Nacional dejó calvo a Peñarol
Gran victoria del tricolor dando una sorpresa a muchos y mostrando una cara muy distinta que invita a soñar al hincha que venía muy golpeado.
Por Rafael Pozzi
Por otro lado, muy preocupante lo de Peñarol. Se confirmó la dependencia del argentino Jaime que fue bien controlado y terminó por demostrar que lo del carbonero no era tan deslumbrante si le quitan su base de creación. Deportivo Maldonado le dio una gran pista a Nacional de cómo jugarle a su rival.
La gran diferencia del partido ocurrió a los 24 minutos del primer tiempo. Gastón Martirena ejecutó un tiro de esquina desde el sector derecho directo hacia el segundo palo. El mediocampista Luciano Boggio ganó la posición aérea en el borde del área chica y habilitó de cabeza al defensor costarricense Francisco Calvo. Calvo recibió el balón de espaldas al arco y ensayó un recurso notable de taco que dejó sin respuestas al arquero aurinegro, Washington Aguerre, decretando el único gol del compromiso.
Nacional sorprendió de entrada con un bloque sólido comandado por la firmeza de Sebastián Coates en la última línea y una gran distribución de Boggio en la mitad de la cancha. Lograron neutralizar los circuitos creativos habituales de Peñarol. Martirena estuvo notable y sobre todo porque Carreño lo puso de volante donde más resulta. El técnico tricolor hizo cambios clave en la formación y si tener un fútbol vistoso, supo donde estaba la llave para anular al rival, mantener el arco en cero y soportar la presión del público y de su propia hincada que ya no soportaba otro golpe más en este difícil año.
En el carbonero, dirigido por Diego Aguirre, se sintió el impacto del gol. Aunque buscó variantes ofensivas con el ingreso de Gonzalo Gelini, y el extremo colombiano Luis Angulo, careció de profundidad. Matías Arezo sigue y Abel Hernández erró una chance increíble. No se acertó ni de pelota quieta. Los remates parecían de broma, iban a la barrera o bien lejos. No se creaba, los nervios iban cada vez más en aumento y las imprecisiones eran propias de un equipo que claramente no tiene un buen sustento ni estructura hace rato. Depende de lo que haga Jaime y si no está encendido, se cae todo el equipo. Las figuras no aparecen y el entrenador hace rato que muestra una falta enorme de recursos.
A partir de ahora, habrá que ver si aparece un nuevo Nacional y se mete en la pelea por el Clausura y si del otro lado, este golpazo sufrido termina de derrumbar al equipo y le hace perder la tabla anual.
Será una semana de repercusiones dirigenciales con declaraciones que se aguardan de ambos lados. Estados de whatsapp y paseos por las radios. El show no faltará. Ruglio y Perchman tienen la palabra…
