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Rasputín un duro de matar

21. octubre 2010 | Por | Categoria: Los mitos y la historia

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Por; Nico Medes

Gregori Efimovich Novy o Rasputín

Gregori Efimovich Novy (a) Rasputín, monje ajeno a la iglesia oficial y consagrado por sí mismo, con una ínfima formación en la religión ortodoxa rusa.

Provenía de una familia de campesinos y llegó a ganarse la reputación de staretz, hombre santo, en los altos círculos de la Sociedad de San Petersburgo.

Semianalfabeto y andrajoso, llegó a los máximos niveles de la consideración social.
Nació el 22 o 29 de enero de 1869 en una pequeña aldea a orillas del río Tura, en Siberia.

De muchacho escandalizaba a la comunidad por su conducta agresiva, borracheras, latrocinios y con un apetito insaciable por los favores femeninos.
Claro que de Siberia a San Petersburgo hay mucha distancia y en ese largo recorrido, con diversas escalas, fue adquiriendo otros elementos como pertenecer a la secta de los flagelantes. Estos creían que la única manera de llegar a Dios era a través de actos pecaminosos. Una vez cometido el pecado y confesado, el penitente podía alcanzar el perdón.

Adoptó la túnica de los monjes y se desarrollo sus propias teorías autocomplacientes, viajó por todo el país entregado al pecado en todas sus expresiones como vía de alcanzar la salvación. Se casó tuvo tres hijos: dos niñas y un varón. Viajaba permanentemente y siempre regresaba a su aldea natal.

En uno de esos viajes en Kazan impresionó al clero local y con la recomendación de estos sacerdotes se dirigió a San Petersburgo.
Su presencia, la historia de sus viajes y el relato de su propio renacimiento religioso, atrajo la atención de muchos de los principales líderes del alto clero de la capital del país (1902).

En 1894 a la muerte del Zar Alejandro III
El más aterrado era el heredero al trono el Zarevitz Nicolás Alejandrovich de 26 años de edad. No tuvo experiencia previa de actos de gobierno porque su padre no le permitió su participación.

Nicolás había vivido aislado del mundo, adorando a su esposa Alejandra y a la producción de cuatro hijas y el varón que no venía…
Para que llegara el varón empezó el desfile por palacio de místicos, curanderos, staretz.
El 30 de julio de 1904 nació el hijo varón, el que bautizaron Alexis, en memoria del segundo zar de la familia Romanov.

Tanta alegría se vio opacada al descubrirse que padecía de hemofilia enfermedad heredada de su bisabuela la reina Victoria.
Todo estaba dispuesto para la aparición de un milagrero.
Por recomendaciones de las grandes duquesas (que ya habían gozado de los favores de este cariñoso, que para ganar el cielo, había pecado abierto con ellas), se ganó la confianza de la acompañante de la Zarina.

El staretz logró llevar calma y esperanza en la vida del Zar y la Zarina.
Su gran logro fue detener las hemorragias de Alexis.
Muchos buscaron por todos los caminos la explicación de lo inexplicable y pienso que uno de los primeros en sorprenderse del fenómeno fue el propio Rasputín.

Este milagro lo elevó en los cielos sociales de San Petersburgo, sin perjuicio de que, una cosa, también trae la otra, se granjeó gran cantidad de enemigos. Si uno está al lado de la familia imperial le está quitando el puesto a otro y otros y de ahí en más empiezan los dimes y diretes y los problemas.

No debe escapar a vuestro elevado criterio que la corte era un lugar donde estaban todos al santo cohete y tratando de hacer méritos alcahueteando los dichos y los hechos de terceros y por qué no de segundos también.
Asimismo, la enfermedad no era conocida por los cortesanos, porque no habían sido informados de ello, en consecuencia tampoco fueron informados de su cura y nadie podía justificarse el por qué de la presencia del libertino staretz y que fuera tan íntimo de los Romanov gobernantes.

Se corría el run run de que con la Zarina y con sus hijas y blah… blah… blah…, pero el tema era objeto tal vez de la maledicencia de los cortesanos, pero muy bien abonado por la lengua larga de Rasputín, que con ella se podría atar el nudo de la corbata, hablando de ello, también está aquel otro elemento que en algún momento divulgaremos. ¿Pero será posible que fuera de tales dimensiones…? Lo dudo, pero la hija lo escribió.

La policía secreta avisó al Zar de los dichos vox populi y Rasputín fue llamado a rendir cuentas ante el enfurecido Zar, pero Alejandra lo defendió al staretz.
Era un buen tipo Nicolás, porque a la Zarina le comprendían las generales de la ley. Pero alguna sanción recayó sobre el hombre.

El Zar mandó a Rasputín a provincias y el Zarevitz tuvo una hemorragia de casi lo mata. Acto continuo Rasputín vuelto a San Petersburgo, donde su posición jamás volvió a ser cuestionada y como una planta podada, brota con más fuerza, aunque creo que el débil fue el que la podó.

