Todo por culpa de aquel maldito tango

Para venderle naranjas a EE.UU., tuve que bancar a 5 locos de Guantánamo”.

El expresidente brindó una charla en Córdoba, en la que habló de temas tan variados como las políticas sobre las drogas, el gobierno de Mauricio Macri o el papa Francisco.

José Mujica brindó una charla abierta en Córdoba.

El expresidente de la República, José Mujica, estuvo en Córdoba días pasados para dar una charla abierta ante 140 personas. En la misma, ser refirió a temas tan variados como el papa Francisco, el aborto, o las drogas.
Luego de esta charla, el ahora senador concurrió a un almuerzo en el que conversó con varios periodistas y directivos de Tarjeta Naranja, la empresa que organizó la conferencia.

El diario El Cronista consultó a Mujica la gestión del presidente argentino, Mauricio Macri, dijo que su problema “es el endeudamiento, porque si te endeudás después vienen los aprietes, los ajustes. La Argentina ya lo vivió en la década de los ‘90”.

Sobre si ve una relación entre el mandatario y el expresidente Carlos Menem, Mujica dijo que “no es lo mismo”, porque “Menem era más frívolo”.
Del kirchnerismo dijo que se le entregó mucho capital a Brasil. “No hay que dejarse invadir, comentó”. Luego fue consultado sobre los conflictos entre Uruguay y Argentina por las pasteras sobre el río Uruguay, a lo que respondió que “teníamos que negociar todo lo posible ¿Qué quieren, que hiciera la guerra? ¿Y si ganaba, qué hacía con ustedes?”, despertando la risa de los periodistas presentes.

Más adelante dijo que “Ser presidente no es fácil y las negociaciones internacionales menos. Yo para venderle unos kilos de naranja a Estados Unidos me tuve que bancar a cinco locos de Guantánamo”, lo que provocó más risas.

Durante la charla abierta, calificó al papa Francisco como “un porteño preocupado por los humildes y un transformador social”, aunque descree que sea “el enviado de Dios en la tierra”. “Lo veo humanamente”, dijo.
“Pero respeto al que cree y si la religión ayuda a la gente que se está muriendo, bienvenida sea”, sentenció.

Respecto al problema del narcotráfico, el expresidente, que durante su gestión promulgó la ley 19.172, que regula la producción, venta y consumo de marihuana, dijo que “para destrozar al narcotráfico, hay que robarle el mercado. No lo arreglamos con milicos. La droga la tenemos que tratar como un problema de salud. Al no tenerlo clandestino, lo tenemos identificado. De lo contrario tapamos todo”.

Y estos vientos trajeron otras tempestades y somos noticia, como corredor de huracanes, y las consecuencias de los cítricos a USA.

Y resulta que ex preso de Guantánamo en Uruguay desapareció del país
El ex preso de Guantanamo, Jihad Diyab, desaparecido de Uruguay desde hace más de un mes, se presentó en las últimas horas en el Consulado de nuestro país en Caracas, Venezuela, según acaba de informar la agencia internacional Sputnik y confirmaron a Telemundo altas fuentes de la Cancillería uruguaya.

Diyab había salido del Uruguay por el Chuy y, según dijo en el Consulado, habría llegado hasta Caracas en ómnibus. Ahora pretende que se le ayude a llegar a Turquía donde está su familia.

Las fuentes de la Cancillería uruguaya explicaron que al haber salido de nuestro país, el ex preso de Guantánamo perdió su calidad de refugiado. Y precisaron que la Cruz Roja, entonces, no participará del operativo para la reunificación de la familia, tal como estaba previsto.

El plan era de traer a Montevideo a la esposa y los hijos del refugiado, cuyo futuro ahora parece incierto.

Su desaparición de Uruguay generó preocupación internacional y llegó a analizarse en el Congreso de Estados Unidos.

A menos de un mes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, una aerolínea brasileña emitió un comunicado por el posible cruce de la frontera de uno de los exdetenidos de Guantánamo refugiados en Uruguay. ¿Es una amenaza real para la seguridad del país?

