Jactancia de la ignorancia

El Uruguay de nuestros padres, los integrantes de la baja clase media hac铆an hasta tercer a帽o escolar, sab铆an leer y escribir, no eran analfabetos, y marchaban al mercado de trabajo.

Cuando dije que no eran analfabetos, era porque los de antes, entend铆an lo que le铆an y lo que escrib铆an, hoy la mayor铆a de los considerados alfabetos son meros dibujantes malos de su firma.

No entienden lo que leen, y lo que escriben me hacen acordar a aquella gran pel铆cula brasile帽a Estaci贸n Central, en que una mujer escrib铆a cartas para los que no se sab铆an comunicar por ese medio y les cobraba unos cruceiros por redactar cartas de amor, laborales, o para decir que se hab铆a muerto alg煤n pariente, ven铆a a ser como los telegramas de las radios de campa帽a de antes, en que le dec铆an al capataz que le dejara dos caballos atados al alambrado cerca de la parada tal, que iba el patr贸n con un amigo.

Ese era un servicio que daban las radios del interior de la rep煤blica a las localidades que no llegaba el tel茅fono de UTE (antes que fuera ANTEL (1974), el ente de la arena de ANTEL, ya exist铆a por cierto era el estadio cerrado de la Exposici贸n Nacional de la Producci贸n (1956), hecho por el mismo calculista Viera, que hizo el puente ondulado que comunica la Barra de Maldonado con Punta del Este.

Y la gente no se quedaba con el tercer a帽o escolar como una gran cosa sino que segu铆an leyendo, para ser mejores, para progresar.

En una 茅poca posterior se pas贸 a terminar la escuela y salir a trabajar de lo que fuere.

Hab铆a muy pocos liceos, cuando yo termin茅 el liceo, mi Director, don Ra煤l Astrada, fue el director que instal贸 e hizo funcionar el Liceo No. 11, el Liceo del Cerro de Montevideo.

El Bachillerato se hac铆a en el IAVA, y los que 铆bamos al No. 5 Jos茅 Pedro Varela, el p煤blico, ten铆amos la ventaja de podernos hacer la rabona, porque los del IAVA entraban y sal铆an a cualquier hora y nosotros no 铆bamos a ser menos.

El liceo fue una pasada, don Ra煤l Astrada, que adem谩s fue nuestro profesor de matem谩ticas de primer a帽o, nos explicaba que estudiando dos horas y media por d铆a se pasaba promovido sin ir a examen.

En los cuatro a帽os de liceo no me llev茅 ninguna materia y los veranos los pasaba enteros en la casa del balneario.

En Preparatorios, el r茅gimen era m谩s liberal, pero ten铆a sus cosas, hab铆a clases en que llamaban para tomar lo que ven铆a a ser la lecci贸n pero en otras ya 铆bamos a la c谩tedra magistral, y a fin de a帽o no hab铆a exoneraci贸n de especie alguna.

El primer a帽o, me lo tom茅 para la pachanga, locuras tiros y besos, la noche para m铆 solo, noviecitas, padres piolas de noviecitas, que como la do帽a los hac铆a entrar temprano y no pod铆an andar en la noche por ah铆, me agarraban para jugar a las cartas (escoba o conga) o al domin贸, que no era un juego infantil como yo prensaba.

Los viejos me adoraban, me llevaban para la cocina y alguna birundela rescataba y de la noviecita no me acordaba, porque estaba enroscado con el padre, para bronca de la nena y alegr铆a de la hermana que le quedaba el sof谩 todo para ella y su novio, no canchero con el viejo, al que el veterano adem谩s lo odiaba.

Viejos piolas, que me adoptaban y yo estaba en la m铆a, pero eso s铆, cuando 铆bamos al cine, me endosaban a la madre, pero el que pagaba todo era el veterano, eso si el se quedaba para otros menesteres, creo que aprovechaba para salir a cazar mariposas nocturnas por cuenta propia, porque conmigo de pastor, sab铆a que le iba a traer la majada a la hora que 茅l ya sab铆a de antemano, despu茅s de algunos s谩ndwiches calientes y alg煤n otro refrigerio.
Era la 茅poca de la Vascongada, el Walford, el Facal, todo sumaba, pero yo era el administrador de dineros y bienes ajenos.

