Nostalgias

Es paradójico porque no hay dos noches de la nostalgia iguales, porque este año le agregaremos 365 días nostálgicos más a la noche de la nostalgia ficticia del año pasado.

La Noche de la Nostalgia arrancó el 24 de agosto de 1978 con old hits de finales de la década del 60 y principio de los 70 o sea que esta historia ya lleva más de cuatro décadas.

Se nos viene o mejor dicho se nos vino la noche, si la noche de la nostalgia.

Nostalgia, interpretado por Francis Andreu y No Te Va Gustar

Pero los gurises que hoy no tienen pasado de alguna forma se subirán al carro de las nostalgia, sin nostalgia de especie alguna y muchas ganas de la noche y por algún lado saldrá la cosa.

Claro que aquello de bailar apretadito y en un par de baldosas, será más bien de gente suelta cada cual para su lado, entre los muy jóvenes y los veteranos se prenderán como una rémora cuando la música caiga en la que dio lugar y origen a esta celebración.

Cada vez que siento la palabra me viene a la memoria…

Quiero emborrachar mi corazón
para apagar un loco amor
que más que amor es un sufrir…
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas…
Si su amor fue “flor de un día”
¿porqué causa es siempre mía
esa cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar
para olvidar mi obstinación
y más la vuelvo a recordar.

Nostalgias

De escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a su lado
pronto… pronto le hablará de amor…
¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir…
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud.

Gime, bandoneón, tu tango gris,
quizá a ti te hiera igual
algún amor sentimental…
Llora mi alma de fantoche
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas…
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlos de una vez…
Quiero emborrachar mi corazón
para después poder brindar
“por los fracasos del amor”…

baila-237-2

Cuantos el 24 por la noche estarán evocando una nostalgia como la de la letra de Cadícamo, que evocaron otros 24 con otras u otros, porque aquello de que un clavo no se saca con otro clavo es verdad, quedan muchos clavos en lugar del uno originario, clavos fictos o reales, pero clavos al fin, y si el tipo es medio porfiado probando tendrá muchos clavos entre ceja y ceja, claro que en esta circunstancia tendríamos que llamarla la noche del olvido y no de la nostalgia.

La noche del fuiste, que nada tiene que ver con un sentimiento o necesidad de evocar un momento, situación o acontecimiento pasado y más en este mundo que vive cada vez más en el presente.

Pero dejémoslo ahí, porque alguna dolorida me tildará de machista y algún machucado por la vida pasará de página, pero una cosa es la ficción y otra muy otra es la realidad.

La Noche de la Nostalgia es una ficción, donde la gente sale a festejar aunque tenga poco que festejar o nada, pero hay que festejar, con un criterio de a lo pasado pisado.

Los comerciantes de la noche en todos los ramos, tendrían que hacerle un monumento a Pablo Lecueder y algunos otros no tan conocidos como él, porque de la nada inventaron este movimiento de dinero, que para ellos es lo que les mueve las cajas de recaudación y les fabricó una festichola con más movimiento económico que nochebuena y fin de año, aunque Ud. no lo crea.

El creador de la revolucionaria idea, Pablo Lecueder –hoy propietario de Océano FM– aún se emociona al rememorar la época y los sucesos que convirtieron una inocente fiesta en la noche en que sale más gente que cualquier otro día del año.

Lecueder tenía apenas 16 años, acababa de llegar de Estados Unidos, en donde estudió por medio de una beca.

Conoció entonces a Daniel Leal, uno de los principales “disc jockeys” de la época, y decidió con unos amigos ir a visitarlo a CX 44, Radio Panamericana, donde Leal realizaba varios programas de música joven.

A Pablito, como lo llamaban en esos tiempos, le fascinó la radio y enseguida se entusiasmó con tener su propio programa.

Fue en contra de las opiniones de los amigos que lo creían loco y tras repetidas visitas al “disc jockey” surgió la posibilidad de hacer un programa de música vieja. Temas que a pesar de su corta edad, el novel conductor dominaba, por ser el menor de seis hermanos y por el hecho de crecer en una casa en donde se escuchaba música durante todo el día.

Así contaba con los discos de Los Beatles, de Cat Stevens, VillagePeople y tantos otros.

De ese modo el joven comenzó en radio, con el programa “Olds Hits”.

Eran tiempos difíciles, buscaba él mismo los avisadores para poder pagar el espacio “a veces lo lograba, otras no y tenía que pedirle plata a mi padre.

Cuando empezó a funcionar el programa no me cobraron más y como conservaba la publicidad empecé a ganar mis primeros pesitos”.

