Votar es un placer

Por COMOUSTÉ
Sí señor, me gusta votar y que lo voy a hacer lo voy a hacer. Tal vez, por haber sido privado de ello durante la dictadura, que más que un derecho es un poder que tengo como ciudadano y el deber de ejercerlo para ser un mejor ciudadano.

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Entiéndase bien, mi deber es ir hasta la urna, entrar al cuarto secreto, no oscuro como le dicen los argentinos, y poner una hoja de votación o 14 o ninguna y de esta forma anular mi voto, o no poner nada y votar en blanco, pero mi deber es votar.
Tal vez, sienta un sabor nostálgico por haber recuperado el derecho a hacerlo.
Pero pesa mucho en mi persona la formación paterna y la educación recibida de lo sagrado del ejercicio de ese derecho, que me da la Constitución de la República.
Tampoco entiendo a los extranjeros que tienen hasta nietos uruguayos y no han sacado ni la credencial, son ovejas pero de otra majada.

Siempre que hay un acto eleccionario y estoy habilitado para hacerlo voy y voto, ya sea un plebiscito, un referéndum, elecciones nacionales, departamentales, o en las de Rampla que no ni no, siempre lo hago, inclusive en algunas lo he hecho convaleciente de una operación importante, arrastrando las tabas, y no me dieron ni una ventajita de un par de metros menos de cola.
El mes pasado había unas viejas que no podían con su vita y me conversé a la policía y en la cola nadie se molestó, eso tenemos los orientales, con tal de que vote, que pase primero.

Entiendo y comprendo perfectamente a los que se toman el trabajo de ir hasta el cuarto secreto poner varias listas cruzadas para anular el voto o no poner ninguna para votar en blanco.
Ellos también están ejerciendo el derecho al voto, votan por nadie y otros votan contra todos los candidatos, porque ninguno los convence o simplemente no les convence la forma en que llegaron a ser candidatos.
Es una forma de protesta muy válida, legítima, que queda a la vista de todos y para la historia.
No tiene nada que ver con el que se queda en la casa rascándose el ombligo y tomando mate, ese señor electoralmente no existe y todavía se calienta cuando va al boliche y hay veda alcohólica, por ese, a su criterio hecho inútil de las elecciones internas con voto secreto y voluntario.

Cuando cumplí 15 años y para las elecciones siguientes iba a tener 18 años y en consecuencia iba a estar habilitado para sufragar, mi viejo me llevó a sacar la Credencial Cívica, herramienta que he usado para votar y para otras cosas, siempre que pude ya sea en el error o en el acierto y tampoco tuve necesidad de arrastrarme pididendo una prórroga para la inscripción en el Registro Cívico Nacional porque la credencial es un documento sagrado al igual que el ejercicio del voto y no un elemento que posibilite la eventualidad de un empleo púbico.
También cuando era menor, cuento me dieron la credencial me sivió para ingresar a un montón de lugares no aptos para menores, por ignorancia de los que controlaban, si tenía balota, para ellos, era mayor.
Creo que me he equivocado un montón de veces, más de las que creo haber acertado, me aburrí de votar a perdedor menos mal que no era por plata y las que pienso que he acertado, tal vez, muy probablemente otros piensen que me he equivocado, pero esa es la ley de juego de la democracia y de la libertad en que encaramos las diversas soluciones.

Pero el derecho al voto, va más allá de ser un mero derecho, un derecho común y corriente, sino que es un poder que tengo que ejercerlo, el cual me da la posibilidad de poner o no poner a alguien al frente de nuestra sociedad y además de ser un poder, es un deber que tengo para conmigo, para con mi familia y para la sociedad en general, porque compartiremos entretodos, el error o el acierto mayoritario del voto popular.
El mal entendido triunfo, porque hacer prevalecer las ideas de un candidato sobre otro no es un triunfo, sino compartir con el resto de mis conciudadanos la bondad de mis ideas, que ya no serán más mías, sino que pertenecerán al resto de la sociedad.
Claro que en estas lecciones de vida, que valga la redundancia nos da la vida, encontramos mentes amplias y mentes mezquinas.
El perdedor nato dirá, perdí, no fue mi culpa sino que es la culpa de otros.
Por lo general la mala suerte acompaña a los menos inteligentes, a los menos estudiosos, a los menos aptos a pesar de las pasiones propias y ajenas.
Por lo general se pierde un examen por no haber ido bien preparado, conforme se pierde un partido de fútbol, por no haber ido bien entrenado.
El que erra un penal es porque lo tiró mal.

