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Mujeres hombres sin sexo

30. Agosto 2013 | Por | Categoria: Insólito

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Por Niquita Nipone
Las jóvenes de Albania son una mezcla de griegas, eslavas, turcas, rumanas y otras.
Hay aproximadamente siete millones de albaneses en el mundo y dos millones de hermosas y sensuales chicas albanesas solteras. No practican ninguna fe religiosa.

albania-145x170Hacen una vida totalmente normal, excepto no ir a la Iglesia.
Todo puede deberse al comunismo o al conflicto de Kosovo y Balcanes.
Entremos al tema que nos trae al caso.

Se denomina virgen juramentada o virgen jurada en los Balcanes, a una mujer que, habiendo renunciado a relaciones sexuales y al matrimonio, toma el papel de hombre en la familia.

La mujer debe jurar ante los ancianos de la comunidad o del pueblo y a partir de ese momento es tratada como un hombre: debe llevar ropa masculina y armas, y puede tomar la posición de jefe de la familia.
Las principales razones para este comportamiento son evitar un matrimonio no deseado o la falta de un hombre en la familia.
Las vírgenes juramentadas son la única forma institucionalizada de cambio de género en Europa.

Comportamientos similares han sido observados en algunos pueblos de América del Norte y Asia.
En la actualidad viven todavía algunas docenas de vírgenes juramentadas en Albania, que proceden todas del norte, el área más tradicionalista del país.
En los últimos años, su especial forma de vida ha atraído la atención de los estudiosos y los medios de comunicación.

La existencia de vírgenes juramentadas es mencionada por primera vez por viajeros europeos occidentales a finales del siglo XIX.
El fenómeno ocurre entre los albaneses, los eslavos del sur y los gitanos, así como en menor medida entre los arrumanos y los griegos, sin diferencias entre las distintas confesiones religiosas.

La institución se reducía a regiones agrícolas remotas, donde se continuaba viviendo en grupos de familias y clanes arcaicos. Mientras que este comportamiento se mantuvo extendido entre estos pueblos hasta bien entrado el siglo XX, los cambios sociales y la modernización de las últimas décadas han provocado la práctica desaparición del fenómeno.
Únicamente en Albania viven todavía unas 40 vírgenes juramentadas.
En las sociedades tribales del sudeste de Europa, las mujeres sólo podían evitar un matrimonio acordado por la familia si pasaban simbólicamente a ser hombres.
Viviendo desde ese momento como hombre, la mujer evitaba así a su familia la deshonra que sufrirían si se hubiese roto la promesa de matrimonio.
La segunda razón para vivir como virgen juramentada era la falta de un jefe de familia masculino, que hubiese dejado desprotegidas a las mujeres de la familia y a la familia misma sin sitio en el consejo de la comunidad.

Si no había hijos que pudiesen tomar el relevo, una hija soltera tomaba la posición, viviendo desde ese momento como hombre y como jefe de familia.
La falta de miembros de la familia masculinos en el sudeste europeo tiene a menudo su origen en la venganza institucionalizada, que se encontraba muy extendida y en la que a menudo se asesinaba a todos los hombres de la familia.
Con una mujer como jefe del clan familiar, el problema podía ser solucionado por lo menos por una generación.
Pero la existencia de la familia sólo estaba asegurada si todavía vivían niños menores que pudiesen tomar posteriormente la posición de su tía.
La mujer se presentaba ante un gremio al que pertenecían los doce hombres más importantes del pueblo y juraba castidad.
Posteriormente podía llevar armas y tomar la jefatura de la familia. Con este papel era reconocida y respetada como miembro de pleno derecho en una sociedad dominada por los hombres.

Aunque la toma del papel masculino debía realizarse de forma voluntaria, en realidad, a menudo la presión de los miembros del clan tenía una gran importancia.

Las vírgenes, son muchachas que llevan ropas de hombre: no son tratadas por las otras mujeres de forma especial, pero son libres de permanecer entre hombres, pero sin voz, pero con sitio, en el consejo.
En el norte de Albania, los derechos de una virgen juramentada están fijados en el derecho consuetudinario, el Kanun.
Se les permite permanecer entre los hombres y tienen un sitio en el consejo, pero no tienen derecho a voto.
Además tenían derecho a heredar.
Las vírgenes juramentadas toman el papel masculino: se visten como los hombres, llevan armas, van a la caza y tienen acceso a diferentes privilegios reservados para los hombres, como por ejemplo, el consumo de alcohol o tabaco.
La pregunta “A je burrnesh?”, escuchada como un saludo en el norte de Albania, significa “¿Eres tan fuerte como un hombre?”.

Las vírgenes juradas con mujeres balcanas que deciden cambiar de género y vestirse, comportarse y vivir como hombres, comprometiéndose a mantenerse siempre célibes.
Aunque la tradición proviene del siglo XVI, todavía queda una treintena de ellas, ubicadas en su mayoría en pequeñas aldeas al norte de Albania.
Son la única forma institucionalizada de cambio de género en Europa y una de las pocas existentes en el mundo, ya que apenas unas pocas comunidades del norte de América y Asia realizan prácticas similares.
Vivir como hombres era para algunas mujeres la única forma de conservar su honor y resistirse a las normas sociales del arcaico código del Kanun, que les prohíbe votar, conducir, ganar dinero o llevar pantalones.

“El Kanun establece que las mujeres son propiedad de sus maridos”.
A cambio de modificar su forma de vestirse, cortarse el pelo y renunciar a casarse y tener hijos, se les permitía acceder a oportunidades reservadas para hombres.
El Kanun, llamado formalmente Kanuni i Lekë Dukagjinit es un conjunto de leyes desarrollado por Lekë Dukagjini, en vigor sobre todo en el norte Albania y Kosovo desde el siglo XV hasta el XX, y que se ha restablecido recientemente tras la caída del comunismo a principios de la década de 1990.
Es un conjunto de leyes consuetudinario, transmitido de generación en generación, y que no se codificó ni transcribió hasta el siglo XIX por Shtjefën Gjeçov.
Aunque el Kanuni se atribuye al príncipe albanés Lekë Dukagjini, sus normas evolucionaron hasta constituirse en una forma de proporcionar tanto leyes como gobierno a esas tierras.
El código se divide en las siguientes secciones: Iglesia, Familia, Matrimonio, Casa, Ganado y Propiedades, Trabajo, Transmisión de la Propiedad, Palabra, Honor, Daños, Ley concerniente al Crimen, Ley Judicial, y Exenciones y Excepciones.
El Kanuni se mantuvo sin demasiados cambios durante la masiva conversión de la mayor parte de los albaneses al Islam durante el siglo XVII.
Alguna de sus leyes más infames especifican como se supone que hay que tratar el asesinato, lo que muchas veces lleva a una disputa de sangre en la todos los hombres que pertenecen a ambas familias son asesinados.

En algunas partes del país el Kanun se asemeja a la vendetta italiana.
Estas normas han resurgido en el norte de Albania desde que la gente ha perdido la confianza en los ineficaces policía y gobierno locales.
Hay organizaciones que tratan de mediar entre familias enfrentadas por una disputa de sangre e intentan obtener un “indulto de sangre”, pero muchas veces el único recurso para los hombres adultos es permanecer en sus casas, lo que se considera un refugio seguro según el Kanun, o abandonar el país.
El nombre albanés para una disputa de sangre es Gjakmarrja.
El presidente Enver Hoxha intentó suprimir la práctica del Kanuni ejecutando o exiliando a los jefes de clan que lo aplicaban y conocían.
Tras la caída del comunismo algunas comunidades han intentado recuperar las antiguas tradiciones, pero al haberse perdido parte de ellas se teme que las hayan malinterpretado.

Notablemente, el actual Código Penal albanés no hace ninguna referencia a las disputas de sangre propias del Kanun, ni se reconoce este código en el sistema legal albanés.
Organización del código: 12 libros y aproximadamente 1300 artículos.
No pocos han estudiado el tema de estas mujeres pensado que se trataba de algo similar o lisa y llanamente lesbianismo, pero la cosa quedó en que es una tradición.
Mientras el mundo siga siendo mundo y nos depare estas sorpresas no nos faltará trabajo.
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