El mosquito más temido

Por Lorenzo Olivera
Alertan sobre la necesidad de extremar las medidas de prevención por las lluvias y el aumento de temperaturas.

Las lluvias, sumadas al aumento de la temperatura propio de la primavera encendió las alertas sanitarias frente al riesgo de dengue, chinkungunya y de un nuevo virus llamado “zika”, que ya llegó a Brasil y que también es transmitido a las personas por el ya tristemente célebre mosquito Aedes aegypti, doméstico y tan pequeño como peligroso.
Por eso, se insiste con las medidas que previenen el desarrollo del insecto. “El contagio es a través del mosquito infestado, de modo que si lo combatimos evitamos las tres enfermedades”, remarcó el ministro de Salud bonaerense Alejandro Collia.
El incremento de las marcas térmicas que se produce a esta altura del año, sumado a las lluvias, generan las condiciones ideales para que el mosquito se desarrolle.

Asimismo, advierten las autoridades sanitarias bonaerenses, en Brasil comenzaron a detectarse algunos casos de zika, un virus que antes solo se localizaba en Asia y África. “En 2014 aparecieron algunos casos en Chile y este año hubo notificaciones en Brasil, de modo que si eliminamos los criaderos de mosquitos no solo estamos previniendo el dengue que puede ser mortal, sino también la fiebre chikungunya y el incipiente riesgo de zika”, precisó el director provincial de Atención Primaria, Luis Crovetto.

ZIKA
Si bien no reviste riesgos severos como el dengue, el virus zika puede provocar fiebre leve, sarpullidos que suelen comenzar en la cara y se extienden al resto del cuerpo, dolores en las articulaciones, en particular en las manos y pies y dolor muscular, de cabeza y conjuntivitis.
En definitiva, la sintomatología es muy similar a la del dengue y la fiebre chikungunya y suele comenzar entre 3 y 12 días después de la picadura del mosquito.
Hasta el momento se detectaron casos en Chile (isla de Pascua) y en Brasil en los Estados del nordeste: Mato Grosso, Bahía, Maranhao, Pernambuco, Río Grande do Norte, Paraiba y Ceara, mientras que en el sudeste brasilero se notificaron pacientes en Río de Janeiro, Sao Paulo y Paraná.
Como no hay vacunas y medicamentos que curen ninguno de estos virus, los tratamientos consisten en aliviar el dolor y bajar la fiebre, precisaron los especialistas.

QUÉ PUEDO HACER

La única manera de frenar el desarrollo del mosquito transmisor depende de lo que cada uno haga en su domicilio. Es que el insecto se desarrolla en ámbitos domésticos, donde tiene cerca su principal fuente de alimentación: la sangre humana.
La hembra del mosquito deposita sus huevos en un recipiente o en cualquier objeto que sirva como tal: una cáscara de huevo, una tapita de gaseosa o el hueco de un neumático, por ejemplo. Cuando llueve y esos recipientes acumulan agua en un clima templado, se generan las condiciones propicias para que esos huevos de mosquito se desarrollen y los insectos nazcan.
Pero si cada persona limpia sus fondos y jardines, retira, tapa o coloca bajo techo todo aquello que pueda acumular agua, no habrá riesgo de que el mosquito crezca y, por lo tanto, tampoco habrá riesgo de que estas enfermedades se propaguen.
Mi sistema doméstico es tener peces criollos en un estanque y adiós larvas.
Los más recomendables de los criollos son las castañetas, los San Pedros y las madrecitas. De los ornamentales las carpas.

PARA FRENAR AL MOSQUITO
Los expertos recomiendan:
Eliminar todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos).
Dar vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores).
Cambiar diariamente el agua de bebederos de animales, portamacetas, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días. Si fuera posible, utilice en los floreros productos alternativos en lugar de agua (geles o arena húmeda).
Mantener limpias y cloradas las piscinas.
Mantener los patios y jardines desmalezados y destapar los desagües de lluvia de los techos.
Tapar los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.
Utilizar repelente y mosquiteros para evitar la picadura de mosquitos.

