MÚSICA

Los Iracundos: Te lo pido de rodillas

Eduardo Franco convirtió el amor, la nostalgia y la fidelidad en canciones que todavía forman parte de la memoria uruguaya.

El hombre detrás del ídolo

Hablar de Los Iracundos es hablar también de Eduardo Franco, una de las voces y figuras más importantes que dio la música popular uruguaya. Desde Paysandú, el cantante y compositor construyó junto a la banda una trayectoria internacional que llevó sus canciones a más de 30 países y convirtió al grupo en un verdadero embajador de la música uruguaya.

Su historia comenzó muy joven. El 10 de octubre de 1961, cuando apenas tenía 15 años, Franco realizó su debut oficial en el Teatro Florencio Sánchez de Paysandú, interpretando cinco canciones. Poco después llegaría la aventura que cambiaría su vida: aquel sexteto sanducero que inicialmente había adoptado el nombre de Los Blue Kings viajó a Argentina en busca de oportunidades y terminó transformándose en Los Iracundos.

La banda alcanzó una enorme popularidad durante las décadas de 1960, 1970 y 1980. Franco fue responsable de numerosos éxitos, entre ellos “Chiquilina”, “Es la lluvia que cae”, “Felicidad, felicidad” y, por supuesto, “Te lo pido de rodillas”.

Su talento llegó incluso a despertar el interés de productores que pretendían llevarlo a Estados Unidos para desarrollar una carrera como solista o trabajar como compositor. Pero Franco rechazó aquellas propuestas.

Su decisión tenía mucho que ver con la lealtad. No quería abandonar a su hermano, guitarrista del grupo, ni separarse de sus compañeros de Los Iracundos. Tampoco parecía dispuesto a cambiar Paysandú por una vida lejos de sus raíces.

Una canción para Dana

Franco estuvo casado con María Karlowicz, conocida como Dana, con quien tuvo tres hijos: Giselle, Julia y Sergio. Ella ocupó un lugar fundamental en su vida y, según numerosos testimonios, también fue una de sus principales fuentes de inspiración.

Voy a pedirte de rodillas, compuesta hacia finales de la década de 1970, puede entenderse precisamente desde esa dimensión íntima. Más que una simple balada romántica, la canción transmite la entrega absoluta de un hombre frente al amor que considera irrenunciable.

La trayectoria de Franco fue extraordinaria: cerca de 400 canciones grabadas y 31 discos de larga duración junto a Los Iracundos, además de 12 discos de oro, dos de platino y participaciones cinematográficas.

El éxito le permitió comprar en 1975 una casa en Setembrino Pereda 1073, donde vivió con su familia hasta su muerte en 1989, víctima de un cáncer linfático.

Su ausencia, sin embargo, nunca consiguió borrar su presencia. En 1999, Paysandú inauguró un busto en su homenaje, recordando a uno de sus hijos más queridos.

Cada vez que suenan Los Iracundos durante una noche de nostalgia, también regresa Eduardo Franco. Y con él, una época en la que una canción romántica podía convertirse en una declaración de amor capaz de atravesar generaciones.

Un comentario en «Los Iracundos: Te lo pido de rodillas»

  • Al fin algo uruguayo che en la parte de música siempre puros gringos ponen, felices noches de las nostalgias

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