Promocione su empresa por Internet

Nelson Mandela

21. octubre 2011 | Por | Categoria: Los mitos y la historia

carta_20x15 ima-twit

Síguenos ahora también en Twitter y Facebook

Por Nico Medes
Nacido en Mvezo, el 18 de julio de 1918, abogado y político, fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal así como el líder del Umkhonto we Sizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano.
En 1962 fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua.

Estuvo 27 años en la cárcel, la mayoría de los cuales confinado en la prisión de Robben Island.
Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela lideró a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994 con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal.
Mandela ganó las elecciones y fue presidente desde 1994 hasta 1999, dando frecuentemente prioridad a su reconciliación.

En Sudáfrica, Mandela es conocido como Madiba, un título honorífico otorgado por los ancianos del clan de Mandela; también era llamado Tata.
Recibió más de 250 premios y reconocimientos internacionales durante cuatro décadas, incluido en 1993 el Premio Nóbel de la Paz.
Nelson Mandela nació en un poblado de 300 habitantes cerca de Umtata en el Transkei.
Luego de finalizar la secundaria, comenzó a estudiar en el Colegio Universitario de Fort Hare para obtener su título de Bachiller en Artes.
Allí fue elegido como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, del cual fue expulsado junto con un compañero, por participar en una huelga estudiantil.

Se trasladó a Johannesburgo, donde en 1941 completó sus estudios de bachillerato por correspondencia en la Unisa.
Luego estudió derecho en la Universidad de Wiswatersrand, donde se recibió en 1942, de abogado.
Se casó tres veces, teniendo 6 hijos.
En su 80º cumpleaños, el 18 de julio de 1998, contrajo matrimonio en terceras nupcias con Graça Machel.
Mandela es un apasionado de la música clásica de Georg Friedrich Händel o Piotr Ilich Tchaikovsky, que acostumbra escuchar disfrutando de los atardeceres.
Después de la creación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial, (el apartheid), Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la “Carta de la Libertad” provee el programa principal en la causa contra el apartheid.
Durante esta época, Mandela y el abogado Oliver Tambo dirigen un estudio de abogados que proporciona consejo legal de bajo costo a muchos negros que de otra manera no hubieran tenido representación legal.

Inicialmente comprometido con los métodos no violentos de resistencia, siguiendo la inspiración de Gandhi, Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956 y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 hasta ser liberados en 1961, cuando se les declaró no culpables.
Entre 1952 y 1959, el Congreso Nacional Africano sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticas contra el régimen del Partido Nacional.
La dirección del Congreso Nacional Africano, liderada por Albert Lutuli, Oliver Tambo y Walter Sisulu, sienten no sólo que los acontecimientos se precipitan, sino también que su liderazgo comienza a estar en juego.

En consecuencia refuerzan su posición mediante alianzas con pequeños partidos políticos de diversa representación étnica, intentando aparecer con horizontes más amplios que los africanistas.
El estatuto de la libertad emitido en la conferencia de Kliptown es ridiculizado por los africanistas por permitir que los 100.000 votos del Congreso Nacional Africano sean relegados a un voto simple en una alianza parlamentaria, en la que cuatro de los cinco secretarios generales representantes de los partidos políticos eran miembros del Partido Comunista Sudafricano, el más leal de los partidos comunistas a la ideología de Moscú, y que por entonces había sido secretamente reconstituido.
En 1959 el Congreso Nacional Africano pierde su soporte militante cuando la mayoría de los africanistas, con apoyo económico de Ghana y ayuda de los Basotho en el Transvaal, se separan para formar el Congreso Pan-Africano, bajo la dirección de Robert Sobukwe y Potlako Leballo.

En marzo de 1960, tras la Masacre de Sharpeville sufrida por los activistas, se suman al Movimiento de Resistencia Africano (renegados liberales), y comienza la resistencia armada.
El utiliza la Conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we Sizwe” (Lanza de la nación), a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgún).
Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe.
Mandela estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada y era considerado un terrorista tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU.
Mandela abandonó en secreto el país y se encontró con los líderes africanos en Argelia y otros lugares.
Empieza a descubrir la profundidad del apoyo al Congreso Pan-Africano, y la creencia generalizada de que el Congreso Nacional Africano era una pequeña asociación tribal Xhosa manipulada por blancos comunistas, y retorna entonces a Sudáfrica decidido a reorganizar los elementos nacionalistas africanos en la alianza parlamentaria.

