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	Comentarios en: El Sátiro gustaba	</title>
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	<description>Información y opinión</description>
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		<title>
		Por: Anaj		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-210136</link>

		<dc:creator><![CDATA[Anaj]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Jan 2022 11:51:08 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Buenos días,
Sr. Carlos Catalán, me gustaría poder ampliarle información.
Ya vemos como poder hacerlo.
Un saludo]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días,<br />
Sr. Carlos Catalán, me gustaría poder ampliarle información.<br />
Ya vemos como poder hacerlo.<br />
Un saludo</p>
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			</item>
		<item>
		<title>
		Por: Carlos Catalán Sánchez		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-209219</link>

		<dc:creator><![CDATA[Carlos Catalán Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Mar 2021 18:48:42 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Buenas tardes: soy de nuevo Carlos Catalán y he empezado a escribir la biografía novelada de Francisco Castellanos Fernández. Me propongo viajar a Uruguay, Brasil y Argentina en busca de documentación sobre las andanzas de &quot;El Araña&quot; por esos países en los años 50 y 60 del pasado siglo.
Antes haré lo propio en Francia y España. Quedaría muy agradecido si alguien puede facilitarme alguna información que me permita corroborar lo que Francisco me contó.  Igualmente, estoy tratando de buscar imágenes de alguna calidad de este personaje en aquellos años. Un saludo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas tardes: soy de nuevo Carlos Catalán y he empezado a escribir la biografía novelada de Francisco Castellanos Fernández. Me propongo viajar a Uruguay, Brasil y Argentina en busca de documentación sobre las andanzas de «El Araña» por esos países en los años 50 y 60 del pasado siglo.<br />
Antes haré lo propio en Francia y España. Quedaría muy agradecido si alguien puede facilitarme alguna información que me permita corroborar lo que Francisco me contó.  Igualmente, estoy tratando de buscar imágenes de alguna calidad de este personaje en aquellos años. Un saludo.</p>
]]></content:encoded>
		
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		<title>
		Por: Carlos Catalán		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-202677</link>

