Islam y sexualidad

La doctrina islámica exige que el hombre se rija en todos sus actos según los mandatos y las prohibiciones de Dios y debe clasificar sus actos según los parámetros islámicos, es decir, lo lícito y lo ilícito.

Lo lícito es lo que Dios ha permitido y lo ilícito es lo que Dios ha prohibido. La legislación de lo lícito y lo ilícito se obtiene de los textos legales tomados del Sagrado Corán y la Sunna.
El Islam concibe la sexualidad como un don divino y su práctica es equiparable a la limosna, la oración o cualquier acto piadoso.
El acto sexual es agradable a los ojos de Dios, puesto que la sexualidad es algo que Él puso en las criaturas.

Por eso, se debe buscar el placer en sí, tenga o no como finalidad la procreación.
El objetivo final es alcanzar la armonía sexual, ya que si se logra se consigue también la armonía espiritual, lo que redunda en el bien de la comunidad. […]
Ello supone rechazo a toda forma de ascetismo, ya que se puede entender como un desprecio hacia el cuerpo, y despreciar el cuerpo supone despreciar el espíritu. […]
Aceptada de forma tan tajante la sexualidad y su práctica, la primera preocupación de Mahoma fue llevarla por cauces admisibles, hacerla lícita a través del matrimonio.
El islam no contempla el celibato como práctica religiosa, y considera que el estado natural del ser humano es el matrimonio.
El Corán permite a los musulmanes casarse con mujeres de otras religiones abrahámicas (judías o cristianas).

Los intérpretes contemporáneos han mantenido esta regla, pero muchos ven los matrimonios mixtos como poco recomendables, ya que consideran que conducen a problemas, como por ejemplo, la determinación de la religión de los hijos aunque sean legales.
En cambio, a una mujer musulmana sólo se le permite casarse con un varón musulmán, entre otras razones para evitar que sus hijos puedan educarse como no musulmanes.
El contrato matrimonial entre una mujer musulmana y un varón no musulmán se considera tradicionalmente como ilegal y nulo, por tanto un adulterio desde el punto de vista legal.
La misma regla se aplica por los expertos en sharia (ley islámica) para el contrato matrimonial entre un varón musulmán y una mujer de fe no monoteísta, como el hinduismo, aunque esta calificación es debatible. El budismo, por su parte, se considera como una religión no teísta.
El Corán plantea las siguientes condiciones para el hombre de cara al matrimonio:
4:22 En adelante. no os caséis con las mujeres con que han estado casados vuestros padres. Sería deshonesto y aborrecible. ¡Mal camino…!

4:23 En adelante, os están prohibidas vuestras madres, vuestras hijas, vuestras hermanas, vuestras tías paternas o maternas, vuestras sobrinas por parte de hermano o de hermana, vuestras madres de leche, vuestras hermanas de leche, las madres de vuestras mujeres, vuestras hijastras que están bajo vuestra tutela, nacidas de mujeres vuestras con las que habéis consumado el matrimonio: si no, no hay culpa -, las esposas de vuestros propios hijos, así como casaros con dos hermanas a un tiempo. Alá es indulgente, misericordioso.
4:24 Y las mujeres casadas, a menos que sean esclavas vuestras. ¡Mandato de Alá! Os están permitidas todas las otras mujeres, con tal que las busquéis con vuestra hacienda, con intención de casaros, no por fornicar. Retribuid, como cosa debida, a aquéllas de quienes habéis gozado como esposas. No hay inconveniente en que decidáis algo de común acuerdo después de cumplir con lo debido. Alá es omnisciente, sabio.
4:25 Quien de vosotros no disponga de los medios necesarios para casarse con mujeres libres creyentes, que tome mujer de entre vuestras jóvenes esclavas creyentes. Alá conoce bien vuestra fe. Salís los unos de los otros. Casaos con ellas con permiso de sus amos y dadles la dote conforme al uso, como a mujeres honestas, no como a fornicadoras o como a amantes. Si estas mujeres se casan y cometen una deshonestidad, sufrirán la mitad del castigo que las mujeres libres. Esto va dirigido a aquéllos de vosotros que tengan miedo de caer en pecado. Sin embargo, es mejor para vosotros que tengáis paciencia. Alá es indulgente, misericordioso.
4:26 Alá quiere aclararos y dirigiros según la conducta de los que os precedieron, y volverse a vosotros. Alá es omnisciente, sabio.
En particular, el adulterio acarrea un severo castigo. Las relaciones prematrimoniales son consideradas pecado.

