Pablo Neruda descansa en paz

Por Niquita Nipone

Frente al mar de Isla Negra, varias personas visitan la tumba de Neruda tras el entierro.

Los restos de Pablo Neruda fueron sepultados el 25 de abril de 2016 frente al océano que baña el jardín de su casa de Isla Negra, en la costa central chilena, tres años después de la exhumación con la que se pretendía esclarecer si el poeta había sido asesinado durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El cuerpo del autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada fue recibido a primera hora por una treintena de sus familiares, que le dieron de nuevo la bienvenida a su célebre residencia, un espacio privilegiado frente al Pacífico.

El féretro, cubierto con una bandera chilena y un ramo de rosas blancas, desfiló por delante de la viga que el poeta un día talló con un mensaje de bienvenida premonitorio: «Regresé de mis viajes. Navegué construyendo la alegría».
Los primeros rayos de luz se desparramaron sobre el ataúd de madera que este gélido martes invernal fue enterrado en la parte baja del jardín de la casa, una terraza inclinada que mira hacia el litoral donde también está sepultada su tercera mujer, Matilde Urrutia.
«Para nosotros esto no es un funeral. Volver aquí, a Isla Negra, frente al mar, no es morir, sino volver a vivir», dijo a Efe el presidente de la Fundación Neruda, Raúl Bulnes.

Al mediodía, frente a tres centenares de espectadores, una orquesta juvenil rindió homenaje al autor de algunos de los versos de amor más conocidos del mundo.
«Ahora Neruda está con nosotros, vuelve a mirar las olas del mar y a abrazar a su querida Matilde» dijo el escritor Fernando Quilodrán durante su discurso.
‘Gracias a la vida’
El primer entierro del poeta en Santiago un gris 25 de setiembre de 1973, se convirtió en uno de los primeros actos políticos contra la dictadura. En ese entonces aquellos que lo acompañaban rompieron el tupido silencio con una sentida y espontánea Internacional.
Bajo un sol radiante, un cielo libre de nubes y en plena democracia, el espíritu combativo del poeta seguía presente entre las decenas de militantes del Partido Comunista que lo despidieron al grito de «Compañero Pablo Neruda. ¡Presente!, ¡Ahora y siempre!».
El estruendo del mar al sucumbir en las grietas del roquedal y el aleteo de algunas gaviotas a lo largo de la orilla completaron la ceremonia que concluyó con la interpretación de Gracias a la vida de Violeta Parra.
El océano Pacífico, tan presente en sus versos, lo recibió justo cuando está a punto de finalizar la investigación que busca esclarecer las circunstancias de su muerte.

Laboratorios de Canadá y Dinamarca analizan el ADN de la bacteria «estafilococo dorado», un microorganismo resistente a la penicilina hallado en la osamenta de Neruda, para determinar si este se encontraba en el cuerpo del poeta antes de su ingreso en el hospital.
La pregunta podría ser respondida en los próximos meses, sin embargo, fuentes vinculadas a la investigación aseguraron a Efe que será «prácticamente imposible» determinar quién y cómo puso la bacteria en el cuerpo de Neruda.
Rodolfo Reyes, uno de los sobrinos del poeta aseguró hoy que una tercera persona «podría haber inoculado la bacteria a Neruda y, con ello, acelerado su muerte en la Clínica Santa María de Santiago», un hospital intervenido por los militares.
Según el certificado de defunción oficial, el escritor murió el 23 de setiembre de 1973, pocos días después del golpe militar que encabezó Augusto Pinochet, a causa del cáncer próstata que padecía.

Sin embargo, Matilde Urrutia, su chófer, Manuel Araya y otras personalidades que lo visitaron horas antes de su fallecimiento aseguraron que el poeta se encontraba bien y que la muerte le sobrevino de una forma repentina.
«A Neruda lo mató el fascismo»
«Puede que sea una muerte directa o indirecta, ambas constituyen un crimen de la dictadura. Lo que sí se puede decir con certeza es que a Neruda lo mató el fascismo», aseguró Bulnes en declaraciones a Efe.
El poeta llevaba marcada a fuego la tragedia de la Guerra Civil española y el conocimiento del golpe de Estado en Chile fue el inicio de una agonía tanto física como emocional. Momentos antes de su muerte, después de conocer el asesinato del cantautor Víctor Jara, dicen que Neruda entró en crisis, se empezó a golpear y gritó: «¡Los están fusilando!».
Ante las sospechas de asesinato, y por petición del Partido Comunista de Chile, el 8 de abril de 2013 el cuerpo del también senador de la República de Chile fue exhumado de su tumba para ser investigado.
Este martes, sin una claridad total sobre las causas de su muerte, Neruda regresó finalmente a Isla Negra, cerca de los peregrinos de sus versos, al lado de su querida Matilde Urrutia.

SÓLO LA MUERTE
HAY cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel al alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido sin perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.
Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado, como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos,
la muerte está en la escoba,
es la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.
La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras.

Un comentario en “Pablo Neruda descansa en paz

  • el 23 junio 2017 a las 11:33
    Permalink

    Segun los dichos de Gabriel García Márquez no el pastor, que P Neruda es «el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma»
    Pablo Neruda fue uno de los artistas que usaba seudonimo o nombre artistico ya que su verdadero nombre era Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto.

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