El beso

Un beso no es solo un beso. Y tampoco es solo un signo de afecto.

Según una investigación es una herramienta de análisis para las mujeres, una herramienta de persuasión para los hombres y un método de afianzar las relaciones en el caso de las parejas.

Pero también es una buena manera de combatir el estrés, fortalecer tu sistema inmunológico y avivar el deseo sexual. Puede ser adictivo y causar caries. Te mostramos 12 datos sorprendentes sobre los besos.

Tu perro puede pasarte bacterias dentales

Todo el mundo sabe que la boca de un perro está llena de suciedad. Pero cuando te llena de amor, puede ser que te resulte difícil resistirte a la lengua de tu perrito. Sin embargo, probablemente debas cerrar la boca.

Un estudio de 2012 en Archivos de Biología Oral reveló que las personas y los perros pueden transmitirse una bacteria que causa enfermedades en las encías. Investigadores en Japón obtuvieron muestras de placa dental de 81 hombres y mujeres y sus 66 perros y se analizaron el número y tipos de bacterias bucales.

Los caninos y humanos tenían perfiles de bacterias diferentes pero un tipo de bacteria, común en perros pero no en humanos, se encontró en 13 personas cuyos perros también la tenían, aunque dos de ellos decían tener escaso contacto con ellos. El estudio no determinó cuáles de estas bacterias estaban relacionadas con más caries, pero sí parece que es buena idea lavarte los dientes después de una sesión de mimos con tu perro.

Un beso de mamá puede darte caries

Besar a humanos puede ser tan peligroso como besar a tus mascotas, especialmente en el caso de madres e hijos. Se comparte mucha saliva cuando besas a un bebé, y muchos estudios han encontrado una relación entre la presencia de estreptococos mutantes, que causan caries, en madres y sus hijos.

Los niños de preescolar con altos niveles de estas bacterias tienen una mayor probabilidad de desarrollar caries. Una revisión de los 46 estudios en la revista Pediatric Dentistry descubrió que la saliva de la madre es una de las fuentes principales de transmisión de bacterias a niños, especialmente en los casos en los que las madres presentan un alto nivel de esta bacteria.

Los niños que toman el pecho también tienen más riesgo de transmisión. Varios estudios demostraron que las limpiezas bucales de la madre a veces ayuda a disminuir la presencia de la bacteria, o el número de caries, en el caso de los niños. Evita compartir cubiertos y lávate los dientes antes de besar a tu bebé.

Pero el beso de mamá también lo ayuda a crecer

Por supuesto, los bebés que reciben el cariño de sus madres son más sanos y felices que los bebés con un escaso contacto físico. “Besar a un bebé, con todo el afecto que conlleva, ayuda a crecer a un niño”, dice Tiffany Field, Ph. D., directora del Instuto de Investigación de la Universidad de Miami.

El trabajo de campo ha demostrado que cuanto más contacto recibe un bebé de su madre, mejor será el crecimiento. El tacto estimula los receptores de presión por todo el cuerpo, y el cuerpo reacciona al estímulo.

Besar mejora tu sistema inmunológico

Ya sabemos que la boca está llena de gérmenes. Pero lo que no te mata (o da caries) te hace más fuerte. Un estudio de 2003 en Física y Comportamiento descubrió que el beso puede mejorar la resistencia a alergias. Los investigadores estudiaron a 60 personas con alergias cutáneas o nasales (rinitis alérgica y dermatitis atópica).

Treinta sujetos adicionales, sin alergias, eran el grupo de control. Todos pasaron 30 minutos en una habitación privada besando a su pareja mientras escuchaban música romántica. En el experimento posterior, esos mismos sujetos abrazaban a sus parejas durante 30 minutos, sin besarse. Antes y después de cada sesión de mimos, los participantes se sometían a tests para evaluar reacciones inflamatorias a varios alérgenos.

Las personas que no sufrían alergias, no experimentaban cambios durante el beso. Los que sí, no mostraban mejoría tan solo con los abrazos, pero besarse reducía algunas reacciones nasales y cutáneas, por lo que los investigadores concluyeron: “la acción directa del amor puede ser beneficiosa, porque puede reducir las respuestas alérgicas”.

Hace las veces de una clase de yoga

Puede que besar no te haga más flexible, pero puede producir los mismos efectos relajantes que el yoga o la meditación. Un estudio de 2009 de la Universidad estatal de Arizona pidió a 52 adultos que pasasen las siguientes seis semanas haciendo del beso una prioridad en sus vidas, aumentando la cantidad de tiempo y la frecuencia en cada sesión con su pareja.

Se les enviaban emails que les recordaban los objetivos y animaban a aumentar la intensidad de su afecto. Tras esta intervención, en comparación con un grupo de control que no recibió besos, los besadores mostraron una reducción significativa en los niveles de estrés. Además, y esto no sorprende, mostraban mejorías en su satisfacción con respecto a su relación sentimental.

La mayoría besa por la derecha

Besarse suavemente requiere que las cabezas se giren un poquito para permitir juntar los labios sin que las narices se choquen. Y los humanos parecen haber decidido inclinarse de una forma que facilite esta unión. Un grupo de investigación irlandés descubrió que el 80% de las parejas se besaban inclinándose a la derecha.

