Ser o no ser

Por Niquita Nipone
Pareciera que habría opiniones en el sentido de denunciar previamente la afiliación o simpatía con determinadas asociaciones, instituciones o clubes por parte de los integrantes de ciertos poderes del Estado invocándose la necesaria transparencia de los integrantes de dichas organizaciones. El tema comenzó con un planteamiento en Paraguay.

El presidente de la SCJ comparte que declarar la afiliación a organizaciones promueve la «transparencia»
El presidente de la Suprema Corte de Justicia Ricardo Pérez Manrique considera conveniente que los jueces informen si integran la Masonería, informó el semanario Búsqueda.

El tema surgió tras un planteamiento del Poder Judicial de Paraguay en la Comisión Iberoamericana de Ética Judicial, que integra Uruguay. La Justicia paraguaya consultó si se «ajusta con la ética judicial la pertenencia de integrantes de la judicatura a logias masónicas».
La comisión respondió que aunque no hay «incompatibilidad», es conveniente desde un punto de vista ético que esa situación sea informada.
Al ser consultado por Búsqueda, Pérez Manrique dijo que «comparte la decisión» de la Comisión. «Está en línea con la necesaria transparencia en el funcionamiento del sistema de Justicia», subrayó el jerarca al semanario.
En su planteo, la Justicia de Paraguay hizo saber que la Masonería está «bastante desprestigiada» en su país y existe la percepción de que «sus actividades mayormente envuelven un tráfico de influencias».
La respuesta de la Comisión de Ética, compartida por Pérez Manrique y la representación uruguaya en el grupo, señaló que no hay elementos que indiquen «la subordinación de los jueces en la toma de decisiones judiciales a esa organización».

Sin embargo, advirtió que es posible «especular» sobre «compromisos ocultos en relación con la actuación del miembro de la logia en su función de juzgador, pero ello solo sería una suposición».
Aunque sostuvo que no hay elementos suficientes para considerar que la pertenencia a la logia es contraria a los principios «reconocidos en el código», agregó: «Ello no obsta para resaltar la conveniencia ética de que, atento al contenido y a los fines del principio de la transparencia, los integrantes de los órganos jurisdiccionales declaren, antes de asumir un cargo en esta función, a qué asociaciones u organizaciones no judiciales están afiliados».

¿Cuál es el problema de fondo? En mi opinión debería ser que, quienes desempeñan funciones en el Estado, deben dejar de lado en sus decisiones, sus intereses personales o grupales. Ejemplo: un médico que investiga una nueva tecnología, en caso de tener cualquier tipo de vínculo con una empresa comercial, debe declarar ese vínculo ante un organismo de Etica Médica.
Creo que esa es un caso útil para tomar como referencia.

No se justifica en mi opinión que un Juez, un Legislador o cualquier otra autoridad declare a priori todos los vínculos que puedan eventualmente representar un conflicto de interés.
Se justifica en cambio, que cualquier autoridad deba declarar su vínculo con una organización, cuando ese vínculo pueda originar una fuente indebida de presión sobre decisiones específicas a tomar.
Me parece que también se justifica que, ante la sospecha fundada de un tercero, un organismo especializado en transparencia y corrupción, pueda obligar a esa autoridad a transparentar ese supuesto conflicto de interés.
En mi opinión la declaración de ser masón, o del opus, o de integrar un sindicato o cualquier otra afiliación, no corresponde por razones de privacidad y practicidad.

Cuando me vinculé a la profesión como pinche a los 22 años los ministros de la SCJ no eran opinadores ni mediáticos y fallaban por expediente y no cobraban al grito, tampoco los extorsionaba el PE con los sueldos, para saber quiénes eran ministros había que poco menos que preguntar en la Corte, hoy opinan hasta de fútbol.

Con el criterio este que los hizo abrir la boca, cobrar al grito usando terminología futbolera, no arrancó acá sino que el tema viene de Paraguay, donde se ventiló un tema referente a asociaciones secretas y las corruptelas no son nuevas en el Paraguay.
O sea que el Sr. Presidente de la SCJ quiere o es partidario de una lista, la cual no sospecha que podrá ser utilizada con fines espurios por cualquier abogado a falta de argumentos utilice el argumento del prejuzgamiento o el contubernio de jueces con las partes.

Tendrá que ser una lista larga pero muy larga tanto de las sociedades secretas, las diversas masonerías existentes en el país, los iluminati, los alquimistas y todos los clubes especiales como los leones y rotarios, las congregaciones religiosas desde el Opus Dei pasando por todas las demás órdenes hasta los testigos de Jehová, los evangélicos como «Los deja de sufrir», las vinculaciones político partidarias de colorados, blancos, frentistas, independientes y por qué no los clubes de fútbol y podemos seguir así, y si Amado sigue escribiendo libros sobre temas esotéricos la gama se ampliaría permanentemente y como siempre podrá haber un secreto no conocido que dará lugar a más y seria de nunca acabar.
Le recomiendo por su alta investidura como ser humano que use el verbo para mejorar el silencio que bastantes problemas sin solucionar tiene el PJ como para agregarle una interminable lista de eventuales jueces bajo la sospecha de ser sospechados o sospechosos.

Me preocupó sobremanera que ante los desmanes atribuibles a los hinchas de Peñarol ni un detenido y ante la asonada del Marconi de 12 detenidos ninguno procesado. Qué feo que está todo como para cubrir con un manto negro la oscuridad en que vivimos. Disculpe como ciudadano su opinó vale tanto como la mía y no me gusta discriminar por etnias, ni por sexualidad, ni por las distintas creencias.

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