Héroes de la humanidad 7: Jan Zwartendijk

Era un holandés empresario y diplomático, nacido el 29 de julio de 1986, en Rotterdam, que ayudó a judíos escapar a Lituania durante la Segunda Guerra Mundial. Fue padre de 14 hijos nacidos en distintas partes del mundo.

Actividades de la Segunda Guerra Mundial

Zwartendijk dirigió las plantas Philips en Lituania.

A título anecdótico los fundadores de la compañía Philips (Anton Philips, Gerard Philips, Frits Philips) eran judíos primos del también judío Karl Marx.
El 19 de junio de 1940, también fue a tiempo parcial un actuar cónsul de la Holanda – o, para ser exactos, de los holandeses gobierno en el exilio-.

Su superior era el holandés embajador de Letonia , De Decker.

Cuando la Unión Soviética se hizo cargo de Lituania en 1940, algunos residentes holandeses judíos en Lituania acercaron Zwartendijk para obtener una visa a las Indias holandesas.

Con el permiso de De Decker, Zwartendijk acordó ayudarlos.

La extensión de la palabra y judíos que habían huido de Polonia ocupada por los alemanes también buscaron su ayuda.

Desafiando las sutilezas diplomáticas oficiales, Zwartendijk firmó una declaración que entrar Curaçao en la Indias Occidentales no requieren una visa, mientras que la omisión de la segunda parte de la notificación estándar que el permiso del gobernador de Curazao era necesario. (De hecho, las primeras visas de este tipo fueron emitidas por De Decker mismo antes, y judíos acercaron Zwartendijk después de la noticia de esta posibilidad inusual se había extendido.)

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Entonces se acercaron a los refugiados Chiune Sugihara , un japonés cónsul, quien les dio una visa de tránsito a través de Japón, también en contra de las reglas diplomáticas oficiales.

Esto le dio a muchos refugiados la oportunidad de salir de Lituania para el Lejano Oriente a través del ferrocarril transiberiano.

En las tres semanas después del 26 de julio de Zwartendijk escribió a lo largo de 2400 los visados de facto a Curazao y algunos de los judíos copiado más. Muchos de los que ayudó sólo lo conocían como “el señor Philips Radio”. Cuando la Unión Soviética anexionó Lituania, que cerraron su oficina Philips y las embajadas y consulados en Kaunas , el 3 de agosto de 1940.

Regresó a la ocupada Holanda para trabajar en la sede de Philips en Eindhoven hasta su jubilación.

No habló sobre el asunto.
Zwartendijk murió en 1976.

Premios

En 1996 Boys Town Jerusalén, un orfanato y escuela de formación profesional en Jerusalén, Israel, honrado Zwartendijk en una cena de homenaje en la ciudad de Nueva York y anunció la creación del Premio Jan Zwartendijk para la Ética y los valores humanitarios.

El premio ha sido desde otorgado a otros salvadores época del Holocausto, incluyendo al presidente Manuel Luis Quezón y el pueblo de la República de Filipinas.

En 1997 Yad Vashem le otorgó el título de ” Justo entre las Naciones “en Zwartendijk.

El 10 de septiembre 2012 Zwartendijk fue galardonado con el ahorro de la Vida de la Cruz de la República de Lituania, una decoración de adjudicar las personas que, a pesar del peligro de su vida, intentó salvar la vida.

Aristides de Sousa Mendes

Aristides de Sousa Mendes ( Cabanas de Viriato, municipio de Carregal do Sal, distrito de Viseu, 19 de julio de 1885 — Lisboa, 3 de abril de 1954) fue un cónsul portugués.

Entre el 16 y el 23 de junio de 1940, frenéticamente expidió visados portugueses de forma indiscriminada en los primeros días de la invasión de Francia por la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

El número de visas otorgadas por Sousa Mendes sigue siendo un número controvertido.

Según algunos periódicos Arístides de Sousa Mendes habrá salvado 30,000 personas del Holocausto.

