Los robots ya participan en elecciones

¿Es una aventura o llegan para quedarse? Se esperaba que la Inteligencia Artificial ingresara en algún momento en el orden político.

Si alguno piensa que es nuevo Orden está lejos, le interesará estar al tanto de lo que ya está pasando. Lo que ha ocurrido recientemente en Rusia, Japón y lo que se está extendiendo como una nueva opción política en Europa. Ya está confirmado para las elecciones de 2020 en Nueva Zelanda que participará en los comicios el aspirante virtual Sam.

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¿Es de locos?

Ya en el 2018 le ocurrió a Rusia, donde Alissa, un postulante virtual, dio muestra de gran respaldo popular aunque se le impidió llegar a los comicios y competir con Putin. Sin embargo otra presencia virtual llamada Michito Matsuda, se presentó en ese mismo año en las elecciones de Japón. El robot con su propuesta de llevar seguridad y eliminar la corrupción logró posicionarse en tercer lugar en las votaciones de la ciudad de Tamara, de la isla asiática.

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Y ahora el turno de la inteligencia artificial está en las elecciones presidenciales 2020 de Nueva Zelanda. El robot se llama Sam. Y aunque no se pueda creer, Sam tiene muchos ciudadanos que apoyan el nuevo orden que promete para su gobierno. Y la idea de que los robot se encarguen de la política corre como reguero de pólvora en las mentes de las nuevas generaciones del electorado europeo. Hay muchos jóvenes decepcionados y descreídos por lo que ha mostrado algunos lideres de la política. La elección de un orden a partir de la inteligencia artificial, ROBOT, en la actualidad, es algo que la nueva generación de humanos quiere. ¿Da miedo no?

La principal conclusión del estudio es que el 70% de los ciudadanos europeos considera que la gestión de las nuevas tecnologías es, junto con el cambio climático, el principal desafío a que se enfrenta la Unión Europea en la actualidad. Más concretamente, la ciudadanía demanda y reclama de sus líderes políticos que tomen medidas drásticas para limitar la automatización de los procesos y para detener la pérdida de puestos de trabajo, incluso a coste de ralentizar el progreso tecnológico. Al tiempo que consideran que, de no controlarse de forma adecuada, en la próxima década las nuevas tecnologías causarán más perjuicios que beneficios a la sociedad.

Según el informe, publicado en el portal Heraldo sobre las ultimas encuestas vaticinan qué, uno de cada cuatro europeos sería partidario de que una inteligencia artificial tomase las decisiones sobre la administración del país.

No obstante, el citado estudio también arroja otra paradójica y sorprendente conclusión. A pesar del temor o la amenaza con la que el 70% de la población percibe la creciente introducción de nuevas tecnologías, reflejadas por ejemplo en la cada vez más habitual presencia de robots en nuestro entorno, uno de cada cuatro europeos sería partidario de que fuera una inteligencia artificial la que tomase las decisiones sobre cuestiones relativas a la administración del país. O dicho de otro modo, que preferirían un dirigente ‘artificial’ debido a la creciente decepción y desconfianza hacia los actuales representantes políticos. Tal vez en respuesta a este descontento, ya está confirmada la participación del aspirante virtual Sam a las elecciones de 2020 en Nueva Zelanda.

El futuro: gobernados por un programa artificial y neutral

Año 2040. Los definitivos resultados electorales han confirmado el escenario que ya se preveía según las últimas encuestas de opinión, que indicaban un vuelco en la intención de voto de la población española tras los bochornosos debates electorales de la recién finalizada campaña presidencial. La candidata virtual Samanta R. –que irónicamente no participó en dichos debates debido al veto de los restantes líderes– se ha convertido en la gran triunfadora de los comicios.

Pero ¿quién es y qué ha llevado a Samanta R. a convertirse en la gran esperanza de los ciudadanos españoles? Samanta R. es un ente artificial que se presentó a las elecciones como candidata independiente, con un mensaje muy claro «implicar a todos los españoles en un diálogo constructivo, trabajando para un mayor entendimiento y representación de sus perspectivas y esperanzas, a fin de conseguir y cumplir con todos los objetivos que preocupan y afectan a toda la ciudadanía». Samanta R. es, en definitiva, un programa de inteligencia artificial (IA) que garantiza una total neutralidad en la toma de decisiones. Una perspectiva mucho mayor y diáfana. Y total racionalidad y objetividad. Algo que consigue al estar conectada a todas las bases de datos e información pública, redes sociales y medios de comunicación. Un ingente volumen de información y opiniones, desde todos los ángulos, que procesa, analiza e interpreta.

Lo cierto es que, aunque en España no se preveía este resultado –al menos no en estas elecciones, al menos no todavía–, tampoco se puede considerar una moneda al aire o una medida a la desesperada. Ni tan siquiera cabe calificarla de apuesta arriesgada. Toda vez que Samanta es la versión para España de Sam, el programa de inteligencia artificial que desde el año 2028 rige con salomónica precisión la política de Nueva Zelanda, que se ha convertido en una de las naciones más desarrolladas y con mayor calidad de vida del planeta. Con total satisfacción de sus ciudadanos, que no han dudado en reelegirlo –en realidad a las sucesivas y mejoradas versiones del programa de IA– desde entonces.

Y si Nueva Zelanda no se ha consolidado como el ‘mejor’ país del planeta es porque, en estos años, otras naciones también han optado por entregar su confianza a la hora de regir sus designios a sus respectivas versiones de Sam, con el mismo exitoso resultado.

Un comentario sobre “Los robots ya participan en elecciones

  • el 24 mayo 2019 a las 11:33
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    ¿que es eso del nuevo orden? todavía los robot hacen lo que le programes que hagan y todos los que votan eso son salames. No engañen mas a la gente.

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