Murió la Duquesa de Alba

Esto no es una necrológica, ni pretende serlo, porque escribir sobre los muertos no es lo mío, salvo que sean ya historia remota y esta señora estaba viva hasta hace un rato.

Claro que a fuer de ser honestos este artículo iba a salir con ella viva, lo que me obliga a eliminar todos los temas de salud y dedicarme simplemente a una pasada superficial sobre su vida, en este momento sobre lo que fue su vida.

De qué murió la causa natural y obvia fue por los muchos años vividos y cuando le pasa a los viejos cualquier cosa, por más leve que sea se puede complicar y provocar la muerte.

Por lo tanto tendrán el artículo que había armado sobre ella y borraré todo lo vinculado sobre las nanas que se la llevaron.

Esta señora cuyos nombres en forma abreviada son Cayetana Fitz-James Stuart, y nacida en Madrid, el 28 de marzo de 1926, pero los nombres que le pusieron secularmente sonMaría del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay.

Parece cosa de Mandinga tuvo más nombres que Picasso y no le pusieron ni siquiera Graciela, Claudia, Beatriz y capaz que en entrecasa le decían “Tota”, pero eso hubiera sido acá, allá le decían a pesar de ella aunque en el fondo le gustaría “la Condesa Hippy” y otro apodo que ella odiaba era “la Condesa Roja”.

Pablo Picasso, tenía 12 nombres contra los 20 que le habían puesto a la Duquesa, claro que Picasso no esa Picasso, sino Ruiz Picasso, no Pablo a secas, sino Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruis y Picasso y además era judío por serlo su madre y tal condición es la que se requiere para transmitir la condición de tal, porque se es judío por vía materna.

Estuvo casada con Luis Martínez de Irujo y Artázcoz (1947-1972), después con Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate (1978-2001) y ahora con Alfonso Diez Carabantes (2001 – 2014)

Es la tercera mujer que ostenta el título ducal por derecho propio dentro de la familia, es descendiente directa del rey Jacobo II de Inglaterra a través de un hijo ilegítimo y bastardo, James Fitz-James, que dicho rey tuvo con su amante Arabella Churchill y según el Libro Guinness de los récords posee más títulos que ningún otro noble en el mundo legalmente ante un estado vigente que los reconoce: «es cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces Grande de España».

Primer marido.

Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba, eligió aPedro Luis Martínez de Irujo y Artazcoz, como marido a la medida para su querida y única hija, María del Rosario Cayetana.

Ella tenía 21 años cuando contrajo matrimonioacatando la voluntad de su autoritario padre.

El enlace disipó su adolescente ilusión por el torerosevillano Pepe Luis Vázquez Garcés.

Como no podía ser de otra manera, la boda, celebrada el12 de octubre de 1947 en la catedral de Sevilla, fue fastuosa y, según publicaron periódicos como ‘The New York Times’ y ‘Libération’, costó20 millones de pesetas, verdadera fortuna para la época.

Trascendió que los2.500 invitados reunidos en el Palacio de Dueñas dieron cuenta, entre otros manjares, de 700 kilos de pescado, 400 kilos de jamón y bebieron 5.000 botellas de vino y2.000 de champagne.
En el escaso material que se conserva, la duquesa aparece contenta del brazo de su apuesto marido, que tenía personalidad, porte aristocrático y cierto aire británico que recuerda al actor Ralph Finnes.

Como Duque de Alba consorte, Luis Martínez de Irujo asumió su papel y, en los25 años que duró su matrimonio, dejó el protagonismo social a su esposa; y él, ingeniero industrial y abogado, desarrolló su actividad en el ámbito político, siendo consejero del Reino, procurador en Cortes y Consejero de Educación Nacional.

También formó parte del mundo de las finanzas colaborando con el Banco de España. Su afición al arte y su labor como mecenas, le ensalzaron a la Dirección de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Mientras su marido desempeñaba sus múltiples actividades en la quietud de los despachos, Cayetana alternó el nacimiento de sus seis hijos: Carlos (1948) Alfonso (1950), Jacobo (1954), Fernando (1959), Cayetano (1963) y Eugenia (1968) con clases de flamenco, de pintura, y asistiendo, entre otras, a las fiestas privadas que organizaba Lola Flores y donde Antonio ‘el bailarín’ aportaba su arte.

A su círculo de amistades pertenecían Lucía Bosé, Natalia Figueroa, AlineGriffith Romanones y Ava Gardner, aficionada a la fiesta nacional, a raíz de su idilio con Luis Miguel Dominguín.

El torero ejerció de mensajero de Picasso, porque el genio malagueño quiso pintar a Cayetana como una «maja moderna», siguiendo la estela de Goya con la otra Duquesa de Alba, pero Luis Martínez de Irujo se negó y el proyecto cayó en el olvido.

Fue la anfitriona de Jackie Kennedy, Gracia y Rainiero de Mónaco en su sonada visita a la feria de Sevilla.