Pero según el historiador de la Yad Vashem, Avraham Milgram, en un estudio publicado en 1999 por el Shoah Resource Center, International School for Holocaust Studies, la diferencia entre el mito de los 30.000 y la realidad es grande.

Tras su muerte, fue reconocido en 1966 como Justo entre las Naciones por el Estado de Israel.

Pero los historiadores Avraham Milgam e Douglas Wheeler comparten la opinión de que la literatura popular siempre intentó comparar Sousa Mendes con otras personalidades como es el caso de Raoul Wallenberg.

Un ejemplo es el libro “Aristides de Sousa Mendes, o “Wallenberg Português” de Rui Afonso, pero estos historiadores afirman que aunque Sousa Mendes y Wanllenberg hayan sido ambos diplomáticos en lo demás tienen muy poco en común. Sousa Mendes no arriesgó su vida.

Antes de 1940

Aristides de Sousa Mendes do Amaral e Abranches pertenecía a una familia aristocrática, católica, conservadora y monárquica.

Su padre era miembro del Supremo Tribunal.

Después de licenciarse en Derecho por la Universidad de Coimbra, en el año 1907 Aristides se mudó a Lisboa, al igual que su hermano gemelo César, quien llegaría a ser ministro bajo el régimen de Salazar.

En 1910 Aristides contrajo matrimonio con su amor de juventud, Angelina; con ella tendrá 14 hijos nacidos en los distintos países en los que Sousa Mendes estuvo destinado.

Poco tiempo después comenzó su carrera consular (en Portugal, en esa época, el servicio diplomático y el consular constituían carreras o actividades separadas) desempeñando su labor en diversas delegaciones consulares portuguesas de Zanzíbar, Brasil o Estados Unidos de América.

Sousa Mendes tuvo una carrera algo problemática enfrentando problemas disciplinarios con varios regímenes políticos.

Estuvo incurso en varios procesos disciplinarios por abuso de dinero público (para su uso personal), por abandonar su puesto de cónsul sin pedir autorización.

En 1917 abandonó su puesto de cónsul sin tener autorización.
En 1919, en Brasil, fue acusado por comportamiento anti-republicano y terminó siendo suspendido por dos años.

En 1923, en California, se envolvió en una violenta pelea con la comunidad portuguesa local. Aristides, ilegalmente, exigió a los notarios portugueses que contribuyeran para un fondo asistencial, estos se recusaron y Aristides les impidió de trabajar más como notarios.

Se siguió un enfrentamiento público en los periódicos y Aristides terminó siendo expulsado de los Estados Unidos por el gobierno americano, por comportamiento y declaraciones anti-demócratas.

En 1928, Aristides, apoya la dictadura militar y es colocado en Vigo, donde se dedica a perseguir los refugiados políticos portugueses.

En 1929 escribe al Ministerio de Asuntos Exteriores vanagloriándose de ser el la persona ideal “para vigilar y aniquilar las maniobras conspiratorias contra la dictadura por parte de los emigrados políticos” y elogiando su trabajo de persecución política a los refugiados.

En esa misma carta Aristides pide para ser colocado en Amberes, lo que le es concedido.

En 1929 fue nombrado Cónsul en Amberes, cargo que ocupó hasta 1938.
Su empeño en la promoción de Portugal no pasó desapercibido. Leopoldo III de Bélgica le condecoró en dos ocasiones como oficial de la Orden de Leopoldo y comendador de la Orden de la Corona, la más alta condecoración belga.
Tras pasar casi diez años de servicio en Bélgica, Salazar, presidente del Consejo y ministro de negócios estrangeiros (el equivalente a Asuntos Exteriores en España), nombró a Sousa Mendes cónsul en Burdeos, Francia.

Sousa Mendes jamás supo manejar su presupuesto personal.

Creía que controlar gastos no estaba de acuerdo con su condición de aristócrata.

