Amor o deseo

El amor ha sido fuente de dichas y desdichas, ambas grandes, medianas o pequeñas. Se le ha culpado de casi todo lo bueno y de casi todo lo malo.

Guerras, para nombrar una sola la de Troya, por culpa de aquel maldito rapto de Helena por Paris y la reacción de Menelao con su hermano Agamenón y los griegos y de ahí todos los males.

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Claro que todo empezó con Eros al cual los romanos lo bautizaron con el nombre de Cupido.

En la mitología griega, Eros era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad.

En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita.

Esto explicaba los diferentes aspectos del amor y en cierto sentido lo prolífico que es el lecho de la pobreza.

A veces se le llamaba Dioniso, ‘el libertador’.

Su equivalente en la mitología romana era Cupido (‘deseo’), también conocido como Amor.

De acuerdo con Eratóstenes, Eros era principalmente el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres.

Su estatua podía encontrarse en las palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla.

Meleagro describe tal tema en un poema en la Antología Palatina que dice0: “La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres”.

Ya en aquellas épocas existía ese tema tan trillado últimamente o mejor dicho eso siempre existió y en estos momentos aflora a la opinión pública o la sociedad lo reconoce pacíficamente, inclusive en sus leyes.

Si nos metemos de lleno en el Tema creo que podría dar para mucho más que un mero artículo de mitoloría.

Cupido es en la mitología romana, el dios del deseo amoroso.

Según la versión más difundida, es hijo de Venus, la diosa del amor, le belleza y la fertilidad y de Marte el dios de la guerra.

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