De lo malo se debe aprender lo bueno.
El perdedor es como el gordo que dice que no tiene media hora por día para hacer gimnasia, pero se levanta cinco minutos antes de que pase el ómnibus para ir al trabajo.
La medio hora anterior se estuvo rascando el ombligo en la cama mirando la bicicleta fija arrumbada en su lugar, un rincón del cuarto.
Siempre se tendrá tiempo levantándose media hora antes, para estudiar, para hacer gimnasia o para desayunar con los hijos y tener una buena conversación familiar, tan necesaria en los últimos tiempos, como lo fue en los de antes, por lo menos así me criaron.
El perdedor deja todo para mañana o si es para pasado mejor y no piensa en ningún momento en que problema que no se encara es un problema que no se resuelve.
El ganador desafía los retos, se compromete y cumple con su palabra, siempre anhela progresar y cuando no sabe calla, porque el silencio también es sabiduría.
El perdedor se conforma con la mediocridad.
No creo que sean más o menos amigos los unos que los otros, salvo que esté muy equivocado con lo que es el don de gentes.
Todos tenemos tiempo para ir a votar ya sea por el caballo del comisario o por el perdedor.

Tengo una duda cruel que me aqueja, si le va bien al hombre este que prometió, dónde es que se retiran las tabletas si se le hace la cosa.
Que el lunes nos vea con una sonrisa de deber cumplido, sin enemigos, porque los adversarios no son enemigos, simplemente piensan que las cosas se deben hacer distinto.
Debe ser como el caso del médico maduro que candidatea y ve a esta joven guatemalteca, flaquita ella, bonitilla, si ella fuera oriental, la votaría o votaría a la… dejémoslo ahí, porque por política partidaria capaz que vota a la espantosa.

Un abrazo fraterno a todos los orientales… de ley y que todo sea para bien, gane quien gane… que por lo menos sea el mejor…

4 comentarios en «Votar es un placer»

  • el 28 noviembre 2014 a las 10:06
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    La verdad es arcaico tener quer ir a votar, para que?????para que te vean la cara??? si vivis en el interiror tenes que viajar ***tenes que chuparte la calor el frío, el mal tiempo como el que anuncian el domingo????? para que???? para comerte una cola interminable, que no te encuentre la credencial…que te digan que ete equivocaste en el numero y te manden a otra cola mas grande que la de antes…
    estamos en la epoca de la internet….podemos comprar cosas y vender con un numero….que no jodan con metodos del tiempo de los dinosaurios, las urnas se pierden, se pierden sobres, los papeles de votacion juntan mugre…..hay contar a mano….QUE ATRASO.. y todo el asunto sale una fortuna y lo pagamos todos .pa cuando la aplicacion para votar desde cualquier lado???

  • el 28 noviembre 2014 a las 15:53
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    Esteban: lo tuyo no es la democracia republicana y pensar tampoco.t
    Te sirve China, Cuba, donde no pierden tiempo votando pero vas a tener que laburar 18 horas por día para comer. O te vas a España, donde el rey ya está claro que también vas a tener que laburar para a tener a toda esa plaga. Creo que te as a tener que ir con aquellos pigmeos que le gustaban aMujica y capaz que se te complica porque serás el más algo de los enanos. Quédate en casa rasca dote el ombligo queda lo tuyo

  • el 29 noviembre 2014 a las 17:56
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    Arriba ramon…no se si la china tiene pero cuba se que no….pero no t enteraste q los estados unidos ya no se bota con urnita, sobresito y los papelitos, vas a la terminal del PC y apretas una tecla y listo…el escruitiño es inmediato y me parece que en brasil ya se vota asi…. igual tenes que concurrir al lugar de votacion q es lo q jode…por ahora….la idea es tener la aplicacion en el celular y votar rapido si igual los HDP te sacan la plata a vos y todavia te joden…en que mundo vivis ramon?

  • el 29 noviembre 2014 a las 21:52
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    En tu mío mundo, pero se bastante mas que vos de compuyDoras y de hackers. En EEUU no se vota presidente sino que se votan electores de presidente, esa esla forma que impuso George Washington y la nuestra es la de Jefferson, elección directa. Si no la tenés clara las elecciones por computadora son las que hicieron presidente a Maduro en Venezuela. Perdieron voto por voto y hojas de papel controla les. Acá usaron las del plan Ceibal para las internas y les dio letras en los circuitos que estaban y tuvieron que agarrar para el lapo. y el papel. Infórmate antes de opinar

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