Las crisis sin fronteras

Es absolutamente al revés, los pájaros tienen el nombre de Canarios por ser originarios de las islas Canarias y las islas deben su nombre a la gran población de canes (perros) que existía, cuando fue colonizada, o sea que su nombre viene a ser Isla de los Perros.

A los primeros pobladores de Montevideo se les trajo engañados, dado que en nombre del Rey se les prometían útiles de labranza en tierras aptas para ello y que se les entregarían las herramientas para tal fin oportunamente.
Otra de las mentiras de la corona fue para lograr mano de obra blanca en nuestra tierra.

Cuando los embarcaron, a parte de las promesas, al que tuvo más suerte le dieron alguna pala o un palo y vinieron con lo que tenían puesto, fuera el momento del año que fuere y el clima que existiere al llegar.

La construcción de la ciudadela de Montevideo fue levantada por canarios, maragatos e indios mansos, asediados frecuentemente por indios que no eran mansos.

Los otros emigrantes de otras regiones del mundo vinieron ya cuando había varios cementerios de emigrantes muy pobres, sin una cruz que señalara donde estaban sus restos y total para que iban a señalar el lugar, si nadie los iba a venir a ver dónde estaba el que vino a hacer la América y terminó bajo tres palmos de tierra.

Lo mío es muy duro pero no es más blanda la vida del pobre y arriba engañado por su propio Rey.

Los que llegaron y pusieron sus comercios, fueron beneficiarios con suertes de estancia, tierras de labranza y demás, fueron los que vinieron a posteriori, cuando ya lo pesado estaba hecho y había que poblar esto para ponerle coto al afán de conquista del imperio lusitano.

Los gallegos tan nombrados llegaron hasta bastante avanzado el siglo XIX y lo hicieron hasta 1960, en que llegaron prácticamente los últimos.
La población de lo que es hoy Uruguay en 1830 era una cantidad que no llegaba a llenar lo que es hoy el estadio Centenario.

Hasta 1960 teníamos en las intersecciones más importantes de Montevideo, bares y cafés en las cuatro esquinas de las mismas.

Claro que crisis tras crisis, en el día de hoy podemos venir tranquilamente desde la plaza Independencia hasta Bulevar Artigas y nos alcanzan los dedos de ambas manos para contar los bares que se encuentran funcionando.

Las crisis hacen emigrar a la gente y las bonanzas hace inmigrar a los interesados.

Irlanda país que por una escasez de papas fue el mayor proveedor de la emigración de EEUU dándole gran cantidad de hampones y policías sobre todo en Nueva York, después cambiaron los vientos y recibía a quien quisiera ir a trabajar, pero no duró diez años esa bonanza, porque ahora ya no arman más computadoras y empezó nuevamente la emigración de Irlandeses.

Los uruguayos que se fueron a España con oficios o profesiones ya han rumbeado para otros lares, porque no reciben lo que recibían antes por lo mismo y si no vuelve a Uruguay es por el temor al sentimiento de volver derrotado o porque la familia se asentó en tierra española, mediante casamientos, nacimientos, y nuevos parientes desde nueras a nietos y no se arriesgan a correr otra vez la ventura del inmigrante.

Conocí a un cuidacoches que acá salía muy bien a fin de mes, y en un buen momento se fue para España, aun no ha vuelto.

Un capataz de la construcción, que lo conocí haciendo mi casa, era zafral de las cosechas de frutos, Salto naranjas, las chacras y quintas del sur verduras o frutos.

Aprendió el oficio de la construcción y llegó a capataz, su patrón se fundió y el se tomó el barco y se fue a trabajar en la construcción en España, tanto le daba un ladrillo de barro cocido como una piedra.
Los que colonizaron nuestro país, cuando salían para América se despedían de la familia, considerando que nunca más los iban a volver a ver, era una especie de entierro en vida, máxime si tenemos en cuenta, que la mayoría eran analfabetos y las comunicaciones malas.

Se volvían a ver cuando llamaban a sus parientes cuando habían hecho la América y tenían lugar para más, familiares bajo el mismo o cercano techo.
Hoy el tema es muy distinto, con una computadora y el bendito mail el emigrante y el inmigrante están conectados con sus parientes más rápido que llamando por teléfono en línea urbana.

El mundo es otro mundo y si no fuera por la violencia y las guerras sería mucho mejor, aunque guerras siempre las hubo.
La alegría y el dolor van por barrios y muy rápidamente.

Un comentario en «Las crisis sin fronteras»

  • el 26 julio 2013 a las 16:55
    Enlace permanente

    Todo el continente americano fue poblado con personas que bajaron de los barcos a fines de 1400, por algo se nos denomina nuevo mundo y los que lo habitaban por lo menos tenía 1500 años de atraso y fueron exibidos como bichos raros en ferias y circos europeos.
    Es prolija esta sintesis de esa historia escrita por Nico Medes.

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