Moraleja despu茅s de eso no iba a agarrar para los libros, sino a encontrarme con mis amigotes, y a fin de a帽o los profesores me pasaron la factura, mejor dicho el a帽o me lo rif茅 yo mismo.

Mi viejo, tuvo la primera y 煤ltima conversaci贸n seria conmigo, 鈥渆sta es tu 煤ltima oportunidad鈥, no banco a haraganes, si no te enderez谩s vas para el laburo, en aquel entonces no te dec铆an las 8 horas como ahora.

Dije la 煤ltima oportunidad porque en marzo falleci贸 mi padre.

Desat茅 todos los paquetes femeninos y de vagancia que ten铆a al firme y apliqu茅 la teor铆a de don Ra煤l y en diciembre liquid茅 todas y en el otro diciembre tambi茅n y a la facultad de cabeza.

La Facultad era peor todav铆a en mi 茅poca, porque no s贸lo no te tomaban ninguna materia, ni pasaban lista los dos primeros a帽os.

Hab铆a agarrado algunos rebusques que me dejaban unos pesos en el bolsillo y para ser buen estudiante hay que andar pelado, porque con plata en el bolsillo, la cabecita siempre inventa algo para perder el tiempo.

Pero empec茅 a trabajar en serio, y la cosa ya no era todo el d铆a y como me gustaban los pesos, me consegu铆 otro trabajo m谩s y ya para la facultad hab铆a que remar a contrahorario.

Lo de dormir unas horas menos todos los d铆as, no fue un invento m铆o, sino en una changa conoc铆 a un japon茅s, que hab铆a venido antes de la guerra y oficiaba de traductor de una misi贸n japonesa que hab铆a venido, por negocios.

El japon茅s, que era un florista de atr谩s del Cerro de Montevideo, me dec铆a, que los uruguayos, trabajan de sol a sol, pero 茅l como buen japon茅s, trabaja de lucero a lucero y le hace cuatro horas m谩s al d铆a laboral.

Eso me qued贸 bien grabado en la cabecita.

En cuanto a los ex谩menes, era un sacrificio extra cada examen, pero entre dormir un par de horas menos y considerar que cada examen salvado era una inversi贸n que hac铆a, como si colocara dinero en un banco, me hizo rumbear mejor.

La inversi贸n era valedera si me recib铆a, porque si abandonaba la carrera perd铆a la inversi贸n o sea el esfuerzo, porque no iba a rescatar nada, no pensaba morirme antes, porque tambi茅n ah铆 perd铆a la inversi贸n aunque no me iba a dar cuenta.

Algunas materias estudiadas con alguna compa帽era, rend铆an, por la merienda y todo eso y no tener que salir a cazar mariposas por ah铆.

Con los varones se armaba un equipo m谩s formal, era como ir a la guerra, el que llegaba tarde a estudiar tenia bronca con los dem谩s, por hacerlos perder el tiempo.

Armamos un equipo fuerte y metedor que nos dur贸 hasta el final de la carrera, unidos como un solo hombre.

Todos casados con hijos y la vida complicada, pero hab铆a que terminar la carrera si o si.

Hubo uno de los compa帽eros que plante贸 un fin de semana que tenia que sacar a pasear a la mujer, amparado en que otro del equipo ten铆a que dar una materia en el medio.

Dimos jueves, y martes ex谩menes, el que dio la materia extra la dio un s谩bado y dos estudiamos s谩bado y domingo, mientras que el que falt贸 descansaba.

El lunes cuando nos juntamos de vuelta el que dio el examen extra lo salv贸, y el que no estudi贸 el fin de semana perdi贸 el segundo examen.

O sea de 4 que 茅ramos, tres dimos dos ex谩menes y uno dio tres ex谩menes y el 煤nico que perdi贸 el examen fue el que sac贸 a pasear a la se帽ora.

Esa materia que perdi贸 le llev贸 dos a帽os estudi谩ndola solo para poderse recibir.

Por eso me molesta sobremanera la vulgaridad del que dice que se recibi贸 en la Universidad de la Calle, se recibi贸 de qu茅, de la misma carrera que han aparecido unos cuantos 煤ltimamente, como la ex Presidente de Argentina, Cristina Fern谩ndez que se hizo pasar todo el tiempo por abogada recibida en La Plata y parece que solamente dio un par de materias, ejemplo que cunde en el cono sur y en otros lados no s茅.

