Ahora lo tenemos en casa

Por Niquita Nipone
El Reporte cumplió y publicó el 28 de enero (Virus Zika) por Lorenzo Olivera, el 4 de febrero (Algo un poco en serio) por Comousté y en el número de hoy hemos tratado los riesgos del Aedes Aegypti y no se le dio la trascendencia debida, hoy tenemos el dengue en Uruguay, nos recibimos de a nosotros no nos va a pasar y acá está.

Es muy uruguayo lo de cerrar la portera después que se escapó el chancho, queridos lectores y descansadas autoridades tenemos dengue autóctono, y como decían las viejas, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

Esto me hace acordar al cuento aquel de dos cordobeses que estaban tirados en el suelo, descansando el cuerpo contra sendos árboles, y uno advierte la proximidad de una yarará y le dice al otro “Oie Froilán, viene una yara derechito pa’acá” y Froilán le responde “déjala che amigo, se va a aburrir y capaz que rumbea pa’otro lao”.
Y sigue una transmisión en cámara lenta de los avances de la yarará hasta que al final termina picando a Froilán de puro haragán.
Si sabemos que en nuestro país existe el aedes aegypti desde siempre, por qué no tomar las medidas en tiempo y forma y no andar a las corridas arriesgando vidas al santo botón.
No debemos caer en el chiste tragicómico que le imputaron a una locutora de televisión, de “que raro que el caso había pasado en Pocitos y no en el Borro”.

Ese mal chiste de tan malo que es justifica el por qué el caso se dio y deja bien claro de la forma en que se dio.
Las cifras que se establecen a continuación son estimaciones discutidas por las partes vinculadas al tema, en que no se ponen de acuerdo tanto desde el punto de vista político como demográfico.
En Uruguay existen aproximadamente 590 asentamientos, de los cuales más de 330 se encuentran en la capital.
mosquito-315-2En estos lugares viven más de 165.000 personas y existen un total de 48.800 viviendas ubicadas dentro de los asentamientos.
Sólo en Montevideo hay más de 112.000 personas que viven en poco más de 31.000 viviendas precarias.
Las personas que viven en dichas condiciones precarias podrían ser y lo son necesariamente por la precariedad de las casas y sus modus vivendi, víctimas de los mosquitos tanto del aedes como de los demás.
Pero la gente que vive en los asentamientos no está necesariamente en contacto con gente que viaja a otros lugares.
Por el contrario las zonas de más riesgo son las de Pocitos, Carrasco, Malvín, Punta Gorda, Punta del Este, que en el Borro, 40 semanas y los demás asentamientos enunciados precedentemente, claro está que si la epidemia se extiende, la mayoría de los casos serán en los barrios marginales por el tipo de viviendas o por la poca disponibilidad de medios para combatir a los mosquitos transmisores.

Tenía algunos puntos del tema mal conceptuados como ser cuanto duraba un mosquito activo, después de dejar de ser larva, y transformarse en mosquito adulto.
Las larvas de Aedes aegypti se reconocen con poco riesgo de equivocarse, por los movimientos sinuosos que hacen al nadar, por evitar la luz y por tener redondeada la punta del sifón.
He leído un trabajo muy bueno de un autor cubano, que este tema lo han estudiado muy a fondo por ser Cuba un lugar donde proliferan en forma muy importante y ser un lugar donde se dan muchas de las enfermedades que transmite este pequeño insecto.
Normalmente el desarrollo larval dura de cinco a siete días, termina cuando la larva en el cuarto estadio se desarrolla y alcanza la forma de pupa, la cual es móvil y sólo respira, no se alimenta, por lo general este estadio dura 48 horas o un poco más.
Bajo condiciones desfavorables, el tiempo del cuarto estadio larval puede prolongarse un poco más dando lugar a pupas y adultos de tamaño más pequeño.

mosquito-315-3El Aesdes es un gran sobreviviente se adapta a las circunstancias prolongando su aparición en el aire si la cosa no viene bien.
Con este verano que hemos tenido se dieron las condiciones perfectas para que el Aesdes lo pasara a cuerpo de rey, altas temperaturas, secas pero no afectan en la parte urbana zona en la que el habita y actúa.
El adulto, al emerger de la pupa es un mosquito oscuro, con un diseño característico de color blanco plateado en forma de lira sobre el mesonoto y con bandas blancas en las patas.
Los machos se diferencian de las hembras por ser más pequeños y por tener antenas más plumosas.
Hembra y macho liban néctar u otros carbohidratos de cualquier fuente accesible, sólo la hembra se alimenta de sangre, que le es necesaria para la maduración de los ovocitos, y aumentar la viabilidad de los huevos.

