Iglesia Luciferina

Por Lorenzo Olivera
¿Es la casa del diablo en la tierra? ¿Allí se predica o no se predica el satanismo?. Pactos con el diablo, ¿verdad o leyenda? Para aquellos que se hayan hecho alguna vez estas preguntas, no dudamos que el siguiente artículo le puede resultar de gran interés.

1. Satanismo
El Satanismo tiene muchas caras.
Pero esta iglesia es más bien humanista y deriva poco de Satanás más que su imagen como un príncipe de los placeres y del mundo material. Otros artículos pendientes son de casos macabros de asesinatos y sacrificios vinculados también al satanismo, en este caso, a uno un poco más… “tradicional”, como el caso de Amelia Espinoza o de Elyse Pahler.
Sin embargo, existen aún más facetas en el campo de lo que podríamos llamar la Adoración a Lucifer. Un buen ejemplo de ello es la Iglesia Luciferina Semillas de Luz, que parece vinculada a algunas corrientes gnósticas milenarias (de las que hablaremos en un momento) y que actualmente es motivo de escándalo en Colombia por haber abierto el primer templo satanista del país en el municipio de Quimbaya, departamento del Quindío.

2. Satanismo y Luciferismo
Por lo general, el satanismo tiene una connotación intrínsecamente macabra que lleva a su rechazo o aceptación por gran parte del público lector.
Nadie es indiferente al tema.
Sus creencias parecen beber de algunas herejías milenarias – en particular de grupos gnósticos de Europa Central y Oriental – que afirmaban que el Dios Cristiano (Iahvé o Jehová) era en verdad el demonio, el Demiurgo de Platón, interesado en mantener a la humanidad esclavizada en el fondo de la Cueva, ciega de las verdades del mundo y servil únicamente a sus designios personales.
Este Demiurgo habría creado un mundo con este único propósito, pero uno de sus servidores – el Ángel de la Luz – se habría levantado contra su yugo y habría sacrificado todo lo que tenía para darle a la Humanidad el conocimiento verdadero, simbolizado en la manzana del Pecado Original. Como el Prometeo de la leyenda griega, Lucifer lo habría dado todo por los hombres, sin importarle que solo quedaran para él el exilio y la desgracia.

Victor Damián Rozo en su flamante iglesia recién construida
Este relato, diametralmente opuesto a la mística cristiana – aunque eso sí, basado en las mismas fuentes – es el que sustenta todos los movimientos teístas luciferinos (esto es, los movimientos que creen en Lucifer como deidad, diferentes a los satanismos ateos del tipo de Anton LaVey). Y es el que Víctor Damián Rozo, líder de la congregación, asegura que los caracteriza:
Nosotros creemos en Lucifer como el Ángel de Luz, como el ángel más hermoso, como el verdadero dios; un dios de libertad, un dios de amor, quien nos abrió los ojos y se sacrificó por nosotros, que no le importó que lo expulsaran del Paraíso con tal de darnos la libertad. Estamos desde hace rato en ese proceso, ganando nuevas almas para Lucifer.
Nosotros hacemos oposición radical al Satanismo. Los luciferinos no derramamos sangre, no tenemos que sacrificar a un ser querido para agradarle a Nuestro Padre. Nosotros distamos mucho de la Iglesia Católica y el Cristianismo en general, pero también del Satanismo.

3. Agria recepción
Por supuesto, para muchos habitantes de la región – tradicionalmente una de las más conservadoras del país – el asunto ha caído como un baldazo de agua fría. Indignados, algunos han amenazado con destruir la iglesia mientras que otros, incluyendo al gobernador de Quindío (quien por cierto es sacerdote), buscan impedir por todos los medios legales que esta se consolide. Sin embargo, teniendo en cuenta que Colombia es un estado laico, las autoridades la tienen difícil para impedir que el señor Víctor Damián realice su proselitismo.
Entretanto, su iglesia está casi terminada y el luciferino espera comenzar dentro de poco sus primeros cultos. Habrá que esperar para ver qué tanto impacto consigue y si logra crear toda una congregación luciferina.

