Mazo de barajas

Por COMOUSTE

Cuando era chico el mazo estaba compuesto por cuarenta cartas o barajas, de las criollas, con las que se jugaba a la escoba, a la brisca,(que la jugaban los gallegos, pero en mi barrio con la brisca jugaban los hombres), también jugábamos al culo sucio, aunque lo que importaba ahí eran los pares y que estuvieran los cuatro ases.

cartas-235-2-350x262La conga necesitaba los 8 y los 9.
Al monte que dejó en la vía a más de cuatro, el monte inglés, que no es lo mismo al revés.
Pero lo lúdico de este artículo va para el lado del castillo de barajas, la forma de hacerlo sin que se desparrame o sin que venga un vivo y te mueva la mesa o te las sople de un costado.
Es una estructura precaria, lo móvil, pero hay otro tipo de estructuras sin ir mas lejos que todos tenemos una, y no piensen mal, no me refiero a lo que puse en el juego de naipes infantil, sino que me estoy refiriendo al esqueleto que es el que se banca todo lo nuestro.
Tata Dios o como le llamen algunos, según sus religiones, se esmeró con ese tema, porque lo que más le dura al hombre es el esqueleto, aunque le amputen una extremidad, o varias, porque sigue remando con el resto.

No le pasó lo mismo a María Antonieta y a Luisito, aquel del “L’etatc’estmoi” y “Laisez faire, laisezpaser le monde va de lui même”, que ambos perdieron las dos cosas al mismo tiempo, con peluca y todo, la cabeza y la vida.
También tenemos cosas que después de muertos nos siguen creciendo, como ser los pelos, mejor ser más fino y decir cabellos, pero nos quedan afuera la barba, los de las orejas, las cejas, los de la nariz, los del pecho (claro que en esa zona, tengo un partido de futbol once pelos para cada lado).
No sé si se detuvo a pensar un poco, que los tipos bien barbudos, esos que se afeitan y les queda la cara oscura, como si no se hubieran afeitado, y en el cuerpo donde parece que perdieron el concurso de monos por un pelo, esos tipos por lo general quedan pelados en la claraboya antes de los treinta años.

Otra cosa que nos sigue creciendo post mortem son las uñas.
Pienso y luego existo, dijo el filósofo, Descartes, si mal no recuerdo, pero no será, que parece que crecen, porque con la rigidez cadavérica la piel se empieza a deshidratar al igual que todo el cuerpo y los pelos y las uñas, quedan más para afuera, porque tienen de todo menos agua.
Pienso yo no sé, sólo sé que no se nada, me apareció Sócrates (el griego que se tomó la cicuta, no el jugador de fútbol brasileño médico antes de aquello de los alemanes).
Ahora gracias al esqueleto, podemos andar parados o en cuatro patas, porque si no tuviéramos esqueleto, seríamos como el pulpo o el calamar, medio fofos, porque tendríamos que andar o con una armadura externa, un exoesqueleto o con ventosas y seudópodos con ventosas.
Pensar que en el cuerpo tenemos 206 huesos, aunque algunos privilegiados, o no, tienen 210, ahora no tengo la menor idea de lo que pueden hacer con esos cuatro huesos de yapa que Dios les dio, que les sobran, porque aquello cuando funciona, no tiene un hueso, y no sigamos con las comparaciones, porque puede surgir alguna zafaduría por parte de los lectores.
En la cabeza tenemos 29 huesos y en el tronco y cuello 51.
Sabía que tenemos tantas vértebras cervicales como la jirafa y la jirafa mire todo lo que estira el cogote y Ud. apenas llega al pasamanos del ómnibus.

Siete vértebras pero las de la jirafa no sirven para jugar a la taba, aunque para jugar a la taba no se usa una vértebra, sino que es el hueso astrágalo de la vaca y cuando no cae en suerte ¿Ud. sabe cómo le llaman a la otra forma de caer?.
Pregúntele a alguno del interior, porque si escribo “culo” voy a tener bronca con don Carlos Olarriaga, el que maneja este negocio.
Si ese que publica lo de la cocina y se lo leen un par de bellotas, y también sobre música y me parece que anda medio volado con esto de las cosas espaciales.
Bueno lo de las cartas o naipes se me quedó por el camino, pero si seguimos con los huesos podemos hablar de la columna vertebral que gracias a ella se acomodan los órganos y podemos caminar.
Porque cuando nos hizo el de allá arriba, nos hizo para andar en cuatro patas, pero los órganos, o tripas molestaban y entonces con la columna se fueron acomodando para un lado y para el otro, por eso tenemos el corazón a la izquierda y la billetera a la derecha, no!!!
Eso es una consigna política, el corazón a la izquierda y el bazo también y a la derecha el hígado y la lechuguita, ese de la insulina que cuando funca mal nos produce la diabetes, pegado a la vesícula está el bendito páncreas.
Cuando el hombre se paró vuelta a desparramarse para todos lados las tripas, pero al fin lograron un lugar definitivo.

