MÚSICA

Tony Iommi: mes del nacimiento de la guitarra Black Sabbath

Tras sufrir un accidente en su mano derecha, Tony Iommi tuvo que modificar la afinación de su guitarra. ¿Los resultados?, nuevas melodías y acordes que fueron base para la construcción del hard rock y el heavy metal.

El nombre de Tony Iommi (19 de febrero de 1948, Inglaterra) suenan como los más poderosos acordes en la historia del rock. En los barrios obreros de Birmingham, donde el humo de las fábricas parecía teñir el cielo de oscuro gris, nació el sonido que cambiaría todo.


Vemos diferentes riff de Tony Iommi, también las prótesis en sus dedos de la mano derecha, producto del accidente que sufrió a los 17 años, con una prensa de fábrica de Birmingham donde trabajaba.

Dicen que el metal nació una noche cualquiera, cuando el riff de “Iron Man” cayó como un martillo sobre el silencio. Pero antes había llegado la oscuridad hipnótica de “Black Sabbath”, ese tritono que parecía abrir una puerta prohibida, y después la locomotora imparable de “Paranoid”, breve, directa, eterna. Cada riff suyo no era solo una secuencia de notas: era una sentencia.

El accidente laboral que lo cambió todo

Con Black Sabbath levantó una catedral de distorsión donde millones encontraron refugio. “War Pigs” marchaba como protesta envuelta en fuego; “Children of the Grave” latía como advertencia; “Heaven and Hell” mostró que la sombra también podía renacer. Iommi convirtió la limitación —aquellos dedos heridos en la fábrica— en identidad. Afinó más grave, tensó menos las cuerdas y creó un abismo sonoro que nadie había imaginado.

Hay nostalgia cuando suenan esos riffs. Recuerdan vinilos gastados, habitaciones con pósters en la pared y la sensación de descubrir algo peligroso y nuevo. Pero también hubo críticas: que si demasiado oscuros, que si demasiado ruidosos, que si una influencia “negativa”. Lo que no entendían era que en esa oscuridad había verdad. Iommi no componía para complacer; componía para resistir.

Hoy, cada vez que una guitarra baja la afinación y deja caer un riff de gran impacto sonoro, hay una sombra amable detrás. La de aquel hombre de Birmingham que convirtió el dolor en sonido y el sonido en historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *