Querida China Zorrilla

Esto no es una necrológica, porque no me gusta escribir necrológicas de quienes pagan la pena y de los que no pagan la pena ni necrológicas merecen.

Este trabalenguas que hubieras disfrutado con tu fino sentido del humor si existe el lugar donde todos los Zorrillas de antaño estaban seguros que existía ahílo leerás y si no, no.

Su padre don Juan Zorrilla de San Martín con la Leyenda Patria , consolidó en la Piedra Alta de la Florida el espíritu nacional, con la Epopeya de Artigas, narró la personalidad del gaucho que peleó contra enemigos y ex amigos, contra superiores renegados y contra subalternos, para darle una tierra a su patria claro que harto de traiciones de los Ramíerez y los López entre otros, cayó preso en el Paraguay cuando estaba organizando la última guerrilla que no llego a ser y estuvo un tiempo sometido a grilletes y otros menesteres por el tirano paraguayo Rodríguez de Francia y con el Tabaré trató de revindicar en forma romántica a los indomables charrúas que sólo eran vencidos por la muerte.

Uno de los versos del Tabaré comienza con…
“¡Cayó la flor al río!.
Los temblorosos círculos concéntricos
Balancearon los verdes camalotes,
Y en el silencio del juncal murieron”
Y esa flor es la pasionaria.

china-241-2_350x262

Mburucuyá

La Pasionaria o Mburucuyá también llamada granadilla o flor de la pasión, es una enredadera o trepadora cuyo nombre científico es pasiflora y que significa precisamente flor de la pasión.
Crece en todo nuestro litoral y en el norte húmedo argentino, Brasil, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador. Está llena de semillas duras y crujientes de color negro.

Lo más curioso es su flor, en la que la imaginación popular ve la corona de espinas que le pusieron en la cabeza a Jesús, los tres clavos con que fue fijado en la cruz, las cinco llagas que laceraron su cuerpo y las cuerdas con que lo aprisionaron. Su fruto pequeño como un huevecillo y anaranjado, encierra unas semillas rojizas que se interpretan como las gotas de sangre coagulada que brotaron de las heridas del santo cuerpo.

Echándole mucha imaginación, la bellísima flor de esta fruta tropical -rica en vitamina C y fuente de proteínas, minerales y carbohidratos- parecería contener los elementos que se usaron en la Crucifixión de Jesús: la cruz, los clavos y el martillo.

Además, una de sus variedades, la llamada “fruta de la pasión morada”, presenta un color violáceo o marrón púrpura muy propio de la Semana Santa cristiana.

La cáscara es lisa y rugosa cuando madura el fruto. Su pulpa es gelatinosa, viscosa, de color amarillo y de un sabor ligeramente ácido, muy aromático.

China tal como esa flor legendaria del Tabaré nació en esta tierra de Artigas, pero se extendió con su arte y sus virtudes por toda América y llegó más lejos aún, Nueva York incluida y Europa con su francés parisino de su infancia, que le impulso al teatro así como su inglés británico, en la mejor edad para aprender.

Una personalidad como China a la cual tuve el placer de tratar en “Las galponeadas” con sus monólogos telefónicos que después con el transcurso de los años fueron compartidos con Carlos Perciavale.

Una vez en el Galpón Sala 18 pude apreciar la soltura de una gran actriz con un contratiempo que para ella no era tal, en el cambio de escenografía, en Mi querido mentiroso, una alfombra había agarrado un doblez que le levantaba una esquina por la que ella tenía que atravesar y sin comerla ni beberla, ella con ese andar fuerte, que le imponía la obra y que ella podía responder en aquel entonces, pasó una vez y pateó la alfombra, a la segunda o tercera vez, no tuvo que patearla más porque la alfombra ya había asumido su rol de estar acostada sobre el piso y no mirando quien venía.

La disfruté a full en las galponeadas, porque siendo muchacho los morlacos en el bolsillo no sobraban y también vi a una gran actriz con un gran elenco en el Teatro de la Ciudad de Montevideo, que llevaba adelante con Taco Larreta (un especialista en armar espectáculos no comunes) y Entique Guarnero.