Todas las leyes de la sharia que regulan la conducta sexual se aplican igualmente a varones y mujeres, excepto las que conciernen a la menstruación.
La mayoría de las formas de contacto sexual están permitidas.
El sexo se considera una actividad placentera, incluso espiritual, y un deber.
Al menos un hadiz explícitamente proclama que, para una pareja, tener relaciones sexuales está recompensado por Dios.
Otro hadiz sugiere que un hombre no debería dejar la cama proverbial hasta que la mujer esté satisfecha, una expresión que muchos interpretan como referida al orgasmo.
Los contactos sexuales prohibidos incluyen el contacto genital con una mujer que esté menstruando.
En tal caso, se permite explícitamente otro tipo de contacto sexual, como el beso.
El sexo anal, sea dentro o fuera del matrimonio, está prohibido por la mayor parte de los expertos coránicos.

Otras formas de contacto sexual, como el sexo oral no están prohibidos, y por tanto la mayoría de ellos las consideran permisibles.
El coito interruptus es permitido como método anticonceptivo.
Las mujeres tienen obligación de mantener relaciones sexuales con el marido cuando éste se los exige.
El Profeta dijo: –“Cualquier mujer cuyo marido la llame para tener relaciones y ella lo desobedezca, entonces ella estará bajo la ira de Allah.
El matrimonio temporal (mut’a, concebido para un período preestablecido) no está permitido por la mayoría de los expertos suníes, pero sí por los shiíes, siendo su validez una materia que continúa debatiéndose.
Algunos suníes realizan en niqahMisyar, contrato de matrimonio que no tiene similitud con un matrimonio temporal ya que se establece sin un tiempo delimitado, sin embargo, carece de algún fundamento propio del contrato de matrimonio ya sea el tutor de la novia, la dote, o los testigos.
Hay puntos de vista opuestos sobre el tema de la masturbación.
Mientras algunos expertos coránicos lo consideran prohibido por la doctrina islámica, otros (como los de la doctrina hanbali) creen que los que se masturban por temor de cometer fornicación o temor de que su cuerpo haya hecho algo malo, no serán castigados si y sólo si son incapaces de casarse.

La homosexualidad está prohibida en el islam.

Los actos de sodomía son explícitamente castigados con la muerte de acuerdo con el siguiente hadiz: «Quienquiera que encuentres haciendo el acto del Pueblo de Lot, entonces mata tanto al que lo hace como a quienquiera que se lo esté haciendo».
Los cuatro califas mantuvieron esta regla, así como los compañeros del profeta Mahoma.
La sodomía es un crimen capital en Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, Sudán y Mauritania.
Sin embargo, a pesar de la condena legal, la tolerancia efectiva de las autoridades y las sociedades islámicas hacia la homosexualidad ha sido muy variable a lo largo de los siglos y de los lugares.
La literatura árabe medieval muestra con abundancia que la homosexualidad masculina era tolerada, por ejemplo, en la sociedad andalusí o la del califato abasí, al menos entre las clases altas, que son las que aparecen más reflejadas en las obras literarias:
Sobre la homosexualidad masculina en el mundo árabe se ha escrito con frecuencia, llegando a considerarla como algo propio.
En opinión de Lévi-Provençal, para el andalusí de cualquier medio y clase social el apego a la homosexualidad era casi congénita, y le hacía alternarlo con la relación normal con la mujer. […]

La poesía árabe de la Edad Media es, tal vez, el mejor exponente de esta tendencia hacia el efebo, aunque no como motivo único; casi todos los casos aparecen asociados a las fiestas, el vino y el hachís como desinhibidores de la sexualidad de todo tipo. […]
Tal tipo de fiestas eran organizadas por la alta sociedad, en la que se incluían los coperos, que también eran hijos de familias destacadas. […]
Cabría, entonces, hablar de bisexualidad más que de homosexualidad o de un tipo de sexualidad que realzaba la belleza sobre cualquier cosa, encarnada en este caso por el andrógino […] y que supone la atracción hacia un ser que puede representar a ambos sexos, lo que indica que el musulmán no excluía a ninguno en el ámbito erótico.
Y ello, a pesar de que la religión y la ley rechazaran tajantemente esta idea del ser asexuado o poco definido sexualmente, porque supondría atacar directamente uno de los pilares del Islam, el de la clara distinción de sexos.