Diyab estuvo casi 13 años detenido en Guantánamo

La aerolínea Avianca Brasil hizo saltar las alarmas: “Con base en informaciones recibidas por la división de Antiterrorismo se solicita a todos que en caso de que detecten la presencia de Jojad Ahmad Deyab (también escrito Yihad Diyab) en territorio brasileño, se comuniquen inmediatamente con la Policía Federal”.

El boletín de seguridad distribuido por la aerolínea entre sus empleados, que se filtró a la prensa local, se refería a uno de los seis expresos de Guantánamo que acogió el gobierno de Uruguay y que, desde hace días, está en paradero desconocido.

En su comunicado, Avianca no descarta que el ciudadano sirio con documentos expedidos por Uruguay “esté usando un pasaporte falso de origen marroquí, jordano o sirio”.

“Deyab tiene dificultades de movimiento por lo que usa muletas y no se comunica en lengua portuguesa”, añade el boletín al que acompaña una foto del hombre con barba negra tupida y pelo corto, una imagen bastante diferente de la que lucía en suelo uruguayo: más avejentado, canoso, con el cabello largo y la mirada perdida, tras pasar casi 13 años detenido en el centro de detención de Guantánamo.

Según un documento filtrado por WikiLeaks, EEUU consideraba a Deyab una “gran amenaza” y un activo “de alto riesgo”. WikiLeaks
Diyab fue uno de los seis presos – cuatro sirios, un tunecino y un palestino- que llegaron a Uruguay a finales de 2014 como parte del compromiso del expresidente José Mujica de colaborar con su entonces par estadounidense Barack Obama, en un plan de cierre del penal de Guantánamo que aún no se ha llevado a cabo.

Según una ficha del Departamento de Defensa filtrada por WikiLeaks, el hombre de 44 años, que asegura ser hijo de un sirio y una argentina, estaba acusado de haber formado parte de distintas organizaciones terroristas en Medio Oriente como falsificador de documentos. Washington lo consideraba, según ese documento, una “gran amenaza” para EEUU, sus intereses y aliados, pero en octubre de 2014 fue liberado sin cargos antes de ser trasladado a Uruguay.

“Seguimos presos en la cárcel de los norteamericanos”

Pero salir de la cárcel no significó el fin de las penas para Diyab: “Humanitaria, lógicamente y legalmente lo que está pasando no está bien. No hay estabilidad en tu vida, no hay esperanza de vivir una vida normal. Yo y cada uno que salió de Guantánamo, hasta ahora sentimos que seguimos presos en la cárcel de los norteamericanos. Hoy fuera de la cárcel, existe un programa norteamericano y seguimos guíados por él”, afirma el exprisionero en el documental ‘La Vida después de Guantánamo’ recién presentado en la Revista Anfibia.

Según recuerda el director del documental, Esteban Cuevas, cuando su equipo entrevistó a Diyab, éste llevaba seis meses en Uruguay y mostraba muchas secuelas del tiempo que estuvo en Guantánamo.

“La tortura no solamente la podías notar en su mirada, en el gesto de su cuerpo, como el de todos los exdetenidos que están en Uruguay. Se notaba principalmente en la forma que él tenía de relacionarse con la gente. Él estaba muy desconfiado de todo el mundo, pensaba que todo el mundo podía ser enemigo y eso pasó también con nosotros. Cualquier persona que se le acerca, piensa que le va a hacer mal”, recuerda Cuevas en entrevista telefónica con Univision Noticias.

Diyab se apoya en muletas por un problema en la espalda que se le agravó en la prisión estadounidense, donde protagonizó una larga huelga de hambre en protesta por su detención.

Dos hipótesis

Ahora que el expreso se encuentra en paradero desconocido, se barajan dos teorías: la primera, que está en Brasil, a donde, según el ministro del Interior uruguayo, Eduardo Bonomi, cruzó el 16 de junio.