Los Zorrilla, mezclados con los Muñoz del Campo, tenían ramas comunes con los Herrera, de don Luis Alberto de Herrera y con los Batlle, tan es así que cuando se cruzaban don Juan Zorrilla de San Martín con don José Batlle y Ordóñez, uno católico hasta la médula y fundador del Club Católico, la Unión Cívica, el Bien Público, todos elementos con un fuerte olor a incienso, don Juan le gritaba a don Pepe, que eran distintas ramas de un mismo árbol, pero de gajos muy distintos y no sé si tildarlo de ateo, agnóstico o liberl, “¡Adiós Pepe! ¡Mañana te voy a buscar para ir juntos a Misa!”

Y Batlle con su corpachón envuelto, presumo, con su sobretodo le contestaba “¡A las 8 en punto!

La política no son necesariamente insultos, el humor entre gente culta y bien nacida corresponde perfectamente.
Eso no lo aprendimos, pero los orientales fuimos marcados por esa tolerancia democrática.

Un ex Presidente siguiéndole la broma a un político de la vereda de enfrente en el pensamiento, hoy tendría que rendirle cuentas hasta al portero del club político.

Pero eso los orientales lo traemos en la sangre.

Tenemos a una China que vino de Buenos Aires al sepelio de su padre, en plena dictadura.

Cuando al poco tiempo intento subir a las tablas un simple (en sus dos sentidos) comisario se lo impidió y la notificó que no podía actuar más en el territorio nacional.
China firmó y como lo hace habitualmente bajo su firma puso “paz”. Marchó presa porque el simple, anteriormente referido, quién sabe que interpretó, con esa insolencia de escribir “paz” en –para él- tiempos de “guerra”.

Los Zorrilla se movieron y fue liberada a las pocas horas con una grosería indigna mediante.

Cómo un mequetrefe de cuarta osaba prohibirle a una descendiente directa de los hacedores de la patria actuar, claro que solamente a un mequetrefe envalentonado por las circunstancias de la pérdida de las libertades primigenias podrías correrle por la cabeza y llevar a cabo tal desaguisado y todavía hacerle pasar un mal rato entre barrotes.

Me considero audaz al escribir de este personaje que lo disfrute en la Comedia Nacional, en el Solís, con las entradas que podíamos pagar siendo estudiantes (platea por cierto) o en el Teatro de la Ciudad de Montevideo, en el hoy incendiado y abandonado Odeón, que costaba un poco más, pero igual se podía, con el Taco Larreta, Guarnero y un elenco importante.

China tuvo sus amores, uno del que prescindió por no prescindir de su carrera vocacional de las artes y otro amor por el cual hubiera abandonado todo, fue un imposible, pero por no causar daños a terceros prescindió de él.

china-241-5_350x262

Hoy está muerto y ella nunca lo nombró, aunque su nombre se sabe, porque en Montevideo, todo se sabe, yo tampoco lo haré porque no soy quien para hacerlo.
En su estadía en EEUU se le atribuyeron amores con el pelirrojo Danny Kaye, aunque a ese ídolo cómico de las matinées infantiles le atribuían ciertas debilidades incompatibles con el sexo femenino o competitivo con él.

De sus palabras surge un don de gentes natural, como cuando cuenta que en la posguerra perdió la libreta de racionamiento y en Londres ese no era un problema menor dado que no era fácil sobrevivir.

Fue a la comisaría y planteó el tema que era estudiante y le preguntaron qué había pasado con la libreta y dijo: “La perdí”.

El comisario abrió un cajón y le dio otra libreta y le dijo que no la perdiera. Esa fue su lección inglesa por la cual si habían confiado en ella, no los podía defraudar y sobre todas las cosas viendo la miseria que la rodeaba. Ahí la viveza criolla hubiera sido nociva para la salud pública.

Es de sentimientos amplios ve reír y se ríe, ve llorar y llora.
Con el paso de los años dice que odia dos cosas, la injusticia social y las escaleras.

China hace cosas incríbles como que hace poco tiempo, Carlos Perciavalle, contó una vieja e increíble historia que demuestra la gran generosidad de su amiga, colega y compatriotaChina Zorrilla.

