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Lady Godiva: Se desnuda para bajar impuestos

9. Junio 2011 | Por | Categoria: Los mitos y la historia

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Por Nico Medes
Un personaje muy sensible anglosajón del siglo XI que perfectamente se vería obligada a cabalgar desnuda en estos días. La historia también muestra como te puedes convertir en un “voyeur” aunque el castigo de aquellos días era más severo que en la actualidad.

Cuentan que a principios del siglo XI tuvo lugar en Inglaterra un hecho fascinante y que aún no se ha logrado descifrar si tan sólo se trata de una leyenda o si, en cambio, forma parte de los anales de la Historia (algunos expertos así lo señalan).

El hecho es que, bajo el mandato del monarca Eduardo el Confesor (1042-1066), el pueblo de Coventry vivió una de sus más duras épocas en la que tuvo un papel muy importante su señor, Leofric (968-1057), que también ostentaba los títulos de conde de Chester y de Mercia.

Leofric, quien abrumaba a sus vasallos con incontables y desmedidos impuestos, se encontró sin embargo con la total oposición de su mujer, Lady Godiva, que se mostraba compungida por los sufrimientos causados al pueblo y se apiadó de ellos, pidiéndole a su esposo que rebajara de inmediato los tributos.

Ante tal petición el conde aceptó, eso sí, poniendo tan sólo una condición: para que él accediese a sus deseos, Lady Godiva debería antes recorrer el pueblo montada sobre su caballo y completamente desnuda. Más que amedrentarse ante tal circunstancia, la dama aceptó de inmediato; no obstante, acordó con los vecinos de Coventry que durante su paseo ellos se encerrarían en sus casas, para no avergonzarla en su desnudez.

Sin embargo, cuenta la leyenda que un ciudadano se saltó la prescripción: un sastre. Es a este personaje al que el folclore inglés ha bautizado como “Peeping Tom” (lo que en español se traduciría por “Tom el mirón”, ya que no fue capaz de vencer la tentación de observar a su señora desnuda a través de una de rendija. En consecuencia, el sastre Tom se quedó ciego. Este caso pasó a designar, de forma general, en el idioma anglosajón lo que en castellano se conoce simplemente como “mirón” o “voyeur”, por la influencia francesa.

Al final, el conde Leofric se conmovió por el gesto de su esposa y acabó por cumplir con su promesa de rebajar los impuestos.
¿Qué me cuentan?

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4 comentarios
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  1. Si viene para aqui seguro que con lo hay que pagar de luz y telefono andaría desnuda siempre….jajajajaja

  2. La mina esa no sale siempre con otro color de pelo???? había tinta para el pelo en esa epoca??? al marido no le decian Pepe????

  3. Que malos pensados, ya agarraron pal lao del impuesto, y si hablamo de impuesto, el que queremo que salga es el impuesto a la tierra….¿Porque el gobierno necesita recaudar más?? NO…NO SEA CHORIZO….LO QUE TIENE MA TIERRA TIENEN QUE AYUDA CON UNOS PESITO…..no e un impuesto e un impuestito, pa que sirven esos pesito? paque con ese dinero, podamo compra mas tierra pa repartirla entre el poblerío…por lo menos si vo plantÁ….de hambre no te va a morir….TA?
    Se entendió?

  4. Aqui vemos a una mujer politica realizando su medida de lucha y no tenía otra que tomar el desafío que le tiró su marido.
    Pero logró lo que se proponia, que tontos son los que piensan que nesecitamos humillarnos tanto como Lady Godiva para lograr hoy las cosas que nos proponemos.

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