En la calle se aprende mucho, pero de lo bueno poco y de lo malo mucho, no ense帽a la universidad de la calle, lo que ense帽a es el trabajo.

Mi padre con su tercer a帽o escolar viv铆a metido en los teatros, cines y leyendo cuanto libro le ca铆a en las manos, porque un hu茅rfano de madre a los 2 a帽os y de padre a los 12 tuvo que agarrar la brocha gorda y salir a pintar paredes, porque lo atend铆a su abuela y una t铆a.

La mal llamada universidad de la calle, la anteponen como un complejo de inferioridad por no haber realizado estudios de algo, y se utiliza como si fuera una suficiencia, cuando es realmente insuficiente.

En este pa铆s donde se da todo gratis, m谩s algo m谩s siempre, el que no estudia un oficio o una profesi贸n es por no dormir un par de horas menos por d铆a durante un tiempo corto.

El Dr. Pedro Figari, cuyo nombre lleva hoy la que fue Escuela de Artes y Oficios, conocida familiarmente como la Escuela Industrial y despu茅s U.T.U. cuando era director de dicha Escuela, tuvo un problema con el Gobierno de la 茅poca, porque los estudiantes de muebler铆a, hac铆an los muebles mejores y m谩s baratos que los que vend铆a el entonces legislador Caviglia, mueblero y presion贸 al gobierno para que Figari cambiara el sistema a lo que Figari respondi贸 retir谩ndose del cargo y divorciado de la hija de un influyente pol铆tico del momento, siendo un excelente abogado se fue para Europa y su fama llega a nosotros como gran pintor.

Ayer se cay贸 el sistema de Facebook y de whatshapp y fue un drama nacional.

Antes eran las palomas mensajeras o los mandaderos del tel茅grafo los que tra铆an los telegramas y un d铆a sin comunicaciones modernas complic贸 la existencia a medio pueblo.

La gente se acostumbra a la c贸moda r谩pidamente y los que viven haciendo solitarios en las oficinas o mandando mensajes por celulares a las horas de oficina, no sab铆an qu茅 hacer con los dedos, tal vez en alguna oficina se adelant贸 un poco el trabajo, aunque creo no mucho.

Que todo sea para bien鈥

3 comentarios en 芦Jactancia de la ignorancia

  • el 5 mayo 2017 a las 10:34
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    Desde el momento de que un chico ingresa la primer calculadora a un colegio, hay un antes y un despu茅s. Los chicos ve铆an que la calculadora hacia las cuentas mas rapidas que los profesores y que nunca se equivocaban. Ya con la calculadora se le empieza a perder el respeto a los profesores.
    Hoy se sabe que todo lo que dicen los maestros y profesores, se puede encontrar en internet y que no hay conocimiento que no pueda ser googleable.
    Yo dir铆a que vivimos en una sociedad en la que el conocimiento en lugar de llevarlo en el cerebro se traslada en los bolsillos como la calculadora mejorada, a la cual no se les presta atenci贸n de lo que tiene dentro ni se le dedica mucho esfuerzo en recordar nada porque se sabe que no se les va a perder nada de lo que tiene.
    Lamentablemente el cerebro es un m煤sculo que si no se ejercita se atrofia. Vamos a terminar al lado de la comida, pero no nos vamos a acordar como se come.
    Einstein ya vaticinaba que el futuro de la humanidad era volver a la era de piedra.

  • el 5 mayo 2017 a las 19:16
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    Shakespeare, Carlos Gardel, Elvis Presley, The Beatles….otra vez con lo de que lo anterior fue mejor?

  • el 30 noviembre 2019 a las 15:32
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    Tambien fui al Varela . 1o y 2o en Eduardo Acevedo, compartido con el IAVA. 3o y 4o mudados al que habia sido edificio previo del Zorrilla. Tuve esos dos ultimos a帽os a Raul Astrada en Matematicas. fumabaen cla tres o cuatro cigarrillos con impecable boquilla ylos encend铆a con un Dunhill plateado.
    Tomamos el Liceo y pasamos varios dias y noches defendiendo la Ley Org谩nica. Alli descubr铆 a Bernard Shaw a traves de una biografia creo que escrita por Ed Harris, que muri贸 antes que Shaw y este se ocup贸 decompletarla.

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