Artigas y los indios

Guardo con profundo cariño las clases que tuve sobre la materia en el IAVA.
Artigas y los indios

La enseñanzas de los Prfs. Narancio, Dr. José Claudio Williman y las extracurriculares, del Dr. Eugenio Petit Muñoz, Dr. Carlos Maggi, Eduardo Acosta y Lara y Renzo Pi Hugarte, y en lo que me es personal omití todo hecho de política partidaria, porque mi tarea es evocar hechos históricos y no llevar agua para ningún molino.

El Hermano Damasceno (H.D.) omitió por su condición de cura, la etapa de la juventud de don José Artigas.

En mi concepto Artigas fue uno solo y debemos conocerlo desde todas sus actividades, fue un gaucho que vivió a lo tal y de acuerdo a las costumbres de la época.

Artigas a los 16 años, sale a hacer vida de gaucho.

Cuando Artigas tenía 21 años nace Manuel Artigas, El Caciquillo, uno de sus hijos segun Carlos Maggi.

Se lo verá actuando como uno de los jefes charrúas a sus 26 años, desde las primeras movilizaciones artiguistas en 1811.

En 1805 Artigas solicitó y logra en el territorio de Arerunguá 105 mil hectáreas donde mueven sus tolderías los charrúas, se accedía por Paso de los Toros y de ahí en adelante monte y sierra, todo territorio charrúa.

En 1811, desde el mismo “Grito de Asencio” los Charrúas acuden al llamado de Artigas.

Su “Caciquillo” Manuel Artigas el 8 de octubre al frente de 28 charrúas se une a los vecinos al mando de Baltazar Ojeda y desalojan a los portugueses de Paysandú.

Sigue en pag. 2

Un comentario en “Artigas y los indios

  • el 15 octubre 2013 a las 00:06
    Permalink

    Muy enriquecedor el artículo sobre Artigas y los Indios. Son páginas de la historia , olvidadas, por unos y negadas por otros. Artigas tuvo siempre a su lado a su guardia de hierro . Estaba compuesta por sus indios bravos. En ellos confiaba su seguridad personal. Desde sus 14 años se fue al Lejano Norte a convivir con ellos, escapando de la voluntad de su familia que lo obligaba a entrar al Seminario para tomar los hábitos. Allí aprendió de la horizontalidad Charrúa, de la palabra empeñada, y donde dio forma al federalismo Artiguista, con su sueño de las Provincias Unidas. Es tal la magnitud de grandeza de este ser único y la fidelidad de los que lo siguieron en alas de su sueño, siendo fieles a sus ideales de libertad, igualdad, hasta las últimas consecuencias. La traición los rodeó. Pusieron precio a la cabeza de Artigas. tuvo que abandonar su territorio, sus sueños y su gente. Y como bien dijo muchos años después vivió de limosnas hasta su muerte. De los naturales, se los corrió de del Arerunguá . Era mucha tierra la que el Prócer dejó para sus indios bravos. Artigas al pedir esas tierras en 1804 sabía que era tierra sagrada Charrúa. La codicia y la leyenda negra creada para desprestigiarlos , provocó que en un acto de traición infame, se les condujera hacia la muerte el lunes 11 de abril de 1831, en el potrero entre el Salsipuedes y el Tiatucura. Alli cae como Nación aquella gente que defendió a la patria en un sin fin de oportunidades. Pero los que fueron seleccionados para servicio de las familias adineradas de Montevideo, convirtieron en esclavas a aquellas mujeres y niños que fueron parte de la repartija donde la brillante mente perversa de los Rivera, separó a las madres de sus pequeños hijos. El etnocidio se hizo carne en los sobrevivientes. Ya no se hablaría en su lengua. Ya sus costumbres y mitos quedarían ocultos en la neblina del olvido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *