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Femicidio o feminicidio

Feminicidio o femicidio es un crimen de odio: el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer

El concepto define un acto de mÔxima gravedad, en un contexto cultural e institucional de discriminación y violencia de género, que suele ser acompañado por un conjunto de acciones de extrema violencia y contenido deshumanizante, como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual, contra las mujeres y niñas víctimas del mismo.

Diana Russell, promotora inicial del concepto, lo definió como «el asesinato de mujeres por hombres motivados por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres». Varios países lo han incluido como delito en sus legislaciones penales, con variaciones en el tipo penal. El feminicidio, representa el extremo de un continuum de terror anti-femenino que incluye una amplia variedad de abusos verbales como físicos, tales como violación, tortura, esclavitud sexual (particularmente por prostitución) abuso sexual infantil incestuoso o extra-familiar, golpizas físicas y emocionales.

El término femicide registra esporÔdicos antecedentes de uso en el idioma inglés desde comienzos del siglo XIX, pero comenzó a difundirse desde que Diana Russell lo utilizara en 1976 ante el Tribunal Internacional de los Crímenes contra la Mujer, y sobre todo desde que instalara el concepto con sendas publicaciones realizadas en 1990 y 1992. La introducción al idioma español se produjo a partir de la segunda mitad de la década de 1990, a raíz de la traducción del concepto aportado por Russell y en el marco de las revelaciones sobre impunidad en los asesinatos de mujeres de Ciudad JuÔrez en México, para poder expresar la gravedad de una conducta generalizada en la sociedad contemporÔneo, para la que no había una palabra en especial.

El término feminicidio es de uso mayoritario y estÔ reconocido por el Diccionario de la lengua española, pero en algunos casos se utiliza el término femicidio, con un significado sinónimo. Algunas personas en cambio hacen una distinción entre femicidio y feminicidio, expresando con el primero el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer, y con el segundo, el «conjunto de femicidios en una situación de absoluta o patente inactividad de los Estados para la persecución y evitación de tales crímenes».

Origen del concepto

El primer uso detectado de la palabra inglesa femicide es el que realizara en 1801 el escritor John Corry, en el libro A satirical view of London at the commencement of the nineteenth century (Una visión satírica de Londres al comenzar el siglo diecinueve). Corry utiliza el término, no para referirse a un asesinato, sino para referirse a la seducción de una mujer virgen por parte de un hombre casado, con la que mantiene relaciones sexuales. El pÔrrafo en el que utiliza el concepto dice:

ā€œEsta especie de delincuencia puede ser denominada feminicidio; porque el monstruo que traiciona a una crĆ©dula virgen, y la somete a la infamia, es en realidad un asesino despiadado!ā€

En las décadas de 1970 y 1980 varias investigadoras feministas comenzaron a aplicar la perspectiva de género en la criminología, especialmente en el homicidio, detectando una gran cantidad de asesinatos de mujeres, a manos de hombres, por motivos relacionados con la dominación de género, que dieron lugar a la publicación de libros como Crimes against women: the proceedings of the International Tribunal (1982) de Diana Russell y Nicole Van de Ven, Gendercide: the implications of sex selection (1985) de Mary Anne Warren, The age of sex crime (1987) de Jane Caputi, The lust to kill (1987) de Deborah Cameron y Elizabeth Frazer y Femicide: the politics of woman killing (1992) de Diana Russell y Jill Radford. En el marco de esas investigaciones aparecieron varios términos en inglés para designar el concepto, como femicide y gendercide, entre otros. De este modo el concepto de feminicidio se integró al bagaje teórico feminista.

La expresión femicide comenzó a ser utilizada en español en la segunda mitad de la década de 1990, traducida a veces como feminicidio y a veces como femicidio. En 1997 la investigadora mexicana Marcela Lagarde, pionera en la aplicación del concepto en las investigaciones en español, se refirió extensamente al «feminicidio» en un artículo titulado «Identidades de género y derechos humanos; la construcción de las humanas», donde dice:

Hoy conceptualizamos la dominación agresiva y lacerante a las mujeres y la llamamos feminicidio, definido por Radford y Russell (1994), como la política del exterminio de las mujeres. Sin embargo es importante conceptualizar al feminicidio, de manera que abarque también los procesos que conducen a ese exterminio, y definirlo como el conjunto de acciones que tienden a controlar y eliminar a las mujeres a través del temor y del daño, y obligarlas a sobrevivir en el temor y la inseguridad, amenazadas y en condiciones humanas mínimas al negarles la satisfacción de sus reivindicaciones vitales. La opresión de las mujeres tiene una profunda marca feminicida.

Otras de las pioneras, la investigadora costarricense Montserrat Sagot, publicó en el aƱo 2000 el libro Femicidio en Costa Rica, con la colaboración de la investigadora hispano-costarricense Ana Carcedo.119 Ese mismo aƱo la mexicana Julia MonĆ”rrez publicó el artĆ­culo Ā«La cultura del feminicidio en Ciudad JuĆ”rez, 1993-1999Ā». En 2001 el Centro de Encuentros Cultura y Mujer realizó en Argentina la campaƱa Ā«Ni una muerte mĆ”sĀ» introduciendo el concepto de femicidio en ese paĆ­s. En 2002 la dominicana MarĆ­a JesĆŗs Pola Zapico dio a publicidad el estudio Feminicidio en RepĆŗblica Dominicana, mientras que la argentina Susana Cisneros dio a conocer un estudio sobre Ā«El femicidio en la ciudad de La Plata, 1997-2001″. En 2004 la panameƱa Eyra Harbar publicó un artĆ­culo titulado Ā«Notas acerca del femicidioĀ», en la Red Nacional Contra la Violencia, y la argentina Moira Soto publicó el artĆ­culo Ā«Brujas, el gran femicidioĀ», en el suplemento Las 12 de PĆ”gina/12.

En 2005 el concepto comienza a generalizarse en espaƱol. Ese aƱo, la guatemalteca Ana Leticia Aguilar publicó Femicidio… la pena capital por ser mujer; la nicaragüense Alma Chiara D’Ɓngelo publicó el libro Femicidio, forma extrema de violencia domĆ©stica; Lagarde publicó Feminicidio: justicia y derecho; la bancada parlamentaria de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) publicó Femicidio en Guatemala: CrĆ­menes contra la humanidad, y en Argentina Silvia Chejter editó el libro Femicidios e impunidad con trabajos de varias investigadoras.

También en 2005 Marcela Lagarde conoció a Diana Russell y se ofreció a traducir al español su libro Femicide: the politics of woman killing, escrito con Jill Radford, acordando entre ambas traducir la palabra femicide como feminicidio. Pese a ello, Lagarde sostuvo en el prólogo a la traducción del libro, que ademÔs del concepto de feminicidio instalado por Russell, debía adoptarse también el concepto de femicidio, con el fin de reservar la noción de feminicidio para los casos en que hubiera impunidad para los perpetradores. Russell por su parte expresó su desacuerdo, tanto con la nueva definición del concepto feminicidio realizado por Lagarde, como por la duplicación feminicidio/femicidio, generadora de confusiones y enfrentamientos.
Finalmente, las palabras feminicidio y femicidio terminaron predominando frente al término genericidio. La palabra feminicidio fue incluida en el Diccionario de la lengua española en la edición de octubre de 2014, definida como «asesinato de una mujer por razón de su sexo», definición que ha sido criticada por insuficiente.

CaracterĆ­sticas

El feminicidio o femicidio define un acto de violencia extrema contra las mujeres, en una cultura patriarcal. Forma parte del concepto mÔs amplio de violencia de género en una sociedad patriarcal. Los científicos sociales y las normas nacionales e internacionales tienen considerables diferencias tanto en la definición sociológica, como en la definición jurídica del término, diferencias que se extienden a los conceptos vinculados de género y violencia de género. El problema de definición del concepto se agrava por la dualidad feminicidio/femicidio, que en algunos casos se consideran sinónimos y en otros casos definen diferentes actos y situaciones sociales.

El concepto se instaló a partir de la década de 1990 para focalizar y estudiar una de las expresiones mÔs extremas de la violencia de género, como es el asesinato de mujeres, revelando que se trata un mal global con mecanismos generalizados de impunidad, que alcanza proporciones epidémicas.

El feminicidio no se circunscribe exclusivamente al acto homicida, sino que se extiende a un contexto mĆ”s complejo que incluye la trama social, polĆ­tica, cultural, institucional y económica que lo propicia, lo encubre y despliega los mecanismos para que quede impune (MonĆ”rrez, 2009). Apunta a hacer visibles las relaciones de poder de una sociedad masculinizada, que mediante estructura, propaganda, ritos, tradiciones y acciones cotidianas, reproducen el sometimiento de las mujeres y establecen los mecanismos para ejercer la violencia de gĆ©nero necesaria para garantizar su preservación. Para Pierre Bourdieu (2000) actos como matar, violar y torturar, o el deseo de dominar, explotar y oprimir, se vinculan directamente al temor de los hombres de ser excluidos del mundo de los hombres. En el mismo sentido Rita Segato —que incluye en el feminicidio al asesinato de aquellas personas con cuerpos feminizados— ha puesto de manifiesto la relación del femicidio con la masculinidad en la sociedad patriarcal moderna, explicando que se trata de un tĆ­tulo precario que debe ser permanentemente revalidado mediante actos de dominación, para demostrar que cada hombre adhiere y reproduce los valores de supremacĆ­a del gĆ©nero masculino y la heteronormatividad, bajo pena de exclusión del estatus viril, enviando a la vez mensajes de violencia ilimitada de tipo mafioso a toda la comunidad, que conforman una Ā«pedagogĆ­a de la crueldadĀ».

