Nostradamus el profeta

Excelente médico, pero mejor profeta. Michel de Nostre-Dame, más conocido como Nostradamus, nació el 14 de agosto de 1503 en el pueblo de Saint-Remy, en la Provenza.

Ejerció la profesión médica y realizó curaciones aparentemente milagrosas, o así lo consideraron sus vecinos: el ignorante ve siempre como fabuloso lo que no alcanza a comprender.

En el curso de una epidemia de peste que azotó al continente europeo, cuando no había manera de combatir al terrible mal, Nostradamus recomendaba hervir el agua antes de bebería, lo que a nadie se le había ocurrido en aquellos tiempos.

Pidió también encalar los muros de las casas y quemar la ropa de los enfermos, así como a quienes perecieron de la peste, para evitar que el mal se propagara.

Era un individuo harto curioso aquel médico, de quien se decía que había aprendido la ciencia de curar de los árabes, cuando viajó por Oriente.

Pero no fue gracias a sus conocimientos médicos como alcanzaría, sin mucho tardar, la celebridad, sino a una serie de profecías que dio a conocer a partir de 1555 y recibieron el nombre de Centurias, divididas en cuartetas.

De la práctica médica, y casi sin proponérselo, Nostradamus había pasado al estudio de la magia blanca, la alquimia y la astrología.

¿Poseía las facultades proféticas que la historia ha querido concederle?

Tal vez sucedió así, pero además de contar con poderes paranormales prodigiosos, debió adquirir gran experiencia como psicólogo.

Sólo los seres con estas cualidades pueden convertirse en buenos profetas, a diferencia de los hombres como William Miller.

En 1547, cuando tenía 44 años de edad, vivía en Salón, pequeña población cercana a su pueblo natal, cuando comenzó a escribir sus singulares profecías, echando mano de un estilo críptico, difícil de entender.

Su fama no tardó en alcanzar a la corte de París, donde mandaba Enrique II con permiso de su esposa real, la italiana Catalina de Médicis, mujer supersticiosa, amiga de brujos y astrólogos.

A los franceses les agradó ver que la reina se fijaba en Nostradamus porque, después de todo, era paisano.

Lo preferían a cierto Cosme Ruggieri, importado de Florencia, como doña Catalina, por quien nadie excepto la buena señora sentía la menor simpatía.

Fue desplazado Ruggieri por Nostradamus, hasta que a la muerte de éste, sucedida en 1566, regresó el florentino a ocupar su lugar de privilegio cerca de la dama.

Pero cometió un error, al vaticinar en 1574 algo que no agradó a la reina.

Fue castigado con el destierro, pero la reina volvió a llamarlo en vista de que nadie sabía ocupar la vacante.

El astrólogo había declarado a la reina que moriría en las cercanías de Saint-Germain.

Suficiente para que la temerosa reina se abstuviera de aproximarse, en lo sucesivo, a ningún lugar de este nombre.

Se retiró, finalmente, a su castillo de Blois.

En diciembre de 1588 sufrió un malestar sin importancia.

Fue a salu¬darla al castillo el capellán del mismo.

Al presentarse ante Catalina, el religioso dio su nombre: Julien de Saint- Germain.

Dicen las crónicas de la época que la pobre reina cayó sin sentido al suelo al escuchar este nombre.

Murió días más tarde, el 15 de enero de 158% maldiciendo sin duda a su viejo amiga Ruggieri.

LA PROFECIA DEL FIN DEL MUNDO

En 1556, Catalina había ordenado Nostradamus que le informara sobre el futuro de sus cuatro hijos, Francisco, Carlos, Enrique y Margarita.

El profeta — que debió darse cuenta de que los tres hijos varones bien poco valían físi¬camente—declaró a la reina que serían todos reyes de Francia. Catalina se sintió satisfecha, sin caer en la cuenta de que la noticia contenía elementos inquietantes: para que sus cuatro hijos se convirtieran en soberanos era preciso que tres de ellos murieran a temprana edad, lo que así sucedió.

A continuación, Nostradamus predijo el trágico fin de Enrique II, a quien la lanza del inglés Gabriel de Montgomery atravesó la cabeza en el curso de un torneo, así como el triunfo de Napoleón Bonaparte, la muerte de Luis XVI y de su esposa María Antonieta en la guillotina, la llegada del III Reich y otros hechos históricos.

Es bien sabido que, cuando se trata de lanzar una predicción, jamás se anuncian sucesos color de rosa, sino hechos sumamente dramáticos.

Fue lo que sucedió con Nostradamus, quien produjo 939 profecías en total. Las presentó primero por orden cronológico, pero tuvo que cambiarlo más tarde, por una razón perfectamente disculpable.

Siendo de origen judío y temeroso del Tribunal de la Santa Inquisición, puesto que una de las profecías anunciaba el fin del papado, se vio obligado a alterar el orden de las cuartetas, para que a nadie le fuera sencillo descifrar su sig-nificado.

Una de las cuartetas que más sorprendieron a los franceses y que sigue intrigando a todos conforme nos vamos aproximando a la fecha predicha por Nostradamus es la que se refiere al fin del mundo.【%%currentdate%%】

Esta es la traducción del texto de la cuarteta 72 de la Centuria X, sin duda la más conocida y temida de todas las escritas por el profeta de Salón:

«El año mil novecientos noventa y nueve siete meses,
»Del cielo vendrá un gran rey de terror.

