Descubren primitivo americano o atlántico

“Este estudio, por tanto, no sostiene la hipótesis de que los paleoamericanos migraron desde el Sureste Asiático, Australia o Europa, sino que llegarían de Beringia [región ahora parcialmente sumergida que incluye partes de Siberia y Alaska], como los nativos americanos actuales, aunque muestran algunos rasgos faciales y craneales diferentes, que serían cambios [evolutivos] acaecidos en Beringia y en el continente americano en los últimos 9.000 años”.

Naia debió caer en la cueva (unas fracturas en la pelvis, apuntan esta hipótesis) y morir allí hace entre 12.000 y 13.000 años, como cayeron grandes mamíferos (incluido el felino dientes de sable). Entonces Hoyo Negro estaba en un sistema de cavidades seco, en una época en que los glaciares de la Tierra atrapaban enormes cantidades de agua en forma de hielo y el nivel del mar era mucho más bajo. Con la subida del nivel de las aguas, hace unos 10.000 años, la cueva se inundó y la galería de los huesos solo es ahora accesible para submarinistas experimentados. Por eso dice Chatters, que en este proyecto “los buceadores son los astronautas, y nosotros los científicos, su centro de control de la misión”. La datación del esqueleto ha sido muy compleja, dada su prolongada permanencia en el agua, pero los investigadores han logrado con varios métodos, establecer una antigüedad mínima de 12.000 años y máxima de 13.000, concordante con lo que cuentan los fósiles de animales de Hoyo Negro, varios de ellos extinguidos hace 12.000 años.

La investigadora Pilar Luna Erreguerena del INAH, pionera en arqueología subacuática, explicó el análisis del ADN mitocondrial hecho durante tres años en Estados Unidos y Canadá coloca a Naia como el “eslabón que faltaba para confirmar el vínculo entre los primeros pobladores de América y los grupos indígenas en este continente”.

La especialista añadió que los estudios genéticos permite confirmar su linaje asiático Beringio (en referencia al puente terrestre que existió durante diferentes eras glaciales en lo que hoy es el Estrecho de Bering) y está vinculada con migraciones siberianas de un grupo que desarrolló cambios de adaptación al nuevo medio.

Además de la técnica del ADN mitocondrial, la datación se hizo mediante los métodos de Carbono 14 y Uranio-Torio, señaló el INAH en un comunicado.
En la investigación participan también el antropólogo y paleontólogo estadounidense James C. Chatters, y el arqueólogo Dominique Rissolo, también de Estados Unidos, quienes darán a conocer el hallazgo en la revista Science de mayo.

Según la arqueóloga Luna Erreguerena, este descubrimiento coloca a México en “una posición sobresaliente” en relación a las investigaciones para aclarar el vínculo existente entre los primeros pobladores de América y los grupos indígenas actuales.

La especialista agregó que la edad del esqueleto fue confirmada además con estudios de semillas, carbón, guano de murciélago frutero y otros restos localizados en el sitio, así como por los cambios en el nivel del mar en la era de hielo.

Además del esqueleto de Naia, denominada así por las náyades, ninfas acuáticas de la mitología griega, fueron hallados restos de 26 mamíferos correspondientes a once especies del Pleistoceno Tardío, entre ellas un tigre dientes de sable, un perezoso de tierra, un tapir gigante y otros.

Para la mayoría de los científicos, los primeros americanos provienen de ancestros siberianos que vivían en un antiguo puente terrestre, ahora sumergido, que conectaba Asia con Alaska a través del Estrecho de Bering. Se piensa que entraron a América hace alrededor de 17.000 años desde aquella masa terrestre, llamada Beringia. Y evidencia genética indica que los pobladores originales actuales del continente americano están relacionados con esos pioneros.
Pero los esqueletos más antiguos de América —incluido el de Naia— tienen cráneos muy diferentes a los de los pueblos nativos actuales. Para algunos investigadores, eso sugiere que los primeros americanos provinieron de un lugar diferente.

¿De dónde llegarían los primeros americanos?

El Instituto Nacional de Antropología e Historia anunció el descubrimiento de un fósil humano de más de 12,000 años de antigüedad.

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