En ocasión de la guerra de los Balcanes (1913) Rasputín evitó con su influencia que el Zar se involucrara en la misma, cosa que le fabricó otro montón de enemigos que intentaron terminar con él, en una conspiración.
Fue herido y el organizador del atentado, un ejemplar similar a Rasputín, huyó a Finlandia disfrazado de mujer.

Exhibición del equipamiento reproductivo de Rasputin

No vayan a creer que Rasputín estaba inactivo ni nada que se parezca, él cual abeja en primavera iba libando néctar de flor en flor y como buen padre, tenía a su familia (hijos) en San Petersburgo.
Ocurre el atentado de Sarajevo, tras el cual se desata la I Guerra Mundial. El ejército ruso intervino de mal en peor. La familia Romanov no quería ver a Rasputín en nada pero el Zar y la Zarina lo seguían protegiendo.

El Zar destituye en 1915 al gran duque Nicolás y asume él el mando de los ejércitos rusos, sin experiencia alguna en la materia. El Zar en el frente deja a la Zarina al mando.
Sin el Zar el principal consejero de la Zarina fue Rasputín, quien se encargó rápidamente de reemplazar a los ministros por sus seguidores.

Asimismo, se dice que consolaba, como sólo el sabía hacerlo, a la Zarina que había quedado tan solita.
Los Romanov resolvieron tomar decisiones por su cuenta, nunca se sabrá cuantos estuvieron involucrados en el asesinato de Rasputín.

Se sabe que el gran duque Dimitri Parlovich y el príncipe Félix Yusupov, marido de la sobrina de Nicolás II, la princesa Irina, a la cual Rasputín le tenía muchísimas ganas, estaban entre las cabezas del complot para asesinar a Rasputín.

El príncipe Félix Yusupov (que según se dice era un homosexual atraído por Rasputín) y el primo del zar, el gran duque Demetrio Romanov decidieron finalmente asesinarlo en San Petersburgo la noche del 29 al 30 de diciembre de 1916 para acabar con su influencia sobre la Zarina de origen alemán.

Finalmente, tras varios intentos previos de acabar con él, Rasputín murió 24 días antes de haber cumplido los 48 años de edad. El príncipe Yusupov escribió posteriormente un relato en donde contaba punto por punto los sucesos ocurridos en la última noche de Rasputín. Pues, al parecer el monje ruso primero fue envenenado con confituras y panes con cianuro y vinos también con cianuro, dicen que en dosis suficientes como para matar un batallón y más tarde viendo que gozaba de buena salud y al parecer el cianuro, en vez de matarlo, lo ponía más alegre, le pegaron un tiro en el pecho y otro en la espalda, cuando lo creían muerto, se levantó y salió por una puerta posterior, la que pensaban estaba cerrada y llegó a un patio, donde le dieron otro tiro en la cabeza, cuando quedó aparentemente muerto, le corto Yusupov el pene, tirándolo a un rincón y luego envolvieron su cuerpo con una alfombra y lo tiraron al río Neva, congelado. Pero luego, en la autopsia, se descubrió que murió ahogado.

Y las dimensiones que dejamos más arriba como intriga es que estando a los dichos en una carta de la hija de Rasputín, el pene del mismo medía la friolera de 35 cmts. Hoy decora en un frasco con formol un estante en un museo. Hay versiones más modestas, en cuanto a longitudes, pero igualmente escalofriantes.

Lo que son las cosas, los que asesinaron a Rasputín, fueron desterrados con dineros y otros bienes de la Rusia Imperial y con tan buena suerte que se salvaron de la revolución bolchevique, que los aniquiló a todos los que quedaron.

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5 comentarios
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  1. AAAAAANDAAAA!!!!!eso que es en el frasco no es normal!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  2. ¿Que queres que te comente? La nota esta de Raputin es demasiada grande, densa yo diria espantosa!!!!!

  3. cahora entioendo porque lo limpiaron!!!!!!!!!No puede andar con eso por ahí che, despues tenemos que seguir la gente normal y por se te rien…..Jjajjjjjajjjjajjjja

  4. Que la tiró no me había dado cuenta!!!! La mujer esta mirando lo que me parece? Con razó el comentarista número 2 salió rajando De todas formas la historia de Rasputín, que es lo que hay que rescatar, esta muy buena.
    Saludos para todos por ahíii

  5. Estimado número 1, si fuera normal no estaría en un museo, ni se lo hubieran cortado, para el recuerdo.
    Los únicos que leímos el artículo en serio fuimos No.. 4 y yo. Los demás sólo vieron la herramienta de mandar a los Zares en la tierra de los Zares. De monje lo único que tenía eran las mañas.

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