CIENCIA

La neurotecnológica ya no pertenece al futuro

Procesos sanadores en el uso de la Inteligencia Artificial, confrontan con el área ética de la privacidad y el control de los pensamientos

Hasta hace poco, leer pensamientos o devolver el movimiento a un cuerpo paralizado era un recurso exclusivo de la ciencia ficción.

Hoy, esa frontera se ha desdibujado. En laboratorios de Europa y Estados Unidos, la neurotecnología avanza a una velocidad que sorprende incluso a quienes la desarrollan, abriendo una nueva era de esperanza médica y, al mismo tiempo, de inquietud social.

Implantes capaces de traducir pensamientos en palabras en fracciones de segundo ya permiten a personas con enfermedades neurodegenerativas volver a comunicarse. Electrodos insertados en la médula espinal han logrado que pacientes paralizados recuperen el control de sus cuerpos y, en algunos casos, vuelvan a caminar.

Son logros que cambian vidas y redefinen los límites de lo posible. “Ya estamos viviendo en la ciencia ficción”, advierte la investigadora Anne Vanhoestenberghe desde su laboratorio en el King’s College de Londres.

El salto tecnológico ha sido impulsado por dispositivos cada vez más pequeños, cirugías de alta precisión y algoritmos de inteligencia artificial capaces de interpretar las señales del cerebro en tiempo récord. Lo que antes requería miles de horas de entrenamiento hoy se logra en apenas unas pocas. Sin embargo, el camino hacia una recuperación total sigue siendo largo y complejo, marcado por procedimientos invasivos y accesos aún limitados.

Puede sanar, leer pensamientos y controlar

Mientras decenas de startups y gigantes tecnológicos invierten miles de millones de dólares en esta carrera —con nombres tan mediáticos como Neuralink—, las promesas conviven con el escepticismo científico. Y, sobre todo, con una pregunta inquietante: ¿quién controlará nuestros pensamientos cuando la tecnología pueda leerlos?

El debate ético ya está en marcha. La UNESCO ha aprobado recomendaciones para regular un campo que amenaza con invadir el último territorio verdaderamente privado: la mente humana. “Nuestros pensamientos más íntimos están en peligro”, alertan los expertos. En este nuevo escenario, la neurotecnología se presenta como una herramienta capaz de sanar, pero también como un espejo incómodo de hasta dónde estamos dispuestos a llegar.

Un comentario en «La neurotecnológica ya no pertenece al futuro»

  • Los chinitos ya estan trabajando hace tiempo con esa tecnologia no y experimentan con chinitos que son muchos más

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