La columna de las 33 vértebras tuvo que agarrar una forma de S para que se distribuyera mejor el triperío.
Gracias a las articulaciones de las vértebras, hasta que no se embroma algún disco, podemos atarnos los zapatos, bañar al nene, lavarnos el pescuezo (cuello) y los dientes, aunque muchos lo dejan en el vaso de agua toda la noche y por la mañana le pegan una enjuagadita y si viene muy floja “corega” para pegarla al paladar, o ir a la feria a comprar otra.
Podemos maleducadamente contestar que si o que no moviendo la cabeza para un lado y para el otro, o de arriba para abajo, para negar o consentir respectivamente.
Nos permite hacer la maniobra fundamental para con el sacacorchos destapar una botella de vino, aunque yo tengo uno que no precisa tanta cosa y también los vinos que vienen en tetra brick con una tijera o un cuchillo quedan destapadas, aunque está mal decir destapadas porque no tienen tapa ni tapón, sino cortadas ut supra.
Sin la columna vertebral no podríamos jugar ni a las bochas, ni a las cartas, porque como haríamos para cantar y tapar las señas de lo que tenemos con el pierna que nos acompaña.
También podemos dar la vuelta carnero, subirnos a babucha de otro, y lo más triste cargar bultos, como un máximo de 50 kgs. aunque creo que el PIT CNT obligó a que las bolsas de portland pesen 30 kgs. para proteger la columna.

La Coca Cola, con esos envases de dos litros y pico, logró que la pila de cajones pesara un montón y por eso les pone una faja negra elástica en toda la cintura y parte de la espalda.
Claro que todos valemos por lo que tenemos en la cabeza, no estoy hablando del cabello por supuesto, sino adentro, y que nos hace distintos a unos de los otros por haber cultivado lo que va a adentro o no.
Los que no cultivaron nada, peones de por vida.
Los que lo cultivaron demasiado y no llegaron a nada unos resentidos amargados.
Los que llegaron al techo de cada uno, son más o menos bancables.
El hombre por lo que tiene en la cabeza maneja la mano, piensan y agarran y otros no piensan y lo mismo agarran, y hay muchísimos que lo único que piensan es en agarrar.
Por la forma de poner la mano podemos avanzar o retroceder, con la mano del cuidacoches.
Con el dorso para arriba o para abajo y los dedos como quien rasca llamamos a alguien para que venga.

Con el dorso para arriba y los dedos fijos hacia adelante, es para saber si llueve.
Con el dorso para abajo y con los dedos en posición de garra es señal de manga.
Con el pulgar hacia abajo, ya viene de la época de los romanos es señal de que fuiste.
Con el pulgar hacia arriba es señal que ganaste.
Con el dedo medio hacia arriba es que te están insultando y dejemos el lenguaje gestual para otra vuelta porque con la lengua se pueden hacer montones de señales y de todos los tenores.
Espero que este articulo le haya sido útil y que entienda bien las señales más importantes que son las del cuida coches y las del inspector de tránsito, porque pueden costarle unos mangos….

Y que todo sea para bien…

2 comentarios en «Mazo de barajas»

  • el 8 agosto 2014 a las 10:44
    Enlace permanente

    Dicen que los momentos ludicos de nuestra niñez nos marcan y son muy importantes.Yo los recuerdo plenamente lo de aprender a jugar a las cartas con los abuelos, a las damas, al ajedrés. La rayuela, al chinchon, culo sucio, desconfio, al rumicanasta, la escoba del 15, ….todos esos juegos que aprendimos en familia o con amigos,hoy estan la mayoria en las computadoras, algunos con otros nombres y morbosamente modificados. Yo no tengo nada contra ellos, solo que los botijas en lugar de aumentar el intelecto, le enseñan a tomar atajos…buscan mas armas para matar a los enemigos y para defenderse….sistema le ofrece como mejorar sus escudos y lo peor es que puede mejorar los escudos y las armas sin adquirir habilidades, pues esas mejoras, las puedes comprar!. Hay que avisarle a los pibes de ahora que podes comprar experiencia en los juegos de computadora y nada más que allí….esas cosas en los juegos de antes no existían, vos pasabas etapas de aprendizaje y perdiendo -ganando, sumabas experiencia como en la vida real.

  • el 8 agosto 2014 a las 12:12
    Enlace permanente

    Por un lado quieren un mundo mas limpio pero por otro añoran todo las cosas que lo contaminan. Hay que decidirse viejo que es lo que se quiere porque todo no entra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.