En esa época Lecueder combinaba su trabajo con los cursos en la Facultad de Arquitectura, “Les agradezco mucho a mis profesores de arquitectura que siempre me alentaron a que me dedicara a la radio”.

La idea de una fiesta distintaLecueder continuó en Radio Panamericana hasta el 24 de agosto de 1977.

Luego trasladó su programa de “oldies” a Radiomundo.

Desde allí, coronados por el éxito halló una buena razón para celebrar y para ello nada mejor que hacerlo con una fiesta del programa.

Quiso hacer una noche distinta, alquilar un boliche y pasar durante toda la velada música vieja.

El problema surgió al comprobar que los locales bailables no estaban a su disposición ni los viernes, ni los sábados.

No había entonces muchas opciones, la única posibilidad era un feriado así que calendario en mano, eligió el 24 de agosto y la denominó La Noche de la Nostalgia. La coincidencia de fechas entre la fiesta y el día en que Pablo dejó Panamericana, tuvo alguna relación en ese momento pero ya no la conserva.

Lo que sí conserva es una frase que decía en los tiempos del programa y todavía repite: “Recordar es lindo, pero con música mucho mejor”.

“La elección de ese día dio la posibilidad de que con el tiempo se hiciera siempre en la misma fecha, por ser un feriado inamovible, cosa que en ese momento ni pensé”.

La fiesta resultó un éxito y la intención de repetirla siempre estuvo presente, pero la próxima llegada del verano con un consecuente cambio de programación, la postergó hasta el nuevo año.

En 1979 por diferentes razones tampoco se hizo y cuando se pensó seriamente en repetirla faltaba muy poco para el feriado.

“Nos preguntamos para qué buscar otra fecha si podíamos hacerla en la misma, incluso sería más divertida.

De ese modo se realizó la segunda edición.

De ahí en más decidimos hacerla todos los años en la misma fecha.

El éxito radicó en no dejarnos llevar por el exitismo y no quemar una idea que era muy divertida, pero cada tanto tiempo”.

“Contribuyó además el hecho que no había nada de ese estilo en la época, puede ser que en determinado momento en un boliche se pasara música vieja, pero no durante toda la noche, ni con una denominación especial”.

La fiesta se extendió a los demás locales bailables, puesto que La Noche de la Nostalgia original agotaba entradas y aquellos que quedaban afuera buscaban algo similar en otro lado.

A ese fenómeno Lecueder denomina “el rebote de la nostalgia”, cosa que lo obligó a registrar el nombre.

Me divierte lo genérico del caso, la gente llama “noche de la nostalgia” a cualquier fiesta que se realice en otro lado, prendió muchísimo el nombre”.
Con relación a este éxito se intentaron hacer fiestas con música de antes en otras épocas del año, pero todas ellas fracasaron.

“La gente sintonizó que el 24 de agosto era el día para bailar música vieja, otro fecha no funcionaba.

Así se convirtió en una costumbre, la gente adoptó la idea y asumió en Uruguay una día para la nostalgia”.

Las dos primeras ediciones de la fiesta se realizaron en Ton Ton, al año siguiente en Lancelot y luego en Zum Zum, de donde nunca más se movió.
“Mi idea fue hacerla siempre en Zum Zum, es un lugar al que le tengo un cariño muy especial.

Tengo muchos recuerdos de él.

Cuando yo me inicié en la radio Daniel Leal era el “disc jockey” del boliche top del momento.

Yo iba a bailar los sábados, imaginate lo que era para un chico de 16 años, que invitaba a una chica de la misma edad o menor y lo recibía el dueño, el gerente, el “disc jockey”; me acuerdo cuando venía el Consejo del Niño y me escondía atrás de los equipos.

Ni bien tuve la posibilidad de adquirirlo no lo dudé”.

Lo que cambio es el desarrollo de la fiesta, antes se pasaba música rápida, que luego se enganchaba con una bajada y venían las lentas.

Pero para conformar a todos los públicos lo que se hace actualmente en Zum Zum es instalar dos pistas, una con movida y la otra sólo de lentas, de ese modo quedan todos contentos.

Según Lecueder lo que predomina es la gente mayor de 35 años y dice que la selección de la música es una tarea compleja, que junto con la organización de la fiesta demanda tres meses previos de preparativos.

“En cuanto a la música queremos tocar todas las épocas, abarcar desde los 60 hasta los temas de hace cinco años atrás.

Es difícil porque la fiesta dura seis horas, que no son elásticas y en ese tiempo sólo cabe una determinada cantidad de música.

Hay cosas que no pueden faltar como Los Beatles, la porteñada del 60 y la de Charlie García”.

“Para nosotros la fiesta no es un negocio es una tradición y un homenaje al boliche número uno de Uruguay”.

