“Aparecidos Uruguay” en Mume

Acaba de inaugurarse en el Museo de la Memoria la muestra del artista norteamericano Brian Carlson: “Aparecidos Uruguay”.

La muestra consta de cientos de retratos de los desaparecidos y asesinados por la dictadura uruguaya en la que los colores son vida y las víctimas vuelven a estar con nosotros con toda su vitalidad, con toda su fuerza, con toda su juventud. Son 271 retratos, de los que están expuestos 223 ya que 48 retratos quedaron en la ESMA argentina, donde fueron expuestos anteriormente.

En el acto de inauguración Marys Yic, hija de un asesinado por la dictadura, presentó al artista y su obra. “Brian es un ciudadano norteamericano que nació en Chicago y actualmente vive en Port Washington. Es pintor, fotógrafo y profesor en su materia.
Como artista comprometido con los derechos humanos y la paz, realiza esta instalación de retratos de las víctimas del terrorismo de Estado en América Latina.

Por Iara Bermúdez y Waldemar García

“APARECIDOS URUGUAY” es una obra donde interviene las fotos de las víctimas con técnicas y colores con el objetivo de hacerlas aparecer en un inacabado trabajo de construcción de la Memoria. Es también una manera de honrarlos y demostrar, a través de esta muestra, su respeto hacia los sobrevivientes y familiares de todas las víctimas.
Es un trabajo de más de un año que hemos ido elaborando con el material conseguido y sabiendo que queda un “debe”, ya que es muy difícil tener todas las fotos de este universo de víctimas.”

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Citando al historiador Le Goff dijo que: “La Memoria intenta preservar el pasado sólo para que le sea útil al presente y a los tiempos venideros. Procuremos que la Memoria Colectiva sirva, para la liberación de los hombres y no para su sometimiento.” Para continuar explicando que “estos retratos, de compañeros y compañeras, que dejaron su vida luchando por conquistar una sociedad más justa e igualitaria, son parte medular de esa memoria en la que pretendemos involucrar a toda la sociedad. Ver sus rostros, saber sus nombres, que edad tenían, que estudiaban, donde trabajaban, si tenían familia, hijos, de que barrio eran… todo eso los acercarán a nuestra vida cotidiana y a asumirlos como semejantes” (…) “conocerlos es rescatarlos del olvido, porque no es cuestión de muertos, sino de vivos. Somos nosotros, los que vamos muriendo, cuando ignoramos, cuando guardamos silencio o cuando olvidamos.” (…) “En la medida que no haya una situación de Verdad y Justicia, tenemos que convertirnos en portavoz de la historia y la memoria, con la importancia que ello implica, ya que “algunos olvidos”, pueden tener la capacidad de fracturar el presente, y quizás irremediablemente el futuro.” (…) “Todavía hoy, es de resaltar el silencio y la ignorancia extendida en nuestros jóvenes en el sistema educativo sobre los hechos de la dictadura cívico-militar.” (…) “no es posible saltearse esa etapa de la historia sin que tenga consecuencias sobre nuestro presente y futuro.” (…) “los jóvenes deben poder aprender sobre el pasado que azotó nuestro país y reflexionar sobre ello, porque solo conociendo sus horrores, como se gestaron y se llevaron a cabo, podrán defenderse mejor e imposibilitar que se repita.” (…) “Traer el pasado para cimentar presente y construir mejor futuro, debería ser un elemento primordial para el Estado.”

Brian Carlson explicó que su primer trabajo sobre Memoria y derechos humanos, fue a raíz del atentado producido en 1995 en Oklahoma City, cuando un camión bomba fue detonado frente a un edificio matando a 163 personas. En 2007 fue invitado, junto a su ex mujer, a participar en un trabajo en el “Centro de la Recoleta” en Buenos Aires, donde presentaron una obra interactiva, sobre la violencia de género contra las mujeres, que, dijo, “es el grupo humano más desprotegido del Planeta” (…) “si queremos promover los Derechos Humanos, si queremos liberar a todos, si queremos que todos seamos libres, creo que debemos empezar primero por las mujeres de todo el mundo.” En ese viaje a Argentina fue invitado a conocer la ESMA, cuando aún no había sido remodelado ni convertido en museo. “En ese espacio me sentí profundamente afectado. Atravesé esas puertas por las que cerca de cinco mil personas habían sido arrastradas a pasar sus últimas semanas de vida. Estuve donde habían sido encadenados, unos con otros, acostados en estricto silencio en pisos de concreto, encapuchados. No hay duda de que sabían que no tenían posibilidades de sobrevivir. Nos mostraron las áreas o habitaciones donde habían sido golpeados sin piedad, donde las corrientes de electricidad habían atravesado sus cuerpos completamente vulnerables, vimos las habitaciones donde las mujeres embarazadas fueron monitoreados por “doctores”, que las mantuvieron vivas lo suficiente para tener sus hijos antes de ser ejecutadas.” Después de ver eso, de “sentir” el horror que se vivió en ese lugar se prometió hacer un memorial, volver a Argentina y exponerlo en la ESMA si era posible. Le impresionó que todas las fotos de las víctimas eran en blanco y negro. “Todos los memoriales son buenos, pero yo quería resaltar la individualidad de cada uno y la única manera que encontré fue devolviéndoles los colores, la vida, pintándolos. La vida es color, para hablar de vida le pongo color.” Comenzó a pintar a los desaparecidos en Argentina y se dio cuenta que muchos no eran argentinos, y a pedido de la hija de una víctima uruguaya pintó a su padre y a partir de ahí siguió pintando retratos de desaparecidos uruguayos. Dijo además que sus objetivos son: “Tener el honor de poder seguir pintando a los desaparecidos, exhibirlos y preservarlos para futuras generaciones. Tener un acercamiento con las familias y amigos de los desaparecidos y asesinados, el respeto y condolencia por su gran sufrimiento y pérdidas.” “En segundo lugar, mi objetivo es educativo. La educación tiene que ver con la historia específica del terrorismo de Estado en estos países. Se trata también de la dinámica del terrorismo de Estado y el genocidio en general. Educar sobre el Plan Cóndor que fue apoyado por los EEUU. Financiado por ellos para poder mantener su control económico sobre países como Argentina o Irán. Hasta cierto punto, estos hechos son síntomas de guerras de poder, luchando por enormes intereses económicos de las grandes corporaciones multinacionales. Las administraciones deciden las naciones en las que se hacen los arreglos necesarios para derrocar gobiernos que no cumplen con sus intereses empresariales de explotación. Este aspecto educativo tiene la necesidad de mostrar al mundo que lo que pasó aquí debe saberse y entenderse en todas partes, si queremos ser para siempre gente de paz, si queremos madurar, si queremos superar este ciclo perpetuo de terror tras horror.”

La exposición permanecerá abierta al público hasta el 31 de mayo, en el Museo de la Memoria. Av. de las Instrucciones 1057 esq. Bvar. José Batlle y Ordoñez. Antigua quinta de Santos. Horario de 13 a 19.

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