Qué es el virus zika, la enfermedad recién detectada en América Latina
En los últimos meses, el nombre de un virus desconocido hasta el momento en América Latina comenzó a circular: el zika, también conocido como ZIKAV o ZIKV.
En febrero de 2015, las autoridades brasileñas comenzaron a investigar un brote de erupciones en la piel que afectaba a seis estados en la región noreste del país.
Pero fue en mayo que el Ministerio de Salud de Brasil confirmó la circulación del virus tras identificarlo en 16 muestras en dos de esos estados: Bahía y Rio Grande del Norte.
Ese mismo mes se detectó otro caso en el estado de Sao Paulo, en una persona sin ningún historial de viaje.
Según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades, se trata del primer brote de la enfermedad que se ha documentado en América Latina.
• ¿QUÉ ES?
El virus zika es causado por la picadura de un mosquito y se cataloga como un arbovirus perteneciente al género flavivirus, que son aquellos que animales invertebrados como zancudos y garrapatas le transmiten al ser humano.
El zika es similar al dengue, la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y la encefalitis japonesa.
Se transmite tras la picadura de un mosquito del género aedes, como el Aedes Aegypti, que causa el dengue.
• ORIGEN
Image caption La fiebre es uno de los síntomas de la enfermedad, pero no suele ser muy alta.
El virus se identificó en 1947 por primera vez en Uganda, específicamente en los bosques de Zika. Se descubrió en un mono Rhesus cuando se realizaba un estudio acerca de la transmisión de la fiebre amarilla en la selva.
Análisis serológicos confirmaron la infección en seres humanos en Uganda y Tanzania en 1952, pero fue en 1968 que se logró aislar el virus con muestras provenientes de personas en Nigeria.
Análisis genéticos han demostrado que existen dos grandes linajes en el virus: el africano y el asiático.
• BROTES PREVIOS
En 2007 se registró la infección en la isla de Yap, que forma parte de Micronesia, en el Océano Pacífico. Fue la primera vez que se detectó el virus fuera de su área geográfica original: África y Asia.
A finales de octubre de 2013, se inició un brote en la Polinesia Francesa, también en el Pacífico, en el que se identificaron 10.000 casos.
De ese total, aproximadamente 70 fueron graves. Los pacientes desarrollaron complicaciones neurológicas, como meningoencefalitis, y autoinmunes, como leucopenia (disminución del nivel normal de leucocitos en la sangre).
En febrero de 2014 las autoridades chilenas confirmaron un caso de transmisión autóctona en la Isla de Pascua. El mismo coincidió con un brote en Nueva Caledonia y las Islas Cook. Nuevamente en el Océano Pacífico.

• TIEMPO DE INCUBACIÓN
Suele oscilar entre 3 y 12 días. Tras este período, aparecen los síntomas. Sin embargo, la infección también puede presentarse de forma asintomática.
Según un estudio publicado en la revista médica The New England, una de cuatro personas desarrolla síntomas.
No se ha reportado ninguna muerte que haya sido causada por la enfermedad.
La mayoría de las personas se recupera y la tasa de hospitalización es baja.

SÍNTOMAS
Generalmente, duran entre cuatro y siete días y pueden confundirse con los del dengue.
En los casos en los que las señales que revelan la enfermedad son moderados, la persona puede tener fiebre de menos de 39°C, dolor de cabeza, debilidad, dolor muscular y en las articulaciones, inflamación que suele concentrarse en manos y pies, conjuntivitis no purulenta, edema en los miembros inferiores y erupción en la piel, que tiende a comenzar en el rostro y luego se extiende por todo el cuerpo.
Con menos frecuencia se presentan vómitos, diarrea, dolor abdominal y falta de apetito.
Las complicaciones de tipo neurológico y autoinmune han sido excepcionales hasta el momento debido a que solo se vieron en la Polinesia Francesa.

TRATAMIENTO
No hay una vacuna ni un tratamiento específico para el zika, sólo un manejo sintomático que consiste en descansar y en tomar acetaminofén o paracetamol para el control de la fiebre.
No se recomienda el uso de aspirinas por el riesgo de sangrado que acarrea.
También se aconseja ingerir líquido en abundancia para paliar el que se pierde por diferentes razones.
Para manejar el prurito ocasionado por la erupción, se pueden utilizar antihistamínicos.
Es necesario mantenerse alejado del paciente al menos durante la primera semana de la enfermedad para evitar el contagio.

PREVENCIÓN

Como la transmisión ocurre por la picadura de un mosquito, se recomienda el uso de mosquiteros que pueden impregnarse con insecticida y la instalación de mallas antimosquitos si no se tienen.
Se deben utilizar repelentes con Icaridina y ropa que cubra las extremidades, para que haya menos posibilidades de sufrir una picadura.

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