La segunda hipótesis sitúa a Diyab en Chuy, una localidad uruguaya fronteriza con Brasil con una amplia población palestina y una mezquita, a donde algunas fuentes apuntan que habría ido a celebrar el Ramadán. Según el diario local El País, el ciudadano sirio es monitoreado por la policía de esa ciudad y “hasta el momento no ha realizado ninguna actividad sospechosa en la frontera”.

Diyab intentó a principios de año viajar a Argentina, el país de origen de su madre, pero las autoridades lo devolvieron a Uruguay.

Aunque el gobierno uruguayo recuerda que los exdetenidos pueden desplazarse sin inconvenientes por la región, ese es un aspecto que no se acordó con EEUU – que quería que los expresos permanecieran al menos dos años sin salir del país de acogida- . Y eso pone a los seis hombres en un limbo legal: los documentos uruguayos con los que cuentan les permiten viajar pero no son bien recibidos en otros lugares.

De ello dio fe el propio Diyab cuando en febrero de este año cruzó el Río de la Plata hasta Buenos Aires supuestamente para solicitar que Argentina dé refugio a otros presos de Guantánamo y fue enviado de vuelta a Uruguay por las autoridades argentinas.

Y pese a la alerta emitida por la aerolínea de la posible presencia del exreo de Guantánamo en Brasil y que las autoridades de ese país han advertido del crecimiento de la amenaza de ataques de “lobos solitarios”, quienes lo conocen y los expertos en seguridad no creen que signifique una amenaza a la seguridad cuando falta menos de un mes para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

“Él (Diyab) es una persona muy conocida”, apunta el cineasta Cuevas, al señalar que Diyab llama la atención por su aspecto físico y sus muletas.”No estaría atendido a los medios si su intención es pasar desapercibido para ser un lobo solitario que realiza algún tipo de atentado”, añade.

Para él, sería más probable que Diyab dejara Uruguay “con la ayuda de alguien” por la necesidad que tenía de tratar de reunirse con su familia: “Tal vez se fue solo a la deriva, desesperado, porque en Uruguay no podía hacer nada, tampoco podía salir legalmente del país y está tratando de salir por otro país”, apunta.

Un diplomático estadounidense aseguró recientemente que los otros expresos de Guantánamo están cada vez más integrados en la sociedad uruguaya.

“No hay nada ilegal en que haya cruzado la frontera con la visa que tiene, pero el hecho de que no haya registros de si ha cruzado la frontera es sorprendente y habla de las carencias del sistema de migración brasileño”, apunta por su parte el especialista en seguridad y director del Instituto brasileño Igarapé, Robert Muggah.

El experto coincide en que es “poco probable” que alguien tan vigilado esté involucrado en algún tipo de amenaza terrorista: “Esto no quiere decir que no se deba investigar, pero creo que es importante que las agencias de inteligencia brasileña sean muy conscientes de este tipo de amenazas”, le dice a Univision Noticias.

En ese sentido, Muggah señala que tanto la población como las autoridades brasileñas están cada vez más en alerta por posibles ataques terroristas durante las Olimpiadas, especialmente tras varios mensajes recibidos de parte de supuestos militantes y sitios web del autodenominado Estado Islámico (EI) como las que emiten desde hace unas semanas a través de un grupo de Telegram “Nashir Portugues” que está en el punto de mira de los servicios de inteligencia brasileños.

Tras conocerse la existencia de ese grupo divulgando mensajes de EI en portugués, el ministro de Justicia, Alexandre Moraes admitió que hay una preocupación con la posibilidad de atentados terroristas durante los Olímpicos por la propia “realidad mundial”.

Esta semana fue su colega el ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, quien confirmó, sin ofrecer más detalles, que las autoridades brasileñas buscan al exprisionero de Guantánamo Yihad Diyab.

Ex preso de Guantánamo en Uruguay desapareció del país

El ex preso de Guantánamo Jihad Diyab llegó a Uruguay junto a otros cinco prisioneros en 2014.

El sirio Jihad Diyab, uno de los seis presos de Guantánamo que fueron enviados a Uruguay, desapareció.

