Lo que faltaba!!!

Por Lorenzo Olivera
La Corona la entregó a destiempo y bastante deslustrada y con muchos rayones producidos por la baqueta. Si lo hubiera hecho nos años antes le habría evitado muchos trabajos a su hijo, pero había muchos otros temas que se lo impedían hacer antes.

reina-239-6-350x262Como ser el problema de fueros, el Rey no puede ser objeto de juicio de ninguna especie en España, como ser desde el reconocimiento de un hijo natural, al principio apareció uno pero ya hay dos, si esto sigue así saldrán camiones para la Zarzuela con petimetres diciendo yo soy el hijo de tal y cual, pero tampoco podía ser objeto de un divorcio, o la rendición de cuentas de las aventuranzas económicas de su hija, la infanta Cristina casada con el famoso por el caso Nóos, Iñaki Urdangarín, la cual en el cualquier momento será encausada.

El hijo tuvo que obtener de las cámaras ciertas inmunidades para el ex rey, por ciertas cosillas que flotan en el ambiente.
Llevó una doble vida que se la tuvo que fumar, poco después de su casamiento la reina Sofía de Grecia, (sin trono por la revolución de los coroneles), con damas de todo pelo y marca, cantaoras, cortesanas y todo bicho que se meneaba era candidato para la parrilla real, claro que esa doble vida sirvió para doble cama, doble dormitorio y dobles salidas de vacaciones, entre muchos otros dobleces y el beso póstumo se lo dio y ha quedado guardado por la prensa, pero no por Juan Carlos ni por Sofía.
El tema que tenemos es “Sin corona y sin Sofía: ¿divorcio en España?”
Desde que terminó su reinado, Juan Carlos se recluyó en el Palacio de la Zarzuela, limitó al máximo su vida social

Ni la abdicación ni la vida en extremo reservada que lleva desde que dejó el trono le permiten Juan Carlos de Borbón escapar de los escándalos que marcaron sus últimos años como rey de España.
El diario italiano La Repubblica publicó ayer que la Casa Real prevé confirmar en breve el divorcio del monarca jubilado de su esposa, la reina Sofía de Grecia, lo que confirmaría una «separación de hecho» que se había ocultado hasta ahora por razones políticas.
Si bien el Palacio de la Zarzuela evitó reaccionar al artículo -que cita fuentes anónimas ligadas a la monarquía-, hace tiempo que circulan en España versiones de una posible ruptura de los padres de Felipe VI.
Hay datos objetivos para alimentar las especulaciones.
Juan Carlos y Sofía no volvieron a mostrarse juntos desde el 19 de junio, día en que su hijo asumió la corona.
Por primera vez en años el rey emérito, de 76 años, no fue a pasar las vacaciones de verano al Palacio Marivent, en Palma de Mallorca, donde sí se instaló su esposa.

reina-239-7-350x262El diario italiano argumenta que Sofía «ha aguantado en silencio las infidelidades de su marido; ahora ya no hay necesidad de esconder la realidad», al haber dejado de ser los máximos representantes del Estado.
Se refiere así a la supuesta relación de Juan Carlos I con la aristócrata y lobbista alemana CorinnazuSayn-Wittgenstein, 26 años menor que él.
Ese romance habría terminado hace dos años, cuando se agravaron los problemas de salud del rey tras romperse la cadera en una cacería en África.
Desde que terminó su reinado, Juan Carlos se recluyó en el Palacio de la Zarzuela, limitó al máximo su vida social e intensificó la rehabilitación para recuperar del todo la movilidad.
Pasó casi dos meses sin aparecer en público, hasta que el 8 de agosto representó a su hijo en el acto inaugural del segundo período presidencial de Juan Manuel Santos en Colombia.
El sábado transpasado asistió en Granada al debut de la selección española en el Mundial de básquetbol.
Fue, otra vez, solo.
La primera vez que había surgido el rumor de un divorcio fue a principios de 2013.
Publicaciones no desmentidas decían que el rey quería romper su matrimonio y formalizar la relación con Corinna, pero que fue disuadido por el presidente, Mariano Rajoy, por temor al efecto que eso tendría en la imagen de la corona.
Juan Carlos dejó el trono en el peor momento de su popularidad, afectado por el escándalo amoroso y por el caso de corrupción con fondos públicos que involucra a su hija Cristina y a su yerno Iñaki Urdangarin.
Lejos del trono, su nombre sigue ligado a la polémica, como la que se abrió con la demanda de paternidad que presentaron contra él dos personas que alegan ser sus hijos extramatrimoniales y que, ahora sin la inmunidad que beneficia a los monarcas, debe ser analizada por el Tribunal Supremo.
La prensa italiana habla del divorcio de Juan Carlos y Sofíael diario ‘La Repubblica’ asegura que el comunicado con el anuncio se producirá de forma inminente.
La información se basa en las especulaciones de los periodistas españoles sobre este tema.
El diario italiano ‘La Repubblica’ da por hecho en su edición impresa de este martes que pronto se producirá el anuncio de divorcio por parte de Don Juan Carlos y Doña Sofía.

