A mi Madre

El día de la madre es un día comercial, como el de la secretaria, como el día de los enamorados, y hasta la navidad. Todos esos días e inventan siempre, alguno más, para poder vender algo más.

Y si no pregúntele a un joyero si aumentan las ventas el día de la secretaria y si no se llenan las casas de citas en ese día precisamente.

A mi vieja, siempre le llevé flores en vida y nunca al cementerio.

Todo lo que soy y lo que hice se lo debo a mi madre y a su colaborador de siempre, mi viejo, una vez que perdí un examen el viejo vino y me dijo, la próxima, vas al laburo.

Pero mi madre se levantaba a las cinco de la mañana, lavaba, planchaba, cocinaba, corregía los deberes y a las 12.30 marchaba conmigo de la mano para la escuela, y se quedaba a las reuniones de la comisión pro-fomento.
Como sabía que el barrio era pobre, no pedía cosas para lucirse con hojas de carpeta especiales, sino que los dibujos conmemorativos en las hojas de carpeta los hacíamos nosotros y de paso aprendíamos a dibujar.

Cuando apuntaba la primavera marchaba mi viejo a la Estación del Este, donde está OSE ahora, a alquilar un tranvía para llevar a los niños de primero A y B al zoológico.

Sí, porque entonces muchos niños no tenían ni idea de lo que era el zoológico, a pesar de que la entrada costaba un vintén y la rambla y los campitos cunas del fútbol y a la primera se la conocían de memoria porque ambas cosas era el marco gratuito del Barrio Palermo.

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Un comentario en «A mi Madre»

  • el 4 mayo 2018 a las 10:44
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    Este relato es un gran mensaje para el dia de la madre y para todoslos hijos del mundo. Feliz día a todas las madres en el proximo domingo 13 de mayo.

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