Malvados científicos

Muchos científicos tienen fama de excéntricos o algo locos, o locos del todo, lo que es sólo una anécdota gracias a sus contribuciones a las humanidad, pero hay casos que parecen salidos de una película de terror.

Los genios también pueden ser muy malos, tal como lo demuestran estos 10 científicos malvados que le pondrán los pelos de punta.

Jack Kevorkian

Para algunos es malvado, para otros es un héroe. Todo se debe a que el Doctor Jack Kevorkian se dedicaba a practicar eutanasia en pacientes que, según él, estaban sufriendo. Se cree que fue responsable de la muerte de cerca de 130 personas, consiguiendo un tremendo interés mediático. Si bien el Doctor Kevorkian fue condenado y encarcelado, muchos creen que no era malo, sino que ponía la comodidad de sus pacientes y el derecho a una muerte digna por sobre lo legal. Un tema que continúa siendo polémico hasta hoy en día.

El suicidio y la eutanasia

Stephen Hawking, ícono de las ciencias y una de las personalidades más importantes de la comunidad científica en nuestros días, cada tanto nos ilumina haciendo públicas algunas de sus reflexiones, desbordantes de interés. La última vez, lo ha hecho acerca de un tema tan complejo para las sociedades modernas (de occidente) como lo es el suicidio y la eutanasia. De este modo, Stephen Hawking dejó en claro su apoyo al suicidio asistido en una reciente entrevista a la BBC.

Stephen Hawking, sus reflexiones y divulgaciones

Como sabemos, además de ser considerado como uno de los científicos más importantes de la historia, el físico teórico y cosmólogo británico Stephen Hawking es también uno de los divulgadores de ciencia más relevantes de nuestra época. Por ello, a menudo se le pide opinión acerca de diversos cuestionamientos e inquietudes de la modernidad y no necesariamente en términos científicos.

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Hawking ya nos ha fascinado con sus teorías acerca del Universo, los agujeros negros, los agujeros de gusano, el tiempo (incluso la posibilidad de viajar en el tiempo), la radiación y sobre múltiples desarrollos de la teoría de la relatividad. Por otra parte, también nos ha cautivado hablándonos la existencia de los extraterrestres, la inexistencia de Dios y muchísimas otras cuestiones de gran interés, entre ellas, ahora el suicidio.

Hawking y la legalización del suicidio asistido

En sus propias palabras: “No permitimos que los animales sufran, ¿por qué a los humanos sí?”, señaló el profesor en una reciente entrevista para la BBC en la que dejó planteado su apoyo a la idea de la legalización del suicidio asistido para pacientes con enfermedades terminales que así lo deseen.

Es de amplio conocimiento que el profesor Hawking sufre de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), una durísima y misteriosa enfermedad de tipo neurológica y progresiva que resulta inevitablemente mortal, caracterizada por la destrucción de las células nerviosas que se encargan de controlar los músculos del cuerpo. Por esta razón, es de lo más lógico que alguien como Stephen Hawking realice un planteamiento como éste, con el cual, personalmente, estoy más que de acuerdo.

Stephen, que es un verdadero apasionado de la vida, a quien se le aseguró que no pasaría los 23 años de edad y que como él mismo ha dicho en oportunidades anteriores, cree que “mientras haya vida, habrá esperanza”, subrayó que si bien el suicidio asistido debe ser legal, por sobre todas las cosas, se debe ser extremadamente cauteloso al obrar sobre el tema para evitar abusos.

El mismísimo Hawking ya se ha visto inmerso en esta situación, cuando años atrás, se le propuso apagar el sistema que lo mantenía con vida. Cuando se le consultó si los familiares de aquellos que desean dejar de vivir podrían ser capaces de ayudar en la decisión, sin titubeos ni miedo a las acusaciones, el profesor también dijo que sí. Además, finalizó su entrevista señalando:
“Debe haber garantías de que la persona de que se trate realmente quiera poner fin a su vida y que no está siendo sometido a presión en él o que lo han hecho sin su conocimiento o su consentimiento como hubiera sido mi caso.”

Bajo las legislaciones actuales de la mayor parte del mundo, hoy es ilegal ayudar a alguien a morir, aún si la persona así lo desea. Sin lugar a dudas, el levantar la bandera de la libertad de este modo es una razón más para adorar a este gran hombre.

Sidney Gottlieb

Un psiquiatra estadounidense que trabajó para el ejército, con la labor de buscar una forma de superar a los soviéticos y al comunismo en general mediante el uso de la bioquímica que, en el caso de Sidney Gottlieb, significaba envenenar a la gente. Además de planificar el envenenamiento de Fidel Castro, lo que nunca logró, probó neurotoxinas en un General iraquí y el Primer Ministro del Congo. Además, estudió el uso del LSD como forma de obtener más información durante interrogatorios.

Experimentos crueles: la Operación MK Ultra de la CIA

Continuando con esta peculiar sección que hemos dado en llamar “experimentos crueles”, en la cual desde hace algún tiempo vengo trabajando y he observado algunos de los peores experimentos de la historia desarrollados en el nombre de la ciencias, hoy hablaremos sobre la llamada Operación MK Ultra de la CIA. Se trató de un siniestro proyecto de investigación que mediante la tortura y el uso de drogas psicodélicas, tenía como meta encontrar un método para controlar la mente humana. Conozcamos la historia.

Operación MK Ultra

En oportunidades anteriores y de forma algo superficial, ya hemos hablado acerca la Operación MK Ultra.

Pues digamos que básicamente se trató de uno de los programas más ambiciosos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos de América, es decir, de la CIA. El objetivo o la meta final que se había planteado para el proyecto era encontrar una o varias formas de poder controlar la mente de un ser humano, alterando su percepción sensorial y lograr así extraer información 100% fidedigna en futuras sesiones interrogatorias, especialmente para facilitar y hacer más eficaces los interrogatorios con aquellos individuos que ofrecían mayor resistencia.

En teoría, este programa se inició en el año 1950. Durante la dirección de Allen Welsh Dulles, el primer director civil de la CIA, tuvo su comienzo oficial en 1953. Dulles ordenó comenzar los procedimientos tras la designación del bioquímico y psiquiatra militar Sidney Gottlieb, director de la División Química de la CIA, con el objetivo inicial de formular una droga lo suficientemente potente como para obligar a cualquier ser humano a decir toda la verdad en sus interrogatorios. Sin embargo, el programa no tardó en ir modificándose, habiendo más de un centenar de proyectos incluidos en el mismo, de los cuales aún hoy no se conoce el más mínimo detalle.

Con el paso del tiempo y el proyecto ya en práctica, que se desarrolló prácticamente durante más de dos décadas enteras (entre los 50 y hasta el 73), las ambiciones comenzaron a crecer cada vez más, tanto como para gastar millones y millones de dólares en él. De hecho, en determinado momento, la Operación MK Ultra llegó a consumir el 6% de todo el presupuesto de la CIA.

Durante todo este tiempo, para alcanzar los objetivos del programa, se realizaron numerosas pruebas con LSD, choques eléctricos, distintos métodos de tortura (tanto física como psicológica), el aislamiento absoluto y maltrato verbal. También se menciona el estudio y la experimentación de la hipnosis durante la operación, sobre todo durante la década de los 50. En estos términos, uno de los objetivos primordiales era lograr inducir sentimientos como la ansiedad, mejorar los procesos de aprendizaje y desarrollar la memoria humana, todo mediante la hipnosis.

Encontrar los reclutas que aceptaran participar de semejantes experimentos, era prácticamente imposible. Por ello, desde la máxima confidencialidad de la CIA, se reclutaron indigentes, pacientes con enfermedades mentales, prostitutas y miembros de bajo rango de los servicios militares, entre otros, por supuesto, sin consentimiento previo alguno, en forma secreta y totalmente ilegal. Hoy se sabe que fueron miles las víctimas de estos crueles experimentos, desconocidas las cifras exactas e igualmente la cantidad de muertes por las condiciones extraordinarias en las que se vulneraba a sus participantes.

No estuvimos lejos de ese tema o no queremos vincular la casa de Punta Gorde con el finado Dan A. Mitrione, acá también estuvo el monstruo y debe seguir estando escondido. En aquel entonces se secuestraron vagabundos (eso fueron los dichos trascendidos del aquel momento) para experimentar con la tortura.

