La fiebre de los implantes

Una niña de tan sólo ocho años recibe implantes mamarios como regalo de Navidad. En nuestro planeta suceden cada año excentricidades que nos dejan a más de uno con la boca abierta.

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En más de una ocasión hemos oído hablar o incluso hemos visto con nuestros propios ojos alguna de estas situaciones estrambóticas; Japón es sin duda la cuna de los momentos extraños, ya que innumerables concursos que emiten por su televisión sorprenden sin duda al espectador occidental.

Bodas con muñecas hinchables, desafíos de comer insectos de todo tipo e incluso pruebas de lo más bizarras pueden dar lugar a que muchos de nosotros nos escandalicemos.
Está claro que todo en esta vida tiene un límite, pero en muchos casos esta barrera se traspasa para satisfacer a una persona o un colectivo en concreto.
No debemos permitir que algunas situaciones que suceden cada día en nuestro mundo sigan produciéndose, ya que en muchos casos para nada tienen ética.
En el artículo de hoy conoceremos la verdad sobre un caso de lo más extraño que ha hecho que muchas personas en todo el mundo se lleven las manos a la cabeza; ¿a quién se le ocurrió hacer un implante de pecho a una niña?

Muchas féminas a lo largo de la Historia se han sentido un poco acomplejadas con el tamaño de su busto.
Suele decirse que los hombres prefieren a las mujeres que tengan un pecho de tamaño considerable, pero realmente de gustos no hay nada escrito y mucho sobre bustos y no de próceres por cierto.
¿Qué se puede hacer para resolver este “problema”?
Acudir a una clínica especializada en cirugías mamarias y colocarte en cada seno un implante de silicona.
En la mayoría de los casos, esto es una fuente de autoestima para la chica…

Es cierto que el resultado podría no ser lo más natural del mundo, pero no podemos negar que el cambio que se produce es evidente. Normalmente son jóvenes que se encuentran en la veintena y en la treintena las que se deciden por esta operación, pero se han dado casos de féminas de edad avanzada e incluso de adolescentes que han optado por aumentar el tamaño de su busto. Como mencionamos anteriormente, existen ciertos límites y parece ser que se han cruzado en lo que veremos a continuación…

Una niña de 8 años de origen estadounidense llamada Juliet Manson siempre había sentido algo de complejo con su cuerpo. Aunque la chica tenía un rostro angelical, se había dado cuenta de que sus compañeras de clases comenzaban a desarrollar algo de pecho.
En muchas ocasiones preguntó a sus padres por qué ella no experimentaba esos cambios en su cuerpo, a lo que sus progenitores le respondieron que todo se debía a que todavía estaba en una edad muy temprana, aparte de que la genética también influía.

La joven Juliet Manson entró en depresión unos meses después, ya que se sentía muy mal cuando se miraba al espejo.
Sus padres comenzaron a llevarla al psicólogo más famoso de la región: Eduardo Ramírez.
Después de una docena de sesiones con este doctor, se concluyó que la pequeña tenía una falta de autoestima tremenda, por lo que Ramírez instó a los padres a que tomarán una decisión respecto a los deseos de su hija.
A ellos no se les ocurrió otra cosa que regalarle por Navidad una cirugía de pecho…

Ninguna clínica situada en los países de Estados Unidos y México quería llevar a cabo la operación, así que los señores Manson optaron por ir mirando por Internet si un hospital chino tenía algún tipo de problema con la cirugía.
Finalmente contactaron con un doctor que no mostró ningún impedimento en hacerlo: en Diciembre del año 2016 todos se desplazaron hacía allí para satisfacer los deseos de la pequeña Juliet; y es que ver a un niño sonreír no tiene precio…

A continuación mostramos la fotografía de la polémica; realmente es algo antinatural lo que estamos viendo.
No estamos en contra de los implantes mamarios, pero que una niña de tan solo ocho años los tenga en su cuerpo es algo que nos sorprende sobremanera.
Después de colgar esta fotografía en las redes sociales muchos usuarios comenzaron a insultar a los padres, aparte de que mencionaban que era un auténtico escándalo lo que había sucedido.
¿Cuál es la verdad en todo esto? Lo vemos a continuación…

Después de investigar durante unas horas hemos llegado a la conclusión de que lo que mencionaron en algunas páginas inglesas acerca de la historia de esta niña no era verdad, sino que era todo un montaje.
Esto por suerte ha aliviado a muchos de los usuarios de Internet, que pensaban que algo inmoral y con una falta de ética tremenda había sucedido; ¿cómo podría recibir una niña de ocho años una cirugía de pecho como regalo de Navidad?

Esto fue lo que sucedió realmente…
La fotografía que vimos previamente de la niña Juliet con sus nuevos implantes mamarios fue en realidad producto del Photoshop.

Un usuario de Internet colocó la cara de la niña en el cuerpo de la popular actriz de cine para adultos Katee Owen; tras realizar esto ideó una historia en la que mencionaba que los padres habían satisfecho los deseos de su hija tras llevarla a China durante una Navidad.
¿Cuál es la moraleja de todo esto?
Pues no creer todo lo que vemos en las redes y por qué no, en la parte profesional de la prensa pensarlo varias veces, también antes de digerirlo y máxime en nuestro hemisferio austral que en el verano las noticias no abundan y se dicen y repiten y reciclan las viejas.
Estaba mirando una de un incendio en Portezuelo, donde los bomberos, según la noticia estaban rompiendo con un hacha un candado para pasar el coche bomba y acto continuo aparece en la filmación que los bomberos venían caminando desde el lado que aparentemente estaba cerrado y pasan caminando al lado de la portera que obstaculizaba el paso.

Nadie se había percatado que la portera era el fin del alambrado viniendo del otro lado.

Un comentario en “La fiebre de los implantes

  • el 3 febrero 2017 a las 09:48
    Permalink

    UUUUHHH…..es la misma foto hasta lo que esta en el espejo es igual…….que mal chiste……..con esas cosas no se juegan………me iva a peliar y ahora ?

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