Alta costura en París: Desfile sin ropa real, ni pasarelas
Alexis Mabille sacudió la Semana de la Alta Costura en París con una propuesta inesperada: un desfile sin telas, sin pasarela y completamente virtual, creado con inteligencia artificial.
La colección, presentada como un film inmersivo, mostró siluetas imposibles y modelos digitales que parecían más cine que moda.
Sin modelos humanas, sin desfile, sin telas y sin ropa real
La reacción fue inmediata: fascinación para algunos, rechazo para otros. En una industria donde la alta costura es sinónimo de oficio, atelier y prueba tangible, la ausencia de prendas físicas despertó incomodidad y preguntas inevitables.
Aunque la haute couture está protegida por reglas estrictas en Francia, la colección figura en el calendario oficial, confirmando que el debate no es legal sino simbólico: ¿la costura se define por el objeto final o por el proceso creativo?
Mabille no reemplaza el trabajo humano, lo tensiona. Y en ese gesto, dejó claro que incluso el territorio más sagrado de la moda ya no puede escapar al diálogo con la tecnología.