Mandela fue prisionero en 1964 en la isla de Robben, durante 27 años en precarias condiciones.
El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad.
Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.
Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de sus veintisiete años de presidio.
Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica.

En prisión, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal.
Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas.
Los prisioneros fueron segregados por raza y los negros recibían menos raciones.
Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios.
Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido recibir una visita y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión.
Mientras estuvo en la cárcel Mandela estudió por correspondencia a través del programa externo de la Universidad de Londres, obteniendo el grado de Licenciado en Derecho.

Fue nombrado para el cargo de Rector de la Universidad de Londres en las elecciones de 1981, pero ganó la Princesa Anne.
Uno de los aspectos menos conocidos de su cautiverio fue la falsa operación de fuga que el servicio secreto Sudafricano preparó en 1969.
El verdadero objetivo era asesinar a Mandela bajo la apariencia de una recaptura.
Pero el Servicio de Inteligencia Británico tuvo conocimiento del complot y frustró toda la operación.
El agente secreto inglés Gordon Winter lo narra en su libro de memorias “Inside Boss”, publicado en 1981.
En marzo de 1982 Mandela fue transferido de la isla de Robben a la prisión de Pollsmoor, junto con otros altos dirigentes: Walter Sisulu, Andrew Mlangeni, Ahmed Kathrada y Raymond Mhlaba.
Se ha especulado que se trataba de eliminar la influencia de estos líderes en la nueva generación de jóvenes activistas negros encarcelados en Robben Island.

Sin embargo, el Partido Nacional, por medio del ministro Kobie Coetsee, dijo que la medida era para permitir un contacto discreto entre ellos y el Gobierno sudafricano.
En febrero de 1985 el Presidente Botha ofreció la liberación condicional de Mandela a cambio de renunciar a la lucha armada. Coetsee y otros ministros habían desaconsejado a Botha que tomara esta decisión, argumentando que Mandela nunca comprometería a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal.
Mandela rechazó de hecho la oferta, haciendo un comunicado a través de su hija Zindzi diciendo:
“¿Qué libertad se me ofrece, mientras sigue prohibida la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos.”

La primera reunión entre Mandela y el Partido Nacional llegó en noviembre de 1985, cuando se reunió Kobie Coetsee con Mandela en el Volks Hospital en Ciudad del Cabo, donde Mandela se estaba recuperando de una cirugía de próstata.
Durante los próximos cuatro años, tuvieron lugar una serie de reuniones que sentaron las bases para futuros contactos y negociaciones, pero se hicieron pocos avances reales.
En 1988 Mandela fue trasladado a la prisión Víctor Verster, permaneciendo allí hasta su liberación.

Diversas restricciones fueron levantadas y personas como Harry Schwarz pudieron visitarlo.
Schwarz, un amigo de Mandela, lo conocía desde la universidad cuando fueron compañeros de clase.
También fue un abogado defensor en el proceso de Rivonia y más tarde será embajador de Sudáfrica en Washington.
A lo largo del encarcelamiento de Mandela, las presiones locales e internacionales sobre el gobierno de Sudáfrica para dejar a Mandela en libertad, eran notorias y en 1989, Sudáfrica llegó a una encrucijada cuando el Presidente Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido por Frederik Willem de Klerk.
De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.
Mandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo.
Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India.
Gracias al sacrificio durante una vida por parte del Gran Mandela, en Sudáfrica no pasa como en todas las ex colonias, que un dictador sustituye a otro.
Su sacrificio no fue en vano.

Más artículos en esta Sección:

2 comentarios
Deja tu comentario »

  1. De este ser humano habria que aprender muchas cosas porque salio de la carcel sin animos de venganza, un verdadero lider.
    Saludos para todos

  2. Hay que sacarse el sombrero, los mejores años de su vida estuvo preso y preparandose para ser el presidente, y cuando sale sale sin rencores y con la idea de mejorar el pais que lo tuvo preso por casi 40 años
    hay que sacarse el sombrero

Deje su comentario