Bebé mata yarará a diente

Un niño de un año y cinco meses mató a mordiscos a una serpiente venenosa que encontró en el patio de su residencia en Mostardas, ciudad en el litoral del sureño estado brasileño de Río Grande do Sul, informó el miércoles 4 de noviembre la radio Gaúcha.

El hecho ocurrió en la tarde del domingo cuando el niño, llamado Lorenzo, jugaba en un patio de cemento de su residencia, en una región urbana en la que, según los familiares del menor, no es común ver serpientes.

El niño fue inmediatamente conducido a un hospital de Mostardas ante el temor de que hubiese sido mordido por el ofidio, pero los médicos no constataron ninguna herida ni síntomas de envenenamiento y dijeron que el menor estaba en perfectas condiciones.

En el cuero se le ven los dibujos “tubos telefónicos” y en la cabeza se ve la famosa lanza que le dio el nombre el naturalista francés o la cruz que le ven los naturales de nuestro país.

Los médicos del hospital Sao Luiz fotografiaron la serpiente, al parecer una cría de alguna especie del genero yarará o yararaca (Bothrops), con la intención de que algún centro de investigaciones pueda identificarla a partir de la imagen.
En declaraciones a la radio Gaúcha, la madre del niño, Jaine Ferreira, aseguró que extrañó el largo silencio de su hijo y fue a ver qué hacía en el patio cuando lo encontró con la víbora en la boca y el animal aún debatiéndose para intentar soltarse.
La madre agregó que el menor tenía sangre en la boca y en las manos y que, como si se tratase de uno de sus juguetes, no quería soltar al ofidio, por lo que tuvo que pedir ayuda a su marido para obligarlo a abrir la boca.

Según Ferreira, el mordisco fue muy próximo a la cabeza del animal lo que impidió que la serpiente lo atacara.
En lo que me es personal, en Cabo Polonio, en la zona sur, una madrugada, fui a salir del rancho en que había pernoctado y al abrir la puerta veo contra el escalón que tenía que trasponer para salir, una crucera bien gorda, la distinguí como crucera por los dibujos de la piel similares a tubos telefónicos a lo largo del cuero, no le vi ni tuve tiempo de verle la cruz occipital, en ese momento busqué desesperado el caño de una sombrilla para darle y no había, palo tampoco, lo que encontré en el apurón y semi a oscuras, fue una botella con keroseno, y le eché keroseno sobre el cuerpo y se fue más rápido que ligero y se metió debajo de unas piedras que estaban apiladas al costado de la casa.

No la volví a ver, pero desapareció definitivamente de la zona.

Cada vez que iba a salir miraba para todos lados.

En aquella época había que salir de apuro para el Chuy para conseguir suero, porque proviene de Butantan.
El Instituto Butantan es el productor biofarmacéuticos líder en Brasil, responsable de un gran porcentaje de la producción nacional de suero hiperinmune y las actividades de desarrollo tecnológico en la producción de insumos para la salud se asocian principalmente a la producción de vacunas, sueros y productos biofarmacéuticos para uso humano.

La yarará o yararáca y la crucera son de la familia Bothrops el que es un género de serpientes venenosas de la subfamilia de las víboras de foseta que agrupa 45 especies distribuidas desde el noreste de México, América Central, incluyendo las Antillas menores, y la mayor parte de Sudamérica.

El nombre genérico se deriva de las palabras griegas bothros y ops que significan “fosa” y “ojo” o “rostro”; una alusión a la foseta loreal, un orificio a cada lado de la cabeza entre el ojo y el orificio nasal; se trata de un órgano muy sensible a las variaciones de temperatura que sirve a detectar las presas de sangre caliente.
Los miembros de este género son responsables de más víctimas mortales en América que cualquier otro grupo de serpientes venenosas.

Los últimos cambios taxonómicos que afectan al grupo, incluyeron en Bothrops las especies antes incluidas en Bothriopsis, Rhinocerophis y Bothropoides.

El tamaño de las especies que conforman este género de serpientes varía de 50-70 cm, hasta más de 200 cm de longitud.
La mayoría se caracteriza por tener un hocico agudo, sin elevación.
Originalmente el naturalista Lacépède aplicó el nombre común cabeza de lanza fer-de-lance (francés) o lancehead (inglés) a todas las serpientes que consideraba de la misma especie.

Así, escritos populares -y algunos escritos científicos más antiguos también- a menudo los llaman “Fer-de-lance”.
Sin embargo, en la actualidad muchos científicos y aficionados suelen reservar el nombre “fer-de-lance” o “lancehead” a Bothrops lanceolatus, la especie de la isla de Martinica.

Hallado en el noreste de México (Tamaulipas), Centroamérica y Sudamérica hasta Argentina.

También ocurre en las islas de Santa Lucía y Martinique (Antillas menores), y Ilha da Queimada Grande en Brasil.
Además son muy comunes en Venezuela llevando el nombre de Mapanare.
La mayoría de las especies es nocturna, aunque algunas especies, que viven a una altitud mayor, son activos durante el día.

En caso contrario, se pueden observar en los días nublados o durante períodos de lluvia.
La mayoría es terrestre, aunque todos son capaces de escalar.

Una especie en particular, Bothrops insularis, es conocida por ser frecu Bothrops entemente encontrada en los árboles.
Los miembros del género Bothrops – y más en particular Bothrops asper, Bothrops atrox y Bothrops jararaca – son responsables de más muertes en América que cualquier otro grupo de serpientes venenosas.
Sin tratamiento médico, la tasa de mortalidad se estima en aproximadamente el 7%, lo que se reduce al 0,5-3% si las víctimas de mordeduras reciben tratamiento adecuado.

Los síntomas típicos de envenenamiento bothrópico incluyen dolor ardiente inmediato, mareos, náuseas, vómitos, sudoración, dolor de cabeza, hinchazón masiva de la extremidad afectada, ampollas hemorrágicas, necrosis local, sangrado de la nariz y las encías, equimosis, eritema, hipotensión, taquicardia, coagulopatía con hipofibrinogenemia y trombocitopenia, hematemesis, melena (diarrea negra por la presencia de sangre digerida en la materia), epistaxis (hemorragia nasal), hematuria, hemorragia intracerebral y insuficiencia renal secundaria a la hipotensión y la necrosis cortical bilateral.
Generalmente hay decoloración alrededor de la mordedura y es posible que se desarrollan erupciones en el tronco o en las extremidades.

En general los casos mortales son el resultado de la hipotensión secundaria a la insuficiencia renal y hemorragia intracraneal.

Las complicaciones más frecuentes incluyen la necrosis e insuficiencia renal, secundaria al choque hipovolémico y los efectos tóxicos del veneno.

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