En 1928, 1932 y 1938 reincide en la utilización de dineros del consulado para uso personal y vuelve a ser reprendido.

En 1935 también es reprendido por declaraciones públicas consideradas inconvenientes.

Labor durante la Segunda Guerra Mundial

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el 3 de septiembre de 1939, Arístides se encontraba en Burdeos desarrollando su labor como cónsul.

El periodo que se siguió quedó conocido como la Guerra de broma.

La guerra es declarada el 3 de septiembre de 1939 pero no hay guerra.

Las hostilidades sólo empezaran mucho más tarde con la invasión alemana de Francia, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo el 10 de mayo de 1940.
Portugal se declaró país neutral pero su tendencia fue desde el inicio pro-aliada.

Copiando las política restrictivas de emigración ya adoptadas por los demás países europeos António de Oliveira Salazar distribuye la Circular 14 determinando que para los casos especiales de apátridas, los portadores de Pasaporte Nansen, los rusos y los judíos expulsos de sus países, los cónsules portugueses solo pueden conceder visados después de haber pedido autorización al Ministerio.

En los demás casos, los cónsules podían seguir otorgando visados.
El objetivo era evitar la entrada de agitadores políticos, infiltrados y apátridas.
Aristides de Sousa Mendes hizo caso omiso a las órdenes de su Gobierno y empezó a otorgar algunos visados durante la guerra de broma. Un primero visado a un profesor austriaco, en noviembre de 1939 y un segundo a un comunista español, en marzo de 1940.

En febrero de 1940 Arístides se enamora de la Francesa Andrée Cibial, 20 años más joven que él. Andrée queda embarazada de Aristides, creándole un problema familiar grande.

Más tarde, en 30 de mayo de 1940, Aristides va más allá de la desobediencia y falsifica el pasaporte de un desertor luxemburgués que quiere escaparse al frente de combate.

El desertor tiene miedo de ser detenido por las autoridades francesas al intentar cruzar la frontera con España y Aristides le soluciona el problema dándole un pasaporte portugués, falso.

La falsificación de pasaporte es un crimen grave y Aristides se arriesga a cinco años de cárcel y expulsión de la carrera.

En los primeros días de Junio con el avance de las tropas alemanas, cientos de millares franceses y belgas se dan a la fuga.

Es el éxodo de toda una población expulsada de sus hogares por un pánico sin medida.

Por todos los caminos de Francia el desordenado éxodo de la población civil, que huye hacia el sur, se mezcla con la retirada del Ejército, provocando indescriptibles escenas de desorden y confusión.

En este ambiente de pánico, y con su amante francesa causando escándalos en el consulado al punto de ser encarcelada, Aristides entra en depresión y se cierra tres días en su habitación, tumbado en su cama.

El día 16 de junio, un domingo, Aristides sale de su habitación y emite 40 visados cobrando tarifas adicionales que, por ser un domingo, él tiene el derecho a recibir.

Entre los que reciben visados está la familia Rothschild.

El 17 de junio sale de su habitación y decide entregar un visado a todo aquel que se lo pida, sin hacer preguntas ni preocuparse con la posibilidad de estar pasando visados a personas peligrosas o indeseables.

Con la ayuda de sus hijos y sobrinos así como con la del rabino de Amberes, Jacob Kruger, se dedicó a expedir pasaportes, firmar visados ininterrumpidamente.

Al recibir las quejas desde Lisboa dijo: Si hay que desobedecer, prefiero que sea a una orden de los hombres que a una orden de Dios.

En estos momentos constituía una amenaza palpable para Portugal que las tropas alemanas pasaran los Pirineos para tomar Gibraltar y, posiblemente, las costas atlánticas de Portugal, sin que España se opusiera a ello o con su apoyo como aliado.