El ciudadano sirio Jihad Diyab, uno de los seis ex reclusos de la cárcel de Guantánamo que llegaron a Uruguay en diciembre de 2014, y que tiene la condición de refugiado en Uruguay, se fue del país y las autoridades piensan que está en Brasil.

Desde su llegada, fue el que tuvo más problemas para adaptarse y participó de protestas para reclamar que trajeran a sus familiares de Siria, algo que se concretaría el mes próximo con la intermediación de la Cruz Roja.

En una entrevista con una publicación local, Diyab expresó su simpatía por el grupo terrorista al-Qaeda.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, responsable de la seguridad interna, dijo que el ex Guantánamo dejó el territorio y aseveró que Uruguay “no le impide la salida del país”

“Lo que tiene que tener es alguien que lo reciba, eso yo no lo se si alguien lo recibía, salir del país podía salir y fue lo que pasó, salió del país”, indicó.
El ciudadano sirio Jihad Diyab, uno de los seis ex reclusos de la cárcel de Guantánamo que llegaron a Uruguay en diciembre de 2014, y que tiene la condición de refugiado en Uruguay, se fue del país y las autoridades piensan que está en Brasil.

Desde su llegada, fue el que tuvo más problemas para adaptarse y participó de protestas para reclamar que trajeran a sus familiares de Siria, algo que se concretaría el mes próximo con la intermediación de la Cruz Roja.

Alerta en Brasil por sirio que estaba refugiado en Uruguay

Se desconoce el paradero; EEUU colabora con nuestro país en su ubicación
La aerolínea colombiana Avianca publicó ayer una nota de seguridad a través de sus oficinas en Brasil en la que pide que si alguien ve en territorio brasileño al ex preso de Guantánamo, Jihad Ahmad Diyab, de aviso a la Policial Federal.

El pedido se hace en base a “informaciones recibidas por la división antiterrorismo”, agregan. El portal de noticias Infobae asegura que todas las aerolíneas que operan en Brasil recibieron la orden de divulgar el comunicado para ayudar en la búsqueda del ex recluso.

Trascendió además que Estados Unidos está colaborando con Uruguay y con otras redes de la región para dar con el paradero de Jihan Diyab que se fue de nuestro país en el pasado mes de junio y que, según algunas investigaciones, ingresó a Brasil sin autorización.

Se estima que pueda estar utilizando un pasaporte falso de origen marroquí, jordano o sirio. El ex secuestrado de Guantánamo usa muleta y no habla portugués.

En el comunicado de la aerolínea colombiana se agrega una foto del buscado pero de cuando estaba en la cárcel de Guantánamo aunque su apariencia física ha cambiado desde que se instaló en Uruguay.
Fuentes policiales señalaron que un equipo investigación de la división Crimen Organizado se trasladó a Brasil en los últimos días y que hasta el momento no tienen pistas firmes alguna.

El jueves, el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Brad Freden, dijo que su país está “cooperando” para conocer el paradero del ex recluso de Guantánamo.

Del 6 de junio es el último registro serio que se tiene de Jihad y fue cuando se lo vio en el Chuy citando a un testigo ocular de la comunidad siria, según el Canal 4.

Asegura que Diyab estuvo en aquella ciudad de Rocha y que se alojó en el Club árabe del Chuy.

“Yo cuando me enteré enseguida di la orden que lo sacaran de ahí porque no es un lugar para hospedar gente. Es un club social, el socio que lo quiera hospedar que lo haga en su casa. Ese día vi a una camioneta con matrícula uruguaya que me llamó la atención y llamé a la Policía y me dijeron que era la gente de inteligencia que estaba vigilando al de Guantánamo”, expresó el informante, según el canal.

El ministro del Interior Eduardo Bonomi, afirmó días atrás que Dhiab “no violó” la ley al partir a Brasil y que eso es porque Uruguay “nunca aceptó el pedido de Estados Unidos de obligar a los refugiados a permanecer en nuestro país por dos años”.

Cuando se negociaron las condiciones en que llegaban al país, los Estados Unidos argumentaron que Uruguay tenia que garantizar que ellos se quedarían por un plazo mínimo de dos años pero esa condición no fue aceptada, recordó Bonomi.