Para Lagarde (2006), Ā«En el marco de la supremacĆ­a patriarcal de gĆ©nero de los hombres […] como un mecanismo de control, sujeción, opresión, castigo y agresión daƱina que a su vez genera poder para los hombres y sus instituciones formales e informales. La persistencia patriarcal no puede sostenerse sin la violencia que hoy denominamos de gĆ©neroĀ».

Las mujeres entre los 15 y los 44 aƱos tienen una mayor probabilidad de ser mutiladas o asesinadas por hombres que de morir de cƔncer, malaria, accidentes de trƔfico o guerra combinados.

De acuerdo al Centro de Ginebra para el Control DemocrƔtico de las Fuerzas Armadas (DCAF) entre 113 y 200 millones de mujeres desaparecen demogrƔficamente.

Esta brecha es el resultado de diversos mecanismos:

• Aborto de los fetos de niƱas basado en una selección deliberada, tambiĆ©n llamado aborto selectivo (facilitado por el Diagnóstico prenatal del sexo).

• Infanticidio femenino en aquellos paĆ­ses en los que se prefiere a niƱos varones.

• Falta de comida y atención mĆ©dica, que se desvĆ­a hacia los miembros masculinos de la familia.

• Los llamados Ā«asesinatos de honorĀ» y las muertes de dote.

• TrĆ”fico de mujeres.

• Violencia domĆ©stica o de gĆ©nero.

• Mediante la incineración del cuerpo.

Esto implica que cada aƱo entre 1,5 y 3 millones de mujeres de toda edad son vƭctimas de la violencia de gƩnero. La falta de cuidados mƩdicos implica el fallecimiento de 600 000 mujeres al aƱo durante el parto.

Diferencias entre homicidio y feminicidio

Isabel Claudia Martínez Álvarez sistematizó las diferencias entre el homicidio y el feminicidio.31
Homicidio:

• Existe un bien jurĆ­dico tutelado, la vida.
• Es instantĆ”neo, es decir, son excepcionales las acciones fuera de tiempo a la comisión del delito.
• El sujeto pasivo no requiere una calidad especĆ­fica del sujeto activo o pasivo.
• En los casos especĆ­ficos como homicidio calificado se tiene que hacer un anĆ”lisis de las calificativas, por lo general, alevosĆ­a, premeditación y ventaja, las cuales contienen elementos subjetivos que quedan a la interpretación del operador jurĆ­dico que las interpretarĆ”.
• En el caso del homicidio se parte de la premisa de que Ć©ste puede ser doloso o culposo, es decir, se parte de la voluntad del sujeto activo para acreditar la conducta.
Feminicidio:
• Existen diversos bienes jurĆ­dicos tutelados: la vida, la dignidad, la integridad, entre otros.
• El delito se configura una vez que se priva de la vida a una mujer y se actualiza una de las hipótesis que se puede generar antes o despuĆ©s de la privación de la vida de una mujer.
• El sujeto pasivo tiene como calidad especĆ­fica el hecho de ser mujer.
Para la acreditación de la hipótesis que acredita el delito no se requiere de medios comisivos, pues las razones de género no son medios comisivos.
• Se requiere la realización de una o varias conductas, la Ćŗltima conducta puede ser la privación de la vida o viceversa.
• Es un delito que en sĆ­ mismo es doloso, esto es por las conductas realizadas y por los bienes jurĆ­dicos tutelados diversos.

Tipos de feminicidio

Entre los tipos de feminicidio, se distingue el feminicidio íntimo, que es cometido por una persona con la cual la víctima tenía o había tenido una relación sentimental (esposo, exesposos, novios, amantes, etc.), del feminicidio no intimo, que es cometido por una persona o un grupo de personas que no ha tenido ninguna relación sentimental con la víctima, ni se encuentran unido a la misma por un vínculo de parentesco.

La misoginia (del griego ā€˜odio a la mujer’) se define como el odio o la aversión hacia las mujeres o niƱas. La misoginia puede manifestarse de diversas maneras, que incluyen denigración, discriminación, violencia contra la mujer, y cosificación sexual de la mujer. Se puede decir que existe misoginia en muchas de las mitologĆ­as del mundo antiguo, asĆ­ como en algunas de las religiones. AdemĆ”s, muchos de los pensadores mĆ”s influyentes de la filosofĆ­a occidental han sido catalogados como misóginos.

Un comentario en «Femicidio o feminicidio»

  • Creo que es momento de evaluar todas estas movidas de leyes por que yo estoy en desacuerdo con cualquier tipo de violencia de todo tipo en el mundo y tambien con la familiar pero me parece que hay que investigar porque me parece que la violencia en lugar de achicarse se agranda en todos lados.

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