Pactos con el diablo, ¿verdad o leyenda?

perso-323-5_435x4501. El Demonio en la Tierra
En la cosmología cristiana, Satanás, Lucifer o sencillamente el Diablo es una entidad que goza de gran importancia: es él, se supone, el ángel caído del señor que viene a la tierra a tentar a los hombres con el pecado. Sin embargo, muchos individuos han afirmado a lo largo de la historia que este concepto no es más que una imposición, realizada por la Iglesia, para evitar que el hombre alcance su verdadero potencial.
Asimismo, muchos otros afirman que, si bien la naturaleza del demonio es malvada, el hombre puede aprovechar sus poderes e influencia sobre la tierra para ganar, para sí mismo, los beneficios materiales que desee. El riesgo de estas actividades no está claro: normalmente sus detractores afirman que traerán la condena eterna y la pérdida del alma, mientras que sus seguidores afirman que realmente las consecuencias son solo positivas y que no está en el interés de este personaje lastimar a los humanos.
En la alta edad media algunos pensaban que los pactos con espíritus demoníacos funcionaban como una especie de reloj: los hombres realizarían los actos requeridos y obtendrían a cambio un beneficio, sin que nada mediara ni nada se otorgara. Las raíces de este tipo de tratos se parecían más a la brujería tradicional de los pueblos celtas y germánicos que a un verdadero contrato con el Lucifer de la tradición cristiana. Sin embargo, conforme avanzaba el tiempo, cada vez se hacía más fuerte la noción de que realmente estos pactos tenían como precio la vida eterna, prometida por todas las religiones originadas en el medio oriente.
También durante la alta edad media empieza a divergir la creencia gnóstica del cristianismo tradicional, el cual la declarará pronto como una herejía. En algunas versiones de esta creencia, Satanás (o Lucifer) es quien realmente le abre los ojos al hombre y le muestra la verdad del mundo, mientras que la deidad cristiana es equivalente al demiurgo de Platón, quien desea que el hombre permanezca en la oscuridad. Huelga decir que para estas personas hacer un pacto con el diablo no solo resulta lógico, sino natural y carente de cualquier peligro, pues lo único que este ser desearía sería nuestra libertad. Sea cual sea la realidad, lo cierto es que la posibilidad de pactar con fuerzas sobrenaturales para obtener beneficios en la tierra es algo que ha fascinado a la mente humana desde siempre.

2. El caso de Teophilus
Uno de los primeros casos históricos de un pacto con el diablo es la leyenda de Teophilus, un monje de Cilicia (ubicada en la actual Turquía) que habría realizado un irónico pacto con el diablo para obtener un ascenso eclesiástico. Los detalles del pacto son variables dependiendo de la versión (algunos dicen que lo hizo por celos, otros, que se debió a una traición del obispo, en ocasiones se dice que un judío le ayudó a contactar el diablo), lo cierto es que años después Teophilus, arrepentido de su decisión, oró y ayunó por 70 días, lo que tras una confesión con el obispo le trajo el perdón divino. Esta historia sirvió para que los teólogos medievales establecieran la importancia de la Virgen María en la salvación de un alma condenada.

A partir del Medioevo (y sobre todo con la disminución en la tradición de brujería de los bosques medievales) se volvió cada vez más claro para las personas que en la eventualidad de un pacto con el diablo no se estaría ofreciendo la sangre de inocentes u otro tipo de ofrenda más que la propia alma. Esto hizo que realizar estos pactos se volviera cada vez más peligroso y menos interesante para las personas un eventual pacto con el diablo. Aun así, abundan las leyendas sobre personajes históricos, e incluso contemporáneos, que habrían optado por seguir este camino.

3. El Fausto de Goethe

Seguramente el más famoso de estos personajes sea Fausto, inmortalizado por Goethe, quien realizó un pacto con el diablo en el que intercambió su alma por los placeres mundanos y el conocimiento ilimitado. Esta leyenda cuenta con muchas versiones, en todas las cuales aparece un conflicto entre Dios y Mefistófeles (Lucifer) por el alma de Fausto y, en un giro dramático de los acontecimientos, el primero consigue salvar el alma del individuo. El Fausto histórico se dice que fue un alquimista, químico renombrado y erudito que habría muerto hacia el año 1540.

perso-323-6_435x4504. El diablo y el cantante
Otro famoso pacto con el diablo es el de Robert Johnson, un famoso guitarrista de blues que vivió en Estados Unidos entre 1911 y 1938. Nombrado como el 5 mejor guitarrista de la historia por la revista Rolling Stones, jamás hizo nada para disipar los rumores de su supuesto pacto con esta entidad, antes al contrario, los impulsó con comentarios sobre sus conversaciones con el “príncipe de las tinieblas”. Murió de manera misteriosa en 1938, aparentemente envenenado por un whisky que le habría ofrecido una mujer con quién estaba coqueteando, y se dice que su muerte se debió a sucumbir una vez más ante la tentación ofrecida por Lucifer.

