Cosas raras e imaginadas

Por Niquita Nipone
Esto no es original, aunque tal vez para muchos lo sean, en todo o en parte.

Morir de risa
Alex Mitchell, un albañil de 50 años de edad de King’s Lynn, Inglaterra, literalmente se murió de risa mientras miraba un episodio de la serie The Goodies.
Después de veinticinco minutos de risa continuada, Mitchell finalmente se derrumbó en el sofá y murió como consecuencia de un ataque cardíaco.

Su viuda le envió después una carta a los Goodies agradeciéndoles por haber hecho que los últimos momentos de vida de Mitchell hubieran sido tan agradables.
Este agradecimiento tal vez se podría interpretar de otra forma, va a gusto del consumidor.

Puedes tener una erección ya muerto.
Una erección ocurre cuando el individuo fallece verticalmente o panza abajo, y el cadáver permanece en esa posición.
En vida el corazón bombea la sangre, lo que hace que se distribuya uniformemente entre todos los vasos sanguíneos del cuerpo humano.
Una vez que el mecanismo deja de funcionar sólo la fuerza de gravedad actúa sobre la sangre.
Cuando uno ya no se entera se pone a funcionar el fulano, que injusta es la vida.

El “tomaco” (mitad tomate, mitad tabaco) existió.

El “tomaco” fue en un principio una fruta híbrida ficticia aparecida en un episodio de 1999 de los Simpsons.
El método usado para crear el “tomaco” en dicho espacio era ficticio.
Pero el “tomaco” se hizo realidad cuando, supuestamente, fue producido en 2003.
Inspirado por los Simpsons, Rob Baur, consiguió injertar sobre las raíces de una planta de tabaco una planta de tomate.
Teóricamente es posible debido a que ambas plantas vienen de la misma familia.
Que no se entere el Presidente Vázquez porque no sé qué le vamos a poder poner a la pizza.

La mentira de la radio.(Ovnis)
El 30 de octubre de 1938 los estadounidenses aprendieron a la fuerza el poder que podían ejercer los medios de comunicación de masas.
El culpable fue un actor entonces semidesconocido, Orson Welles.
Su dramatización de ‘La guerra de los mundos’, que llega ahora a los cines, además de provocar el pánico de miles de personas, cambió para siempre la historia de la radio.
En cuestión de minutos, los marcianos ‘llegaron’ a la Tierra, concretamente a la localidad de Grovers Mill, en el estado de New Jersey, que fue elegida por Orson Welles y el otro guionista del programa, Howard Koch, con un método muy poco científico: apuntando sin mirar con un bolígrafo a un mapa.

Que comenzara a cundir el pánico entre la población fue cuestión de minutos, y el miedo se propagó con mayor intensidad según los ‘boletines’ de la radio se iban haciendo más preocupantes y los marcianos comenzaban su avance imparable y sangriento hacia Nueva York.
La gente comenzó a salir a la calle, presa del pánico.
Miles de personas colapsaron las centralitas de la policía, y fueron centenares los que corrieron a buscar armas y esconderse en sótanos y túneles. Hubo incluso quienes acudieron a comisarías de policía con toallas húmedas en la cara para protegerse del ‘gas venenoso’ con el que atacaban los marcianos.
Tras el pánico, las autoridades estadounidenses reaccionaron enfurecidas, aunque en realidad la cadena de radio que emitió el programa no había vulnerado ninguna ley.

Comerse los mocos es saludable.
Un neumólogo austriaco aseguró que los niños que se meten el dedo en la nariz y además se comen los mocos, tendrán una vida más sana y saludable.
Meterse el dedo en la nariz siempre ha sido considerado como un acto de muy mal gusto y falta de educación, pero si además se ingiere la “guaca encontrada”, la actividad dactilar se convierte en algo que resulta desagradable ante los ojos de la sociedad actual.
No creo que la que te dije sepa esto.

Morderse el codo.
Una vez vi una publicidad de Discovery Channel decía que era imposible lamer tu propio codo… y que el 75% de los que veían la publicidad intentaban lamer sus propios codos inmediatamente.
Obviamente, hacer esto no es tan imposible para algunos. Se rumorea que los Records de Guinness reciben 5 pedidos diarios de gente que piensa que es especial solo por lamerse los codos.
Mi madre cuando yo andaba rabioso me desafiaba a que me mordiera el codo, cosa más difícil porque los dientes alcanzan menos que la lengua, salvo que uno se saque la dentadura postiza y la haga funcionar con la mano en el codo.

El cuack del pato.
El “cuack” de un pato, no produce eco.
Y nadie sabe por qué.
Pienso que en espacio abierto y sobre agua difícil que el sonido rebote en ningún lado para producir eco.

Tu mano puede tener vida propia
El síndrome de la mano extraña o síndrome de la mano ajena (tal y como aparece en películas como “¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú” o “El diablo metió la mano“) es un desorden mental raro en el cual una de las manos de quien lo padece parece adquirir vida propia. El síndrome es más común en casos de personas las cuales han tenido una cirugía de separación de hemisferios cerebrales, un procedimiento usado en ocasiones para relajar los síntomas de casos extremos de epilepsia. También ocurre en algunos otros casos de cirugía cerebral, golpes cerebrales o infecciones.

También pasa con algunos sujetos en los ómnibus llenos de pasajeros y alguna joven bonita, termina en sopapo o mujer rubicunda.

Un comentario en «Cosas raras e imaginadas»

  • el 18 noviembre 2016 a las 11:05
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    es la mejor de un viernes matarse de risa pero dicen que es de mala suerte sera por eso? lo de eco del pato es cierto nadie sabe porqueee

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