A estos actos acudía sin su marido y se hizo habitual, que posara así en los salones de sus palacios o montando a caballo, una de sus aficiones favoritas. Como excepción, la revista ‘Time’ publicó el 24 de junio de 1964 en su portada, una fotografía de la Duquesa con su hijo Cayetano en brazos, su esposo y Fernando y Jacobo que, de todos los hermanos, es el más parecido a su padre en estilo y altura.

En el reportaje forman una familia perfecta ante la verja de Dueñas.
La salud del Duque de Alba sufrió un grave revés cuando le diagnosticaron laleucemia que acabó con su vida el 6 de junio de 1972, en una clínica de Houston.

Cayetana se quedó viuda con 46 años y seis hijos necesitados de sus consejos. Como recordaba: «La muerte de mi marido me sumió en una gran tristeza. Creí que nunca me volvería a casar».

El tiempo demostró lo contrario sólo seis años después.
Segundo marido.

Las personas que conocieron a Jesús Aguirre Ortiz de Zárate, segundo marido de Cayetana de Alba, reconocen: «Siempre un duque», aunque por sus venas no corría ni una gota de sangre azul.

Quizás fueron las diferencias abismales que los separaban las que provocaron su gran atracción, porque la Duquesa en más de una ocasión ha declarado: «Jesús fue la persona más importante de mi vida».

Jesús Aguirre estudió Filosofia en la Universidad de Comillas y completó su formación en Alemania, donde se doctoró en Teología.
El Papa, Benedicto XVI, fue su profesor.
No era atractivo, no tenía fortuna, erahijo de madre soltera y fue sacerdote progresistahasta que abandonó, en 1969.

Pero llegó pisando fuerte a la vida de su futura mujer y no se dejó impresionar por sus títulos, sus riquezas o su colección de arte.
Él contaba con su inteligencia, que aderezada de sutil ironía, y su ingente cultura, le abrieron todas las puertas en la Casa de Alba.

Era director general de Música cuando conoció a Cayetana en la casa marbellí de los duques de Arión pero, como confesaron después, no se cayeron nada bien.

«Pensé que era guapa, pero insoportable», diría él.

«Me pareció un papel secante», opinó ella.

Del rechazo mutuo pasaron, tras un discretísimo noviazgo, a contraer matrimonio el18 de marzo de 1978 en la capilla del Palacio de Liria.
La noticia de que la Duquesa, con 52 años, se había casado con unex jesuita ocho años menor, fue un signo evidente de que las cosas estaban cambiando mucho en la España postfranquista.

La Duquesa y su nuevo marido se convirtieron enhabituales de las revistas, donde posaban con gestos cariñosos en sus vacaciones de Marbella e Ibiza, o en los actos sociales a los que acudían.

Cayetana ya no estaba sola.

Jesús Aguirre estaba a su lado y su presencia fue de gran ayuda para mejorar las relaciones con sus hijos, que al principio no le acogieron con agrado, pero con el paso del tiempo llegó a ganarse su respeto y cariño.
Si en el ámbito familiar su presencia tuvo efectos balsámicos, su capacidad de trabajo fue decisiva para organizar el gran archivo de los Alba, al que dedicó gran parte de su tiempo.

Se sentía tan identificado como Duque de Alba, que en un almuerzo le dijo al periodista Alfonso Ussía: «Cayetana está un poco nerviosa por el acecho de los periodistas.

Le he dicho que o se calma o se va de casa».

Podía estar hablando del Palacio de Liria o el de Dueñas.
La vida de la pareja transcurría estable, mientras los divorcios y las bodas se sucedían entre los hijos de la Duquesa.

Su unión, que duró 23 años, se truncó cuando al Duque le descubrieron un carcinoma de faringe, que le causó la muerte el 11 de mayo de 2001.
Ese día, Cayetana estaba en Sevilla para entregar un premio a Curro Romero, y no pudo despedirse del hombre que la había hecho sentirse «muy feliz como mujer».

Tercer marido.

La Duquesa de Alba no tiene tiempo que perder y ha saltado todos los escollos, como buena amazona, para que Alfonso Díez Carabantes sea su tercer marido.

Ante el ímpetu de su prometida, no es extraño que el próximo Duque de Alba haya declarado: «Quiero sacar a Cayetana por la puerta grande».
Para el futuro consorte, el camino no ha sido de rosas; se le acusó de ‘cazafortunas’, y ha soportado todo tipo de ironías sobre su relación amorosa. Pero la renuncia a los bienes y derechos que le corresponderían como Duque de Alba ha dejado patente que es amor verdadero, ya que su novia es «la pera». Además, ha tenido paciencia infinita, esperando 30 años para conseguir a la mujer que le impactó, cuando estaba casada con Jesús de Aguirre.

El destino quiso que en 2008 coincidieran en la puerta de un cine cuando ella estaba resignada a ejercer de abuela con sus nietos Luis y Amina, ir a reuniones de amigas y pasar las tardes viendo películas.

El encuentro con Alfonso, un antiguo conocido, soltero, cincuentón, de ojos azules, aire deportivo, indumentaria ‘casual’, buenos modales y ocurrencias siempre a tiempo, le hizo renacer la ilusión perdida.

Lo que empezó como simple compañía para ahuyentar soledades mutuas, se convirtió en una relación forjada a hierro y fuego que ha salido victoriosa de todos los contratiempos.

Además de la incredulidad de los mediosante la existencia del ‘amigo especial’, la reacción de sus hijos fue de estupor.

Ejercieron toda la presión a su alcance para hacerla desistir de sus deseos, pero Cayetana no dio su brazo a torcer.

Ya lo hizo a los 20 años cuando vivía su padre, y ahora es ella quien tiene la sartén por el mango.

Mientras los salones de Dueñas ardían en tensiones familiares, el resto se preguntaba: ‘¿Y cómo es él?’.

Se confirmó que era funcionario del Estado, empresario y aficionado a los viajes, los toros y el cine.

En una frase: el alma gemela de la Duquesa con 24 años de diferenciapero, a esta altura de la partida, apenas tiene importancia.

La aristócrata ha vuelto a sorprender resurgiendo de sus cenizas, ya que gracias a la operación del Dr. Trujillo en 2009 —que le implantó una válvula para mejorar la hidrocefalia y la isquemia cerebral que padece— y las ganas de vivir que le da su novio, se siente treintañera hasta el punto que Alfonso ha declarado: «No es fácil seguirle el ritmo».
El único detalle que delata cierta coquetería por su parte es la operación de tabique nasal que mejoró su perfil.

No sé si ya pensaba en el retrato oficial, que acabará colgado en el Palacio de Liria.

Cayetana Fitz-James Stuart, la duquesa de Alba, estuvo ingresada en la UCI del Hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla desde la noche de este domingo debido al agravamiento de su salud.

La duquesa, de 88 años, estaba aquejada de una gastroenteritis, una afección respiratoria causada por una neumonía y una arritmia cardiaca, ya controladas.

Cayetana de Alba cuenta con la compañía de su marido, Alfonso Díez, y de sus hijos Carlos Fitz-James Stuart, duque de Huéscar y Cayetano Martínez de Irujo.

El duque de Huéscar, hijo mayor de la duquesa de Alba, había asegurado anteayer por la mañana que su madre “tiene ganas ya de irse a casa” y que había pasado bien la noche.

“Cualquier situación de enfermedad tiene una gravedad, si se suman años pues tiene mucho más, ha dicho el médico intensivista, que ha añadido que no ha habido “variación llamativa” desde este lunes en el estado de Cayetana de Alba, cuya evolución “dependerá de cómo siga en las próximas horas en función de todas sus circunstancias”.

El equipo médico ha insistido en que “pueden aparecer muchas complicaciones”, ya que la paciente “se encuentra en una UCI y se añaden otro tipo de patologías inherentes a su edad”.

Los doctores no han querido poner plazos para una posible salida de la paciente de la UCI y han afirmado que “todo depende de su evolución” ya que “puede seguir estable, puede mejorar o puede empeorar”, por lo que se irán tomando las “decisiones clínicas adecuadas viendo la situación en cada momento”.

El centro hospitalario ha avanzado que no se dará ningún nuevo parte médico hasta que no se produzca ningún “cambio significativo” en la evolución de la duquesa.

La duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, fue trasladada la noche del martes a su domicilio en el Palacio de Dueñas de Sevilla desde el hospital Quirón Sagrado Corazón, donde permanecía ingresada desde la noche del pasado domingo.

Según ha informado el hospital, el traslado se ha producido poco antes de las diez de la noche “por expreso deseo de la paciente y de sus familiares” para continuar en su casa el tratamiento.

El confesor de la duquesa de Alba, el sacerdote Ignacio Sánchez-Dalp, ha llegado al palacio de las Dueñas donde la aristócrata se encuentra desde antenoche.

La visita del sacerdote se esperaba porque además de confesor y amigo de la duquesa ejerce como capellán de la Casa de Alba en Sevilla.

Son cosas de la vida, el consorte de la Duquesa, en el día de hoy, quedó viudo y tendrá otras complicaciones, comunes y corrientes en estos casos.
Tendrá que agarrar para las ocho horas como cualquier proletario.

2 comentarios en «Murió la Duquesa de Alba»

  • el 21 noviembre 2014 a las 10:05
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    Se arreglo la pera, la nariz, los ojos, los pomulos, los labios….bah….que se los arreglo es un decir….

  • el 21 noviembre 2014 a las 18:59
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    Porqué son tan malos? si entramos al quirófano es para ponernos bien o por lo menos mejor que antes, en el 90% de los casos los lifting quedan bien. Pero eso no llama tanto la atención por eso nadie le da pelota. Por que sera?

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