¿Cómo pueden hacerse compatibles ambas ideas? […]
No debemos olvidar que en el Corán se incluye esta dualidad efebo-mujer entre los placeres del Paraíso, aunque con el matiz de que la bebida que se usa no está prohibida y que el tratamiento del efebo está más cerca de una figura semiangélica, asexuada, que de un joven: […] «Entre ellos circularán garzones inmortales con cráteras, aguamaniles y vasos con bebidas refrescantes que no les amodorrarán ni les embriagarán» […].
El lesbianismo apenas se cita en las fuentes […].
En algunos textos se ha vinculado con las clases sociales altas y, dentro de ellas, como algo propio de las mujeres más cultas y refinadas.
Si el aborto se produce después de que el feto recibe su espíritu, es decir, 40 días después de la fecundación, está prohibido y es ilícito pero si el aborto se produce antes que se le insufle su espíritu al feto, algunos jurisconsultos islámicos lo declaran permitido porque el embrión aún no se convirtió en feto.
El aborto después de los 42 días de embarazo es permitido solamente en caso de riesgo de vida para la madre.

Reproducción asistida en el islamismo
Reproducción asistida en el islamismo se refiere a la posición oficial del Islam con respecto a las técnicas de tratamiento de la esterilidad o infertilidad que conllevan una manipulación artificial de gametos, como la inseminación artificial, fecundación in vitro y transferencia de embriones.

Límites del matrimonio legítimo
Según la Sharia el Islam admite la reproducción asistida siempre y cuando esta sea realizada entre los cónyuges legítimos.
La inseminación artificial y la fecundación in vitro están permitidos para realizar lo que el Islam recomienda, la procreación y la descendencia que están entre los objetivos principales del matrimonio.
Siempre y cuando el tratamiento se realice dentro del matrimonio entre esposos legítimamente casados. En caso contrario se considera adulterio.

Donación de esperma
El Islam no reconoce la donación de esperma porque no acepta este tipo de tratamientos en mujeres solteras o en parejas de lesbianas.
Tampoco lo acepta dentro del matrimonio.
El Islam ordena la conservación de la línea genealógica para que el hombre tenga bien claro su origen.
Un aporte de esperma proveniente de otro varón que no fuera el esposo constituiría una trasgresión y una grave violación a la ley de Dios.
El adulterio y la inseminación artificial con semen que no sea del esposo son similares en naturaleza y efecto, es decir, en ambos casos el vientre que pertenece exclusivamente al esposo es intencionalmente inseminado por un extraño.
Se perderían las genealogías y el Islam hizo obligatorio conservar la pureza y la solidez del árbol genealógico.

lbnAbbás dijo:«Quien se atribuye a otro que no sea su padre y quien se aproxima a quienes no son sus allegados, ambos son maldecidos por Aláh, por los ángeles y por toda la gente.
Cualquier mujer que introduce en la genealogía de una familia a alguien que no es de ellos no merece la misericordia de Allah y El no la hará entrar en el Paraíso.»
No sólo se prohíbe la donación de esperma, también se prohíbe la donación de testículos o tejido testicular: un varón no podrá donar sus testículos, aunque hacerlo no le signifique morir, porque las células sexuales son las que inician la procreación y la descendencia de una persona está en sus células sexuales.
Los hijos del esposo receptor tendrían los cromosomas del varón que donó y los niños heredarán las características genéticas del donante por lo que el donante vendría a ser el padre biológico de los niños según el Islam.
En los casos de fecundación in vitro es condición obligatoria que la misma sea sólo entre el semen del esposo y el óvulo de la esposa y que el óvulo fecundado se deposite en el útero de la esposa, quedando totalmente prohibido que se lo deposite en el vientre de otra mujer.