Aedes aegypti, también conocido como el mosquito de la fiebre amarilla, es un culícido que puede ser portador del virus del dengue y de la fiebre amarilla, así como de otras enfermedades, como la chikunguña y la fiebre de Zika y otras enfermedades que afectan no solo al ser humano sino al resto de los animales también.
Puede reconocerse por sus distintivas marcas blancas, aunque sus diferencias con respecto a otros mosquitos pueden ser ligeras.
En América, se presenta desde los estados del sur de EE. UU. hasta el norte de Argentina.
El científico cubano Carlos Juan Finlay descubrió que este mosquito era el agente trasmisor de la fiebre amarilla y presentó sus resultados por primera vez en la Conferencia Internacional de Sanidad, celebrada en Washington DC, el 18 de febrero de 1881.

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Macho (izquierda) y hembra (centro y derecha) Aedes aegypti

El esfuerzo por secuenciar su ADN es un intento de dar nuevos trayectos de investigación en insecticidas y posibles modificaciones genéticas para prevenir la expansión del virus.
Otras de las trampas para evitar su proliferación consiste en crear machos estériles que no fecunden a las hembras y así lograr hacer perder las zafras reproductivas de la especie.
La actividad del Aedes aegypti disminuye por debajo de los 17 °C, pero se requieren temperaturas constantes por debajo de los 12 °C para que dicha actividad desaparezca.

El Aedes aegypti se considera un vector importante en la transmisión del dengue, la fiebre amarilla y la artritis epidémica chikunguña.
Según la OMS, se estima que esta especie de mosquito causa 50 millones de infecciones y 25 000 muertes por año.
Es también un agente en la transmisión de la fiebre del Zika.
Las recomendaciones de los organismos sanitarios para la prevención de las picaduras incluyen la utilización de repelentes que contengan N,N-dietilmetatoluamida (DEET), considerado el mejor repelente para el Aedes aegypti.
Aunque el Aedes aegypti puede alimentarse en cualquier momento, suele picar con más frecuencia al amanecer y al atardecer.
Los sitios donde mejor puede reproducirse son aquellos donde existe agua estancada y limpia: recipientes descubiertos y abandonados, tiestos de macetas, neumáticos desechados, agua de sumideros de los patios, etc.
En mis estudios le daba poca vida activa al mosquito, porque lo comparaba con la abeja, que tiene una semana de vida porque se le desgastan las alas, pero el aedes tiene un mes de vida útil para él y el que lo ha ayudado eficazmente a que siga sobreviviendo, es su propia víctima el hombre, porque al ser gran productor de basura, la cual se recolecta debidamente.
Los hurgadores desparraman la basura y producen una cacharrización de los trastos y una lluvia junta agua suficiente como para que los aedes cumplan su ciclo reproductivo, dado que a la semana el huevo es mosquito.
Claro que nosotros esquivamos la rama y nos damos contra el tronco. No una ni dos ni tres.
Ciento cincuenta ratas salieron del sótano de un edificio del Centro en una semana.
Es el peor recuerdo que tiene el dueño de una empresa de control de plagas que, con más de 20 años de trabajo, ha visto prácticamente todo, inclusive labios y orejas mordidas causadas por una plaga que asquea a la ciudad.
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) sostiene que la población de ratas no es cuantificable.
A nivel interna

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A. aegypti picando a un humano.

cional se calcula que hay de cinco a siete ratas por cada persona.
Si esto se traslada a Montevideo, la cantidad de ratas es más de dos veces la población de todo el país.
Hacer un relevamiento en 400 asentamientos no se justifica.
Hay que utilizar los recursos para ir eliminando este otro enemigo, que ni siquiera se oculta, sino que puede saltar en cualquier momento una epidemia de graves proporciones.
Para terminar volvamos al dende y hablemos un poco de él.
El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, del género flavivirus que es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes aegypti.
La infección causa síntomas gripales, y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave o dengue hemorrágico.
Es una infección muy extendida que se presenta en todas las regiones de clima tropical del planeta.
En los últimos años la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública.