		<dc:creator><![CDATA[Carlos Catalán]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Jun 2018 10:47:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Ha sido una sorpresa para mi leer este trabajo de &quot;El Reporte&quot;, con mayor razón al proceder de un país que adoro y que sólo buenos recuerdos me trae. El caso es que quiero hacer una modesta aportación al perfil de este personaje atrabiliario y sorprendente. Le conocí el año 1981 en la prisión madrileña de Carabanchel. Yo estaba ingresado en la tercera galería por mi compromiso político y él por la misma causa o &quot;registro&quot; que le había conducido a la cárcel una y otra vez a lo largo de su azarosa vida. Cuando le traté, atraído por su peculiar personalidad, poseía un aura legendaria entre la población reclusa, especialmente entre los latinoamericanos. Se le atribuían &quot;hazañas&quot; fabulosas y su habilidad para escalar muros la acreditaba allá mismo, en el patio de la cárcel, a la menor provocación de sus admiradores: haciendo oposición con sus codos, trepaba como una ardilla, en segundos, por la escuadra formada por dos paredes, se sentaba en la albardilla, saludaba al guardia civil de la garita del recinto y volvía al patio tranquilamente en medio de las ovaciones de la masa de fans. Esto lo hacía una y otra vez, y los funcionarios o &quot;boquis&quot; lo dejaban ya por imposible. El aspecto que gastaba en aquellos años era fantástico: cabellera y barba larga y blanca, uñas cuidadas, perfumado, ropa carcelaria entallada por propia manipulación y siempre con una carpeta en sus manos en la guardaba sus ripiosos poemas (todavía conservo alguno). Era un psicópata de manual, sin capacidad para la empatía o para el arrepentimiento, de verbo florido, mitómano y exhibicionista. Cultivaba maneras exquisitas, robaba embutido en un dominó de seda negra, enmascarado, y se jactaba en sus escalos de dar a las damas a las que se proponía saquear la opción de acostarse con él para evit&#060;ar el expolio de sus joyas. Él negaba ser un violador aunque lo era; vivía la ficción de ser un seductor irresistible. Creo que siempre soñó con ser una réplica del famoso Fantômas (Eduardo Arcos Puch). Lo curioso es que en algún aspecto le superó. Su nombre auténtico era Francisco Castellanos Fernández y había nacido en el seno de una familia mísera de la campiña cordobesa. Su padre fue militante anarquista y murió a manos de las tropas franquistas en la guerra de 1936-1939. De muy niño fue gancho para captar clientes de sus propias hermanas que se vieron obligadas a prostituirse para sobrevivir en la terrible postguerra. Fue torturado por los guardias de su pueblo por robar bellotas de los cerdos siendo sólo un niño y, según él, aquella experiencia fue el primer paso para convertirse en una alimaña humana. Su primera fuga fue de la Prisión Provincial cordobesa y después repitió ese sistema de eludir sus incontables condenas 29 veces(¡!) de cárceles de medio mundo. Acosado por la policía francesa se alistó en la Legión Extranjera y tomó parte en la guerra de Indochina. En plena batalla de Den Bien Phú contra el Viet Minh desertó con armamento después de degollar a un sargento alemán que había pretendido seducirle. Se pasó a las fuerzas vietnamitas y en ellas aprendió algunas especialidades que luego puso en práctica con alguno de sus enemigos. Cuando se sentía traicionado era implacable. En efecto, en Uruguay le apodaba la prensa &#034;El Sátiro de Pocitos&#034;, pero el apodo que hizo éxito fue el que le endosaron en Brasil:  &#034;El Homem Aranha&#034;. Su &#034;registro&#034; era el robo con escalo, pero fue también sicario y garimpeiro... En fin, su biografía convierte a Papillón en un &#034;lulú&#034; inofensivo. Y lo mejor de todo es que yo la tengo íntegra. En el verano de 1981 me dictó su vida al completo, con pelos y señales, aportando incluso numerosos recortes de prensa que conservaba celosamente como buen mitómano que era. Muchos episodios de su insólita vida fueron corroborados por presos argentinos, uruguayos, paraguayos, colombianos y brasileños que conocieron bien al Araña. Yo mismo le ponía trampas y le pedía que me repitiera detalles de sus golpes dándole datos erróneos... que él me corregía de inmediato con su memoria prodigiosa. Recobró la libertad en poco tiempo, esta vez por la puerta principal, al presentar en el juicio el juego de llaves del chalé que había robado, ya que se quedó a vivir con la viuda propietaria seis meses y le conocían los guardias de la urbanización como Don Francisco. Había seducido a aquella mujer con sus lagoteos, su capacidad amatoria (gastaba un estimulante natural aimara) y sus madrigales. Murió hace veinticinco años en Madrid.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ha sido una sorpresa para mi leer este trabajo de «El Reporte», con mayor razón al proceder de un país que adoro y que sólo buenos recuerdos me trae. El caso es que quiero hacer una modesta aportación al perfil de este personaje atrabiliario y sorprendente. Le conocí el año 1981 en la prisión madrileña de Carabanchel. Yo estaba ingresado en la tercera galería por mi compromiso político y él por la misma causa o «registro» que le había conducido a la cárcel una y otra vez a lo largo de su azarosa vida. Cuando le traté, atraído por su peculiar personalidad, poseía un aura legendaria entre la población reclusa, especialmente entre los latinoamericanos. Se le atribuían «hazañas» fabulosas y su habilidad para escalar muros la acreditaba allá mismo, en el patio de la cárcel, a la menor provocación de sus admiradores: haciendo oposición con sus codos, trepaba como una ardilla, en segundos, por la escuadra formada por dos paredes, se sentaba en la albardilla, saludaba al guardia civil de la garita del recinto y volvía al patio tranquilamente en medio de las ovaciones de la masa de fans. Esto lo hacía una y otra vez, y los funcionarios o «boquis» lo dejaban ya por imposible. El aspecto que gastaba en aquellos años era fantástico: cabellera y barba larga y blanca, uñas cuidadas, perfumado, ropa carcelaria entallada por propia manipulación y siempre con una carpeta en sus manos en la guardaba sus ripiosos poemas (todavía conservo alguno). Era un psicópata de manual, sin capacidad para la empatía o para el arrepentimiento, de verbo florido, mitómano y exhibicionista. Cultivaba maneras exquisitas, robaba embutido en un dominó de seda negra, enmascarado, y se jactaba en sus escalos de dar a las damas a las que se proponía saquear la opción de acostarse con él para evit&lt;ar el expolio de sus joyas. Él negaba ser un violador aunque lo era; vivía la ficción de ser un seductor irresistible. Creo que siempre soñó con ser una réplica del famoso Fantômas (Eduardo Arcos Puch). Lo curioso es que en algún aspecto le superó. Su nombre auténtico era Francisco Castellanos Fernández y había nacido en el seno de una familia mísera de la campiña cordobesa. Su padre fue militante anarquista y murió a manos de las tropas franquistas en la guerra de 1936-1939. De muy niño fue gancho para captar clientes de sus propias hermanas que se vieron obligadas a prostituirse para sobrevivir en la terrible postguerra. Fue torturado por los guardias de su pueblo por robar bellotas de los cerdos siendo sólo un niño y, según él, aquella experiencia fue el primer paso para convertirse en una alimaña humana. Su primera fuga fue de la Prisión Provincial cordobesa y después repitió ese sistema de eludir sus incontables condenas 29 veces(¡!) de cárceles de medio mundo. Acosado por la policía francesa se alistó en la Legión Extranjera y tomó parte en la guerra de Indochina. En plena batalla de Den Bien Phú contra el Viet Minh desertó con armamento después de degollar a un sargento alemán que había pretendido seducirle. Se pasó a las fuerzas vietnamitas y en ellas aprendió algunas especialidades que luego puso en práctica con alguno de sus enemigos. Cuando se sentía traicionado era implacable. En efecto, en Uruguay le apodaba la prensa &quot;El Sátiro de Pocitos&quot;, pero el apodo que hizo éxito fue el que le endosaron en Brasil:  &quot;El Homem Aranha&quot;. Su &quot;registro&quot; era el robo con escalo, pero fue también sicario y garimpeiro&#8230; En fin, su biografía convierte a Papillón en un &quot;lulú&quot; inofensivo. Y lo mejor de todo es que yo la tengo íntegra. En el verano de 1981 me dictó su vida al completo, con pelos y señales, aportando incluso numerosos recortes de prensa que conservaba celosamente como buen mitómano que era. Muchos episodios de su insólita vida fueron corroborados por presos argentinos, uruguayos, paraguayos, colombianos y brasileños que conocieron bien al Araña. Yo mismo le ponía trampas y le pedía que me repitiera detalles de sus golpes dándole datos erróneos&#8230; que él me corregía de inmediato con su memoria prodigiosa. Recobró la libertad en poco tiempo, esta vez por la puerta principal, al presentar en el juicio el juego de llaves del chalé que había robado, ya que se quedó a vivir con la viuda propietaria seis meses y le conocían los guardias de la urbanización como Don Francisco. Había seducido a aquella mujer con sus lagoteos, su capacidad amatoria (gastaba un estimulante natural aimara) y sus madrigales. Murió hace veinticinco años en Madrid.</p>
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		<title>
		Por: israel		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-181269</link>