Donación de óvulos
Está prohibido que se produzca entre el semen del esposo y el óvulo de otra mujer y que el óvulo fecundado se introduzca en el útero de la esposa.
También está prohibido que la fecundación sea producida con el semen de otro hombre que no sea el esposo, aunque el óvulo fecundado se deposite en el útero de la esposa.

Maternidad subrogada

En cuanto a la maternidad subrogada está prohibida si la «madre sustituta» es ajena a la pareja y el óvulo no proviene de la mujer casada.
En el Islam que reconoce la poligamia – en ciertas condiciones y practicada en la mayoría de los países musulmanes, salvo Túnez -, se acepta siempre y cuando la esposa portadora o «madre sustituta» podrá ser la segunda esposa del esposo que dio su esperma para la fecundación del óvulo proveniente de la primera esposa.
El motivo de esto es la necesidad de conocer a la donante de manera que se excluya el incesto y se asegure al niño la filiación legítimamente prescrita por el derecho musulmán.
Homosexualidad e islam
Las opiniones islámicas sobre la homosexualidad son tan variadas como las de las otras religiones mayoritarias y han sufrido modificaciones a lo largo de la Historia.
El Corán y el Hadiz contienen condenas expresas de los actos sexuales entre personas del mismo sexo.

Dos suras citan la historia del “pueblo de Lot”, también conocidos como sodomitas, quienes fueron destruidos por participar en actos homosexuales.
El castigo legal para la sodomía ha ido cambiando según las escuelas jurídicas: algunas prescriben la pena capital, mientras que otras prescriben un castigo discrecional menor.
La homosexualidad es considerada un delito y está prohibida en la mayoría de países islámicos, como en Arabia Saudí o Irán.
En algunos países islámicos relativamente seculares o multireligiosos como Argelia, Túnez, Indonesia o Turquía hay más tolerancia.
A pesar de esto, la temática homoerótica ha estado muy presente en la literatura clásica del mundo árabe e islámico.
En la poesía árabe clásica se celebra muy a menudo el amor masculino, siendo más frecuente que las expresiones de atracción a las mujeres. Algunos de los más importantes poetas árabes, como Abu Nuwas, fueron abiertamente homosexuales.
Las mil y una noches, el ejemplo más conocido de la literatura popular árabe medieval, abunda en referencias al amor homosexual:me parece ¡oh jeque!, que eres de los que prefieren los jovenzuelos a las mujeres”.

Mi amigo sonrió, y dijo: “¡Así es!”
Ella preguntó: “¿Y por qué? (…) “me concederás, oh mi señora! Que nada en la mujer puede compararse a las perfecciones de un joven hermoso, a su talle flexible, a la finura de sus miembros, al conjunto de colores tieneos que hay en sus mejillas a la gentileza de su sonrisa y al encanto de su voz. Por cierto que para ponernos en guardia contra una cosa tan evidente, nos dice el propio Profeta:¡No prolonguéis vuestras miradas sobre los mozuelos sin barba, porque tienen ojos más tentadores que los de las huríes!
En ello pudo influir la tradicional separación de sexos, que han favorecido que las prácticas homosexuales no sean infrecuentes, aunque a menudo de forma clandestina y bajo un velo de hipocresía.

Algunos exegetas musulmanes insisten en esta aceptación de facto de la homosexualidad hasta bien entrado el siglo XX, en el que la influencia colonial por un lado, y el desarrollo de movimientos islamistas y puritanos como el wahhabismo por otro, hace de la homosexualidad un acto abominable y un delito:
La persecución de los homosexuales en el mundo islámico es muy reciente, y tiene que ver con la colonización y la influencia de occidente. Existen innumerables pruebas de que hasta la colonización la homosexualidad era plenamente aceptada.
Durante las primeras décadas del siglo XX, el Magreb fue un “paraíso para los homosexuales”, que huían de la puritana Europa en busca de la libertad sexual que se vivía en tierras del islam.
En Marruecos, la homosexualidad es considerada un delito tan solo desde 1972, y esto a causa de la influencia saudí.
En Indonesia (el país con más musulmanes en el mundo) jamás ha estado prohibida, siendo la escuela shafi’í mayoritaria.

La aceptación de la homosexualidad en la historia del islam está ampliamente documentada, en diferentes épocas y territorios.
No era algo oculto o marginal, sino aceptado socialmente.
Los estudiosos occidentales de la homosexualidad han destacado con asombro la actitud mostrada hacia este tema en dar al-islam.
Merece destacarse la visión de John Boswel sobre la homosexualidad en al-Andalus de sus obras Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad y Las bodas de la semejanza.
Ciertos musulmanes liberales, tales como los miembros de la Fundación Al-Fatiha, aceptan la homosexualidad y la consideran como algo natural, contemplando la condena religiosa como algo obsoleto en el contexto de la sociedad moderna, interpretando que el Corán se manifiesta en contra de la lujuria homosexual, pero no dice nada sobre el amor homosexual. La escritora lesbianaIrshadManji ha expresado la opinión de que la homosexualidad es permisible dentro del Islam; sin embargo, esta sigue siendo una opinión minoritaria.
En el Chiismo islámico, pensadores como el ayatolá Jomeini han argumentado a favor de la legalización de las operaciones de cambio de sexo si un hombre se siente mujer, ya que el Corán no menciona nada en contra del cambio de sexo, y de hecho estas intervenciones son legales actualmente en Irán.

Ley islámica

La homosexualidad tradicionalmente está prohibida por la ley islámica. El Corán, el texto central del Islam que los musulmanes creen que es la revelación de Alá, es muy explícito en su condena de la homosexualidad. El Corán proclama el Islam como la “religión de la Naturaleza,” y santifica y promueve las relaciones sexuales dentro del matrimonio.
Los textos específicos en los que se basa la condena son los de la historia de Lot:Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: “¿Cometéis una indecencia que ninguna criatura ha cometido antes?
Ciertamente, por concupiscencia, os llegáis a los hombres en lugar de llegaros a las mujeres.
¡Sí, sois un pueblo inmoderado!”.
Lo único que respondió su pueblo fue: “¡Expulsadles de la ciudad! ¡Son gente que se las da de puros!”.
Y les salvamos, a él y a su familia, salvo a su mujer, que fue de los que se rezagaron.
E hicimos llover sobre ellos una lluvia: ¡Y mira cómo terminaron los pecadores!
— Corán 7:80-84
El pueblo de Lot contradijo a los enviados.

Cuando su hermano Lot les dijo: “¿Es que no vais a temer a Alá? Tenéis en mí a un enviado digno de confianza.
¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
No os pido por ello ninguna recompensa.
Mi recompensa no incumbe sino al Señor del universo.
¿Os llegáis a los varones, de entre los creados, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros?
Sí, sois gente que viola la ley”.
Dijeron: “Si no paras, Lot, serás, ciertamente, expulsado”.
Dijo: “Detesto vuestra conducta. ¡Señor! ¡Sálvanos, a mí y a mi familia, de lo que hacen!”
Y les salvamos, a él y a su familia, a todos, salvo a una vieja entre los que se rezagaron.
Luego, aniquilamos a los demás.
E hicimos llover sobre ellos una lluvia.
¡Lluvia fatal para los que habían sido advertidos!
Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
¡En verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso! — Corán 26:160–175
Los hadices o dichos atribuidos al profeta Mahoma también contienen varias declaraciones en contra de la homosexualidad.
Según uno de ellos Mahoma dijo: “Condenado por Dios es aquel que hace lo que la gente de Lot”.
En otro afirma: “Ningún hombre debe mirar a las partes privadas de otro hombre y ninguna mujer debe mirar a las partes privadas de otra mujer, y dos hombres no deben dormir en la misma cama bajo una misma manta.”
Un relato que se atribuye como parte del sermón de despedida de Mahoma dice: Aquel que mantenga relaciones sexuales con una mujer y penetre su ano, o con un hombre o un muchacho, aparecerá el último día apestando peor que un cadáver; la gente lo encontrará insoportable hasta que entre en el fuego del infierno, y Dios anulará todas sus buenas obras.
Existe un cierto consenso entre la mayoría de los juristas islámicos en que la homosexualidad contraviene la Sharia o ley islámica, considerándola no solo un pecado sino un delito punible.
No existe un castigo específicamente estipulado y depende de la interpretación de las distintas escuelas jurídicas existentes, frecuentemente se deja a la discreción de las autoridades locales, con un rango de penas tan amplio que va desde la pena de muerte hasta una simple multa, latigazos o encarcelamiento.

