Leandro Gómez

Fue grande la conmoción que provocó en Montevideo, en aquel mes de marzo de 1811, la noticia de que la Capilla Nueva de Mercedes, y la vieja villa de Soriano, habían sido asaltadas y ocupadas por un numeroso contingente de criollos.

Venancio Benavídez y Pedro Viera (conocido como Perico el Bailarín) fueron los que movieron el paisanaje a levantarse en lo que se llamó “El Grito de Asencio”, a orillas del arroyo de tal nombre el 28 de febrero de 1811.

El 28 de febrero por su ubicación en el calendario, época en que no se dictan clases en la enseñanza, por la vacaciones estivales, sin perjuicio de ser una fecha, que si no cae en carnaval, cae en las postrimerías de las carnestolendas, y en consecuencia no hay feriados, que nos recuerden la efemérides del Grito de Asencio y pasa discretamente el evento, sin mucha cosa que la recuerde, salvo por algún fanático como el suscripto.

No se trataba esta vez de “salteadores”, como los mismos ocupantes insistieran en establecer, sino de una rebelión en regla, la primera con que los naturales manifestaban un abierto apoyo a la Junta Revolucionaria de Buenos Aires.

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Esta vez venía de los campos, integrada por hombres de toda condición, desde estancieros hasta gauchos sueltos.

No pudo menos que asociarse el hecho a la deserción que, pocos días atrás, había consumado Artigas en Colonia, y ya se sabía lo que significaba Artigas para el paisanaje, su inmenso prestigio y el impulso que, por consiguiente, habría de dar seguramente al curso de la insurrección.

Sigue en pag. 2

2 comentarios en «Leandro Gómez»

  • el 8 marzo 2013 a las 11:38
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    Muy buena historia sobre el general Leandro Gómez. Yo se que durante la dictadura en se nombraba mucho a Leandro Gómez y con este artículo muchos encontrarán aqui escrito los porqué. Hay una cancion tambien refiriéndose a este heroe de la patria. Me pregunto contra que cosas lucharía hoy si viviera. Hay que leer devuelta este muy buen artículo.

  • el 22 abril 2013 a las 23:24
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    Me contaron alguna vez, que allí, donde murió Leandro Gómez, donde corrió su sangre , nació al tiempo una planta de hojas color vino o sangre que crecía fuerte y altiva. Le dieron su nombre , Leandro Gómez. Yo la tengo y es hermosa.

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