El día 20 de junio de 1940 la Embajada Británica en Lisboa envía una nota al Ministerio de Asuntos Exteriores Portugués quejándose que el cónsul portugués en Burdeos estaba retrasando deliberadamente la concesión de visados a los ciudadanos británicos para horarios extraordinarios con el objetivo de poder cobrarles tasas adicionales (en esa época parte del salario de los cónsules resultaba de un porcentaje de las tasas cobradas).

Los Británicos también se quejaban que en por lo menos en una ocasión de Sousa Mendes también había exigido una contribución especial para una institución de caridad. (No era la primera vez que Aristides era acusado de exigir contribuciones irregulares y sospechosas. La primera vez había ocurrido en 1923, cuando Sousa Mendes fue expulsado de los EEUU).

También el escritor Americano, Eugene Bagger, cuenta en sus memorias que el día 18 de Junio de 1940 el cónsul Español lo recibió en el mismo minuto pero que para conseguir un visado Portugués estuvo horas haciendo cola a la puerta del consulado portugués y después de haber desistido de esperar más se fue al Hotel “Esplendid” donde para su sorpresa estaba Sousa Mendes tranquilamente tomándose un aperitivo con un amigo.

A pesar de que Salazar tomó medidas contra el cónsul rebelde, Sousa Mendes continuó su actividad en Bayona entre los días 20 y 23 de junio de 1940 en presencia del vice-cónsul y de dos funcionarios de Salazar que nada pudieron hacer para parar la concesión de visados.

El 23 de junio Salazar le cesará de su cargo de cónsul pero Aristides, lejos de cejar en su empeño, continuó emitiendo visados a todos los que se encontraba de camino a Hendaya.

Durante todo ese proceso recibió la colaboración del diplomático español Eduardo Propper de Callejón, también reconocido tras su muerte como Justo entre las Naciones, que proporcionó los visados para el paso por España.
Salazar envió varios funcionarios a recoger a Aristides.

Sin embargo, Sousa Mendes logra cruzar la frontera francesa junto con otros refugiados y llegar a España.

Debido a los deficientes medios existentes para la comunicación los guardias de la aduana española no habían sido avisados por Madrid para cerrar la frontera y no tuvieron más remedio que dejar pasar a todos los refugiados que acompañaban al antiguo cónsul para continuar en dirección a Portugal.

Regreso a Portugal

Al regresar a Portugal, Aristides de Sousa Mendes sufrió una sanción ligera. Se reconoció que los visados que Aristide otorgó de manera indiscriminada en los momentos de pánico, en junio de 1940, fueron otorgados en una situación emocionalmente excepcional y disculpable, pero los visados otorgados durante el periodo de la guerra de broma no tenían justificación posible. Los dos crímenes más graves fueron perdonados.

El crimen de falsificación de documentos, cuya sanción seria cinco años de cárcel, fue olvidado y la queja de la Embajada Británica no fue investigada.
Como sanción, su salario fue reducido a mitad por el periodo de un año.

Salazar fue y sigue siendo acusado de haber expulsado ignominiosamente a Aristides de Sousa Mendes del servicio público y haberlo privado de sus libertades civiles, quedando reducido a una notoria pobreza, siendo asistido de caridad por la comunidad judía de Lisboa, hasta su fallecimiento en 1954.
Pero en realidad Aristides de Sousa Mendes no fue expulsado y siguió recibiendo su sueldo de Cónsul, durante 14 años, hasta el día de su fallecimiento.

Su mujer Angelina murió en 1948.

En ese mismo año Aristides se casa con Andrée Cibial su amante desde los tiempos de Burdeos.

Su hija ilegítima, Marie-Rose, siguió viviendo en Francia con sus tíos franceses.
Los hermanos y los hijos de Sousa Mendes no aprueban su boda con la amante francesa de toda la vida y se incompatibilizan con él.

Andrée Cibial es una mujer gastadora y esto lleva a que Sousa Mendes empiece a endeudarse acabando por terminar en la ruina.