Con el pasar de los años, varios empresarios del rubro entretenimiento, amigos, familiares, comenzaron a hacer otras fiestas de la nostalgia.

Rápidamente, el mercado y la demanda crecieron, y se produjeron diferentes fiestas para diferentes públicos, con una variada gama de precios, fiestas del reencuentro, cenas show y hasta fiestas de antinostalgia para quienes quieren salir ese día y no se encuentran identificados con la temática, sobre todo el público entre los 18 y 25 años.

Hoy, esta fiesta se ha convertido en un negocio, y es un foco comercial importante en el ambiente del entretenimiento, que da trabajo a restoranes, discotecas, DJ´s, mozos, empresas de catering, alquiler de infraestructuras para fiestas, servicios de seguridad, de iluminación, de amplificación, de transportes, promotoras y hasta casas de lencería y hoteles de alta rotatividad, con promociones especiales por la noche.

Junto con las fiestas de Navidad y Fin de Año, la noche de la Nostalgia se convierte en uno de los eventos que convoca más gente a fiestas.

Incluso se considera que se supera en movimiento de gente a las fiestas de fin de año, ya que en esa jornada suelen salir tanto mayores como jóvenes, casados y solteros, a recordar viejos tiempos y no tanto, dependiendo de la edad.

Esta fiesta tiene tanta convocatoria debido a que el 25 de agosto es un feriado no laborable.

Cabe destacar que esta fiesta se realiza en todo el Uruguay y en cada departamento o ciudad hay por lo menos entre 15 y 30 fiestas entre Privadas y Públicas,todas con lleno total.

Claro está que salir esa noche puede costar mucho más del doble que una noche común, pero cómo se arregla el tema con la compañera, como hacerle comprender ese mal entendido ahorro de no salir en esa noche tan especial, aunque el que financia la salida lo considere un mal gasto.
El tema de la nostalgia en sí es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona puede atravesar en cualquier etapa biológica.

La nostalgia es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido o vivido en una etapa y ahora no se tiene, está extinto o ha cambiado.

La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de la niñez, un ser querido, un cierto juego o un objeto personal estimado, o un suceso en la vida del individuo.

Los estudios muestran que muchas personas creen que en años o décadas pasadas las personas estaban mejor de lo que están ahora, con un nivel de vida más alto. Esta creencia es un carácter típico entre los signos del sufrimiento nostálgico.

No se refiere a una enfermedad o condición psíquica o mental patológica, sin embargo puede convocar síntomas que son tanto verdaderos como físicos en la naturaleza.

No es definible científicamente; sin embargo, distintos pensadores han hablado de ella:

Es la sublimación en la indeterminación de un anhelo del alma desbordado en la materia, «como un amar sin ser amado y como un dolor que sentimos en miembros que no tenemos», por el cual se transparenta un «echar de menos lo que no somos», y la aceptación de que nos encontramos «incompletos y mancos».

También se describe como la necesitad o aflicción de estar en “otra parte” u “otra condición”, de superar la temporalidad y la finitud, de volver a la Ítaca de los orígenes (tal como los aluviones de su etimología griega – nosteo y algeo, «volver a la patria» y «sentir dolor» – lo indican).

La nostalgia, aun cuando también identifica en sus límites un sentimiento de pérdida, no se refiere a una vivencia corriente, sino a una difusa, a la vez que persistente y dolorosa, como la que denota la palabra dolor del latín pop. dolus, oleré.

El hombre no está satisfecho de ser hombre, pero no sabe hacia qué regresar, ni cómo volver a un estado del que ha perdido todo recuerdo claro.

La nostalgia que tiene de él constituye el fondo de su ser y, a través de ella, comunica con lo más antiguo que subsiste en él.

La nostalgia mezcla «un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en definitiva un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.


4 comentarios en «Nostalgias»

  • el 22 agosto 2014 a las 10:23
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    andaaaaaa….jajajaajaja…..Emiliano Brancciari , el cantante de NTVG es porteño y como todo porteño le gusta el tango y curra con el rock, pa mi engatuso con el tango a la Francis pa yevarla al Telo….

  • el 22 agosto 2014 a las 10:47
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    Feliz noche de la nostalgia para todos!!… 🙂 🙂 🙂 🙂

  • el 22 agosto 2014 a las 11:43
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    Emiliano canta bien cualquier cosa que le pongas, hasta tango.. ya viste que Francis Andreu no le llega ni a los talones, bueno, todavia que es chiquita se pone unas zapatillas de basquet que la hacen mas petiza todavia…esta loca…si jugas vos sola ta bien, pero si sabes que haces yunta con otro que es mas alto que vos como vas a ir de zapatillas????

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