Don Juan Carlos y Doña Sofía
El periódico afirma que «la abdicación del Rey Juan Carlos,anunciada el 2 de junio pasado y convertida en oficial dos semanas más tarde con la proclamación de Felipe VI como nuevo Rey de España ha acelerado una separación que había sido ocultada hasta el momento».
Además, señala que la Casa del Rey prepara un comunicadooficial en el que confirmará el divorcio efectivo de los reyes y que este anuncio se efectuara en las próximas fechas.
‘La Repubblica’ argumenta que no se ha visto juntos a los padres del Rey Felipe VI desde su proclamación y cita las especulaciones efectuadas por periodistas españoles al respecto.
CorinnazuSayn-Wittgenstein, la amante del Rey
El peor escándalo de la realeza de España es protagonizado por esta princesa alemana, de quien se dice que es la amante del rey Juan Carlos I.
Él la lleva a sus viajes oficiales junto a su esposa la reina Sofía y hasta la tiene instalada en el Palacio del Pardo, según la prensa española.

Se convirtió en Princesa por su boda con Casimir zuSayn- Wittgenstein, once años menor que ella.
Conservó su título por su acuerdo de divorcio en el 2005, además del tratamiento de Serenísima Alteza.
Años antes estuvo casada con un empresario alemán.
En un país poco monárquico como España, a Juan Carlos I se le reconoce la brillante obra de convencer a sus súbditos de que la Corona es el mejor garante de su democracia.
En 37 años de reinado, con su personalidad arrolladora, le devolvió a la realeza la magia perdida en 1931, cuando se proclamó la República y su abuelo Alfonso XIII fue destronado.
Con este descendiente de 17 reyes hispanos, la anacrónica institución recuperó como por un milagro su prestigio, pero ahora se sume en una crisis sin precedentes que tiene nombre de mujer: CorinnazuSayn-Wittgenstein, la última de las más de mil conquistas con las que el monarca le ha sido infiel a su esposa Sofía.
Su buena gestión le aseguró al Rey el carácter intocable de su vida privada, pero eso ya es historia.
España está escandalizada con la avalancha de revelaciones de alcoba y otros lunares que han aflorado en los últimos meses sobre la Familia Real, como el juicio por corrupción a Iñaki Urdangarín, yerno de los Reyes, y el escopetazo accidental de su nieto Froilán de Marichalar.
Pero además hay estupor con la apertura con que la prensa ventila tales asuntos, que hasta hace poco eran innombrables.
En medio de ese vuelco, Corinna es hoy la personificación de la caída del mito de la personalidad inviolable del Rey y su nombre resuena en todo el mundo.

El mal rato de Juan Carlos comenzó cuando un accidente que sufrió cuando estaba de cacería en Botswana, África, destapó, para repudio general, que allí había dado muerte a un elefante.
El monarca, en un hecho nunca visto en mil años de realeza hispana, tuvo que disculparse, pero lo peor estaba por venir.
Al parecer, por indiscreciones de un funcionario de la Casa del Rey (la institución que maneja sus asuntos), se supo que en su típica diversión de reyes él no estaba solo, sino con esta bella y elegante alemana con la cual se le ha vinculado sentimentalmente en los últimos años en voz baja.
El zapallazo del Rey, con su actitud poco amigable con la fauna, además de ostentosa, cuando su país vive una de sus peores crisis económicas, les dio a los medios la oportunidad de hurgar en el “affaire Corinna” y su ascendiente en la vida del Rey, al punto de que ya la llaman, “la otra reina de España”. ?
Ella es otra cenicienta moderna, pues nació en 1965 en el seno de una familia plebeya, aunque de buena posición social.
Su padre, FinnBönningLarsen, representaba a la aerolínea Varig en Europa y se hizo un nombre en Frankfurt, donde nació Corinna, como mecenas de la cultura.
Hoy a ella se le reconoce como una mujer volcada en las obras sociales y humanistas, pero en su juventud mostró una veta mundana que disgustaba a Finn, quien la condujo al altar para su primera boda, a los 25 años, con el empresario británico Phil Atkins.
Tras el nacimiento de su única hija, Nastassa, el matrimonio se acabó y ella inició una larga relación con Gert-Rudolf Flick, de una de las familias más acaudaladas de Alemania y con quien no cristalizó sus planes de boda a finales de los 90.

