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¿Qué es eso de poliamor?

1. octubre 2018 | Por | Categoria: Entretenimiento

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Por Lorenzo Olivera
Parejas poliamorosas, ¿las habías escuchado? Pues están de moda y no es para menos: aburridos de la monogamia y de la esclavitud que supone el matrimonio para algunos, estas parejas deciden abrirse a la diversidad amorosa. Te contamos cómo funciona.

“No somos exclusivos”, parece ser la máxima de los defensores del poliamor, un neologismo que significa mantener más de una relación íntima, amorosa (sexual o no) y duradera, de manera simultánea con varias personas, y con el consentimiento de los involucrados.
“Es una nueva manera de enfocar las relaciones. La idea es explorar dónde están los límites, si queremos ser una pareja, una relación principal, si queremos que haya otras personas. Son relaciones que se van gestando. Ocurre que a veces puede abrirse una relación y otras veces se cierra. Hay infinidad de modalidades. Cada pareja o grupo de personas va eligiendo que tipo de relaciones quieren”, dijo a Sputnik Jara Pérez, psicóloga española con formación en Psicoterapia Sistémica Familiar.

El sitio Amor Libre Argentina, define a estas personas como emocionalmente capaces de amar a más de una persona al mismo tiempo con integridad y honestidad. “Poliamor consiste en mantener una relación sexo-amorosa, seria y duradera de manera simultánea con más de una persona, con pleno conocimiento y consentimiento de todos los involucrados”, describen los administradores del grupo de Facebook Poliamor Argentina.

Entre sus virtudes destacan la sinceridad, la lealtad, la comunicación, la confianza, la dignidad y el respeto. Hay diversidad de género y de elección sexual. Entre las distintas interacciones que promueve el sitio Poliamor Xalapa está la anarquía relacional, donde múltiples personas mantienen relaciones sexoafectivas, al mismo tiempo sin jerarquizar vínculos. Es decir que no amamos más a unos que a otros, “todos están a la par”.
La principal diferencia con las parejas monógamas, explicó Pérez, es que estas vienen dadas en serie: no participan otros, se dedica más tiempo a la pareja que a los amigos, que al trabajo. Hay una serie de normas establecidas. En las relaciones poliamorosas eso no tiene por qué ser así, sino que se adapta a las necesidades de quienes la integran.
Hay poliamorosos que tienen un vínculo primario central y relaciones amorosas o sexuales simultáneas, pero el eje proyectos-convivencia-hijos recae sólo en la pareja principal. En las relaciones abiertas, muchas veces los miembros de la pareja eligen no enterarse, pero consienten que haya libertad sexual y amorosa.

“Si se están moviendo los cimientos de la monogamia es porque quizás no funciona tan bien como se suponía. El poliamor no es la panacea, lleva en sí una idea de compromiso bastante fuerte. Es un compromiso con tal vez más de una persona y por eso hay que tener muy claro qué es lo que queremos y hacia dónde vamos”, concluyó la psicóloga.
Discronaxia sexual: cuando hay distintos ritmos para el encuentro

La frecuencia con la que una pareja mantiene relaciones no es un tema menor. Cuando el deseo o la necesidad coinciden, todo fluye. El problema es cuando uno de los dos pide sexo todos los días y el otro quiere una vez al mes. Sin necesidad de llegar a ese extremo, cuando existe fricción en la pareja porque uno de sus miembros quiere tener relaciones sexuales con mayor frecuencia que el otro, tenemos que hablar de “disritmia sexual” o “discronaxia sexual”.

La presión que se genera conlleva una carga emocional muy importante. Algunas mujeres confiesan que siguen simulando estar dormidas como en los viejos tiempos, recurren a excusas como malestares corporales, cansancio por alguna actividad o lo que la imaginación les ayude a inventar con tal de no ceder. De la forma menos dolorosa, intentan sostener la situación que –en vez de mejorar– empeora cuando se acaban los pretextos. Otras cuentan muy preocupadas que de pronto es él quien no tiene ganas tan seguido, como si ser varón fuera sinónimo de estar siempre listo.

El que quiere tener sexo más seguido comienza a frustrarse cada vez más. Siente el rechazo de su compañero o compañera y hasta suele preguntarse por su grado de atracción.
Algunas personas llegan a creer que su pareja dejó de sentir amor o que está saliendo con alguien más. Dudan de su performance, dejan caer su autoestima. No comprenden qué están haciendo mal. Se preguntan si su compañero estará enfermo, si la situación quedará así para siempre.
Aquel o aquella que queda del lado pasivo se siente incomprendido y muchas veces duda si su comportamiento es normal. Acrecienta su temor sobre la obligación de tener que “cumplir” sin ganas para que no se vaya con otro.

La frustración y el dolor invaden a ambos miembros de la relación. Pero ninguno de los dos es mejor que el otro: simplemente es diferente. ¿Qué hacer?
La sexualidad ocupa un alto porcentaje en la relación de pareja. Cuanto más se comparta y disfrute, mayor unión y satisfacción sentirán. Estos son algunos consejos que permitirán mayor negociación.

Sextips para equilibrar el deseo
La comunicación es la clave para el éxito en todas las relaciones: decirle al otro lo que nos pasa con amor y quitar los fantasmas que provoca el silencio. Hablando y generando un intercambio, los problemas se aclaran y resuelven. Además, una palabra dulce, un “me gustás” en el día, generan esa confianza necesaria para relajarse entendiendo que la pareja está bien conformada, que sólo debe mejorar su encuentro.

Promover el equilibrio
Ni tanto ni tan poco. Los dos tienen que ceder. Para el que tiene baja la libido: buscar mucha más previa en el día, con roces corporales, mensajes de texto erotizantes, miradas seductoras… ¡El más activo puede ayudar enormemente fomentando el juego!

Interpretar positivamente
¡La discronaxia sexual no está relacionada directamente con el grado de amor! Quitemos los pensamientos negativos.
Cada pareja tiene que evaluar juntos los gustos de cada uno y estar abiertos a cambiar. Los cambios no son inmediatos y no sucederán si no se ponen en acción. Volver a ser creativos.
Descansar mejor, bajar el nivel de estrés, tomarse unos minutos para respirar, distraerse y compartir un momento al aire libre.

Despertar el deseo
La incorporación de la cosmética sensorial como disparador para nuevos encuentros es mágica. Vendar los ojos, pasar una pluma recorriendo la piel, aromatizar el cuarto con pheromonas, colocar dos gotitas de aceite comestible en el cuello, que además soplando activa su calor… Con muy poco condimento podemos potenciar las sensaciones y disparar el deseo, sólo es cuestión de instruirse y comenzar el recorrido del placer.

Buena vida
Tanto para el que siente deseos de tener sexo con mayor frecuencia, como para el que tiene baja la libido, el ejercicio físico, la buena alimentación y un buen descanso ayudan a liberar endorfinas y a sentirnos mucho más a gusto con nosotros mismos. La sensación de bienestar general es fundamental para que mejore nuestro humor y el deseo de compartir juntos una solución para la felicidad sexual de la pareja.

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Un comentario
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  1. Esa dl poliamor se la mando Florencia Peña para el personaje que tiene de jurado en el bailando de Tinnelli que despues no sabia como cortar el cable de la bomba porque la muy boluda tiene novio y sabes como lo gastan pobre? jajajajajaja

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