Resultados de la operación y revelación de los hechos

En el año 1974, apenas 1 año después de que la operación finalmente culminó (sin conocerse cuáles fueron los verdaderos resultados), un profundo trabajo de investigación por parte del New York Times publicó lo que apenas se pudo saber sobre lo acontecido. Posteriores investigaciones del Congreso Estadounidense y la poderosa Comisión Rockefeller, arrojaron algunas luces más sobre la ilegalidad y crueldad de la Operación MK Ultra de la CIA.

20 años más tarde, en setiembre de 1994, autoridades del gobierno de los Estados Unidos de América publicó un informe en el que se aseguraba que entre las décadas del 40 y hasta el 70, miles de seres humanos fueron objeto de prueba en numerosos estudios y experimentos en los que se utilizaron sustancias nocivas que peligraron la vida de estos individuos. Hoy en día, no se sabe más que esto. La cantidad de muertes, la verdadera naturaleza de estos experimentos y los protocolos empleados, son desconocidos. No existen registros que brinden los datos adecuados para tener esta información.

John Lilly

Creador de uno de los métodos de tortura mental más crueles. John Lilly es la persona responsable del tanque de privación sensorial, un artefacto en el que la persona que estaba en su interior no recibía ningún estimulo, lo que a plazos medianos podía volverla loca. A John Lilly no le bastó crear este método de tortura militar, sino que también desarrolló tanques de privación sensoriales para su uso casero, los cuales vendía directamente, especialmente a esposos que querían castigar a sus mujeres.

¿Qué es la cámara anecoica?

¿Alguna vez te has preguntado si existe el silencio absoluto? La cámara anecoica es un recinto desarrollado por investigadores en los Estados Unidos consistente en anular cualquier sonido externo que llegue a su interior. Esta cámara es el único lugar en la Tierra donde es posible tener la experiencia del silencio absoluto.

Los materiales y la estructura de la cámara anecoica, son diseñados específicamente para anular cualquier tipo de interferencia necesaria para realizar estudios científicos y de desarrollo tecnológico principalmente. Sin embargo, el impresionante efecto puede llevar a perder la razón a quienes se aventuren a vivir esta experiencia, pues el cerebro a través del oído busca siempre hallar un indicio de sonido.

Diseño y usos de la cámara anecoica

El diseño interior de esta cámara anula cualquier clase de reflexión de ondas acústicas. Los paneles interiores absorben completamente los ángulos de reverberación sónica, lo que provoca un efecto de vacío acústico absoluto. Ya que en cualquier ambiente, las ondas sonoras se reflejan en los cuerpos sobre los que inciden, dentro de la cámara esto no sucede. La estructura de cajas chinas, es decir, cajas dentro de otras, y en su centro la cabina de forma piramidal sostenida por resortes y recubierta por capas de fibra de vidrio, polímeros y espumas especiales, la aíslan sonoramente por completo.

Algunos experimentos en la cámara anecoica

Dentro de los experimentos que se han realizado dentro de estas cámaras sin sonido, se ha podido registrar cómo el cerebro, en ausencia absoluta de cualquier sonido, en principio consigue un estado de relajación total. La tensión por estrés acústico, al anularse reduce los niveles de alteración y lleva al cerebro a concentrarse. Gran parte de las personas sometidas a experimentos, han llegado a soportar menos de una hora dentro de la cámara llevándolos a los límites de la desesperación, pues nuestros cerebros están adaptados a percibir sonidos para entender el mundo.
La cámara anecoica y la música

El compositor norteamericano John Cage quien constantemente solía realizar performances y composiciones donde el silencio era el tema principal, al ingresar a una de estas cámaras para probar en carne propia el significado del sonido, preguntó intrigado al salir, por qué razón había percibido dos sonidos: uno alto y otro bajo, si estaba completamente aislado. La respuesta, más intrigante aún que la experiencia, fue que el pitido agudo y grave que escuchaba, eran respectivamente, el del sistema nervioso y el que producía su sistema circulatorio en su cuerpo, conocido como tinnitus,

En el próximo número seguiremos con otros científicos un tanto truculentos, por utilizar un término light, pero que sirvieron mucho a la humanidad a pesar de sus víctimas experimentales.

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