5. ¿En qué consiste exactamente un pacto demoníaco?

Son muchas las teorías de famosos actuales que le deben todo a un supuesto pacto demoníaco, pero es imposible saber cuánto es verdad y cuánto ficción (creada para ganar audiencia) o sencillamente envidia. Lo cierto es que realizar un pacto con el diablo no es sencillo, y no cualquiera desearía pagar las consecuencias.
De acuerdo con quienes han realizado pactos – o al menos han investigado el asunto – hacer un pacto no implica visiones, apariciones, ni siquiera relámpagos o estallidos. Es el hombre quién decide las condiciones del pacto (que pueden o no incluir la propia alma) y el diablo quién decide si las acepta. A menos que una persona pida específicamente la confirmación del pacto, podría morir sin saber si Lucifer aceptó o no su propuesta, asimismo, es necesario ser extremadamente detallista en las peticiones y no dejar ningún espacio vacío, pues podría ser usado por la otra parte para tomar ventaja y apropiarse de lo prometido sin otorgar lo que se le exigió, al más puro estilo de la película “al diablo con el diablo”.
Todo pacto con el diablo puede cancelarse si así lo deciden la voluntad y el arrepentimiento de quien pactó, pues por más poder que tenga, Lucifer no puede violar la libertad de decisión que Dios otorgó a la humanidad (y que ni siquiera él mismo puede limitar). El truco del demonio sería convencer a quienes realizan estos pactos de que no hay marcha atrás y el contrato firmado no tiene manera de romperse. Así mismo, podría tentarlos para que mantengan su preferencia de los placeres terrenos a la vida eterna.
Y hay quienes afirman que el pacto con el diablo no es más que una trampa, pues Lucifer no puede otorgar nada por sí mismo, más que la tentación, pero la tentación puede resistirse. Es decir que podría fallar en sus objetivos y, aun así, reclamar su parte del pacto.

En todo caso, los pactos con el diablo o pactos fáusticos (en honor a su más reconocido representante) ofrecen grandes glorias a cambio de lo que tiene verdadero valor: el alma o el espíritu de una o más personas. Sus condiciones, aunque impuestas por la persona, normalmente llevarán al que el diablo entregue lo menos que pueda y, a cambio, se apropie de la mayor tajada posible.
(Continuará en el próximo número)

4 comentarios en “Iglesia Luciferina

  • el 15 abril 2016 a las 10:18
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    Guau que fuerte……brbrbrbbrbr que miedo….

  • el 15 abril 2016 a las 21:53
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    Siiii da miedo pero esta buena la de fausto y la del blusero que hicieron una peli que se llamo Crossroads que contaba eso del pacto satanico para tocar como tocaba.

  • el 15 abril 2016 a las 22:55
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    uuuu…..tenes un moton para entretenerte con la onda del satanismo en la musica – desde Led Zeppelin, Marilyn Manson, los Rolling todos son confeso del satanismo y todas las de hoy como Rihanna, Madonna, LadyGaga, Britney Spears, Katy Perry, etc ..etc…todas son confesas sobre pactos con el diablo para potenciar sus carreras. No se si es mentira, verdad o moda…jajajaja..
    Buena catedra de los comienzos de todo…espero la continuacioooon! 🙂

  • el 16 abril 2016 a las 01:04
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    Esoooo que bueno. me entusiasma leer hoy tus artículos porque se nota que sabes de todos los temas que nos apasiona. Los cultos no son religiones es el yo de cada uno y son culturas sociales muy profundas y milenarias. Robert Johnson fue un gran maestro que después renegó de sus dones entregados al enamorarse de alguien que lo llevo a la perdición. el alcohol y las drogas que muchos piensan que es parte de los rituales del satanismo confunde a la gente adicta y le quita la espiritualidad…fijate en los grandes maestros de la era satanica del rock todos octogenarios que siguen dando maratonicos conciertos y a simple vista parecen que tuvieran 40 años de edad. vibran como si fueran mas jóvenes. Otros pegaron un salto al budismo pero no se alejaron de su realidad como Tina Turner otra gran maestra,pero que podemos decir de Lady Gaga….que le hizo un gran tributo a su gran maestro David Bowie un grande entre los grandes.
    Me quedo muy ilusionada con este articulo y espero ilusionada con el otro que prometiste y me gustaría que opinaras sobre esto….http://corazondevampiro.blogspot.com.uy/2009/04/satanismo.html
    Bss Rita Varone.

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