Humita en olla
Una receta tradicional, cremosa y reconfortante, donde el choclo rallado y los granos enteros se combinan para lograr una textura irresistible.
Preparar una buena humita en olla tiene sus pequeños secretos. Uno de ellos es inevitable: al rallar el choclo, seguramente algunos salpicones terminarán en los azulejos de la cocina. Pero vale la pena. Ese choclo rallado es precisamente el que aporta la cremosidad característica del plato.
La clave está en combinar dos texturas: una parte del choclo se ralla para obtener una preparación suave y cremosa, mientras que otra se corta cuidadosamente a cuchillo. Así, los granos enteros aparecen entre cada cucharada y aportan ese contraste tan agradable al paladar.
Una vez lista, la humita puede servirse directamente desde la olla, bien caliente y recién preparada. También existe la opción más tradicional y vistosa de colocar unas cucharadas del relleno dentro de las chalas y presentarlas como pequeños paquetes.
El resultado es un plato sencillo, casero y lleno de sabor, perfecto para disfrutar en familia y recuperar el gusto por esas recetas que pasan de generación en generación.
Ingredientes
6 choclos frescos
1 cebolla grande
1 morrón rojo
2 cucharadas de aceite
1 cucharadita de pimentón
½ cucharadita de ají molido
½ taza de leche
Sal, a gusto
Pimienta, a gusto
1 cucharadita de azúcar, opcional
Albahaca fresca, opcional
Preparación
Preparar el choclo: desgranar los choclos. Rallar aproximadamente la mitad y cortar el resto a cuchillo para conservar los granos enteros.
Preparar el sofrito: picar finamente la cebolla y el morrón. Calentar el aceite en una olla y cocinar ambos ingredientes hasta que estén tiernos.
Incorporar los condimentos: agregar el pimentón, el ají molido, sal y pimienta. Mezclar durante unos segundos para que los sabores se integren.
Cocinar el choclo: incorporar primero el choclo rallado y luego los granos cortados. Añadir la leche y mezclar bien.
Lograr la cremosidad: cocinar a fuego bajo, revolviendo con frecuencia para evitar que la preparación se pegue. La humita irá espesando hasta alcanzar una textura cremosa.
Ajustar el sabor: probar y corregir la sal. Si el choclo no está suficientemente dulce, se puede agregar una pequeña cantidad de azúcar.
Servir: cocinar unos minutos más hasta obtener la consistencia deseada. Servir bien caliente, directamente en la olla o, de manera tradicional, colocando porciones dentro de las chalas del choclo.