»Resucitará el gran rey de Angolmois,

»Antes después, Marte reinará con bien.»

¿Quién será este rey venido del cielo y en qué consiste ese Angolmois.?

¿Por qué será un rey de terror y no de bondad, y qué tendrá que ver con Marte, sin duda el dios de la guerra?

Michel de Nôtre-Dame, conocido como Nostradamus, fue médico, boticario y astrólogo de nacionalidad francesa que vivió en los años 1503-1566.

En el siglo XVI realizó una serie de vaticinios para el futuro del mundo que relató en su libro, llamado Las Profecías.

Muchos afirman que Nostradamus efectivamente hizo muchas predicciones acertadas para el futuro, tanto próximo, como muy lejano.
La fecha más distante que describe es el año 3797 y en esa fecha supuestamente tendrá lugar el fin del mundo.

Sin embargo, tiene también profecías que tienen mucho que ver con el mundo que vivimos hoy en día.

Según los expertos, estas siguientes diez profecías se cumplirán antes de que termine el año 2017.

Algunas de verdad son preocupantes

1. Tercera Guerra Mundial

Según Nostradamus, una Tercera Guerra Mundial se avecina, más grande y más duradera que las anteriores dos que el mundo ya conoce.
Dice que esta guerra duraría 27 años, aunque no dice cuándo iría a explotar ni quién la iba a provocar.

Lo que sí que dice, en cambio, es que la guerra coincidirá con el paso de un cometa cerca de la Tierra.
¿Podemos tratarlo como una señal?

No sabemos. Lo que sabemos es que este es nada más que el comienzo de la lista.

2. Explosión del Vesubio

Una de las explosiones más bruscas del volcán Vesubio tuvo lugar en el año 79. Durante esa explosión, desaparecieron las ciudades de Pompeya, Herculano y Estabia.

La última explosión de este volcán tuvo lugar en el año 1944 y a partir de entonces permanece inactivo.

Sin embargo, Nostradamus dice que explotará de nuevo y esta vez provocará potentes terremotos en los que morirán unas 6,000 personas.

3. Terremoto en EE.UU.

Asimismo, en Estados Unidos tendrá lugar un terremoto tan fuerte, que afectará incluso a los países más cercanos con una potencia antes desconocida.

4. Reforma Tributaria

“Las personas se niegan a pagar el impuesto del rey. Ese día muchos van a celebrar la libertad de un país que grava sin piedad”.
Con esas palabras lo escribe el profeta.

¿Qué viene a significar eso?

En realidad muchas cosas entran en el marco de posibilidades, pero estas palabras han sido interpretadas por algunos como referencia a la reforma tributaria sin precedentes de Estados Unidos.

5. La Economía se derrumbará

“Los ricos morirán muchas veces”.

Estas metafóricas palabras se pueden entender seguramente de mil maneras, pero si miramos desde la perspectiva de la economía mundial, tenemos malas noticias.

Esto puede significar que la economía se derrumbará numerosas veces a lo largo de los próximos años, llevando muchos a la miseria.

6. La Ciencia avanzará

Sin embargo, no son todas malas noticias, aunque probablemente hasta la fecha todos moriremos.

Nostradamus predijo también que el avance de la ciencia sería abrumador y que los octogenarios tendrían el aspecto de personas de 50 años gracias a estos avances.

7. Aparecerá la Telepatía

“Los cerdos se convertirán en un hermano para el hombre”.

Otras palabras muy curiosas por parte de Nostradamus.

No hay dudas que esto es una alusión muy evidente a los avances de la ciencia en el campo de la telepatía.

Estos avances harán posible que las personas hablen con los animales. Supuestamente, los cerdos tendrán muchas cosas que decir.

8. Radiación Extraplanetaria

“El cielo se abrirá y los campos serán quemados por el calor”.

Estas palabras del profeta son verdaderamente aterradoras y probablemente predicen que la Tierra sufrirá una radiación extraplanetaria que nos dejará sin suministros de comida.

9. Licencia para Niños

Este fenómeno ya se observa en algunos lugares del mundo y eso aterra. Demuestra que las palabras de Nostradamus no son inventos de su imaginación en absoluto.

El hombre dijo que en tiempos remotos, para ser padre había que pedir permiso. No será permitido tener niños libremente. Será cuestión de pedir y conseguir una licencia especial que permita hacerlo.

10. Una Lengua para Todos

Para terminar, vamos a presentaros alguna que otra palabra alentizadora.

En toda esta serie de catástrofes hay también una luz de esperanza.

“Después de la invención de un nuevo motor, el mundo será como en los días antes de Babel”.

En otras palabras, se creará un idioma universal con el que toda la humanidad podrá comunicarse.

Creo que con la gran evolución de las comunicaciones como los traductores cibernéticos, la torre de Babel, será un juego de niños y la acumulación de la información dejará chica, muy chica a la incendiada Biblioteca de alenadría.

Sin perjuicio de todo ello no hay que descuidarse de nosotros mismos, porque el hombre es el padre de todos los adelantos y de casi todos los desastres.

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Un comentario en «Nostradamus el profeta»

  • el 30 diciembre 2016 a las 10:22
    Enlace permanente

    Nunca crei nada de las profesias de Nostradamus pero hay que reconocer que entretienen porque todos hablan de eso

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