Para entonces, Corinna ya se movía como pez en el agua en los círculos de la riqueza y la aristocracia y ello le permitió conquistar a Casimir zuSayn-Wittgenstein, once años menor que ella y vástago de una vieja Casa principesca alemana emparentada hoy con la realeza danesa.
Cuando el romance fue en serio, la familia de él se opuso por el origen plebeyo de Corinna, pero de todos modos se casaron, por lo civil en el 2000 y por la Iglesia al año siguiente.
Empero, la unión, que dio por fruto a un hijo, Alexander, tampoco perduró.
Por su acuerdo de divorcio en el 2005 ella conservó el título de Princesa y el tratamiento de Serenísima Alteza.
Sobre su aparición en la vida del Rey se tejen dos hipótesis.
Según “Que.es” fue ella la que organizó la luna de miel de Felipe, el heredero del Rey, y su esposa Letizia, a través de una agencia de viajes para clientes VIP que representaba.
Otra versión asegura que se conocieron en los Premios Laureus, en Barcelona en el 2006.
Corinna se unió así a María Gabriela de Saboya, la condesa Olghina de Robilant, la decoradora Marta Gayá, la cupletista Sarita Montiel y una larga pléyade de amantes del monarca.
Lo peculiar de ella es que quizás es la que más lejos ha llegado, de modo que recuerda a amantes de reyes famosas como Madame de Pompadour o Madame de Maintenon, que se paseaban cómodamente por los palacios reales.
Según publicaciones como Semana y El Mundo de España, y Bild de Alemania, el Rey la llevó a la visita oficial a Arabia Saudita en el 2006, en el mismo avión en que iba con Sofía.
Por los usos musulmanes, hombres y mujeres llevaron agendas separadas, pero Corinna fue la excepción, pues acompañó al Jefe de Estado en varios eventos oficiales.
Se dice que ella iba como “consejera estratégica” de él, aunque según el portal Vanitatis la Casa del Rey asegura que su presencia allí se debió a un pedido de la firma saudí Sagia, a la cual ella asesoraba.
También ha causado revuelo su presencia en la alfombra roja del recibimiento que le tributó la ciudad de Stuttgart en el 2006 al Rey, con quien además se sentó en la cena de gala.
Más delicadas son las informaciones de “Elpulso.es”, que asegura que ella, como cualquier querida real de otros tiempos, tiene su propio chalet en el Palacio del Pardo, una de las sedes reales en Madrid y viejo coto de caza de los Austria y los Borbón.
Allí, Corinna organiza las cacerías del Rey y además oficia como anfitriona de los convites, usurpando el lugar de la Reina, quien detesta ese deporte.
Sería tal el lugar conquistado por la princesa, que hace unos meses él invitó a cenar a sus tres hijos, Elena, Cristina y Felipe para notificarles, de una vez por todas, la verdadera naturaleza de su relación con ella.
La Reina, por su parte, aparenta haberse cansado de su papel de traicionada resignada y a raíz del lío de Botswana se hizo sentir: visitó por escasos 25 minutos a su marido en la clínica donde fue atendido por el accidente y no suspendió su viaje a Grecia a reunirse con su familia (nació como Princesa Real de ese país).

Ha sido su única pataleta pública en más de tres décadas.

Según la periodista Pilar Eyre en su reciente libro La soledad de la Reina, poco después de su subida al trono ella descubrió a Juan Carlos con otra mujer y desde entonces duermen en pisos separados y se tratan prácticamente por la vía de lo institucional. En su momento supo y pudo ser un brillante rey de día y un donjuán sin rival de noche, pero todo eso ya fue.

Un comentario en “Lo que faltaba!!!

  • el 5 septiembre 2014 a las 09:09
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    Ja,,Todo tiene una vueltita mas practica, la muchacha le pidio algo al rey, el rey se lo quiere dar, la reina lo descubrio y penso si le da esto le da mas cosas, vamos a divorciarnos antes que me funda.
    1+1=2
    Facil
    Jajajajaajaja

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