Parque Lecocq vende llamas

Por Lorenzo Olivera
Hay 14 ejemplares más de lo que es ideal y que puede mantener la comuna. Las llamas del Parque Lecocq se amontonan en las jaulas. Con 25 ejemplares, entre machos y hembras, los costos de cuidado y alimentación son altos y el propósito de conservación y estudio –con una población que supera el doble del ideal– se volvió complicado de manejar.
Es por eso que algunas de ellas dejarán su actual grupo para pasar a manos de productores particulares, y cuidar ovejas.

El traspaso es parte de un convenio que la Intendencia de Montevideo (IMM) firmó con Central Lanera del Uruguay (CLU) en junio de 2014, por el que la comuna se comprometió a vender a productores seleccionados por esa organización el excedente de llamas de la raza glama.
La llama se asemeja a su progenitor, el guanaco, en casi todos los aspectos morfológicos y en el comportamiento social.
La llama fue el animal principal en la época prehispánica, de distribución panandina (costa y sierra) y alcanzó una mayor población que las alpacas.
La llama ha jugado un papel importante en la economía local de las regiones.
Asimismo, se sabe que durante el Incanato, caravanas de llamas solían acompañar a los ejércitos reales.

Así se extendió la distribución de esta especie a lo largo de los Andes, desde el sur de Colombia hasta la zona central de Chile, por lo que fue quedando como tradición el uso de la llama como animal de carga para caminatas largas.
Es criada como un animal de carga y para producción de carne. Arroja un peso de carcasa promedio de hasta 52 kilogramos de carne de buena calidad para el consumo humano.
La llama, al igual que la alpaca, tiene 11,5 meses de gestación y pare una cría.
Exhiben un comportamiento social en el que un macho asume la jerarquía de cada rebaño, y es el que controla el acceso de otros machos a la reproducción, comida y agua.
Se reconocen dos variedades de llamas pero en este caso nos interesa la: Raza de pelambre corto o poco vellón llamada «Ccara», «Q’ara» o «Pelada»:

llamas-283-2_435x300Es un animal cuyo cuerpo está cubierto de fibra corta, lo que le da el aspecto de encontrarse pelado; con una capa interna muy corta pero fina y una capa externa formada por pelos fuertes como los del guanaco.
Es de variada pigmentación en el pelaje, el cual muda al concluir el año de edad. posee un cuello largo y fuerte, con presencia de pelos ordenados en la región posterior del cuello, lo que da la apariencia de «crin de caballo» y una característica distintiva a esta variedad.
La cabeza y cara son limpias, de perfil acarnerado, con ojos grandes y mirada firme, extremidades bien aplomadas y de cañas fuertes.
La coloración de pelaje varía desde el blanco hasta el negro, de diferentes tonalidades y a veces de color idéntico al del guanaco.

Posee una formación armoniosa y balanceada de sus partes (cabeza y orejas proporcionadas al cuerpo del animal).
Son animales de tamaño grande, robustos, con una alzada a la cruz que varía de 109 a 119 centímetros (Franklin, 1982), con un peso vivo de 108,5 a 120 kilogramos (Sumar, 1981) y 130 a 155 kilogramos (Franklin, 1982).
Estas características indican que a lo largo de la historia, la selección de esta especie ha estado dirigida a ser un animal de carga.
En el país existen zonas importantes en la crianza y el manejo de esta especie.
Actualmente en el Parque Lecocq hay una superpoblación de 14 llamas macho, dijo a El Observador el director de Sistema de Zoológicos de Montevideo, Eduardo Rabelino.
La primera que dejará la institución, según una resolución de la IMM a la que accedió El Observador, fue comprada por US$ 800.

Si las venden por fuera del convenio saldrían US$1.500.
Al precio acordado con los productores, y de venderlas todas, el Parque Lecocq podría llegar a incrementar su caja en US$ 11.200.
El dinero recaudado será utilizado en arreglos de infraestructura en el Parque Lecocq, dijo Rabelino, como la reparación de corrales y la compra de herramientas.
En mi cabeza no entra lo caro del mantenimiento de una llama, cuando come lo mismo que las ovejas y si son como las ovejas por qué tienen que estar enjauladas y no en uno o diversos corrales.
Vivimos muchísimos años de las ovejas y fueron muy buenas clientes de nuestros pastos.
Si se les hace buena plata como protectoras de majadas, bueno ahí tenemos un déficit más chico para el zoológico, o le estamos arisqueando al trabajo.
Además, se necesitan fondos para terminar con las obras de bacheo en la caminería lo que insumiría un costo de unos $ 2 millones.

La superpoblación, aseguró por otra parte el director del Sistema de Zoológicos, no permite que se cumpla con los objetivos de cuidado de la especie y reproducción.
No veo cómo pueden hablar de superpoblación teniendo el parque Lecocq que es un campo bastante grande y con buenas pasturas y sospecho que una llama debe consumir un poco más que una oveja pero si tiene buen mercado de acuerdo a los precios manejados ut supra no veo las contras y si veo las ventajas.
Los lugares disponibles tampoco son suficientes para hacer un buen cuidado y el excedente implica además gastos innecesarios en alimentación, medicamentos, y personal veterinario para el cuidado.

Como excedente para estas ventas, según el acuerdo entre la IMM y Central Lanera, se tomarán en cuenta las llamas macho que no estén destinadas al canje como forma de ingreso de nuevas especies al Sistema de Zoológicos y «hembras que hayan cumplido su etapa reproductiva», que tengan la autorización correspondiente.
El productor, por su parte, deberá presentar un informe anual con los resultados.
La utilidad de la llama

Las llamas convivirán con los rebaños de ovejas y serán utilizadas por los productores para ahuyentar a predadores, aseguró a El Observador el gerente de Central Lanera, Diego Saavedra,
«La llama lo que hace es pasar a vivir con las ovejas y se convierte en una oveja más», explicó Saavedra.
Convive, duerme y se alimenta como el resto de las ovejas pero, ante la presencia de un extraño que detecta como amenaza, la llama se pone en medio y lo enfrenta.
Patean, corren, y ponen en alerta al rebaño.
Su altura, de unos dos metros, ayuda a su vez a atemorizar al atacante: jabalíes o perros sueltos, y lo persuade de agredir al rebaño.
Además, a diferencia de otros animales que se usan con ese propósito, como los perros maremma –importados desde Europa por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria–, no necesita ningún cuidado adicional y tampoco de un período de adaptación.

Sin embargo, no se utiliza por la dificultad de acceso a la especie, dijo Saavedra.
Claro que nuestros gauchos, mucho antes que existieran los veterinarios en nuestros campos, le quitaban una lechigada a una perra parida y utilizaban a ovejas como nodrizas y capaban a los cachorros y estos pastoreaban el rebaño mejor que un hombre.
No eran estos perros importados, los que usaban nuestros paisanos, sino vulgares perros cimarrones y esto no lo digo de bocón, sino que los escribió Charles Darwin en 1832 cuando hizo su viaje a estas tierras y al perro el chancho silvestre no le hace asco y le entra como a un abigeo también.
Muchas explicaciones para no hacer lo clásico y antiguo.
No se mucho de llamas pero si por andar tironeando con la piola a un guanaco me escupió y me dejó un olor insoportable.
Para que el cuidado sea bueno, explicaron en Central Lanera, se necesita de una llama por potrero, y si hay más de uno, debería estar sobre todo donde están los corderos.
Predadores pueden hacer perder a productores hasta 20% de ovejas
Los rebaños están amenazados por predadores: jabalíes y perros sueltos que se han reproducido exponencialmente y matan ovejas para alimentarse.
Otro gran problema es el abigeato.

Aunque las cifras son variables dependiendo de la zona de Uruguay donde se críe el ganado ovino, las pérdidas son muy grandes, aseguró a El Observador el gerente de Central Lanera, Diego Saavedra, y pueden llegar a entre 10% y 20% del total de la población de un productor en un año.
Además, según afirma la Intendencia de Montevideo (IMM) en el acuerdo, hay investigaciones que demuestran que, a nivel nacional, los predadores son responsables de la muerte de entre 8% y 9% del stock de ovinos.
Según explicó Saavedra, los jabalíes se han expandido por el territorio y en número, favorecidos por la forestación, que les da un lugar de resguardo, y por la agricultura, que los provee de alimentos.
Son entonces, en conjunto con los perros sueltos, una amenaza para los productores, lo que incluso ha llevado a que muchos de ellos, antes de perder por completo la producción, decidan vender el ganado y dedicarse a otras actividades.

Creo que somos muchos a quejarnos y pocos a meter mano a los problemas, con llamas y perros pastores mejorarán los rodeos de ovejas y por qué no aumentar la cría de las llamas y ponerle precio a la cabeza de los chanchos silvestres que son una plaga nacional y no son animales autóctonos, sin perjuicio que muchos restaurantes pagarían buen dinero por dicha carne.

Un comentario en “Parque Lecocq vende llamas

  • el 11 julio 2015 a las 19:12
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    Se crian igual que las ovejas y valenun montón de plata y además son útiles para la cria de ovejas y el control del abigeato, los perros silvestres y chanchos jabalies.
    Si en 1832 usaban perros cimarrones para esa tarea. Hoy andan con tantas vueltas. Creo que el llanto no es solo para los bebés.
    Uno va a comprar un cordero y cuesta una fortuna.
    Los pobres hacían el puchero con cogote de oveja, hoy no hay un respiro para nadie.

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