El estatuto del refugiado le permite salir del país las veces que lo requiera y si las autoridades de Brasil no lo reciben legalmente, podrán extraditarlo a Uruguay “pero ese es un problema de Brasil”, señaló días atrás el ministro del Interior.

Regreso esperado con el fin del Ramadán

Fuentes cercanas a organizaciones que trabajan con refugiados en Uruguay corroboraron que no han recibido información sobre Diyab desde principios de junio cuando éste decidió abandonar el país, al parecer por su propia voluntad. Incluso miembros de un grupo particularmente cercano al ciudadano sirio, aclararon que nada han sabido acerca de su posible destino, más que lo que ha trascendido a través de la prensa.

Una de las fuentes consultadas y que ha mantenido contacto con el sirio expresó a LA REPUBLICA que si es cierto que Diyab viajó a la frontera, Chuy o Rivera, durante el mes de Ramadán, entonces éste debería retornar luego del 7 de julio. El mes sagrado de los musulmanes comenzó este año el 6 de junio y finalizará el 6 de julio.

La persona consultada se mostró sorprendida por la supuesta ida a Brasil, ya que estaba muy cerca de concretarse la visita de la esposa, los hijos, la madre y la suegra del sirio, a través de la gestión de la Cruz Roja. Incluso el mismo día que desapareció, la familia estaba citada a la embajada de Uruguay en Estambul para sellar su ingreso a nuestro país, pero no se presentaron. Los familiares tenían previsto viajar a Uruguay durante este mes de julio, lo que, por el momento, quedó en suspenso.

Cancillería suspendió viaje de la familia de Diyab

La Cancillería uruguaya se comunicó con la Cruz Roja, que preparaba la llegada de la familia del ex preso de Guantánamo y refugiado en Uruguay Yihad Ahmad Diyab, para indicarle que dejara sin efecto el viaje.

Lo que además implica la suspensión de la visa para los familiares. Diyab está desaparecido y se supone que cruzó a Brasil, pero no ha habido contacto con él.

De acuerdo a la información y fuentes citadas por Subrayado, la prolongada ausencia de Diyab llevó a suspender el trámite, ya que el propio interesado no volvió a Montevideo.

El interlocutor de los refugiados de Guantánamo, Christian Mirza, había dicho a LA REPÚBLICA que no se ha tenido contacto con Diyab. Pero Mirza corroboró la misma versión que la exvicecanciller de Uruguay, Belela Herrera, y de uno de los abogados de Diyab, Jon Eisenberg. Esta versión indica que Diyab avisó que iba a estar incomunicado hasta una semana después del Ramadán. Sin embrago el plazo finalizó y no se sabe nada del paradero del exrecluso de Guantánamo.

Cabe recordar que en el Chuy miembros de la comunidad árabe informaron que estuvo unos días antes del comienzo del Ramadán, en junio. Cuando se conoció la noticia del viaje a Brasil y se aludió a una supuesta “fuga”, personas vinculadas al sirio se sorprendieron con la noticia ya que estaba por concretarse la venida de la esposa, los tres hijos, la madre y la suegra del sirio.

Las autoridades del Ministerio del Interior informaron que Diyab tenía libertad para moverse libremente y que pudo haber cruzado hacia Brasil, dependiendo de ese país la autorización para quedarse o no. El Ministerio rechazó estar siguiendo o investigando el paradero del sirio. Cabe recordar que no se puede hablar de fuga porque el refugiado estaba en condición de libre en Uruguay. Paralelamente el gobierno de Estados Unidos y el de Brasil, donde se cumplirán los Juego Olímpicos están preocupados por su desaparición.

Un comentario en «Todo por culpa de aquel maldito tango»

  • el 29 julio 2016 a las 11:02
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    Por tiempo todos los expresidentes sirven como oradores para inaugurar algo porque llevan gente y entretienen y supongo que le daran plata y le diran todo lo que no puede decir porque sino el pepe pudre todo…

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