En la actualidad, más de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad.
La prevención y el control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha contra el vector transmisor, el mosquito.
El número de casos de dengue ha aumentado dramáticamente desde la década de 1960, con entre 50 y 528 millones de personas infectadas anualmente.
Las primeras descripciones datan de 1779, y su causa viral y la transmisión fueron atendidos a principios del siglo XX.
El dengue se ha convertido en un problema mundial desde la segunda guerra mundial y es endémica en más de 110 países.
Aparte de la eliminación de los mosquitos, se está trabajando en una vacuna contra el dengue, así como la medicación dirigida directamente al virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número de afectados por dengue se encuentra entre los 50 millones y los 100 millones de personas cada año, con un total de medio millón que necesitan atención hospitalaria por presentar una forma severa de la enfermedad, con una mortalidad del 2,5 %.
Es una enfermedad de aviso epidemiológico.
Importantes brotes de dengue tienden a ocurrir cada cinco o seis años.
La ciclicidad en el número de casos de dengue, se piensa que es el resultado de los ciclos estacionales que interactúan con una corta duración de la inmunidad cruzada para las cuatro cepas en las personas que han tenido el dengue.
Cuando la inmunidad cruzada desaparece, entonces la población es más susceptible a la transmisión, sobre todo cuando la próxima temporada de transmisión se produce.
Así, en el mayor plazo posible de tiempo, se tienden a mantener un gran número de personas susceptibles entre la misma población a pesar de los anteriores brotes, puesto que hay cuatro diferentes cepas del virus del dengue y porque nuevos individuos son susceptibles de entrar en la población, ya sea a través de la inmigración o nacimientos.
La enfermedad posee una extensión geográfica similar a la de la malaria, pero a diferencia de ésta, el dengue se encuentra en zonas urbanas en la misma de los países tropicales.
Cada serotipo es bastante diferente, por lo que no existe protección y las epidemias causadas por múltiples serotipos pueden ocurrir.
El dengue se transmite a los humanos por el mosquito Aedes aegypti, el cual es el principal vector de la enfermedad en el hemisferio occidental, aunque también es transmitido por el Aedes albopictus.
No es posible el contagio directo de una persona a otra.
Se cree que los casos notificados son una representación insuficiente de todos los casos de dengue que existen, puesto que se ignoran los casos subclínicos y los casos en que el paciente no se presenta para recibir tratamiento médico. Con un tratamiento médico adecuado la tasa de mortalidad por dengue puede reducirse a menos de 1 en 1000.
Durante los años 2000, en Sudamérica se ha registrado el más dramático incremento de la incidencia del dengue, especialmente en Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.
Actualmente, en este último país se produce aproximadamente el 70 % de todos los casos en América, mientras que Colombia es donde se ha registrado el mayor número de casos de dengue hemorrágico y de casos fatales en los últimos años.

En Chile sólo existe el principal mosquito vector en Isla de Pascua y todos los casos reportados de dengue en ese país desde 2004 han resultado infectados fuera del mismo.
En Uruguay no existía, ahora ya somos latinoamericanos totales.
A sabiendas le dimos la espalda a este asesino, disfrazado de mosquito.

2 comentarios en «Ahora lo tenemos en casa»

  • el 19 febrero 2016 a las 13:14
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    Dicen que los mosquitos aedes nacieron en japon despues quel sunami descompuso la usina nuclear.

  • el 20 febrero 2016 a las 02:29
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    No repitas lo del ædes ægypti originario del Japón y el tsunami lo sacó a pasear por el mundo
    Es originario de la china y ya había noticias de él en traducciones de textos chinos del 681.
    O sea, la hembra de dicho mosquito viene enfermando gente de antes de aquella publicación.
    Los que no tenemos gollete somos nosotros que después de lo que pasó con aquella epidemia de fiebre amarilla hasta ahora estemos regalados. Vázquez custodiado por francotiradores en Artigas por si alguna vieja le tiraba con una alpargata y el resto del país mando y carretilludo como un buey esperando la carroza y la carroza llegó con el dengue por ahora. Las ratas y los basurales serán otro tema después de los rollings stones

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