En una entrevista íntima con Telenueve, el actor y humorista relató con detalles una anécdota de la actriz cuando le prestó ¡37 mil dólares! a un taxista que no conocía.

“Entonces abrió la cartera y me mostró que le quedaban 3 mil nada más. Yo le pregunté qué había hecho con los otros 37 y me contestó: ‘se los presté al taxista’”.

China había cobrado plata por un juicio de un choque y luego se tomó un taxi para encontrarse con Perciavalle.

Según contó él, recibió un llamado mientras esperaba a su amiga para advertirle que ella iba con mucha plata en un taxi y que había que intentar sacarle al menos la mitad del dinero, antes de que se lo preste a alguien.

“Vos sabés como es China con la plata”, le habían advertido al actor. Pero fue tarde.

“Cuando bajó del taxi le dije que necesitaba plata porque mi hermano tenía un problema impresionante.
Le dije que precisaba que me preste 20 mil dólares.
Pero ella me dijo que no los tenía.

china-241-4-350x439

Yo le decía que cómo no los tenía si le acababan de dar 40 mil.

Entonces abrió la cartera y me mostró que le quedaban 3 mil nada más. Yo le pregunté qué había hecho con los otros 37 y me contestó: ‘se los presté al taxista’”.

China contó que el hombre la había elogiado por su trabajo y que, cuando ella le había preguntado cómo andaba él, la respuesta había sido por demás negativa: tenía hipotecada la casa y se la iban a rematar porque no tenía los 37 mil dólares.
Perciavalle relató lo que siguió: “Ella abrió la cartera y le dio los 37 mil dólares.

Le dijo: ‘usted me los devuelve cuando pueda, no se preocupe’”.

La anécdota terminó de la mejor manera, ocho años después.

Según contó Perciavalle un día estaban jugando a la canasta en la casa de su amiga China y sonó el timbre.

“Estábamos jugando a la mañana y viene la mucama uruguaya y le dice que la buscaban.

China fue y cuando volvió la veo contando 35, 36, 37…

Y dijo: ‘miren, ¿se acuerdan aquel taxista que yo le presté 37 mil dólares? Me los vino a devolver y no lo hizo antes porque había tardado todos estos años en juntarlos.

Por uno solo que te devuelva lo que le has prestado vale la pena la cantidad de personas que no me han devuelto‘”.
“A todos se nos caían las lágrimas porque ella estaba tan contenta… Seguro que al minuto se lo prestó a otra persona”, concluyó Perciavalle sobre esta increíble historia de generosidad que hoy vale la pena rememorar para homenajear a esta gran artista.

No voy a cerrar esta nota porque como fue siempre China en cualquier momento nos hace una de las suyas.

Hoy después de que la dictadura le prohibió actuar en la tierra de Artigas sus restos serán velados en el Palacio Legislativo, donde velaron a muchos antepasados suyos y el lugar es digno además porque el parlamento es el lugar del pueblo.

Querida China, en cualquier momento la seguimos donde sea, donde tú crees o dónde me toque a mí… y que todo sea para bien…
No pongo QEPD porque para mí China nunca estará muerta, simplemente se ha transformado en una de las estrellas más grandes del cielo, como lo fue de las marquesinas de Broadway, Corrientes, el West End y en el Solís o el Odeón, o en la sala 18 del Galpón.

2 comentarios en «Querida China Zorrilla»

  • el 19 septiembre 2014 a las 00:11
    Enlace permanente

    Se ha reconocido por la mayoria de los artistas entrevistados en la tele tanto argentinos como uruguayos lo positiva que era y la gran generosidad de China Zorrilla. muy lindo artículo COMOUSTE

  • el 19 septiembre 2014 a las 10:04
    Enlace permanente

    Como rompen los porteños con llamar a los uruguayos que triunfan rioplatenses es solo para que no se destaquen de que son uruguayos. Locos, que lo sepan de una ves….LA CHINA ZORRILLA ERA URUGUAYA, Y LO MEJOR DE LO MEJOR, ES QUE LA CHINA A DIFERENCIA DE OTROS….URUGUAYOS…nunca nego su nacionalidad, cuando le decía que era casi argentina decia no, yo soy bien uruguaya…GRANDE CHINA…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.