En un estudio de 2006, descubrieron también que un 77% también se inclinaban a la derecha al besar a una muñeca. Un estudio de 2011, el diario Laterality pidió a 57 hombres y mujeres que dieran 35 besos en una muñeca de tamaño real, en la que su cabeza se rotaba aleatoriamente en diferentes ángulos. Más del 70% de los sujetos se giró hacia la derecha, independientemente de la dirección en la que estaba girada la muñeca. Los que giraban a la izquierda eran más flexibles y se ajustaban a la posición de la muñeca. Lo que resultó muy interesante es que la posición del beso no parecía tener nada que ver con ser diestro o zurdo.

El beso puede ser determinante

Avisado quedas: un primer beso puede ser el último. El psicólogo Gordon Gallup Jr., Ph.D., en la Universidad Estatal de Nueva York, encuestó a casi 200 hombres y mujeres. La mayoría aseguró haber experimentado que, tras el primer beso con alguien por quien sentían una atracción, la química cayó en picada.

Las mujeres eran más selectivas que los hombres, con un 66% que aseguraba que un primer beso puede ser determinante, en comparación con un 59% de los hombres. Un estudio de 2007, en Evolutionary Psychology, explica el porqué. Las jóvenes entrevistadas afirmaban que la calidad de los dientes, el aliento, el sabor de la boca y las habilidades besando son factores determinantes a la hora de decidir si quieren seguir besándolo o bien besar a otra persona.

El beso mantiene fieles a los hombres

Aunque los hombres parecían ver más el beso como un preludio del sexo, según una encuesta a hombres jóvenes en 2007, los entrevistados comentaron que se creaba una mayor unión en una sesión de besos post-coital si se trataba de una pareja a largo plazo que si se trataba de una relación esporádica.

El sentimiento de conexión parece intensificarse gracias a la estimulación de la hormona oxitocina. “Es la hormona del amor, y cuanto mayores sean los niveles de oxitocina, mayor será la capacidad para amar”, explica el psicoterapeuta Arthur Janov, autor de La biología del Amor. “Hemos descubierto que las personas incapaces de comprometerse en una relación tienen bajos niveles de oxitocina”.

El beso actúa como una droga del amor

Las mismas áreas del cerebro que se asocian a la recompensa y a la adicción se activan cuando una pareja une sus labios. Los universidad de Rutgers monitoreó el cerebro de hombres y mujeres mientras veían imágenes de parejas de quienes decían estar profundamente enamoradas. El estudio, en 2005, en el diario de Neurología Comparativa, demostró que, al mirar a su amado, las regiones cerebrales asociadas a neurotransmisores que buscan recompensas mostraban una actividad elevada.

El investigador del estudio, Helen Fisher PhD, un antropólogo en la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, explicó los resultados en un simposio del beso que tuvo lugar en la Asociación Americana del Avance de la ciencia 2009: el beso puede haber evolucionado como una forma de estimular el sistema cerebral asociado al deseo sexual, el amor romántico y el apego, de tal manera que los humanos están destinados a buscar entre una variedad de potenciales parejas, para después centrar su atención en una y ser capaces de tolerarla el suficiente tiempo como para criar a un hijo como un equipo.

El beso compulsivo es un síndrome raro, pero existe

A la mayoría de la gente le gusta besar, pero los psiquiatras que publicaron en el Diario de Psiquiatría de Australia y Nueva Zelanda en 2012 informaron sobre el que parece ser el primer caso del que se tienen registros de un desorden obsesivo compulsivo en el que un hombre joven presentaba un comportamiento compulsivo del beso. El chico, de 18 años, besaba repetidamente, y los investigadores creían que podría haber influido en la psicopatología un déficit en diversas áreas del cerebro, combinado con una escasa inteligencia base (un bajo cociente intelectual).

Los labios están programados para besar y encender el cerebro

Un beso nos produce tantas emociones porque los labios tienen una densidad de sensores neuronales casi tan alta como en el resto del cuerpo. Mientras que los receptores somatosensitivos en los labios se estimulan al tacto por otros labios, el sebo en la saliva la liberan glándulas sebáceas. “El sebo parece ejercer un papel fundamental en la unión”, dice Field, del Instituto de Investigación del Tacto. El estímulo a los labios durante el beso también aumenta la actividad del nervio vago en el cuerpo, ayudando a aliviar la depresión, y las ondas cerebrales también adoptan un patrón señal de relajación, según argumenta.

¿Orgasmo con un solo beso?

Aunque los besos que te dejan jadeando parecen sacados de novelas románticas, algunas mujeres afirman ser capaces de alcanzar el orgasmo tan solo con besarse, sin necesitar estimulación clitoridiana o vaginal. El Dr. Jan Gurley dice que puede ser posible: “Las emociones juegan un papel poderoso en el deseo sexual, y la investigación demuestra que el contacto físico no siempre es necesario en lo que refiere a orgasmos, ya que las mujeres varían en su capacidad

Un comentario en “El beso

  • el 6 agosto 2015 a las 23:08
    Permalink

    Hay que besarse mas…jajajajajaja!

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