en diciembre de 1943 cayó enfermo de pulmonía. Después de la guerra, Churchill visitó Stalingrado, aun en ruinas, e hizo una observación a los rusos: es increíble a lo que llegaron los alemanes. El intérprete ruso pregunto si lo decía por el grado de destrucción, a lo que Churchill respondió: Me refiero a hasta donde llegaron en el mapa.

Algunas de las decisiones de Churchill fueron controvertidas. En la hambruna que se desató en Bengala, India, que ocasionó la muerte de 2,5 millones de bengalíes, Churchill fue por lo menos indiferente, si no cómplice como muchos le acusaron. Las tropas japonesas estaban amenazando a la India después de su ocupación de Birmania. Algunos opinaron que la política del gobierno británico de no ayudar a resolver, o al menos aliviar, el efecto de la hambruna, era el equivalente de una política de arrasar y quemar el territorio que se temía perder, para que los japoneses no se beneficiaran de su invasión a esta región. Churchill también respaldó el bombardeo de Dresde poco antes de finalizar la guerra, a pesar que la ciudad no tenía ningún valor estratégico militar y las víctimas principalmente fueron civiles. Churchill además tuvo relación con la Operación Antropoide destinada a desestabilizar al régimen nazi en Checoeslovaquia.
Churchill formó parte de los acuerdos de la partición de Europa y Asia al final de la guerra. Estas discusiones comenzaron ya en 1943. Las propuestas fueron aceptadas en un tratado firmado en la Conferencia de Potsdam por Harry S. Truman, Churchill y Stalin.

Un caso particular fue el trazado de las fronteras de Polonia con la Unión Soviética y Alemania, lo que se consideró como un acto de traición al gobierno polaco en el exilio. Churchill era de la opinión que la única forma de aliviar las tensiones era trasladar la población para acomodarlos a las fronteras establecidas. Como indicó en su exposición ante la Cámara de los Comunes en 1944 “El traslado de la población hacia las nuevas fronteras es el único método que tiene resultados satisfactorios y duraderos. No habrá mezcla de poblaciones que causarían problemas eternamente. Un traslado limpio debe llevarse a cabo. No me alarman estas transferencias que son posibles bajo las condiciones modernas”. El traslado que se llevó a cabo, sin embargo, causó grandes penalidades y muerte entre la población transferida. Churchill se oponía a la caída de Polonia bajo la esfera de la Unión Soviética, pero como escribió amargamente en varios libros, le fue imposible impedirlo.

Churchill era considerado tras la Segunda Guerra Mundial un gigante político, la importancia de Churchill durante la guerra es indiscutible. Churchill fue pionero al defender la idea de la unión de Europa, para así evitar futuros conflictos entre Francia y Alemania. Sin embargo, consideraba que el Reino Unido no debía ser parte de esa Europa unida, sino que su futuro estaba ligado al de los Estados Unidos.

Discurso del Primer Ministro británico Winston Churchill

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5 comentarios
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  1. Buen sabandija era Churchill , se arreglaba con cualquiera sin importar el color ni la religion ni nada. Y despues que??? Gran Bretaña siguió a las puñaladas con todos los vecinos y las colonias…buen sabandija resultó el Winston….

  2. Yo sabía!!!!!!!!!!!!!!! les comente algo en el articulo anterior de Stalin……..por llevarme la contra nomás escribieron lo de Churchill, ahora seguro que van a escribir sobre hitler!!!!!!!!!!!! no queda otra!!!!!!!!!!!!!!Estuvo bueno y coincido con anapati que era un buen (estratega) y buen negociador dejando bien alto los prestigios de la flota inglesa….

  3. Que facil se la hizo a la infanta Isabel en aquel momento para asumir el trono!!!!!!!!!!!! Y hay que decir también que Winston Churchill fue héroe de guerra y que se presentó a las elecciones para primer ministro por segunda vez porque en la primera perdio por paliza. La otra cosa es que a Churchill le vino de perilla el trabajito que agarró despues de que vino de la guerra. Saben que hacía????….era periodista y escribía para un diario

  4. Me gustan mas los personajes americanos pero hay que reconocer lo que hizo Churchill en la 2da guerra…
    Saludos

  5. Bueno pero gano la guerra.y fue un muy buen escritor.

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