Actualmente existen entre los Sunníes cuatro Madhab, o escuelas de interpretación jurídica (la hanafí, la malikí, la Shafi’i y la hanbalí), y la principal entre los Chiíes es la ya’farí.
En la actualidad muchos grupos rechazan las escuelas tradicionales y se declinan por la Ijtihad o interpretación individual.

Según cada escuela:
La escuela hanafí no considera la homosexualidad como adulterio y deja la pena a la discrecionalidad del juez. Los seguidores más recientes de esta escuela rechazan la pena de muerte para la sodomía, pero la consideran si se es reincidente.
Los shafiíes consideran la homosexualidad como otra zina, sexo prematrimonial o fuera del matrimonio. Así se pena al adultero a morir lapidado y al no casado como fornicador (a fustigación).
Las escuelas malikí y ya’farí consideran que si se descubre a alguien en prácticas homosexuales se le debe condenar con la pena de adulterio esté casado o no.
Es importante destacar que la ley islámica exige cuatro testigos para poder condenar un acto homosexual, al igual que el adulterio, cosa en la que coinciden todas las escuelas jurídicas. No obstante se pueden presentar pruebas objetivas como fotografías o pruebas de ADN que pueden hacer innecesarios los cuatro testigos.
El debate sobre la condena a la homosexualidad continúa en la actualidad, aunque no para exonerarla.

Según el estudioso del Islam actual Yusuf al-Qaradawi:
Los juristas islámicos han tenido opiniones divergentes sobre como castigar esta prácticaabominable.

¿Se debe aplicar la misma pena que a otra ziná? ¿Se debe aplicar la pena de muerte por igual sea el participante activo o pasivo? Aunque puede parecer cruel hay que mantener la pureza de la sociedad islá

5 comentarios sobre “Islam y sexualidad

  • el 23 enero 2015 a las 09:57
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    Mis ojos quedan estupefactos con tanta barbarie, pero, pero, no vivimos en esa cultura milenaria. Ergo, no las entendemos. La mayoría de las religiones antigua les son extrañas al occidente que busca siempre un líder , por no llamarlo DIOS, mas permisivo para seguir. Y casi siempre se le suele pagar a ese líder religioso para que ….le traiga amor….salud…trabajo…etc. incluso para aliviar la carga de los pecados.
    Con esa mentalidad los occidentales entendemos mucho de religión….y si no nos gustan….hacemos lo que mas nos gusta….criticar….bla,bla,bla…

  • el 12 noviembre 2016 a las 19:00
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    JESUS TIENE COMO HIJOS A LOS HIJOS DEL ESPIRIT DE SU PADRE Y A LAS HIJAS DE LA ESPIRITI DE SU MADRE

    Y SU MADRE A KI ES KALI , Y SU PADRE DIOS ES YAHVE

    Y JESUS LOS EN LOS ENGENDRO CON SU GEMELA JESUMA KRISTAINA
    Y SON LA CANTIDAD DE TODOS LOS NUMEROS DE EL INFITO DE TODA LA GRANDESA DE DIOS PADRE DE JESUS CRISTO UN HIJO DE JESUS POR CADA NUMERO DEL INFINITO
    Y TAMBIEN TIENEN LA MISMA CANTIDAD DE HIJAS DE LA ESPIRITI DE SU ESPOSA KALI
    TINENE LA CANTIDAD DE TODOS LOS NUMEROS DE EL INFINITO , DE TODA LAGRANDESA DE LA ESPIRITI DE LA MADRE KALI , LA ESPIRITI DE LA KALI Y DE LA MADRE KALI SON IGUALES EN PODER TIENE EL MISMO PODER
    Y LA MADRE KALI KALI ES TAN PODEROSA COMO DIOS

