“Viola fácil” llamada GHB

No es una droga nueva, sino que se le ha dado un uso distinto una existente y sintetizada desde 1874, pero le descubrieron las virtudes ludísticas no hace mucho y ya se usa en la vida nocturna latinoamericana.

Y por su mal uso se transformó en la droga más temible y que está en los boliches

El ácido gamma-hidroxibutírico, ácido 4-hidroxibutanoico, ácido oxíbico o GHB es una sustancia que se produce de forma natural en pequeñas cantidades en las células del sistema nervioso central de mamíferos, incluidos los humanos, en las bayas ácidas y también aparece como producto de la fermentación en el vino y la cerveza.

Como sal sódica o potásica tiene usos terapéuticos como medicamento para controlar los síntomas de la narcolepsia, el insomnio o la excesiva somnolencia diurna y como suplemento alimenticio neuroprotector.

Históricamente se ha usado como anestésico, para tratar el síndrome de abstinencia del licor y para mejorar el rendimiento atlético.

Nacer con deficiencia de la enzima que metaboliza esta molécula causa su acumulación en el cuerpo produciendo retraso mental en los lactantes.
El GHB también se usa como droga psicotrópica sedante por lo que es una sustancia controlada en varios países.

Como fácilmente produce pérdida de la consciencia se ha usado también como droga de violación.

También se le atribuyen fuertes propiedades afrodisíacas, en numerosos ambientes de vida nocturna.

El GHB se sintetizó por primera vez en 1874 por Alexander Saytzeff, pero no fue introducido en la terapéutica sino hasta los años 1960 por el Henri Laborit durante investigaciones en busca de un análogo al neurotransmisor GABA humano que fuese capaz de atravesar la barrera hematoencefálica.

Pronto se le encontró varios usos debido a sus pocos efectos secundarios y la corta duración de su acción, siendo las únicas dificultades el estrecho margen de su dosis terapéutica (a pesar de tener una alta LD50) y los posibles daños si se combina con alcohol y otros depresores del sistema nervioso central.

Recientemente se ha descubierto que el consumo a largo plazo produce neurotoxicidad. Aunque otros estudios han demostrado neuroprotección, sobretodo en infartos cerebrales o falta de oxígeno.

El GHB fue ampliamente usado en Francia, Italia y otros países europeos durante décadas como somnífero y como anestésico en los partos, pero debido a su potencial abuso, el riesgo de crisis de ausencia y al desarrollo de fármacos más nuevos que no necesitan la acción conjunta de otros ha hecho que caiga en desuso. El único uso terapéutico común que tiene actualmente es en el tratamiento de la narcolepsia y más raramente el alcoholismo.

Un popular juguete Bindeez (también llamado Aqua Dots), fabricado por la compañía Moose, fue prohibido en Australia en noviembre del 2007 cuando se descubrió que su plástico con 1,4-butanodiol se metabolizaba al ser ingerido en GHB, sustituyéndose por un plástico no tóxico, el 1,5-pentanodiol. Tres niños fueron hospitalizados a consecuencia de la ingesta de gran número de abalorios cuando el juguete fue retirado.

Efectos

La activación de ambos tipos de receptores, el específico del GHB y el del GABA es responsable de sus efectos sedantes, somníferos y placenteros. Los efectos en el organismo dependerán de la dosis, ya que dependiendo de la concentración se activarán distintos receptores.

Los efectos del GHB sobre la liberación de dopamina es bifásica, concentraciones bajas de GHB estimulan el receptor específico estimulándose la liberación de dopamina.

Concentraciones más altas activan los receptores GABA que inhiben la liberación de dopamina como hacen otras sustancias que sustituyen al GABA como el baclofen y fenibut.

Tras la fase inicial de inhibición, cuando se va metabolizando el GHB y disminuye la concentración, entonces la dopamina vuelve a liberarse al volver a activarse los receptores del GHB, regresando sus efectos estimulantes y placenteros.

Tanto la inhibición como el incremento de la liberación de la dopamina se pueden bloquear con los antagonistas de los opioides tales como la naloxona y naltrexona.

Esta paradójica mezcla de los efectos del GHB, sedante primero y estimulante después, denominado efecto rebote, es experimentado por los individuos consumidores de GHB como somnífero varias horas después de haber conseguido un sueño profundo inducido por el GHB. La aparición de esa baja concentración de GHB en el sistema provoca el estado de vigilia, por lo que suelen tener que tomar una segunda dosis en ese momento para permanecer dormidos.

Interacciones

El GHB interacciona con otras sustancias depresoras del sistema nervioso central como el alcohol, los somníferos y los sedantes, potenciándose sus efectos mutuamente.

No tiene olor, sabor, ni color, y una vez ingerida, los efectos del “viola fácil” son inmediatos dando así más facilidades a su agresor.
No solo en las discotecas más exclusivas de Sudamérica tienen acceso a esta droga, sino también se ofrece por internet, estando así al alcance de cualquiera.

La sustancia GHB, dependiendo de la dosis, puede precipitar un cuadro de coma y hasta la muerte.

Esta droga quita la voluntad de la persona engañando al cerebro. No tiene sabor, color y olor: no se puede detectar.

Las víctimas luego de perder la conciencia también pierden la memoria de recuerdo temprano y no pueden recordar quién fue su violador, por ello no logran realizar una denuncia policial.

No solo las mujeres caen en esta modalidad, muchos varones fueron víctimas de esta droga, quienes horas después, notaron que fueron despojados de su dinero, auto y objetos de valor.

Esta droga, que parece light, es muy peligrosa no solo por el daño de una violación sexual, si no por la posibilidad de muerte, explican los especialistas.

El uso repetido de GHB puede producir síndrome de abstinencia, cuyos síntomas incluyen el insomnio, la ansiedad, los temblores y la sudoración.

El uso combinado con otras drogas como el alcohol puede dar lugar a efectos adversos adicionales como náuseas y dificultad respiratoria.
Esta droga ha estado involucrada en envenenamientos, sobredosis, violaciones por un conocido e incluso muertes, en diversos países.
El consumo a largo plazo causa neurotoxicidad.

La toxicidad del GHB suele ser proporcional a la dosis administrada. El principal riesgo de la sobredosis es la pérdida súbita de conciencia. La muerte por sobredosis por consumir solamente GHB es rara, en Europa para 1998 se habían registrado una decena de casos de intoxicaciones agudas asociadas a usos recreacionales y en Estados Unidos cerca de cien casos. El GHB tiene una dosis letal media, DL50, en los ensayos con roedores de entre 1100 mg/kg y 2000 mg/kg, que es alta, lo que lo hace poco tóxico en el hombre. Sin embargo si se mezcla su consumo con otras sustancias depresoras del sistema nervioso central tales como el alcohol, la ketamina, opioides, sedantes o somníferos sí se han registrado muertes por sobredosis, debido a su acción sinérgica y potenciación mutua de sus efectos. De este modo la administración de GHB junto con otras sustancias depresoras del sistema nervioso central está contraindicado porque se corre peligro de muerte. La muerte puede ser consecuencia de una crisis respiratoria causada por la inhibición de los centros de la respiración de la médula o por asfixia causada por un vómito durante el desvanecimiento. Otros posibles efectos de una dosis excesiva son las náuseas, somnolencia, mareo, pérdida de memoria, desorientación, agitación, distorsiones visuales y bradicardia.

Uso recreacional

En la cultura popular el GHB también se conoce como éxtasis líquido (sin que tenga relación con el éxtasis u otras sustancias anfetamínicas), líquido G o simplemente G.

La mezcla de efectos sedantes y excitantes del GHB producen una sensación de embriaguez, euforia, reducción de la ansiedad, somnolencia, pérdida del control motor, incrementa el calor emocional y la libido, afectando a las sensaciones táctiles y desinhibe socialmente al consumidor. Los efectos del GHB suelen durar entre hora y media y tres horas, algo más si la dosis es alta o se ha mezclado con alcohol. Un estudio durante un brote de sífilis demostró que 61% de hombres homosexuales infectados reportaron el uso de GHB alegando que la droga les permitía olvidar sus inhibiciones cuando tenían sexo con extraños, permitiéndoles disfrutar sin preocupaciones un gran número de parejas sexuales. Así, los 23 individuos estudiados lograron tener cerca de 1500 parejas sexuales, casi todas anónimas, en el transcurso de 12 meses.

El consumo conjunto o después de tomar alcohol, o cualquier otra sustancia depresora o de metabolización hepática aumenta el riesgo de efectos adversos y sobredosis. Al estar el hígado ocupado metabolizando el alcohol se disminuye la capacidad de éste de metabolizar el GHB aumentando la concentración en sangre y además se potencian mutuamente sus efectos depresores sobre el sistema nervioso.

Generalmente la dosis con fines lúdicos es entre 500 mg y 3000 mg, correspondiente a aproximadamente 0.5 y 3 mL de líquido, si la concentración es de 1 gramo por 1 mL de H2O (que no siempre es el caso).
Esta solución de GHB es incolora e inodora y con un sabor ligeramente salado y amargo. Las disoluciones del mercado ilegal son potencialmente peligrosas porque nunca se sabe la concentración que llevan.

Droga de violación

Algunos países han registrado el uso del GHB como droga de violación, al igual que el alcohol y el Rohypnol. Al ser incoloro, inodoro y de sabor suave puede ser fácilmente enmascarado mezclado con cualquier bebida, generalmente alcohólica que potencia su acción. El propósito del delincuente sexual es sedar a la víctima para disminuir su resistencia o provocar la sobredosis que produce la pérdida total de conciencia de la víctima. Es difícil establecer la frecuencia exacta de los asaltos producidos así ya que el GHB tiene una vida corta y es difícil encontrarlo en una muestra de orina si ha pasado más de un día.

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