Sousa Mendes murió olvidado el 3 de abril de 1954 en el hospital privado de los franciscanos en Lisboa.

Fue enterrado con una túnica franciscana.

Portugal y los refugiados

Portugal, en condiciones muy difíciles, consiguió mantenerse neutro en la guerra, posibilitando la fuga a través de su territorio a cientos de miles de refugiados.

Salazar Antes de la guerra condenó las políticas anti-semitas Nazis y desde el inicio de la guerra autorizó que las organizaciones judías de ayuda a la inmigración, como la HIAS y la HICEM se establecieran en Lisboa.

Las ciudades termales de Estoril, Ericeira, Figueira da Foz y Caldas da Rainha, con sus grandes hoteles, acogieron miles de refugiados.

Bajo el comando personal y directo de Salazar, se ejecutaron las operaciones de los trenes de Leite Pinto y las de los diplomáticos portugueses en Hungría, Sampaio Garrido y Teixeira Branquinho.

En total se estima que aproximadamente más de un millón de personas pudo beneficiarse de la neutralidad de Portugal durante la guerra.

Muchos otros cónsules concedieron visados desobedeciendo a las reglas impuestas por Salazar.

En otros casos los cónsules actuaron bajo las órdenes de Salazar.

Teixeira Branquinho, encargado de negocios en Hungría, otorgó asilo a decenas de judíos en las dependencias de la embajada, coordinado con el embajador Sampaio Garrido, con autorización de Salazar, brindó defensa consular a judíos conectados con Portugal.

En total otorgó cerca de 1.000 certificados de protección portuguesa.

También el embajador Portugués en España, Pedro Teotónio Pereira tuvo un papel determinante al ayudar a que aproximadamente 16 000 Franceses, en edad militar, se escaparan por territorio Portugués para juntarse a los ejércitos aliados en el Norte de África.

Personas salvadas

Un grande porcentaje de las personas que recibieron visados de Aristides eran personas ricas y famosas.

Otto de Habsburgo, hijo del último emperador de Austria-Hungría, escapó con su familia desde el exilio belga y se dirigió a Estados Unidos.

Norbert Gingold, pianista.

Charles Oulmont, escritor francés y profesor de la Universidad de la Sorbona.
Tres ministros del gobierno belga escapados antes de la invasión a su país, los cuales, refugiados en la casa-palacio de Aristides en Portugal, formaron el “Gobierno belga en el exilio”. (Documental del canal historia: Aristides de Sousa Mendes).

Salvador Dali y Gala Eluard Dali.

Marcel Dalio

Integrantes de la familia Rothschild, una dinastía de financieros y banqueros internacionales de origen judeoalemán, fueron también visados por Aristides de Sousa Mendes.

Reconocimientos

En 1966, en el Memorial de Yad Vashem, celebrado en Israel, se le reconoce como Justo entre las naciones.

En 1987, la República de Portugal le condecora con la Orden de la Libertad y pide disculpas públicas a su familia.

En 1994, el presidente portugués Mário Soares descubre el busto en homenaje a Aristides de Sousa Mendes, así como una placa conmemorativa en el lugar en el que estaba el consulado de Portugal en Burdeos en 1940.

En 1995, la Asociación Sindical de Diplomáticos Portugueses (ASDP) crea un premio anual con su nombre.

En 1998, la República Portuguesa le condecora con la Cruz de Mérito a título póstumo por sus acciones en Burdeos.

En 2006 se propuso la reconstrucción de la casa del cónsul.

En 2007, fue votado como uno de los 10 mayores portugueses, en el programa Os Grandes Portugueses, quedando en tercera posición.

Pero los portugueses optaron por elegir a Salazar como el primero de los grandes personajes del país.

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Un comentario en «Héroes de la humanidad 7: Jan Zwartendijk»

  • el 11 abril 2015 a las 21:01
    Enlace permanente

    NACIO EN 1986 Y VIAJABA CONSTANTEMENTE AL PASADO.

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