    LOS HIJOS DE JESUS Y JESUMA SON HIJOS DE LA VIRGEN MARIA Y DEL ESPIRITU SANTO
    SON HIJOS DE LA VIRGEN MARIA Y DEL ESPIRITU SANTO
    Y SON PODERSOS COMO JESUS , JESUS TAN PODERSO COMO SU PADRE
    JESUMA ES TAN PODERA COMO SU MADRE KALI GNOSETEIMSUM

    Y SI A CASO SON CRISTO SON CRISTO CUANDDO LES DA SU GANA Y SI LAS HIJAS DE JESUS Y DE JESUMA SON CRISTO SON CUANDO LES DA SU GANA Y SI LOS HIJOS DE JESUS SON CRISTAINAS SON CRISTAINAS CUADO LES DA SU GANA
    Y JESUS ES TAN PODEROSO COMO SU PADRE Y JEUSMA ES TAN PODEROSA COMO SU PADEROSA COMO SU PADRE
    E A QUI YO SOY EL PROFETA ALMUK

  • el 12 noviembre 2016 a las 19:10
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    Y SI UN HIJO DE JESUS Y DE JESUMA , TIENE UN HIJO CON UN GEMELA EL HIJO E HIJA QUE TUBO TIENE OTRO HIJO Y OTRA HIJA Y EN REALIDAD DE VERDAD TIENE DESENDENSESIA INFITA A SI ABAJO Y SI A ELLOS Y A ELLAS LES PLASE SON CRISTO Y CRISTAINAS ,
    Y ESTOS MISMO SON CON TODOS LOS HIJOS E HIJAS DE JESUS

    Y SI ELLOS SALVAN SALVAN POR DEJAR DE RESPIRAR , POR AGARRAR UN TINA DE AGUA Y RESPIRARLA
    Estos suisidios dejo

    Gnoseteimsum jesus dijo gnoseteimsum enseño quien quiera ser mi disipulo niegese a si mismo carge su cruz y sigame ( mateo 10 y y negarse a si mismo es suisidarse

    Y E QUI
    YO SOY AL MULK PROFETA QUE NUNCA MATO NUNCA ROBO , NUNCA COMO TIO ADULTERIO NI CORTO MANOS NI PIES Y ALGO

    NO MARAS NO ROBARAS NO COMETARAS ADULTERIO SON LOS MADAMIETNOS DE JESUS NUESTROS DIOS DE NASARET

    OJO POR OJO DIENTE POR DIENTE

    ( HEBREOS 9 )

    y DIOS ME dijo a mi AL MUL

    EL CUERPO FISICO DEL HOMBRE MUERE UNA VEZ DESPUES EL JUCIO FINAL DE LA VIDA ANTERIOR ,Y DESPUES DEL JUCIO UNA REENCARNACION

    Amaras al señor tu DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
    AMARAS A TU PROJIMO COMO TI MISMO NO MATARAS

    Y LA LEY DE DIOS ENSEÑA QUE EL HOMBRE DE SER MARIDO DE UNA SOLA MUJER

    E A QUE YO AL MUK ME FUI

    BAMOS ENGENDRAR TODOS LOS TALINES CON MI COCHINO Y CON MI COCHINA

  • el 29 octubre 2017 a las 13:33
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    La pena serían cien azotes y sin sangre, que dice claramente «azotad cien veces la piel»

    Así os acabaréis convirtiendo en wahabis y al final el colectivo gay se volverá aun peor y pagarán sus blasfemias con vosotros, os violarán y os tendrán que matar vuestros propios hijos para seguir esas leyes.

    Bastante cruel fue la Torah, ya en su tiempo, Dios nos perdone.

  • el 3 noviembre 2017 a las 11:17
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    Desde que vivimos en este mismo mundo cada uno tiene derecho a pensar y creer en lo que le de la gana por eso yo respeto a todas las creencias lo malo es que a veces los demas no hacen lo mismo.

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