		<dc:creator><![CDATA[israel]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Jan 2015 00:57:21 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Conozco esta historia desde adentro; se llamaba Francisco Castellanos y se dijo que fue un ovejero alemán el que hizo que lo atraparan; no es real, era un perro chico como el de Susana Jimenez. Él le tenía fobia a los perros. www.youtube.com/watch?v=J19Orn7eNdE]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Conozco esta historia desde adentro; se llamaba Francisco Castellanos y se dijo que fue un ovejero alemán el que hizo que lo atraparan; no es real, era un perro chico como el de Susana Jimenez. Él le tenía fobia a los perros. <a href="http://www.youtube.com/watch?v=J19Orn7eNdE" rel="nofollow ugc">http://www.youtube.com/watch?v=J19Orn7eNdE</a></p>
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		<title>
		Por: Ramon		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-1525</link>

		<dc:creator><![CDATA[Ramon]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Oct 2010 15:11:49 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Creo que el artículo no es un panegírico de la violación en sí, ni del hurto, porque también estamos ante un homicida. Si bien el homicidio tal cual aparece narrado fue circunstancial no dejó de ser un homicidio. La duda puede estar en si el sátiro de Pocitos fue uno solo o varios trabajaron con la patente de él. No fue un violador, ni un chorro común y corriente, sino que tenía un estilo especial.
El escapismo permanente desde la Legión Extranjera, París, Buenos Aires, Montevideo, Brasil y si era español, también debe haber hecho lo suyo en España. No era un violador violento, sino en su estilo tenía lo suyo que lo hizo pasar a la historia de la Crónica Roja uruguaya. No es la apología de la violación o del hurto, ni del delito, sino una anécdota que cuenta muy bien aquel momento de nuestro país.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Creo que el artículo no es un panegírico de la violación en sí, ni del hurto, porque también estamos ante un homicida. Si bien el homicidio tal cual aparece narrado fue circunstancial no dejó de ser un homicidio. La duda puede estar en si el sátiro de Pocitos fue uno solo o varios trabajaron con la patente de él. No fue un violador, ni un chorro común y corriente, sino que tenía un estilo especial.<br />
El escapismo permanente desde la Legión Extranjera, París, Buenos Aires, Montevideo, Brasil y si era español, también debe haber hecho lo suyo en España. No era un violador violento, sino en su estilo tenía lo suyo que lo hizo pasar a la historia de la Crónica Roja uruguaya. No es la apología de la violación o del hurto, ni del delito, sino una anécdota que cuenta muy bien aquel momento de nuestro país.</p>
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		<item>
		<title>
		Por: liz		</title>
		<link>https://www.elreporte.com.uy/el-satiro-gustaba/#comment-1498</link>

		<dc:creator><![CDATA[liz]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Oct 2010 14:33:42 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elreporte.com.uy/?p=5543#comment-1498</guid>

					<description><![CDATA[Era un violador y a parte un chorro que abusaba de la gente cuando estaba sola. nada bueno¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Saludos]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Era un violador y a parte un chorro que abusaba de la gente cuando estaba sola. nada bueno¡¡¡¡¡¡¡¡¡<br />
Saludos</p>
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